{"id":148,"date":"2006-03-16T18:02:57","date_gmt":"2006-03-16T17:02:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=148"},"modified":"2006-03-16T18:02:57","modified_gmt":"2006-03-16T17:02:57","slug":"117-el-cuchillo-por-hank","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=148","title":{"rendered":"117- El cuchillo. Por Hank"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana\">El camello se acerca desde el otro lado de la pista sin apartar la mirada del culo de Rosa. La sonrisa de perro y el paso vacilante delatan un escaso suministro de ox\u00edgeno. Se detiene a un par de metros.<!--more-->\u00a0Con los brazos en alto, como un banderillero, les ofrece la filigrana de un taconeo, que remata dos palmadas. Plas-plas. Se apoya en la barra y le tantea la mirada a Carlos. Despu\u00e9s lo ignora. Se arrima a Rosa y sonr\u00ede. Las luces le sacan brillos a los dientes. Le roza las nalgas con la bragueta y le dice a la nuca:<br \/>\n\u2015Si quieres un hijo con cojones, yo te lo hago.<br \/>\nUna descarga despierta a Carlos del sopor alcoh\u00f3lico. Rosa, perpleja, mira a su compa\u00f1ero, pero \u00e9l finge no haber o\u00eddo. El camello le da un par de toques en el hombro:<br \/>\n\u2015Que le digo a tu hembra que si quiere un hijo con los cojones de su padre, yo se lo hago, \u00bfvale?<br \/>\nCarlos palidece a una velocidad asombrosa. Al verlo, Rosa vuelve la cabeza hacia el otro lado con un bufido.<br \/>\n\u2015Es cosa suya \u2015murmura Carlos.<br \/>\n\u2015\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 dices, payo? Habla fuerte, co\u00f1o, que no te voy a comer.<br \/>\n\u2015Que si ella quiere tener, o no, un hijo tuyo, o de quien sea, es asunto suyo.<br \/>\n\u2015As\u00ed se habla.<br \/>\n\u2015Joder, Carlos&#8230; \u2015se queja Rosa. Se encara al hombre y le suelta:\u2015 Vete a tomar por culo, hijoputa.<br \/>\n\u2015\u00bfQu\u00e9 has dicho?<br \/>\n\u2015Vale, Rosa, no hace falta insultar \u2015interviene Carlos.<br \/>\n\u2015\u00bfQu\u00e9 me has llamado, zorra? \u2015insiste el otro.<br \/>\n\u2015Que te vayas a tomar por culo, cabronazo.<br \/>\n\u2015Mira nena, soy un hombre y no les zurro a las mujeres, \u00a1pero a mi madre no me la menta ni Dios!<br \/>\n\u2015Venga, t\u00edo. No le hagas caso. No hay que ponerse as\u00ed \u2015media Carlos.<br \/>\n\u2015\u00bfMe lo vas a impedir t\u00fa, pringao? Venga, \u00e9chale huevos.<br \/>\nLe golpea en el pecho con la palma de la mano. Carlos trastabilla.<br \/>\n\u2015No quiero broncas aqu\u00ed dentro \u2015se acerca el camarero\u2015. Si quer\u00e9is mataros, hacedlo fuera\u2015. Se dirige al camello\u2015: Ya sabes c\u00f3mo est\u00e1n las cosas con la pasma, Juli\u00e1n, no creo que te convenga&#8230;<br \/>\n\u2015Tranquilo, t\u00edo, que no pasa na, que \u00e9ste y yo nos sacudimos en la calle como dos hombres, \u00bfverdad, payo?<br \/>\n\u2015Paso de broncas \u2015dice Carlos.<br \/>\n\u2015Venga, no seas mierda, sal y pelea por tu hembra.<br \/>\n\u2015Te digo que paso de todo&#8230;<br \/>\nEl otro se lo piensa un momento.<br \/>\n\u2015\u00bfSabes qu\u00e9, pringao? \u2015Le golpea repetidamente el pecho con el \u00edndice\u2015. Te voy a esperar hasta que salgas, y entonces me voy a follar a tu novia y despu\u00e9s me voy a comer tu coraz\u00f3n.<br \/>\nSe separa un par de pasos y les brinda otro taconeo antes de volverse por donde ha venido.<br \/>\n\u2015\u00bfNos vamos? \u2015pregunta Rosa.<br \/>\n\u2015Estamos bien aqu\u00ed, \u00bfno? \u2015dice Carlos, como si no hubiera pasado nada.