{"id":122,"date":"2006-03-14T15:40:17","date_gmt":"2006-03-14T14:40:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=122"},"modified":"2006-03-14T15:40:17","modified_gmt":"2006-03-14T14:40:17","slug":"94-diente-inclinado-por-boby-alexander","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=122","title":{"rendered":"94- Diente Inclinado. Por Boby Alexander"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">La gente tiene raz\u00f3n diciendo que cuando algo est\u00e1 cerca de nosotros, no lo apreciamos y por eso el huevo ajeno nos parece m\u00e1s grande.<!--more-->\u00a0Le voy a contar c\u00f3mo pr\u00e1cticamente me persuad\u00ed de esto. Mi novia era joven, acababa de terminar su carrera de periodismo y por aquel entonces escrib\u00eda alg\u00fan art\u00edculo de tem\u00e1tica gitana. Como su estudio exig\u00eda un contacto m\u00e1s pr\u00f3ximo con esta \u201craza\u201d, una ma\u00f1ana de verano partimos, \u201carmados\u201d con todo lo necesario, hacia el coraz\u00f3n de la fraternidad gitana \u2013 la ciudad de Levski. En la calidad de acompa\u00f1ante y salva guardia de la peque\u00f1a y en\u00e9rgica mujer que con gracia llevaba s\u00f3lo su bolso deportivo, yo arrastraba un enorme saco en el que no hab\u00eda casi nada m\u00edo. Siempre me sorprend\u00edan las ganas de cambiarse de ropa de las mujeres. Los acontecimientos que siguieron, no mejoraron mi humor \u2013 Denitsa escrib\u00eda casi durante todo el tiempo algo en su libreta de apuntes, yo miraba con fastidio por la ventana y me fre\u00eda en \u201cmi propia salsa\u201d en el tren caliente y sucio. La peque\u00f1a ciudad tampoco me fascin\u00f3, salvo las enormes, de mal gusto y groseramente recargadas de adornos, \u201cobras maestras\u2019 arquitect\u00f3nicas de los barones de la regi\u00f3n. Todo alrededor estaba rodeado de suciedad general y mediocridad. Escuchaba con una oreja las vivas conversaciones en las que hab\u00eda entrado mi periodista con algunas gitanas chillonas rodeadas de sus voluminosos maridos y sent\u00eda que si segu\u00eda bebiendo cerveza al mismo ritmo hasta la noche, podr\u00eda cambiar \u201cmi imagen subjetiva de la realidad\u201d. El presentimiento no me hab\u00eda enga\u00f1ado pero antes quisiera explicar lo que representaba la mujercita conmigo. Utilizo diminutivos hablando de Deni porque ella era una verdadera ni\u00f1a. Cuando \u00edbamos juntos, tentaba ofrecerle una taza de chocolate caliente o leche caliente, pero ella ped\u00eda cerveza con seguridad y sacaba una caja de cigarrillos. De cualquier manera no pod\u00eda aguantar mi risa cada vez que ve\u00eda c\u00f3mo no \u201cconven\u00edan\u201d sus modales de fumadora dura con este rostro limpio e inocente, con nariz peque\u00f1a y dulces labios. Todo en ella era algo regordete y suave y s\u00f3lo su expresi\u00f3n inteligente le \u201csalvaba\u201d de ser confundida con una prostituta menor de edad a lo que incitaban las formas sex-appeales de su cuerpo. Por las miradas envidiosas de mis amigos y de los hombres en la calle, comprend\u00eda que ella era una hermosa mujer pero me era dif\u00edcil aceptarla de esta manera porque hab\u00edamos crecido juntos y conoc\u00eda sus dotes de mando y condici\u00f3n de l\u00edder que ten\u00eda ella. Conoc\u00eda su enorme deseo masculino y ambici\u00f3n de conseguir siempre y a cualquier precio lo suyo. Me daba cuenta de que su \u201cnueva\u201d apariencia s\u00f3lo facilitaba este proceso y me sent\u00eda orgulloso de que yo no era de las personas ingenuas que no se dan cuenta de esto. Aunque \u00e9ramos novios, todav\u00eda la aceptaba como \u201camigo\u201d, lo \u00fanico que el tiempo cambi\u00f3 en nuestras relaciones fue que dejamos de pegarnos \u2013 ahora hac\u00edamos el amor.<br \/>\nObservaba achispado c\u00f3mo ella se ganaba las simpat\u00edas de nuestros anfitriones gitanos con su apariencia de bomboncito dulce y sus desorbitados ojos de ni\u00f1a. Para colmo, ella ten\u00eda un peque\u00f1o pero muy simp\u00e1tico defecto \u2013 un peque\u00f1o diente inclinado que daba un encanto irresistible a su sonrisa. No era la primera vez que con dos abrir de boca, algunos parpadeos de las largas pesta\u00f1as y al \u201cdejar libre\u201d el maravilloso pelo vivo de la hebilla y ella obten\u00eda toda la informaci\u00f3n que le interesaba. Le vi c\u00f3mo me lanz\u00f3 una mirada de advertencia: \u201c\u00a1Deja de beber!