{"id":135,"date":"2006-03-16T17:10:35","date_gmt":"2006-03-16T16:10:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=135"},"modified":"2006-03-16T17:10:35","modified_gmt":"2006-03-16T16:10:35","slug":"106-los-sacrificados-por-pablo-lasso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=135","title":{"rendered":"106- LOS SACRIFICADOS. Por PABLO LASSO"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">\u00abHoy me ha llegado una carta en la que me han comunicado que mi vida se acaba en dos semanas. Es tan triste saber que tu vida se acaba\u2026 sobre todo si a\u00fan no se sabe cuanto tiempo te queda hasta morir.\u00bb, exclam\u00f3 aquel tipo mientras con ojos vidriosos contemplaba su vaso casi vac\u00edo.<!--more-->\u00a0El due\u00f1o de la tasca le sirvi\u00f3 otra copa. \u00abA las siguientes invita la casa.\u00bb, dijo dej\u00e1ndole la botella de orujo junto al vaso. El joven sentado al otro extremo de la barra hab\u00eda o\u00eddo al hombre triste y semiborracho, perdiendo las ganas de seguir celebrando en soledad su reciente incorporaci\u00f3n a la empresa de cuya entrevista hab\u00eda salido triunfante. No conoc\u00eda a nadie en aquella ciudad, y tras hospedarse en el hostal m\u00e1s barato, decidi\u00f3 tomarse unas copas como homenaje a su pr\u00f3xima incorporaci\u00f3n. Entr\u00f3 en aquella tasca tranquila y solitaria, en la que los escasos clientes parec\u00edan conocerse de toda la vida, aunque ninguno hablaba, bebiendo todos en silencio. No le import\u00f3 en absoluto aquel aire de tristeza que se respiraba. Unas cuantas copas y se marchar\u00eda a dormir. Entre copa y copa se fue convenciendo de que dejar el puesto de encargado en la librer\u00eda de su pueblo supon\u00eda trabajar muchas m\u00e1s horas; renunciar a continuar saliendo con los amigos de toda la vida; ver a la familia en contadas ocasiones&#8230; pero merec\u00eda la pena. Convertirse en jefe de ventas de aquella multinacional le iba a reportar un mejor sueldo, y una estabilidad que el peque\u00f1o negocio de su t\u00edo no pod\u00eda garantizarle. El due\u00f1o de la tasca se acerc\u00f3 al joven cuando \u00e9ste llam\u00f3 su atenci\u00f3n para que le sirviese otra copa. \u00abDebe ser terrible que te digan que te mueres.\u00bb, dijo el joven en voz baja se\u00f1alando al hombre triste y semiborracho. \u00abNo se muere&#8230; lo han despedido. Es jefe de ventas en la multinacional \u201cG&#038;S\u201d, y le han anunciado que lo echan por cambios estructurales de la empresa&#8230; gente joven m\u00e1s preparada, le han dado a entender. Despu\u00e9s de estar toda su vida sacrificado en exclusiva a su trabajo, sin formar siquiera una familia, le echan sin m\u00e1s ni m\u00e1s. Ni siquiera han sido de dec\u00edrselo en persona.\u00bb, coment\u00f3 el tabernero visiblemente ofendido mientras le serv\u00eda la copa. El joven sinti\u00f3 un escalofr\u00edo. Era la misma empresa y el puesto que \u00e9l acababa de conseguir. Aquel hombre no tendr\u00eda ni cincuenta a\u00f1os, y lo dejaban en la calle sin reconocimiento alguno tras toda una vida de servicio. \u00c9l estaba decidido a renunciar a su vida por aquella empresa, al igual que aquel hombre hab\u00eda hecho. Consagrar su existencia a producir el m\u00e1ximo posible de beneficios para \u00e9l y su empresa, pues como le hab\u00edan dicho en la entrevista, todos los trabajadores deb\u00edan sentirse due\u00f1os de la empresa, para as\u00ed dar el m\u00e1ximo por ella, pues era en inter\u00e9s de ellos. Se sab\u00eda a qu\u00e9 hora se entraba, pero nunca a la que se sal\u00eda; los fines de semana no siempre se libraba; m\u00f3vil siempre conectado y disponible para la empresa\u2026 y cuantos m\u00e1s sacrificios se puedan enumerar, eso s\u00ed, a cambio de un buen sueldo. Toda una vida sacrificado, \u00bfpara qu\u00e9?, se pregunt\u00f3 en ese momento. \u00bfPara acabar igual que aquel hombre triste y semiborracho? Decidi\u00f3 que no. Ning\u00fan dinero puede pagar tanto sacrificio. \u00danicamente el reconocimiento y la gratitud compensan en ocasiones algunos sacrificios, y no parec\u00eda que aquella empresa tuviese por costumbre hacerlo. Una modesta librer\u00eda de pueblo no le permitir\u00eda so\u00f1ar con ser un importante hombre de negocios; ni dar\u00eda pie a lujos innecesarios o boatos absurdos; ni nadie le tratar\u00eda de se\u00f1or, aludiendo siempre a su nombre por conocerlo de toda la vida&#8230; pero esos detalles no compensaban el entregar toda su vida, a quien con toda seguridad no iba a agradec\u00e9rselo. Sacrificar su vida por ganar m\u00e1s dinero perd\u00eda todo el sentido, contemplando a un hombre que sin duda tuvo sus mismas ilusiones, y que descubr\u00eda no tener nada. Al fin y al cabo, la torpeza de aquel hombre tambi\u00e9n la iba a cometer \u00e9l pasado el tiempo. Nadie escapa a ir haci\u00e9ndose viejo. Pag\u00f3 lo que deb\u00eda, y dej\u00f3 una ronda pagada para todos que nadie pudo agradecerle pues cuando el tabernero lo anunci\u00f3 \u00e9ste ya se hab\u00eda marchado.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente volvi\u00f3 a su pueblo, junto a los suyos, coment\u00e1ndoles que no hab\u00eda conseguido pasar la entrevista. Todos le consolaron, dici\u00e9ndole que para la pr\u00f3xima habr\u00eda m\u00e1s suerte. No habr\u00eda pr\u00f3xima vez. Supo desde ese d\u00eda, que nada pod\u00eda sustituir el sentirse querido.<br \/>\nEn la oficina, esperaron durante toda la ma\u00f1ana a que el nuevo jefe de ventas acudiese a firmar su contrato. Ni siquiera atendi\u00f3 sus llamadas en los d\u00edas siguientes. \u00c9l tambi\u00e9n sab\u00eda ser desagradecido.<br \/>\nHered\u00f3 el negocio de su t\u00edo, quien sin herederos, no pudo buscar mejor sucesor. Y cuando el negocio atravesaba dificultades, siempre sonre\u00eda record\u00e1ndose que la vida exig\u00eda siempre sacrificios, aunque \u00e9l hab\u00eda sabido evitar convertirse en un sacrificado.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHoy me ha llegado una carta en la que me han comunicado que mi vida se acaba en dos semanas. Es tan triste saber que tu vida se acaba\u2026 sobre todo si a\u00fan no se sabe cuanto tiempo te queda hasta morir.\u00bb, exclam\u00f3 aquel tipo mientras con ojos vidriosos contemplaba su vaso casi vac\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/135"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}