{"id":102,"date":"2006-03-14T12:24:56","date_gmt":"2006-03-14T11:24:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=102"},"modified":"2006-03-14T12:24:56","modified_gmt":"2006-03-14T11:24:56","slug":"75-el-regreso-por-harun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=102","title":{"rendered":"75- El regreso. Por Har\u00fan"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">El joven caminaba en\u00e9rgicamente por el camino polvoriento, acalorado y con la boca seca, escudri\u00f1ando el horizonte , donde aparec\u00eda la ciudad blanca recortada contra el cielo anaranjado.<!--more-->\u00a0Como siempre, el tiempo hab\u00eda transcurrido sin que \u00e9l apenas se diera cuenta, y la tarde hab\u00eda ido cayendo mientras observaba el ajetreo del puerto con los barcos que llegaban y part\u00edan y la muchedumbre atareada y vociferante. Ahora el sol era una gran esfera colorada, perfecta y rotunda, que se escond\u00eda tras los rugosos montes.<br \/>\nY en esa hora crepuscular , tan incierta , el muchacho tendr\u00eda que cruzar la laber\u00edntica ciudad, buscando entre las sombras los estrechos callejones que tanto hab\u00eda tardado en memorizar, y huyendo de las miradas penetrantes, de una curiosidad desapasionada y distante, que siempre sent\u00eda sobre \u00e9l. Ekrem no soportaba esos ojos oscuros sosteniendo fijamente su mirada ni las palabras casi ininteligibles que part\u00edan de labios gruesos que se cerraban sobre unos dientes blancos como la cal de las paredes de las viviendas que compon\u00edan la ciudad.<br \/>\nCuando lleg\u00f3 a las puertas de la muralla, aminor\u00f3 el paso, pues , aunque no hab\u00eda encontrado a mucha gente en el camino, ahora una multitud parec\u00eda agolparse ante el arco de la puerta de entrada, donde hab\u00eda un constante ir y venir :agricultores que volv\u00edan a sus hogares , tan polvorientos y sudorosos como \u00e9l, y pescadores que hab\u00edan recorrido al igual que \u00e9l, la distancia entre el pueblo pesquero y la ciudad construida hacia el interior, al albergue de las monta\u00f1as; mujeres que portaban sobre sus cabezas, con elegante destreza, los \u00faltimos cestos de verduras del d\u00eda , a las que segu\u00edan alg\u00fan que otro chiquillo sucio de todo un d\u00eda jugando entre el polvo y las piedras.<br \/>\nEkrem cruz\u00f3 la gran puerta, abri\u00e9ndose paso entre el gent\u00edo. Sus ojos hu\u00edan de otros ojos y buscaban solamente los callejones que le llevar\u00edan a casa. Sorteaba las personas en su camino pero una vez tropez\u00f3 y colision\u00f3 con un hombre delgado de estatura mediana que llevaba un saco al hombro. El hombre gir\u00f3, pos\u00f3 unos impenetrables ojos negros sobre Ekrem, que contuvo el aliento, y dijo algo de lo que solo alcanz\u00f3 a entender: \u201cForastero\u201d , ya que no era la primera vez que lo o\u00eda. Ruboriz\u00e1ndose, Ekrem se alej\u00f3 a paso r\u00e1pido y se adentr\u00f3 por un callej\u00f3n que se abr\u00eda a su izquierda. Camin\u00f3 a grandes pasos durante unos segundos hasta que de repente se detuvo . Cuando mir\u00f3 hacia atr\u00e1s, vio que la curva que trazaba la callejuela le imped\u00eda ver el comienzo de la misma, y se dio cuenta que no era una de las calles que conoc\u00eda. Se debati\u00f3 solo unos segundos entre seguir o volver a la calle principal, pero el p\u00e1nico que comenzaba a sentir y que le alborotaba el coraz\u00f3n , le hizo volver por donde hab\u00eda venido. El hombre con el gran saco segu\u00eda en el mismo lugar donde hab\u00eda tropezado con \u00e9l, rodeado ahora de tres o cuatro hombres y aparentemente inmerso en una agitada conversaci\u00f3n. Vio salir a Ekrem del callej\u00f3n y , agitando el abultado saco, le dirigi\u00f3 unas palabras alzando la voz. Ekrem se alej\u00f3 corriendo, con la voz del extra\u00f1o en sus o\u00eddos.