{"id":156,"date":"2006-03-21T12:44:16","date_gmt":"2006-03-21T11:44:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=156"},"modified":"2006-03-21T12:44:16","modified_gmt":"2006-03-21T11:44:16","slug":"124-mente-oscura-amor-a-la-familia-por-conde-de-lemos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=156","title":{"rendered":"124- Mente oscura, amor a la familia.  Por Conde de Lemos."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">El \u00fanico camarote del barco parec\u00eda estar hirviendo, las centenares de exhalaciones hab\u00edan cargado el aire de un aroma poco saludable.<font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\" size=\"3\"><!--more--><\/font>Siendo \u00e9l, tan caluroso se sent\u00f3 en su lecho y tante\u00f3 con cuidado el met\u00e1lico piso, sin ver, buscando sus pantuflas en medio de la oscuridad. A\u00fan desperez\u00e1ndose se dirigi\u00f3 hacia las escaleras que conduc\u00edan a la cubierta. Subi\u00f3 con cuidado pelda\u00f1o a pelda\u00f1o y cuando se hubo en la cima, abri\u00f3 la puerta de golpe, y la brisa fr\u00eda del nocturno mediterr\u00e1neo choc\u00f3 contra \u00e9l, renov\u00e1ndolo con un frescor exquisito y sublime.<br \/>\nParado y apoyado en la baranda del barco pensaba en el reencuentro con los suyos, despu\u00e9s de tan largo tiempo, mientras miraba reflejada la enorme luna en el penumbroso mar. De seguro estar\u00e1n esper\u00e1ndome ansiosos, pensaba con nostalgia Andr\u00e9s, por que ese era el nombre de aquel joven viajero. Cuando les muestre los regalos que les estoy llevando, quedaran fascinados.- se dec\u00eda con una sonrisa so\u00f1adora, mirando al horizonte -. Unos vasos de cristal Siciliano para mi madre, en color \u00e1mbar, un terno para mi padre que le compr\u00e9 a un sastre parisino, para mi abuelo un bast\u00f3n de roble suizo con empu\u00f1adura de plata y para la peque\u00f1a Lizi un vestido con los encajes belgas que tanto le gustan. Pronto el fr\u00edo empez\u00f3 a ser m\u00e1s fuerte y el joven decidi\u00f3 que era hora de volver a su cama.<br \/>\n_:_<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, uno de los marinos lo despert\u00f3 con algo de violencia.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 sucede ?- dijo el joven molesto -\u00bfPor qu\u00e9 interrumpes mi sue\u00f1o de esa manera?<br \/>\n&#8211; El capit\u00e1n quiere a todos en cubierta &#8211; respondi\u00f3 torpemente el marino.<br \/>\nAl instante Andr\u00e9s se percat\u00f3 de que todos estaban subiendo a la cubierta con mucha prisa.<br \/>\n&#8211; Y&#8230; \u00bfcu\u00e1l es el motivo? &#8211; pregunt\u00f3 ya m\u00e1s tranquilo el joven.<br \/>\n&#8211; \u00a1Se ha cometido un asesinato a solo 2 camas de donde usted duerme!- explic\u00f3 con nerviosismo.<br \/>\nEl joven quedo horrorizado y al subir se enter\u00f3 que el pobre infeliz, hab\u00eda sido atacado de noche y con un arma contundente que le destroz\u00f3 el cr\u00e1neo y le desfigur\u00f3 la cara. Pero, qu\u00e9 mente macabra podr\u00eda haber hecho algo as\u00ed, se preguntaba a si mismo con un gran temor. Ayer en la noche sal\u00ed del camarote y no vi nada, tal vez en ese lapso ocurrieron las cosas, y qu\u00e9 raro que nadie haya o\u00eddo nada. Pero cu\u00e1l fue la raz\u00f3n, &#8230;ese hombre&#8230; ahora que lo pienso, creo conocerlo. Entonces el joven le pregunt\u00f3 a uno de los habitantes del camarote:<br \/>\n&#8211; Disculpe&#8230; \u00bfsabe cu\u00e1l era el nombre de la v\u00edctima?