{"id":15,"date":"2006-02-20T15:24:02","date_gmt":"2006-02-20T14:24:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=15"},"modified":"2018-02-27T14:03:49","modified_gmt":"2018-02-27T13:03:49","slug":"1-el-rostro-impenetrable-por-juan-deliver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=15","title":{"rendered":"1- EL ROSTRO IMPENETRABLE.  Por Juan Deliver"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Recuerdo bien la primera vez que la vi. Luego vendr\u00edan otra media docena de veces al menos. Marlon Brando estaba probablemente en uno de sus mejores momentos, acompa\u00f1ado de ese fant\u00e1stico secundario que tanto populariz\u00f3 las calles de San Francisco en una serie inolvidable de finales de los a\u00f1os 70. <!--more--><br \/>\nKarl Maden por m\u00e1s se\u00f1as. Le recordar\u00e1n. Una nariz tan perfectamente redonda no se olvida. Pues all\u00ed estaban los dos, en un Western de esos que definir\u00edamos de autor, es decir, un Western que a pesar de serlo no lo parece. Recordar\u00e9 siempre de esa pel\u00edcula la visi\u00f3n de la playa. Una playa mejicana, apacible, desierta, con un clima casi ideal. Marlon Brando beb\u00eda whisky sin cesar en una vieja caba\u00f1a para soportar el dolor que le produc\u00eda la mano rota por tres o cuatro sitios, y es que el montaraz narizotas se hab\u00eda encargado personalmente de que no pudiera volver a empu\u00f1ar un colt con su mano derecha.<br \/>\nEl buen Brando no pudo volver a hacerlo, pero a pesar de los pesares todav\u00eda le quedaba la otra mano, ya saben, la izquierda, esa que tan poco utilizamos la mayor\u00eda de los cristianos entre los cuales me incluy\u00f3 yo. Pues el tipo no va y despu\u00e9s de beberse hasta el Mar Cant\u00e1brico se pone como un loco a practicar con la zurda, y claro, trat\u00e1ndose de Marlon Brando se lo pueden imaginar, acab\u00f3 disparando con la izquierda mejor que con la derecha, y eso que con esa mano era capaz de darle a un mosquito entre los ojos.<br \/>\nNi les cuento como acab\u00f3 el narizotas. Como acaban todos lo feos en el cine de Hollywood, y si encima les otorgan el papel de malos y algo fachillas\u2026 (que los valores esos de libertad de buen rollito y gente guay tambi\u00e9n se cuelan en las de vaqueros, no te jode, no iban a ser menos, ni genero menor ni hostias en verso, que Hollywood es Hollywood y los U.S.A. los U.S.A., y aunque sean m\u00e1s fachas que su puta madre lo importante es parecer todo lo contrario, pero en fin no vamos a seguir por ah\u00ed que le tengo mucho respeto al buen Brando y no es cuesti\u00f3n de canibalizar ahora aqu\u00ed el asunto) total que le meti\u00f3 dos andanadas de plomo como se dec\u00eda antes entre pecho y espalda. El fulano cayo m\u00e1s tieso que la mojama.<br \/>\nMarlon Brando perdi\u00f3 la movilidad de su mano derecha, pero lo que no perdi\u00f3 ni un s\u00f3lo momento del metraje fue aquella mirada fr\u00eda y c\u00e1lida al mismo tiempo, osada, poderosa e intranquilizadora, era una de esas miradas que cuando la tienes enfrente, sabes a la perfecci\u00f3n que el que te esta mirando a los ojos no se va a echar para atr\u00e1s en ning\u00fan momento, y hace que los calcetines se te empiecen a bajar ellos s\u00f3litos, en una mezcolanza de ley de la gravedad y acojonamiento agudo. Marlon Brando forj\u00f3 su leyenda en torno a su mirada, amen de otras argucias gestuales que tan bien se le daban. Pense que jam\u00e1s volver\u00eda a ver esa mirada, y sin embargo el otro d\u00eda por una d\u00e9cima de segundo apareci\u00f3 de nuevo. Entraba yo junto a un grupo de nueve hombres de m\u00e1s de taintantos a\u00f1os en uno de los poquisisimos campos de futbol-sala que quedan en esta bendita ciudad en los que se pueda jugar a horas intempestivas. El plan era perfecto: una noche fresquita, un grupo de triperos cerveceros con un bal\u00f3n, ganas de divertirse y un campo pr\u00e1cticamente vac\u00edo, y digo pr\u00e1cticamente por que en el fondo hab\u00eda dos ni\u00f1os de unos diez a\u00f1os jugando con otro bal\u00f3n. Me dirig\u00ed r\u00e1pidamente hacia ellos, y al que parec\u00eda mayor le dije- oye ten\u00e9is que marcharos, vamos a jugar un partido de f\u00fatbol y necesitamos el campo- el chico se me quedo mirando, en ese momento&#8230; apareci\u00f3 Brando \u2013yo de aqu\u00ed no me muevo, he llegado antes y adem\u00e1s si quer\u00e9is jugar ten\u00e9is medio campo para vosotros, el otro medio es m\u00edo- y el muy cabr\u00f3n se giro despu\u00e9s de lanzarme una \u00faltima mirada cargada de determinaci\u00f3n. Las medias de futbol se me aflojaron