<br \/>\n\u2015\u00bfAqu\u00ed? Est\u00e1s loco. \u00a1V\u00e1monos!<br \/>\n\u2015Vale, vale, ya nos vamos, en cuanto se despiste el hijoputa ese. Joder, no me quita el ojo de encima. \u2015Despu\u00e9s dice con suficiencia\u2015: No merece la pena jugarse el tipo con esa gentuza, son perdedores natos.<br \/>\n\u2015Yo me voy.<br \/>\n\u2015\u00a1No! No te voy a dejar salir sola. Espera.<br \/>\n\u2015\u00bfPretendes que me qued\u00e9 aqu\u00ed, con toda esta gente mir\u00e1ndome? Perdona, pero he sobrepasado mi dosis de humillaci\u00f3n por hoy. No quiero m\u00e1s, gracias.<br \/>\n\u2015Tomamos otra copa y nos vamos.<br \/>\n\u2015T\u00f3matela t\u00fa. Te espero, pero date prisa.<br \/>\nLa mirada de Rosa no le infunde demasiado orgullo. Carlos esquiva los ojos del camarero cuando le pone otro ginlet.<br \/>\nEl camello bromea con sus colegas al otro lado de la pista, y un par de veces lo se\u00f1ala a trav\u00e9s de la cortina de humo. Los otros lo miran. Algunos se r\u00eden, y \u00e9l se imagina los dientes cariados y torcidos de aquella escoria. Otros empinan un poco la comisura de los labios sin abrir la boca.<br \/>\nRosa fuma, nerviosa. \u00c9l busca una salida. Cuando el camarero se aleja a una zona solitaria de la barra lo aborda. Con dos pinceladas le pinta panorama intentando hacerle ver que su postura no es cobarde, sino sensata. El otro, que parte con destreza rodajas de lim\u00f3n con un cuchillo de grandes dimensiones, se mantiene en silencio; as\u00ed que Carlos decide preguntarle directamente por la localizaci\u00f3n de una puerta trasera, si la hubiera.<br \/>\n\u2015No hay m\u00e1s salidas, t\u00edo. Pero Juli\u00e1n es un bocazas&#8230;<br \/>\nCarlos ignora la observaci\u00f3n.<br \/>\n\u2015Es obligatorio tener salidas de emergencia \u2015le advierte.<br \/>\n\u2015Ni se te ocurra&#8230; \u2015le dice el camarero amenazante\u2013. B\u00fascate la vida.<br \/>\n\u2015Va muy ciego el hombre, t\u00edo. No se entera, y es capaz de cualquier cosa.<br \/>\nLe sale un extra\u00f1o tono lastimero, pero no le importa demasiado, sus prioridades son otras ahora. El barman reflexiona un par de segundos antes de hablar.<br \/>\n\u2015No te voy a decir lo que tienes que hacer, es cosa tuya, pero yo le parar\u00eda los pies y punto. Ya te digo que es un bocazas.<br \/>\n\u2015Pero no est\u00e1 solo&#8230;<br \/>\nUn cliente al otro extremo de la barra reclama al camarero.<br \/>\n\u2015Perdona, tengo trabajo.<br \/>\n\u2015Pero escucha&#8230;<br \/>\nSe queda sin salida. Sabe ya nada puede frenar lo que se avecina. Por eso no puede dejar de imaginar que no ha pasado nada todav\u00eda y todo puede cambiar, como hace a menudo cuando las cosas ya han sucedido. Se ensimisma en esa fantas\u00eda mientras acaba la bebida. Cuando la precauci\u00f3n le hace volver la cabeza para localizarlo, el camello ha desaparecido. No est\u00e1 con sus amigos, ni en la pista&#8230;<br \/>\nCasi se caga cuando lo descubre al lado de Rosa. Sin saber qu\u00e9 hacer, observa de reojo. El tipo est\u00e1 apoyado en la barra. Habla y sonr\u00ede. Ella, sentada en el taburete, muy seria, con los ojos fijos en el cenicero, parece ignorarlo. La escena se mantiene unos minutos, hasta que, sin m\u00e1s, el hombre rodea su cintura por detr\u00e1s y le hunde la boca en el cuello. Carlos apenas tiene tiempo de apartar la mirada cuando Rosa lo busca en aquel rinc\u00f3n alejado. Siente la saliva caliente en su propia nuca. Sin levantar la cabeza, da media vuelta y se precipita a los aseos.