<br \/>\n&#8211; Si, era el italiano Francesco Fiore<br \/>\nAl joven se le ilumin\u00f3 la mente. Claro era aquel hombre tan soberbio que me despidi\u00f3 injustamente del empleo que ten\u00eda, cuando viv\u00eda en Mil\u00e1n, &#8211; por un momento el joven frunci\u00f3 el ce\u00f1o con mucha fuerza, pero luego, su molestia pas\u00f3-, con ese car\u00e1cter no se me har\u00eda extra\u00f1o que ese hombre tuviera m\u00e1s de un enemigo. Cuando le comente esto a mi querida familia, quedar\u00e1n pasmados de la impresi\u00f3n. Ans\u00edo tanto llegar de una buena vez a Am\u00e9rica y reencontrarme con todos mi seres queridos. El joven pas\u00f3 de las reflexiones crudas y poco agradables, a los sue\u00f1os y la nostalgia producidas por el recuerdo de su amada parentela. De repente las bocinas del barco vibraron al salir de ellas la abaritonada voz del capit\u00e1n, que dijo:<br \/>\n&#8211; Estimados tripulantes, ya es saber de todos lo que a sucedido en el nav\u00edo. El asesinato de un hombre se a perpetrado y mi obligaci\u00f3n como capit\u00e1n de este barco es averiguar qui\u00e9n ha sido el culpable, a toda costa. Por esta raz\u00f3n, he tomado la decisi\u00f3n de encargar a los marinos que revisen las pertenencias de todos los que abordan este barco, en busca de alguna evidencia. Todos deben de estar presentes en la revisi\u00f3n de sus respectivos equipajes, la cual se efectuar\u00e1 en estos precisos momentos. Espero su colaboraci\u00f3n y comprensi\u00f3n. Gracias<br \/>\nTodos los que estaban en cubierta se abalanzaron sobre la escalera por la cual hab\u00edan subido minutos antes. El joven viajero se qued\u00f3 en la cubierta algo desorientado, \u00e9l a diferencia de todos, aun no desayunaba y el hambre matinal empezaba atacarlo. Quiso ir a la cocina, pero escuch\u00f3 los pasos de los marinos y la voz del capit\u00e1n acerc\u00e1ndose acompasadamente. As\u00ed que dicidi\u00f3 bajar al camarote, esperando que la requisa fuera r\u00e1pida. Bajo escal\u00f3n por escal\u00f3n con lentitud mirando a la gente en burbujeante cacareo observ\u00e1ndose unos a los otros y sospechando si \u00e9l o aquel era el asesino. Al llegar, se sent\u00f3 en su cama a esperar la llegada del jefe del nav\u00edo y de sus subalternos, que mas parec\u00edan su s\u00e9quito. El capit\u00e1n Papadopulus era un viejo griego y cincuent\u00f3n, muy bien conservado, que seg\u00fan algunos era uno de los m\u00e1s estrictos en su trabajo. Pronto comenzaron su minuciosa y detectivesca tarea, cama por cama, equipaje por equipaje, parec\u00eda interminable, y yo con este hambre voraz, pensaba algo ansioso, el muchacho.<br \/>\nLa revisi\u00f3n avanzaba y Andr\u00e9s fam\u00e9lico e impaciente comenz\u00f3 por su parte a encontrar al asesino. Era de esperarse que el fenecido por su actitud atrajera la enemistad de muchos; sin embargo, \u00bftanta ser\u00eda la rabia de uno de ellos como para convertirse en criminal? El asesinato de Francesco Fiore era un hecho algo incierto a los ojos de Andr\u00e9s, lo m\u00e1s probable es que el asesino sea un contempor\u00e1neo suyo, sus pocas relaciones ( comerciales por supuesto ) eran con personas de su edad, m\u00e1s de una vez lo vi discutir con el lechero, o con el panadero y hasta con el pobre cartero que nada m\u00e1s se remit\u00eda a su oficio, su vida era sumamente anacoreta. Conociendo casi todo su entorno social me atrevo a pensar que tuvo que haber sido un italiano, o mejor aun un Milan\u00e9s. De pronto la mente del muchacho dibuj\u00f3 la imagen de Ubertino da Cassale, ese italiano introvertido. No habla con nadie, sus ropas son las de un loco y su mirada inquieta transmite perversidad, claro tiene que ser \u00e9l. La edad, el origen y todo apuntan a que \u00e9l fue, pero no puedo decirlo, no tengo pruebas. Adem\u00e1s que lo relaciona con Francesco Fiore, el \u00fanico que aqu\u00ed lo conoc\u00eda, al parecer fui&#8230;.yo. \u00a1Ya basta estoy harto de pensar, que acabe esto de una vez&#8230; muero de hambre&#8230; &#8211; se dijo ofuscado y finalizando sus hip\u00f3tesis.