<br \/>\nEl cielo era ya nocturno y estrellado, de un azul oscuro levemente te\u00f1ido de violeta por el oeste. Las pocas farolas no alumbraban todos los rincones , y su parpadeo constante produc\u00eda un baile de sombras en las paredes de las casas y el suelo empedrado. Ekrem prosigui\u00f3 su camino , esforz\u00e1ndose por recordar el plano dibujado en su mente, avanzando por las estrechas calles con sus olores a pimienta, canela, comino. Primero, hab\u00eda de buscar la casa con la peculiar grieta con forma de perfil de anciano con barbas; luego ven\u00eda la taberna de la que emanaba un caracter\u00edstico olor a sanbusak , las deliciosas empanadas fritas; m\u00e1s adelante la ventana donde un viejo gato negro tuerto dorm\u00eda d\u00eda y noche , y s\u00ed, ya ve\u00eda su casa y la figura rolliza de Salma esper\u00e1ndole en la puerta, intentando discernir algo en la oscuridad. Ekrem se apresur\u00f3 y cuando Salma lo distingui\u00f3 entre las sombras, con una exclamaci\u00f3n se abalanz\u00f3 sobre \u00e9l. Comenz\u00f3 a agarrarle los hombros con sus fuertes manos atray\u00e9ndolo hacia s\u00ed, y a soltarle, espasm\u00f3dicamente, mientras parloteaba sin cesar en su lengua materna , olvidando que Ekrem, turbado por tanto derroche de emoci\u00f3n, no entend\u00eda nada. De repente ces\u00f3 su actividad y ri\u00e9ndose del alboroto que hab\u00eda causado , se dirigi\u00f3 a \u00e9l en la lengua que entend\u00eda. No , no estaba enfadada por su tardanza, quiz\u00e1s un poco preocupada. Entraron juntos a la casa, que esta noche ol\u00eda a ajo y pescado frito, y ella le acarici\u00f3 t\u00edmidamente la cabeza.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, cuando se tumb\u00f3 sobre el lecho y desde \u00e9l contemplaba el cielo estrellado a trav\u00e9s de la ventana de su habitaci\u00f3n, Ekrem, como todas las noches , comenz\u00f3 a recordar los acontecimientos de los \u00faltimos meses, y como siempre, volvi\u00f3 a sentir esa tristeza que le produc\u00eda una sensaci\u00f3n l\u00edquida y ligeramente dulzona en el est\u00f3mago. Record\u00f3 la \u00faltima vez que vio a su familia ; a sus tres hermanos mayores , altos y fuertes, volviendo al atardecer del trabajo; a su madre , atareada en el peque\u00f1o huerto familiar, con su piel suave y blanca( la m\u00e1s blanca que jam\u00e1s hab\u00eda visto ) enrojecida por el sol. Y sobretodo recordaba a su padre , un hombre peque\u00f1o y fibroso, con el rostro moreno surcado por mil arrugas, centradas en torno a sus ojos negros y brillantes. Un hombre decidido , con car\u00e1cter, que hab\u00eda conseguido todo lo que ten\u00eda en la vida con trabajo y tes\u00f3n. Se daba cuenta ahora de que la suya hab\u00eda sido una familia unida, feliz, a pesar de alguna que otra disputa sin importancia. Y hab\u00edan vivido bien, en una ciudad tranquila , en un buen pa\u00eds; una vida ajena a los males que azotaban otras zonas del mundo, hasta que la desgracia les visit\u00f3.