\u201d y desapareci\u00f3 en una de las numerosas habitaciones del \u201cpalacio\u201d, probablemente para cambiar su vestido, supuse. Se perfilaba una dif\u00edcil noche en la casa de ricos \u2013 bebidas, mesas, orquesta&#8230; no sab\u00eda c\u00f3mo soportarlo. Denitsa no aparec\u00eda. En torno a m\u00ed se colocaban platos como en un sue\u00f1o, una lengua extranjera rascaba mi o\u00eddo como una m\u00fasica y mujeres morenas bailaban danzas turcas con un entusiasmo envidiable. Pero en un momento la orquesta empez\u00f3 a tocar algo totalmente diferente \u2013 una verdadera melod\u00eda oriental que se derramaba suavemente y con gracia, se torc\u00eda y se deslizaba como el cuerpo de la mujer que apareci\u00f3. Una tan blanca gitana no hab\u00eda visto antes, probablemente era turca teniendo en cuenta la m\u00fasica.<br \/>\nSu cara estaba tapada con un velo rosado, ligero como la niebla sostenido por un adorno entre sus ojos y con mucho maquillaje. Algo muy misterioso se desprend\u00eda de esos ojos bonitos y contrastaba fuertemente con su cuerpo casi desnudo. Envuelta en velos que revelaban frescura y el sonido de las pulseras y jollas numerosas al cuello, mu\u00f1ecas y tobillos. En cuanto la vi sent\u00ed corriente el\u00e9ctrica por mi cuerpo. Era una verdadera mujer. Enderec\u00e9 mi espinazo y me puse estremec\u00ed en la silla. Sent\u00ed instintivamente que iba a pasar algo. Ella empez\u00f3 a bailar. Las peque\u00f1as plantas del pie desnudas casi no despegaban del suelo y el cuerpo se torc\u00eda por la cintura, se plegaba y despu\u00e9s se torc\u00eda de nuevo abajo&#8230; Sus senos chapaleaban, apenas recogidos en el corpi\u00f1o ex\u00f3tico, su cadera temblaba agitando todo, su pelo casi tocaba con sus rizos vivos a cada uno de sus profundos pliegos&#8230; Un espeso erotismo satur\u00f3 el espacio. Era un baile cl\u00e1sico oriental muy bien \u201ccoordinado\u201d con la coreograf\u00eda y la m\u00fasica, perfectamente interpretado y muy er\u00f3tico. Los gitanos lo sintieron tambi\u00e9n porque despu\u00e9s de la confusi\u00f3n inicial, ellos dieron una expresi\u00f3n ruidosa de su entusiasmo y empezaron a invitar a la bailarina a pasar hacia las mesas para pegarle generosamente billetes a su cuerpo, pero ella no tiene prisa y su mirada esta perdida. A m\u00ed, como a los dem\u00e1s, se me hubieran deshecho los ojos. Miraba sin pesta\u00f1ear y me sent\u00eda como una cobra india embriagada por el ritmo y los movimientos. Mi excitaci\u00f3n hab\u00eda aumentado incre\u00edblemente y me imaginaba c\u00f3mo desgarraba el cors\u00e9, c\u00f3mo amasaba en mis manos los grandes senos blancos, c\u00f3mo lam\u00eda con placer los grandes pechos y despu\u00e9s la tend\u00eda sobre una mesa y no paraba de moverse al ritmo de la m\u00fasica&#8230; \u00a1oh, Dios m\u00edo&#8230;, despu\u00e9s empec\u00e9 a hacerle el amor muchas veces seguidas&#8230;, hasta que de ella saliera leche como dec\u00eda el actor Johny Depp en una antigua pel\u00edcula. Volv\u00ed a tierra firme con esfuerzo porque la bailarina, atra\u00edda por mis fantas\u00edas o por otra raz\u00f3n, de todo el medio colorista de hombres, me hab\u00eda elegido exactamente a m\u00ed como objeto sobre el cual \u201cderramar\u201d todo su encanto femenino y talento coreogr\u00e1fico. Me sent\u00ed orgulloso. \u00a1A pesar de todo yo era macho! Volv\u00ed a pensar enfadado por qu\u00e9 Denitsa no estaba justo cuando deb\u00eda estar presente en mi triunfo. Un segundo m\u00e1s tarde la bailarina se sent\u00f3 sobre mi pierna y yo me hel\u00e9 de sorpresa. Una presencia tan calurosa y arom\u00e1tica tan pr\u00f3xima, era simplemente trastornadora. Pero a\u00fan m\u00e1s trastornador era el efecto cuando ella quit\u00f3 el velo de su cara y me deslumbr\u00f3 el encanto incre\u00edble de la sonrisa con un peque\u00f1o diente inclinado.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gente tiene raz\u00f3n diciendo que cuando algo est\u00e1 cerca de nosotros, no lo apreciamos y por eso el huevo ajeno nos parece m\u00e1s grande.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/122"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}