{"id":142,"date":"2006-03-16T17:39:41","date_gmt":"2006-03-16T16:39:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=142"},"modified":"2006-03-16T17:39:41","modified_gmt":"2006-03-16T16:39:41","slug":"112-tristeza-despeinada-por-malanoche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=142","title":{"rendered":"112- TRISTEZA DESPEINADA. Por Malanoche"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">Hay un tren dormitando en la estaci\u00f3n, sus pulmones de metal exhalan humo, es la se\u00f1al de un despertar, el primer bostezo.<!--more-->\u00a0El maquinista pone a punto sus engranajes ya algo oxidados, la m\u00e1quina se estremece ante el silbido potente de una bocina que no esconde un coraz\u00f3n nuevo. El humo es denso, el aire huele a carb\u00f3n marchito, carb\u00f3n antiguo confundido con el nuevo que llena su interior. La m\u00e1quina, confundida con tan espesa bruma, parece so\u00f1ar, recordando pret\u00e9ritos viajes, cuando sus engranajes perfectamente engrasados y su caldera rug\u00edan pidiendo m\u00e1s carb\u00f3n que le permitiera galopar impetuosamente el camino de hierro.<\/p>\n<p>Hab\u00edan sido mucho viajes los que sus bielas hab\u00edan recorrido, portando dentro de s\u00ed pasajeros de todo tipo, variopintos, diferentes clases sociales, razas, culturas y religiones, hab\u00edan viajado en el interior del \u00fanico vag\u00f3n que arrastr\u00f3 en su ya larga existencia.<br \/>\nTambi\u00e9n transport\u00f3 equipajes a diferentes destinos, maletas llenas de risas, ba\u00fales de lluvia desconsolada, arcones de indiferencia, vasijas de cicatrices, barriles de decepciones, botellas llenas de besos, cajitas de metal repletas de caricias; incluso en una ocasi\u00f3n un coraz\u00f3n enamorado oculto en los bolsillos de un vagabundo con mal aspecto.<\/p>\n<p>Ahora, pese a los esfuerzos del experto maquinista, la m\u00e1quina mostraba una decrepitud absoluta, su aspecto recordaba lo que fue, aunque obviamente ya no era.<br \/>\nEsta triste noche todos los cuervos hab\u00edan acudido a su presencia, quiz\u00e1s para observar la muerte del caballo met\u00e1lico que anta\u00f1o envidiaban por el brillo de sus cromados que ya quedaron opacos; o quiz\u00e1s para destripar su cuerpo una vez inerte. La m\u00e1quina llenaba de vapor sus viejos conductos intentando resta\u00f1ar su viejo latido. Demandando su ilusi\u00f3n primera, buscando ese primer latido. Ese dulce cosquilleo que produce un beso de luna.<\/p>\n<p>La estaci\u00f3n, la vieja estaci\u00f3n. Aquella construcci\u00f3n que surg\u00eda junto al camino de plata vieja y sue\u00f1os desesperados hab\u00eda sido un sitio de encuentro, de celebraciones y exposiciones que gritaron al viento en las noches de verano.<br \/>\nAnta\u00f1o cuidada y mimada por la compa\u00f1\u00eda del ferrocarril, se encontraba en aspecto ruinoso. Su silencio, amordazaba un pasado ajetreado y vertiginoso; ahora era tan s\u00f3lo el eco de tiempos pasados que pinchaban su est\u00f3mago, para acabar soltando una l\u00e1grima que babosa y salada cortar\u00eda su mejilla.<\/p>\n<p>La estaci\u00f3n miraba asombrada aquella vetusta m\u00e1quina de vapor, aquel cuerpo de metal cansado, aquel coraz\u00f3n, cansado de latir.<\/p>\n<p>Todo era noche y las luces de aquel viejo cuerpo disolv\u00edan la bruma mostrando el camino de plata vieja, que se ergu\u00eda incierto y desolado.<br \/>\nEl Jefe de estaci\u00f3n, sali\u00f3 de su oficina llevando en su mano izquierda un bander\u00edn rojo ya ra\u00eddo, deshilachado por el uso. Camin\u00f3 longitudinalmente por el deshabitado and\u00e9n, apartando el humo que la m\u00e1quina hab\u00eda escupido en su primer bostezo, salud\u00f3 al maquinista levantando el bander\u00edn y \u00e9ste le devolvi\u00f3 un saludo manchado de carbonilla.<br \/>\nEn el caminar por el and\u00e9n, hizo un intento de espantar a los f\u00fanebres cuervos, que se quedaron inm\u00f3viles haciendo caso omiso de las est\u00e9riles advertencias del Jefe de estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo era noche, todo estaba impregnado de mil esencias, a lo lejos el incierto camino de plata vieja.<br \/>\nUn amanecer repentino lleno de espumas de mar, sonr\u00ede al viejo cuerpo de acero y carne en un gui\u00f1o inesperado. La oxidada m\u00e1quina le responde:<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo te atreves a despeinar mi tristeza?<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un tren dormitando en la estaci\u00f3n, sus pulmones de metal exhalan humo, es la se\u00f1al de un despertar, el primer bostezo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/142"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}