solas. Les garantizo que la gravedad no tuvo nada que ver en el asunto. Me fui de all\u00ed con el rabo entre las piernas, asombrado de la actitud de un mozalbete al que le sacaba mas de veinte a\u00f1os. Me acerque a uno de mis amiguetes, y como soy perro viejo le dije que fuera a convencerlos de que se ten\u00edan que largar. Mandamos al m\u00e1s persuasivo. Uno de esos tipos que es capaz de convencerte de que necesitas una estufa en pleno mes de agosto. Lo vi irse hacia ellos. La respuesta del Brando de pacotilla debi\u00f3 ser la misma, pero estaba claro que ten\u00eda que ceder, no por que le faltase raz\u00f3n o por que no tuviese suficiente coraje para aguantarle el tir\u00f3n a diez t\u00edos con pelo en pecho, sino por que en el f\u00fatbol al igual que en las org\u00edas es condici\u00f3n sine equa non un cierto numero de personas, y \u00e9l estaba en franca desventaja, ten\u00eda la partida perdida de antemano y no pod\u00eda aguantar el \u00f3rdago durante mucho tiempo. Finalmente, tras arduas negociaciones, mi colega consigui\u00f3 que en quince minutos nos cedieran el campo para poder jugar.<br \/>\nY all\u00ed estabamos diez fornidos hombres esperando a que dos cr\u00edos de diez a\u00f1os tirar\u00e1n sus penaltis, sin mas ambici\u00f3n ( yo creo) que tocarnos un poco los cojones y de paso reafirmar su orgullo y ego, que aunque no lo crean los muy cabrones ya lo tienen inculcado a edades muy tempranas.<br \/>\nAquel episodio me hizo reflexionar, me imagine yo hace veinte a\u00f1os en un campo de f\u00fatbol, vi\u00e9ndome enfrente de diez adultos. A mi no tendr\u00edan que venir a echarme, en cuanto viese el panorama probablemente cogiera mi flamante bal\u00f3n ( en el raro caso de que se diesen las dos condiciones, me explico, que tuviese bal\u00f3n y que fuese flamante) y me har\u00eda a un lado dej\u00e1ndoles el campo para ellos s\u00f3litos. Que quieren que les diga, pertenezco ya a otra generaci\u00f3n.<br \/>\nAunque me pute\u00f3 un rato aquel mocoso me alegr\u00f3 que lo hiciera. No perdi\u00f3 ni un momento la serenidad ni el valor. Adem\u00e1s el enano ten\u00eda raz\u00f3n \u00a1 diablos!, aunque al final tuviera que ceder por los motivos que les he dicho anteriormente. Pero lo que m\u00e1s me maravill\u00f3 de \u00e9l fue esa mirada fija en mis ojos, casi ret\u00e1ndome, mostr\u00e1ndome que no se iba a echar para atr\u00e1s, que las amenazas t\u00e1citas con \u00e9l no val\u00edan, que aunque sab\u00eda que le pod\u00edan partir la cara era conocedor de sus derechos y no se los iba a escamotear el primer capullo que apareciese. Los cr\u00edos de hoy en d\u00eda no son como los de antes, creemos que son tontos porque juegan todo el puto d\u00eda con la playstati\u00f3n y no se leen ni un libro, pero ellos son los mejor preparados, casi de forma inconsciente, para soportar la competitividad cada vez m\u00e1s grande que muestra la sociedad, no son tontos no, \u00bfdesprovistos de moral? , tal vez, \u00bfhijos puta carentes de sentimientos?, puede que tambi\u00e9n, pero cualquier cosa menos tontos, son simplemente diferentes, pero de eso no nos damos cuenta hoy en d\u00eda, pero no se preocupen que cuando nos llegue la hora de la jubilaci\u00f3n, y no podamos agarrarnos la polla casi ni para mear, m\u00e1s vale que los pol\u00edticos de turno hayan dejado un buen pellizco de guita en la caja esa \u00fanica de la Seguridad Social, y adem\u00e1s se haya invertido como Dios manda en centros de la tercera edad por que como estos se tengan que apiadar de nosotros, me da la impresi\u00f3n de que lo llevamos crudo. Seguro que acaba apareciendo alg\u00fan Brando que mir\u00e1ndote fijamente a la cara te espeta \u2013 eres muy viejo, as\u00ed que qu\u00edtate de enmedio que tu ya no pintas nada- y por desgracia cuando se d\u00e9 ese momento ya no tendremos la sart\u00e9n por el mango. Al loro que esto que les digo suena muy gracioso ahora, pero dentro de taintos a\u00f1os maldita la gracia que nos va a hacer, se lo digo yo, y el que avisa no es traidor<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Recuerdo bien la primera vez que la vi. Luego vendr\u00edan otra media docena de veces al menos. Marlon Brando estaba probablemente en uno de sus mejores momentos, acompa\u00f1ado de ese fant\u00e1stico secundario que tanto populariz\u00f3 las calles de San Francisco en una serie inolvidable de finales de los a\u00f1os 70.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":282,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15\/revisions\/282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}