{"id":138,"date":"2006-03-16T17:18:10","date_gmt":"2006-03-16T16:18:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=138"},"modified":"2006-03-16T17:18:10","modified_gmt":"2006-03-16T16:18:10","slug":"109-pesadilla-en-el-super-por-lucas-del-monte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=138","title":{"rendered":"109- PESADILLA EN EL \u00abS\u00daPER\u00bb. Por LUCAS DEL MONTE"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">Sal\u00ed de mi ensimismamiento de golpe, el que se dio mi carrito del supermercado contra el que conduc\u00eda una chica rubia de larga melena y corta falda con unos ojos de querub\u00edn y una sonrisa llena de simpat\u00eda.<!--more-->\u00a0A duras penas fui capaz de balbucear unas palabras de disculpa mientras trataba de solucionar el tremendo enredo producido por el choque de carritos. El suyo hab\u00eda ca\u00eddo al suelo y la mayor parte de la compra se encontraba esparcida por el pasillo de la tienda mientras ella me lanzaba una mirada furibunda llena de reproches por mi torpeza.<br \/>\nMe agach\u00e9 a recoger los art\u00edculos que alfombraban el suelo mientras clavaba mis ojos llenos de culpabilidad en los de mi compa\u00f1era de incidente, y ca\u00ed en la profundidad azul de los suyos, lo que hizo que no reparase en la presencia de una se\u00f1ora entrada en a\u00f1os y en kilos que observaba la escena desde mi lado izquierdo, y a la que arroll\u00e9 en el trascurso de mi burda maniobra en busca de la compra desparramada. La pobre mujer cay\u00f3 pesadamente en medio de un estruendo de latas de conserva y botes de mermelada, al tiempo que yo notaba c\u00f3mo mi rostro se cubr\u00eda de un rubor intenso debido a mi comportamiento patoso, dejando un sabor amargo en mi garganta.<br \/>\nTrat\u00e9 de ayudarla a ponerse en pie, pero el asunto no era cosa balad\u00ed, pues izar semejante peso muerto no estaba al alcance de mis posibilidades. Mis esfuerzos no consegu\u00edan el resultado apetecido debido en parte al formidable volumen a mover y en parte a la enclenque constituci\u00f3n de mi persona, y la faena se me complic\u00f3 sobremanera al pisar una peque\u00f1a lata de guisantes, a consecuencia de lo cual di un tremendo traspi\u00e9 con el que mi cuerpo inici\u00f3 una pirueta digna de una exhibici\u00f3n a\u00e9rea acrob\u00e1tica que me lanz\u00f3 en ca\u00edda libre sobre el abultado abdomen de la sorprendida se\u00f1ora; la desdichada observaba con los ojos a punto de salirse de sus \u00f3rbitas desde la posici\u00f3n que ocupaba en el centro del pasillo mi maniobra de vuelo que me acercaba de manera inexorable hacia ella.<br \/>\nLa mujer trat\u00f3 de rodar sobre s\u00ed misma para alejarse de mi trayectoria, pero la mala suerte hizo que chocase contra una pila inmensa de botellas de aceite en promoci\u00f3n. El contenido grasiento de las botellas comenz\u00f3 a deslizarse por el cuerpo de la infortunada se\u00f1ora mientras yo aterrizaba en medio de una terrible confusi\u00f3n de guisantes, mermelada de varios sabores y esp\u00e1rragos de calibre extragrueso. Al poco, todo esto qued\u00f3 perfectamente ali\u00f1ado con los chorros de aceite que empezaban a impregnar el suelo de la secci\u00f3n de conservas vegetales. A duras penas, y con la inestimable ayuda de un colegial que acompa\u00f1aba a su madre, consegu\u00ed levantar a la resbaladiza v\u00edctima del vertido oleoso, quien de inmediato se alej\u00f3 en busca de la salida salvadora bajo el peligro m\u00e1s que evidente de patinar por el camino debido a la untuosidad que empapaba toda su ropa.