<br \/>\nMientras se acercaban los marinos su hambre aumentaba, deseaba estar en la cocina y no en el camarote, saboreando el estofado y no su propia saliva, estando con los suyos y no con un mont\u00f3n de extra\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 su turno se hallaba en un estado ansioso, irracional, su desesperaci\u00f3n era inexplicable, y se hab\u00eda convencido de que Ubertino da Cassale era el asesino, pero otra cosa era lo que lo mortificaba. Sus ojos empezaban a saltar de sus \u00f3rbitas y su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 acelerada y nerviosa. Comenz\u00f3 a transpirar sobremanera, las gotas de sudor recorr\u00edan lo flancos de su rostro con rapidez. Al ver la situaci\u00f3n del joven, el viejo capit\u00e1n se dirigi\u00f3 hacia \u00e9l, dici\u00e9ndole:<br \/>\n&#8211; Tranquilo ni\u00f1o, esta revisi\u00f3n es incomoda, lo s\u00e9&#8230; pero necesaria, trate de calmarse &#8211; finaliz\u00f3 con un tono paternal, que nadie hab\u00eda escuchado nunca .<br \/>\n&#8211; Si se\u00f1or&#8230; yo lo s\u00e9 &#8211; dijo aun agitado- es que tengo mucha hambre.<br \/>\nEsta repuesta inquiet\u00f3 al hombre de la voz abaritonada, y sin m\u00e1s que esperar mand\u00f3 empezar la b\u00fasqueda en el equipaje de Andr\u00e9s.<br \/>\nEl ve\u00eda con impaciencia como revisaban sus pertenencias, sus camisas, sus pantalones y por \u00faltimo los regalos que \u00e9l, iba a entregar a sus familiares. Con esto hab\u00eda terminado todo. Los marinos ya se iban cuando el alterado viajero dijo:<br \/>\n&#8211; Me han robado, falta el bast\u00f3n que compre, &#8211; dijo mientras se paraba de su cama &#8211; est\u00e1n todos los regalos que voy a darles a mis familiares, excepto el bast\u00f3n \u00a1no es posible!. Fue \u00e9l&#8230; fue \u00e9l \u2013 grit\u00f3 ya de pie y se\u00f1alando extasiado a Ubertino da Cassale, a unos metros del joven &#8211; convencido de que era autor de todo, sin embargo, en ese momento su ropa ya no le pareci\u00f3 tan de loco, su edad no tan avanzada y su mirada antes perversa, pareci\u00f3le inocente y asustada ante una afrenta injusta, supo entonces que \u00e9l no hab\u00eda sido.<br \/>\nEstaba tan hastiado de todo, que de la ira pate\u00f3 con fuerza una de la patas de su lecho. Fue entonces que se escuch\u00f3 el sonido de madera chocando con el piso y luego la sensaci\u00f3n que algo rodaba. En ese preciso instante por debajo de la cama sali\u00f3 lentamente el antedicho bast\u00f3n, ba\u00f1ado en sangre y con la empu\u00f1adura abollada. El joven ante esto, s\u00f3lo atin\u00f3 a desmayarse.<\/p>\n<p>Al despertar se hall\u00f3 sentado en la oficina del capit\u00e1n con dos membrudos marinos sujet\u00e1ndolo y con el due\u00f1o de la oficina al frente suyo, al otro lado del escritorio.<br \/>\n&#8211; Bien &#8211; muchacho dijo el viejo- \u00bfPor qu\u00e9 lo mataste? El haberte despedido no me parece raz\u00f3n suficiente.