<br \/>\nA pesar de las arcadas no consigue vomitar. Se est\u00e1 remojando la cara en el lavabo cuando irrumpe el camello.<br \/>\n\u2015Joder, payo, ya no aguantaba m\u00e1s.<br \/>\nSe saca la polla y la sostiene en la palma de la mano. Es grande y oscura. Un chorro gordo se rompe contra la pared del urinario, a medio metro de distancia.<br \/>\n\u2015Uf, qu\u00e9 gusto. Si no llegas a entrar te traigo yo.<br \/>\n\u2015\u00bfMe necesitas a m\u00ed para mear, o qu\u00e9?<br \/>\nEl hombre vuelve la cabeza. La mirada le brilla, negra, entre los pelos de las cejas.<br \/>\n\u2015Es que no quiero que te escapes, payo.<br \/>\n\u2015Ya vale, hombre, qu\u00e9 perra te ha dado conmigo.<br \/>\nEl ca\u00f1o del camello muere en el suelo cuando la presi\u00f3n disminuye. Deja el sexo colgando entre las piernas y se vuelve. Unas cuantas gotas se estrellan en las losas. El cuero negro de sus botas est\u00e1 salpicado de diminutas esferas.<br \/>\n\u2015Mira, con esto voy a clavar a tu novia.<br \/>\n\u2015Antes tendr\u00e1s que matarme \u2015se oye decir, asombrado de su inoportuno impulso de valent\u00eda. El labio inferior le tiembla, descontrolado.<br \/>\nEl hombre, sin guard\u00e1rsela, se acerca tanto que Carlos siente su roce contra el muslo.<br \/>\n\u2015Podr\u00eda rajarte ahora mismo, payo, pero primero me follar\u00e9 a tu novia. Quiero que la veas gozar \u2015le dice mientras se la guarda y sube la cremallera\u2015. Huele a hembra limpia, y me la voy a pasar por la piedra delante de tus morros. Despu\u00e9s, te abrir\u00e9 la panza. \u2015Tocotoc-toc, tocotoc, tocotoc, trrrrrrrrrr-toctoc, tocotoc. Golpea los tacones contra las losas iluminadas por los neones, y se inmoviliza en una pose desafiante, rozando el pecho con la barbilla, como un torero provocando los pitones\u2015. Te espero.<\/p>\n<p>Cuando vuelve al bar, Carlos busca a Rosa desde lejos, con precauci\u00f3n. Ve al hombre con ella. Le est\u00e1 agarrando la garganta con una mano, y la besa. Ella parece dejarse, tranquila. El otro indaga desde distintas posiciones sin perder el contacto de sus labios, como si buscara una postura de mayor inmersi\u00f3n. Se empina para caer en picado sobre su presa, y Rosa emerge a su encuentro desde abajo. Despu\u00e9s se separa, satisfecho, y cruza la pista en busca de sus compadres.<br \/>\nCarlos se sienta al lado de su novia y pide otra copa.<br \/>\n\u2015\u00bfNo nos vamos a\u00fan? \u2015pregunta ella.<br \/>\n\u2015No. Vete t\u00fa si quieres.<br \/>\n\u2015Vaya. \u00bfAhora te da igual que salga sola?<br \/>\n\u2015Es m\u00e1s, lo preferir\u00eda.<br \/>\n\u2015\u00bfY eso por qu\u00e9?<br \/>\n\u00c9l bebe y no dice nada. Ella enciende otro cigarrillo.<br \/>\n\u2015\u00bfC\u00f3mo has podido besar a ese asqueroso? \u2015pregunta al fin.<br \/>\n\u2015No lo he besado.<br \/>\n\u2015\u00bfLo niegas? \u2015Se aferra a esa esperanza con entusiasmo\u2015 \u00a1Pero si te he visto con mis propios ojos!<br \/>\n\u2015Me ha besado \u00e9l.<br \/>\n\u2015No veo la diferencia.<br \/>\n\u2015Pues es evidente, no creo necesario explic\u00e1rtela.<br \/>\n\u2015\u00a1Pero qu\u00e9 mierda de excusa es esa&#8230;!<br \/>\n\u2015No me estoy excusando. No quiero que nos suceda nada, ni a ti ni a m\u00ed, \u00bfest\u00e1 claro? Deber\u00edamos irnos a la menor oportunidad.<br \/>\n\u2015Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no te has negado?