{"id":105,"date":"2006-03-14T12:34:53","date_gmt":"2006-03-14T11:34:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=105"},"modified":"2006-03-14T12:34:53","modified_gmt":"2006-03-14T11:34:53","slug":"78-llovizna-acida-por-marcelo-paez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=105","title":{"rendered":"78- Llovizna \u00e1cida. Por Marcelo Paez"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">Deambulo por el centro de la ciudad, perdido, mareado, rebotando contra los postes y las paredes como una bola de pinball. <!--more--><br \/>\nNo s\u00e9 como he llegado hasta aqu\u00ed, hasta \u00e9sta mara\u00f1a de luces y veredas que no se quedan quietas, hasta \u00e9ste enjambre de calles que se tambalean y se inclinan. No s\u00e9 como ca\u00ed en esta realidad, en qu\u00e9 momento he llegado a ser yo mismo uno de esos seres marrones y andrajosos que andan rebotando por la vida, uno de esos personajes marginales que se mueven sin rumbo por las calles con la ropa correosa de cebo humano y holl\u00edn, con un olor a todos los olores, con una larga barba y una mara\u00f1a en el cabello.<br \/>\nVoy a ning\u00fan sitio, ya lo s\u00e9; voy a la deriva por este suburbio de rascacielos, voy con un paso rastrero, con un saco largo y ro\u00eddo de tiempo, con una botella a punto de vaciarse, unas cicatrices mal curadas y un rostro adusto, reseco y resquebrajado, un rostro sin m\u00e1s edad que la del dolor, un rostro que deja adivinar un historial de sufrimientos y fracasos, de traiciones y abandonos.<br \/>\nMerodeo sin rumbo, chocando aqu\u00ed y all\u00e1, girando y volviendo sobre mis pasos en \u00e9ste laberinto de cemento del que no puedo salir. Un actor sin gui\u00f3n en un escenario de hormig\u00f3n y vidrio. No importa hacia donde vaya, por m\u00e1s que me desv\u00ede sigo cayendo, a veces parece que subo, pero es s\u00f3lo una ilusi\u00f3n temporal, en verdad sigo decayendo, siempre m\u00e1s abajo, m\u00e1s abajo de la escoria, escoria de la escoria, reboto y caigo, como una bola de pinball.<br \/>\nLa botella lleg\u00f3 a su fin, los recuerdos amenazan volver, la tragedia de la realidad me acecha agazapada tras la alborada de la lucidez, preparando su salto, afilando sus garras del pasado.<br \/>\nUna limosna por favor, debo comprar un jarabe para la memoria. Los temblores aparecer\u00e1n en breve. Una monedita se\u00f1ora, necesito un remedio para curar un fuerte y viejo dolor. Nada de nada, los trajinantes y atareados pasos me lanzan miradas furtivas, me huyen y me rehuyen, me empujan y desprecian. Me esquivan como a los perros muertos, como a los baches abiertos. El pasado se empieza a dibujar y el sudor me empapa, un sudor fr\u00edo que me brota desde el alma como una llovizna interna, como un roc\u00edo de escarcha. Una monedita por favor que se me agolpan los desenga\u00f1os, que las heridas viejas se est\u00e1n abriendo y amenazan desangrarme, que los rostros de los traidores hijos de puta est\u00e1n apareciendo de vuelta frente a mis ojos. Me urge una monedita se\u00f1or, que ya empiezo a recordar como llegu\u00e9 a ser esto. Una monedita por favor que la nefasta realidad ya casi est\u00e1 aqu\u00ed. Una monedita que quiero seguir siendo una bola de pinball. Insert coin to continue.<br \/>\nLa botella est\u00e1 en mi mano, la moneda no, nunca lo estuvo. A correr. La bola corre y huye, gira y busca, rebota contra los portales, contra los umbrales y contra los carteles hasta que por fin se pierde entre la marea humana, se mezcla en el r\u00edo de cabezas ocupadas simulando que tambi\u00e9n ella tiene un motivo y un lugar a donde ir, se mezcla simulando que no esta cayendo, pero si lo esta haciendo, las bolas de pinball siempre caen, siempre caemos.<br \/>\nPor fin llego a un recoveco oscuro y seguro. Extended time. Extra points. Vendr\u00e1n por m\u00ed, enseguida vendr\u00e1n, la bola debe apresurarse a beber o perder\u00e1 la botella.