<br \/>\n&#8211; Yo no lo mat\u00e9 \u2013 dijo con convicci\u00f3n &#8211; alguien tomo mi bast\u00f3n y ese alguien sab\u00eda que el fenecido, me hab\u00eda despedido&#8230; \u00a1quieren inculparme! \u00bfAcaso no lo entiende? \u2013 grit\u00f3 desesperado el joven Andr\u00e9s -. \u00bfAdem\u00e1s c\u00f3mo sabe que me despidi\u00f3?<br \/>\n&#8211; Antes de todo d\u00edgame cu\u00e1l es su nombre. Completo por favor.<br \/>\n&#8211; Me llamo Andr\u00e9s S&#8230; S&#8230; N&#8230;- respondi\u00f3 lento, pero con furia en la mirada -.<br \/>\n&#8211; Bueno Sr. S&#8230;. ya lo sab\u00edamos. Quer\u00eda comprobar si adem\u00e1s de asesino era mentiroso. Y respondiendo a su pregunta, estuvimos haciendo averiguaciones, mientras dorm\u00eda, que fue un lapso de muchas horas, le comento. Ah y tambi\u00e9n llamamos a su familia pero&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00a1A ellos no los moleste!, \u00a1con ellos no se meta! &#8211; grit\u00f3 el joven ofuscado.<br \/>\n&#8211; Como podr\u00eda molestarlos. Ellos ya descansan en paz. Est\u00e1n muertos, pero esa no es noticia nueva para usted, \u00bfverdad?<br \/>\n&#8211; \u00a1Qu\u00e9! -dijo con voz apagada el detenido.<br \/>\nMuchos pensamiento e im\u00e1genes empezaron a invadir la mente de Andr\u00e9s, todo parec\u00eda un torbellino sin sentido, lo sab\u00eda, pero no lo sab\u00eda al mismo tiempo. Empezaba a dejar de sentirse el mismo, todo dentro de \u00e9l se retorc\u00eda&#8230;<br \/>\n&#8211; Es Usted una mente oscura Sr. S&#8230; \u2013 dijo el viejo, mientras sacaba una hoja de su escritorio y comenzaba a leerla:<br \/>\nEl Sr. S.. degoll\u00f3 a su madre con los vidrios de un vaso, mat\u00f3 a cuchillazos a su padre destroz\u00e1ndole el terno que llevaba puesto, ahorc\u00f3 a su hermanita con su propio vestido de encajes y por \u00faltimo, le quit\u00f3 la vida a su abuelo, destroz\u00e1ndole el cr\u00e1neo con su bast\u00f3n, y despu\u00e9s huy\u00f3 a Europa .<br \/>\nSus regalos Sr. S&#8230; corresponden a lo que les quito a sus familiares, adem\u00e1s de la vida, por eso digo, que es una mente oscura, la suya &#8211; finaliz\u00f3 con un aire tranquilo a pesar de ver retorci\u00e9ndose al joven en su mismo sitio y sujetado por los guardias.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s, de pronto, se qued\u00f3 mirando al piso ensimismado y dijo con una voz tenebrosa:<br \/>\n&#8211; Andr\u00e9s no lo hizo, fui yo. Su familia lo iba a olvidar cuando se fuera, eso no es justo.<br \/>\nLos hombres se dieron cuenta entonces, de que el joven simplemente estaba loco. Andr\u00e9s record\u00f3 en ese instante que no hab\u00eda subido a la cubierta sino, que hab\u00eda matado aquel hombre por venganza con el bast\u00f3n que era para su abuelo. Record\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo sucedieron las cosas que el capit\u00e1n ya hab\u00eda descrito, recordaba los gritos iracundos de sus familiares y sus manos embadurnadas de la sangre oscura y espesa que tambi\u00e9n recorr\u00eda su interior. Luego, lo hab\u00eda olvidado todo.<br \/>\nAndr\u00e9s con un aire inhumano y con gestos extra\u00f1os, mir\u00f3 hacia el techo llorando, y dijo:<br \/>\n&#8211; Yo no quise matar a nadie fue \u00e9l&#8230; fue \u00e9l&#8230; fue \u00e9l&#8230;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00fanico camarote del barco parec\u00eda estar hirviendo, las centenares de exhalaciones hab\u00edan cargado el aire de un aroma poco saludable.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=156"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/156\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}