<br \/>\n\u2015Va muy cargado. No puedo plantarle cara yo sola, \u00bfno te parece?<br \/>\nCarlos ahoga un gemido.<br \/>\n\u2015Pero no puedo enfrentarme a \u00e9l&#8230; sin nada. Lo sabes, Rosa. Si&#8230; si tuviera un arma, entonces&#8230;<br \/>\n\u2015Olv\u00eddalo. Ac\u00e1bate eso, y nos vamos en cuanto se descuide.<br \/>\nCarlos, encogido, mira de reojo a los otros clientes de la barra. Titubea antes de alcanzar con la mirada el otro lado de la pista: el camello no lo pierde de vista. Una rodaja de lim\u00f3n naufraga en los restos del ginlet que se agota.<br \/>\n\u2015Ya s\u00e9. Espera \u2015le dice a Rosa.<br \/>\n\u2015\u00bfD\u00f3nde vas ahora?<br \/>\nBusca el cuchillo que el barman hab\u00eda usado para trocear los limones. En un despiste del camarero se apodera de \u00e9l. Se introduce el mango en el calcet\u00edn, y lo oculta con la pernera. Cuando vuelve al lado de Rosa un ligero furor aviva sus ojos.<br \/>\n\u2015Bueno. Han cambiado las cosas, enseguida nos vamos. Si quieres, \u00bfeh?<br \/>\n\u2015Ya no me sorprenden tus volubles reacciones, pero es algo que me enerva, Carlos. \u00a1Claro que tenemos que irnos! \u2015Pero duda, inquieta\u2015 Aunque no ser\u00e1 f\u00e1cil. Mira \u2015dice, se\u00f1alando al hombre con los ojos.<br \/>\nLos compadres fuman y hablan entre ellos, pero Juli\u00e1n, al margen, con los codos apoyados en las rodillas, no aparta la vista de Rosa. Se le ha cristalizado la mirada. Ni parpadea.<br \/>\n\u2015Se va a enterar ese cabr\u00f3n. Ver\u00e1s.<br \/>\nElla lo mira sin dar cr\u00e9dito.<br \/>\n\u2015\u00bfPero qu\u00e9 dices\u2026?<br \/>\n\u2015He cogido un cuchillo.<br \/>\n\u2015Lo que faltaba \u2015bufa Rosa\u2015. \u00bfY qu\u00e9 piensas hacer con \u00e9l?<br \/>\n\u2015Eso es cosa m\u00eda.<br \/>\nEntre tanto, el camello avanza como un torpedo ciego rumbo a la pareja. Se detiene a un metro de ella.<br \/>\n\u2015Quiero bailar contigo \u2015exige.<br \/>\nElla se queda pasmada. Desde donde est\u00e1 Carlos cree o\u00edr c\u00f3mo se resquebraja en astillas el hielo de los ojos del hombre: humean entre las pesta\u00f1as como cubitos reci\u00e9n sacados del congelador. Cuando Rosa alcanza a salir del estupor busca algo en la cara de Carlos, que consigue con verdaderos esfuerzos no vomitar en ese momento.<br \/>\n\u2015\u00bfQu\u00e9 puedo hacer? \u2015le pregunta ella sin rodeos.<br \/>\n\u2015No s\u00e9&#8230; Haz lo que quieras&#8230; Lo que elijas es cosa tuya \u2015dice Carlos, haci\u00e9ndose el ofendido.<br \/>\n\u2015Vete a la mierda, Carlos.<br \/>\nY se encamina al centro de la pista. Antes de ir tras ella, el hombre se acerca a un palmo de su cara.<br \/>\n\u2015No volver\u00e1 contigo despu\u00e9s de probar mi martillo pil\u00f3n.<br \/>\nTaconea: tocotoco-toc, tocotoc, tocotoc, trrrrrr-toc, tocotoc\u2026<br \/>\nDesde la barra, los brazos del hombre, m\u00e1s que una amenaza, parecen protegerla cuando la abraza por detr\u00e1s. Los dos se mueven al comp\u00e1s, muy despacio, como si temieran que un movimiento brusco pudiera separarlos. Bailan con los ojos cerrados.<br \/>\nCarlos no puede quitarse de la cabeza la polla negra del hombre. El cuchillo le quema la pantorrilla como si lo llevara clavado.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El camello se acerca desde el otro lado de la pista sin apartar la mirada del culo de Rosa. La sonrisa de perro y el paso vacilante delatan un escaso suministro de ox\u00edgeno. Se detiene a un par de metros.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}