{"id":35,"date":"2006-02-27T15:33:16","date_gmt":"2006-02-27T14:33:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=35"},"modified":"2006-02-27T15:33:16","modified_gmt":"2006-02-27T14:33:16","slug":"15-el-libro-por-joseme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=35","title":{"rendered":"15- EL LIBRO.  Por Joseme"},"content":{"rendered":"<p>Nada es lo que parece, hasta que lo tocamos o se nos aparece. Es como esa hoja involuntaria, que el viento recoge, tras la ca\u00edda, para convertirla en parte de nuestra vista, de nuestro color, de nuestra existencia. <!--more-->Juan Sin Nombre, no perdi\u00f3 mucho en la vida, porque entre otras cosas nunca gan\u00f3 nada. Bueno casi nada\u2026<br \/>\nParec\u00eda alto, enjuto, un poco distra\u00eddo tirando a taciturno. Pero no, s\u00f3lo era fachada impuesta por la naturaleza. Su imagen lo dec\u00eda todo de \u00e9l porque era lo m\u00e1s parecido a una silueta bajo la niebla, porque vest\u00eda de uniforme. S\u00ed tan uniformemente vest\u00eda; siempre bajo el marr\u00f3n y el negro; el azul marino y el verde oscuro. Aunque era de tez muy blanca, fue barnizado por el sol en sus largas caminatas. A Juan le gustaba el senderismo. Introducirse en la naturaleza hasta confundirse con ella. Escalar, respirar, atrapar monta\u00f1as era su especialidad y la otra, la lectura. Todo cuanto ca\u00eda en sus manos, lo resucitaba, lo imantaba hasta el lo indecible. Cuando lo atrapaba, ya era digerible. Por eso, por ah\u00ed le vino tambi\u00e9n la vena de la escritura. \u201cPara suerte o desgracia\u201d, como siempre \u00e9l le dec\u00eda a los pocos amigos que ten\u00eda. Porque la familia\u2026la familia no sab\u00eda ni siquiera que escrib\u00eda. S\u00f3lo su mujer Ana, lo sab\u00eda y lo sufr\u00eda en sus carnes. Juan era poco comunicativo en ese campo. Como todo gran so\u00f1ador buscaba siempre el \u00faltimo escal\u00f3n, el \u00faltimo pelda\u00f1o de aquella monta\u00f1a, de aquella nube arrogante que se resist\u00eda a descifrarle el futuro. A convertirse en aquella mano, en aquel oso blanco, en aquel elefante que le regalar\u00eda en un descuido a Marta y a David, sus dos enanos, como \u00e9l les llamaba desde arriba y abajo. Desde su coraz\u00f3n de padre o cuando se disfrazaba de payaso.<br \/>\nJuan trabajaba en una empresa de publicidad. Era dise\u00f1ador gr\u00e1fico y un multiusos, aunque eso no constaba en su contrato laboral. Como no ten\u00eda mucho tiempo libre durante la jornada, la hora (la media o los cuartos) del caf\u00e9, la aprovechaba para navegar por Internet e introducirse en varios foros literarios.<br \/>\nTodo hasta aqu\u00ed podr\u00eda llamarse de normal, de a diario con la vida, de levantarse un d\u00eda tras otro a las ocho menos cuarto para ir al trabajo (eso s\u00ed, como los privilegiado, porque lo hac\u00eda andando). \u00bfPero qu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda pedirle a la vida?. Su matrimonio funcionaba. Era padre de dos hijos maravillosos. Hab\u00eda plantado varios \u00e1rboles en un terreno que ten\u00eda a las afueras de la ciudad; una peque\u00f1a parcela que adquirieron Ana y \u00e9l, con sus ahorros y que pensaban en que ser\u00eda su residencia de la tercera edad. Pero nada m\u00e1s lejos, porque a\u00fan les quedaban muchos a\u00f1os y un buen \u201clibret\u00f3n\u201d por rellenar por el banco\u2026<br \/>\nUn cierto d\u00eda navegando por Internet, se top\u00f3 con una p\u00e1gina donde vend\u00edan libros antiguos. Iba a pasar de largo, porque la publicidad llenaba todo el escritorio y no le dejaba ni ver los t\u00edtulos, cuando se top\u00f3 con un anuncio donde ofrec\u00edan la venta de un libro misterioso. La palabra misterio era para \u00e9l como el color en los sue\u00f1os, como incluso la propia muerte de la que te salvas siempre dentro de ellos. Porque eso s\u00ed, en los sue\u00f1os uno nunca muere, si acaso te despiertas sobresaltado, con el pulso acelerado y una noche m\u00e1s joven. Con mala cara pero m\u00e1s resucitado que nunca. El caso es que pinch\u00f3 sobre el icono correspondiente e introdujo sus datos personales y el n\u00famero de su Visa. \u2013\u201cVeremos lo que me mandam\u201d, se dijo, sonri\u00e9ndose para sus adentros. Porque Juan era reacio a las compras por internet. Hab\u00eda tanto malhechor suelto. Pero entre millones de usuarios, si le tocaba \u00e9l, ser\u00eda como una loter\u00eda mal pagada.