<br \/>\nAl tiempo que yo me sacud\u00eda los restos de alimentos adheridos a mi cuerpo, la mujer encargada de la limpieza apareci\u00f3 por el fondo del pasillo pertrechada con los \u00fatiles necesarios para solucionar el desaguisado, pero al ver la magnitud del desastre, a punto estuvo de sufrir un ataque cardiaco. Se arm\u00f3 de paciencia, de cubo y fregona y se aplic\u00f3 con esmero a la faena de recogida de l\u00edquidos y s\u00f3lidos que poblaban el suelo de la tienda hasta conseguir devolverlo a su estado de limpieza habitual. Mientras tanto, la chica rubia origen de todo el percance, y yo, procedimos de la mejor manera posible a cargar nuestras respectivas compras en los carros con el fin de alejarnos con la mayor celeridad de la zona catastr\u00f3fica. Aquellos fueron unos momentos de caos total, pues ten\u00edamos serias dificultades para repartirnos los art\u00edculos envueltos en aceite y rebozados en harina y fideos. Por fin logramos el objetivo deseado y enfilamos el camino de las cajas. A pesar de la tremenda verg\u00fcenza que sent\u00eda por el desaguisado, intent\u00e9 con evidente poco \u00e9xito entablar alg\u00fan tipo de conversaci\u00f3n con ella, mas daba la impresi\u00f3n de que mis requerimientos ca\u00edan en saco roto. Por fin consegu\u00ed arrancar algunas palabras de sus bien perfilados labios; me confi\u00f3 que era nueva en el barrio, que todav\u00eda no conoc\u00eda a nadie. Haciendo gala de la mejor de mis sonrisas, hice el ofrecimiento de invitarla a tomar un caf\u00e9 con el fin de desagraviarla por las molestias causadas por mi torpeza innata en el manejo de los carros de compra. Vi el cielo abrirse sobre mi cabeza cuando una sonrisa angelical ilumin\u00f3 su rostro, y ya estaba relami\u00e9ndome con la idea de pasar una agradable velada con ella en la cafeter\u00eda del centro comercial, cuando alcanzamos la l\u00ednea de cajas.<br \/>\nComenc\u00e9 a depositar los art\u00edculos en la cinta, mientras de reojo lanzaba una mirada a la rubia que hac\u00eda lo propio en la caja de al lado. Ella termin\u00f3 enseguida y emprendi\u00f3 el camino de salida con sus bolsas de compra, mientras yo la observaba con un gesto de l\u00e1stima. Met\u00ed prisa mentalmente a la cajera al ver que la rubia desaparec\u00eda en las escaleras mec\u00e1nicas camino del aparcamiento. No pod\u00eda dejar que se esfumara sin o\u00edr la respuesta a mi oferta de tomar algo juntos, aunque su precipitada huida hac\u00eda presagiar un resultado de lo m\u00e1s negativo para mis intereses.<br \/>\nTir\u00e9 la compra dentro de las bolsas sin ning\u00fan tipo de miramiento y me lanc\u00e9 con grandes zancadas en pos del objeto de mis desvelos a trav\u00e9s del vest\u00edbulo del centro comercial al tiempo que los art\u00edculos iban saliendo despedidos de sus envases. Cualquiera hubiera podido encontrar mi rastro solamente con seguir el reguero que iba dejando tras de m\u00ed: latas de sardinas, cart\u00f3n de huevos, palitos de merluza&#8230; etc. Al pisar el primer tramo de las escaleras tropec\u00e9 torpemente y mi cuerpo rod\u00f3 hacia abajo, y rod\u00f3, y rod\u00f3&#8230; hasta aterrizar sobre el duro suelo de mi dormitorio.<br \/>\nMe despert\u00e9 sobresaltado a los pies de la cama, dolorido por el golpe y envuelto en sudores fr\u00edos causados por la pesadilla tan agitada que acababa de tener.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sal\u00ed de mi ensimismamiento de golpe, el que se dio mi carrito del supermercado contra el que conduc\u00eda una chica rubia de larga melena y corta falda con unos ojos de querub\u00edn y una sonrisa llena de simpat\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/138"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/138\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}