<br \/>\nEsto est\u00e1 mejor, mucho mejor. Se desdibuja la ciudad y con ella los fantasmas que me acosaban. El tiempo se estira, el pasado se aleja hasta ingresar en el territorio del olvido, se aleja hasta perderse detr\u00e1s de los edificios, hasta marearse entre las avenidas y enredarse en el humo de los coches; pero no se quedar\u00e1 all\u00ed por siempre, antes o despu\u00e9s el pasado saldr\u00e1 en mi busca, seguir\u00e1 mi rastro de mugre a\u00f1osa y de l\u00e1grimas secretas, me seguir\u00e1 como un demonio sabueso, andar\u00e1 en zigzag, olfatear\u00e1 el aire, dudar\u00e1, me rodear\u00e1 y por fin me alcanzar\u00e1, implacable y certero como mi sombra.<br \/>\nApuro el trago, todo se vuelve irreal, es tiempo de tregua, me pongo en marcha. Mi presencia se aparta de mi cuerpo transform\u00e1ndome en un ente imposible, ajeno a s\u00ed mismo. Me desconozco, soy nadie, por fin soy nadie, soy el usurpador de un cuerpo anestesiado, un cuerpo que no me pertenece, un cuerpo vac\u00edo y en blanco, sin pasado ni biograf\u00eda. \u00bfC\u00f3mo he llegado a ser yo mismo uno de esos seres marrones y andrajosos que andan rebotando por la vida?. El juego contin\u00faa, you win a extra ball, la bola rebota contra los transe\u00fantes, contra una cabina de tel\u00e9fono, contra los quioscos, la bola se cae y rueda, se levanta y rebota en los carteles, en los \u00e1rboles, en las vidrieras.<br \/>\nYa vienen por m\u00ed, lo intuyo, lo adivino. Tiro la botella vac\u00eda y cruzo la avenida, la bola corre y choca los autos y rebota. Los ruiditos del pinball urbano son las bocinas y las frenadas, pero la bola no teme, se r\u00ede del miedo, zigzaguea y grita euf\u00f3rico entre los carriles, llora y putea a contramano, rebota abollando chapas, dando alaridos y levantando los pu\u00f1os hacia la llovizna. New hig score.<br \/>\nUnas luces enormes me embisten, la bola de pinball vuela a la llovizna y por un segundo ve el tablero desde arriba. Golpe fuerte, muy fuerte. Tilt, tilt, tilt.<br \/>\nLa bola de pinball queda tendida en el piso, de cara a la llovizna \u00e1cida que se descuelga lentamente; el asfalto est\u00e1 duro y fr\u00edo. La noche oscura de sombra y smog se abre camino entre las cumbres nebulosas de los altos edificios, se abre camino hasta mis ojos entre las antenas y los pararrayos, entre las terrazas desiertas y las columnas del alumbrado p\u00fablico.<br \/>\nMe rodea un coro de sirenas ululantes, un ballet de luces amarillas y rojas que titilan enloquecidas como las lamparitas de color de los pinball, un ballet de luces amarillas y rojas que parpadean hist\u00e9ricas a m\u00ed alrededor, al rededor del ente marr\u00f3n y andrajoso que est\u00e1 entorpeciendo el tr\u00e1fico, estorbando el normal fluir de los peatones civilizados, de los correctos ciudadanos empaquetados en sus solapas ejecutivas, ahorcados en los mo\u00f1os de sus corbatas acartonadas. Balizas y uniformes incomodan el paso de los pr\u00f3speros citadinos enlatados en sus chatarras de brillo cromado y de confort pl\u00e1stico. Tama\u00f1o contratiempo, dir\u00e1n, y s\u00f3lo por una bola de pinball, s\u00f3lo por uno de esos seres marrones y andrajosos que andan rebotando por las calles, por la vida.<br \/>\nUnos guardapolvos me hablan, mueven sus mudas bocas mientras a sus espaldas pasan los autos, mientras a sus espaldas el sem\u00e1foro se pone amarillo y rojo. Me gritan. Voltaje, m\u00e1s voltaje. Mi pecho se eleva, me retuerzo, me arque\u00f3, aprieto los dientes y curvo la espalda. Pero es in\u00fatil, las luces se apagan, los sonidos se callan, el fr\u00edo y la llovizna desaparecen, el dolor se va y con ellos el pasado, ya no me alcanzar\u00e1 nunca m\u00e1s. Over, the game is over.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deambulo por el centro de la ciudad, perdido, mareado, rebotando contra los postes y las paredes como una bola de pinball.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}