<br \/>\nPasaron alrededor de dos semanas. Juan ese d\u00eda llegaba tarde a casa, un asunto con las impresoras lo mantuvo en la escena del crimen. Si no hubiera acertado con la aver\u00eda, hubiera habido hasta muertos, le dijo a sus compa\u00f1eros. El entr\u00f3 de los \u00faltimos pero la fama de manitas no hab\u00eda quien se la quitara. Lleg\u00f3 al portal un poco cansado. La operaci\u00f3n a la impresora y el aceler\u00f3n en el paso, consiguieron fatigarlo tanto que ni mir\u00f3 en el buz\u00f3n de correos. Al subir al piso, como de costumbre, sus peque\u00f1os se le abalanzaron y su mujer, tras el beso, el retraso le qued\u00f3 perdonado. Al terminar de almorzar, y cuando se iba a lanzar sobre el fregadero, su mujer se acord\u00f3 y le dijo que hab\u00eda recogido el correo y que ten\u00eda un grueso sobre, a su nombre, sobre la mesa del sal\u00f3n (Porque Juan fregaba los platos -\u201cque conste en acta, se repet\u00eda, y en mi curr\u00edculo matrimonial\u201d- le gustaba repetirle a Ana, pues sab\u00eda que eso la endemoniaba cari\u00f1osamente. A Ana la acababan de despedir hac\u00eda un poco m\u00e1s de seis meses del trabajo y aunque estaba casi recuperada psicol\u00f3gicamente, no le hac\u00eda mucha gracia estos tipos de comentarios machistas. \u201c\u00a1Tu no me friegas, porque yo no te plancho! Era el estribillo que le martilleaba como el villancico del r\u00edo y los peces. Pero al final los dos siempre se recompensaban.<br \/>\nJuan no cogi\u00f3 el libro aquel d\u00eda, ni el siguiente, estaba en plena campa\u00f1a con un cliente de un importante grupo inmobiliario y por las noches se quedaba grogui, antes de taparse. La telebasura y otros episodios en serie, le hac\u00edan de analg\u00e9sico y de b\u00e1lsamo. Fue por el cuarto d\u00eda, de verlo de aqu\u00ed para all\u00e1, cruzando de norte a sur sobre la mesa, cuando lo abri\u00f3\u2026\u00a1Era de color blanco!<\/p>\n<p>\u201cAhora, ya todo depend\u00eda de la resistencia. El l\u00edder, un joven canadiense, se aferraba a la proa del \u201cNudor\u201d un viejo petrolero de 300.000 toneladas y 200 metros de eslora\u2026\u201d<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, cuando Juan fue a levantarse, tropez\u00f3 con el libro y casi se cae de frente. Lo tom\u00f3, localiz\u00e1ndolo debajo de la cama. Lo abri\u00f3 y lo observ\u00f3. Pens\u00f3. Record\u00f3. Todo se le vino encima y por debajo de aquel libro. \u00a1Si era blanco! \u2013 ahora quer\u00eda recordar- \u00a1Pero todo blanco, la noche anterior\u2026! \u00bfC\u00f3mo ahora? \u00bfEsto que est\u00e1 escrito aqu\u00ed\u2026?<br \/>\n\u201cDurante tres d\u00edas seguidos, ocho aviones dejaron caer 1.000 bombas, 44.000 litros de queroseno, 12.000 litros de napalm y 16 misiles.\u201d<br \/>\nY as\u00ed una noche tras otra iban apareciendo p\u00e1ginas escritas. Se iban soltando cabos; porque lo que so\u00f1aba, se iba transcribiendo en el libro. Se iban llenando de una p\u00e1gina tras otra. Sue\u00f1o tras sue\u00f1o, como una hoguera incombustible.<br \/>\n\u201c\u2026Una columna de humo negro y espeso que ocultaba el sol completamente, pod\u00eda ser divisada desde cualquier punto como si se perdiera en el conf\u00edn de la Tierra. Era un espect\u00e1culo sobrecogedor\u2026\u201d<br \/>\nQuiz\u00e1s fuera el fin del mundo, o quiz\u00e1s una pesadilla dentro de otra, pero su cabeza no paraba de hilvanar, de medir respuestas, de coleccionar preguntas\u2026<br \/>\n\u201cParec\u00eda el principio del fin del mundo. Finalmente, el viernes 20 de enero de 2029, el Nudor, desapareci\u00f3 de la vista, pero las grav\u00edsimas consecuencias del accidente se mantendr\u00edan vigentes durante much\u00edsimo tiempo. La humanidad qued\u00f3 convencida del desastre.\u201d<br \/>\nY lleg\u00f3 el final de la historia, pero Juan segu\u00eda resisti\u00e9ndose a lo que creci\u00f3 d\u00eda a d\u00eda, a lo que vio noche tras noche sobre aquel libro. Era 20 de enero de 2006 y le quedaban todav\u00eda 23 a\u00f1os por delante. Pero un detalle. El autor lo firm\u00f3 como Juan Miralles. Su verdadero nombre. Juan acababa de ser escritor, cuando termin\u00f3 su primer libro \u2013 \u201cEl Ancla\u201d \u2013<br \/>\nUn libro sobre un desastre ecol\u00f3gico, como anunciado, y que fue recordado durante a\u00f1os y a\u00f1os.<br \/>\nEn esos 23 a\u00f1os ni la humanidad le puso remedio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nada es lo que parece, hasta que lo tocamos o se nos aparece. Es como esa hoja involuntaria, que el viento recoge, tras la ca\u00edda, para convertirla en parte de nuestra vista, de nuestro color, de nuestra existencia.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}