<br \/>\nRevivi\u00f3 una vez m\u00e1s el momento en que una cara desconocida le informaba de la tragedia y volvi\u00f3 a sentir aquel dolor punzante en el pecho. Luego vino un periodo de tiempo incierto del que no recordaba sino la sensaci\u00f3n de vac\u00edo y angustia. Todav\u00eda no sab\u00eda cuanto tiempo transcurri\u00f3 hasta que comenz\u00f3 el viaje en barco que le hab\u00eda tra\u00eddo aqu\u00ed, donde una nueva vida le esperaba, entre gentes extra\u00f1as , oscuras, en una ciudad-laberinto de casa blancas. Aqu\u00ed la misma tierra era casi blanca, \u00e1rida y polvorienta. Por ella surcaba a veces un viento caliente y feroz, que sacud\u00eda los nudosos olivos, el \u00fanico \u00e1rbol que desafiaba esta tierra seca. Un sol blanco en el cielo intensamente azul no ofrec\u00eda clemencia , pero tanta aridez era aliviada por el mar que se divisaba al fondo hacia el este , como una brillante franja turquesa. Sus pensamientos volvieron a las gentes , y Ekrem se repiti\u00f3 a s\u00ed mismo la palabra que tan pronto hab\u00eda aprendido y que tantas veces hab\u00eda o\u00eddo: Forastero. La l\u00e1stima era que no pod\u00eda pasar desapercibido; su piel blanca , su pelo claro y sus ojos azules como los de su madre le marcaban. Adem\u00e1s, para su verg\u00fcenza, cuando balbuceaba la nueva lengua sus cuerdas no pod\u00edan producir los caracter\u00edsticos sonidos guturales y su voz sonaba suave y asustada. Solamente su nombre no era extra\u00f1o, pues su padre, oriundo de estas tierras , quiso que sus hijos llevaran algo de ellas en sus nombres. \u00bf Qu\u00e9 sinti\u00f3 su padre cuando dej\u00f3 su tierra nativa hace ya tantos a\u00f1os para aventurarse en un pa\u00eds extra\u00f1o, tan opuesto al suyo en todo, desde el clima hasta la religi\u00f3n?<br \/>\nEkrem se durmi\u00f3 mientras imaginaba a su padre, con su misma edad, avanzando cauteloso por una ciudad desconocida.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente Ekrem no fue al puerto sino que ayud\u00f3 a Salma y a su marido a fabricar los panes y los dulces que luego vend\u00edan en el mercado. Al atardecer un hombre llam\u00f3 a la puerta. Salma le hizo pasar y Ekrem , que estaba sentado a la mesa mojando en un platillo de aceite trozos de pan que luego espolvoreaba con sal, pimienta y comino, se sobresalt\u00f3 al reconocer al hombre con el saco que le hab\u00eda gritado en la calle el d\u00eda anterior. Observ\u00f3 que era m\u00e1s joven de lo que le hab\u00eda parecido, y que hoy tambi\u00e9n llevaba consigo el saco. Salma y el extra\u00f1o hablaban animadamente y miraban a Ekrem. \u00c9ste, que hab\u00eda dejado el pan sobre la mesa, pensaba si ser\u00eda de mala educaci\u00f3n salir de la habitaci\u00f3n. Pero Salma se acerc\u00f3 a \u00e9l sonriendo, y con un dedo en el labio y la cabeza inclinada, intentaba traducir la conversaci\u00f3n que hab\u00eda mantenido con el extra\u00f1o. Cuando concluy\u00f3 y ambos le miraban expectantes, Ekrem esboz\u00f3 una t\u00edmida sonrisa y sinti\u00f3 algo caliente que flu\u00eda por su sangre. El extra\u00f1o tambi\u00e9n sonri\u00f3 mostrando sus grandes dientes blancos, y abri\u00f3 el saco que conten\u00eda la pesca de ese d\u00eda .Ekrem, mirando dentro del saco, hizo un gesto de admiraci\u00f3n, y balbuceando la nueva lengua le asegur\u00f3 que estar\u00eda preparado a la ma\u00f1ana siguiente para ir de pesca. Salma sonri\u00f3 aliviada, mientras Ekrem y el pescador examinaban los pulpos y los cangrejos, y pens\u00f3 que su sobrino llevaba demasiado tiempo solo. Ten\u00eda que olvidar sus temores y dejar atr\u00e1s el pasado; ahora \u00e9ste era su pa\u00eds, su familia estaba aqu\u00ed y esta peque\u00f1a ciudad le esperaba con los brazos abiertos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El joven caminaba en\u00e9rgicamente por el camino polvoriento, acalorado y con la boca seca, escudri\u00f1ando el horizonte , donde aparec\u00eda la ciudad blanca recortada contra el cielo anaranjado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/102"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}