{"id":39,"date":"2006-02-28T20:00:51","date_gmt":"2006-02-28T19:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=39"},"modified":"2006-02-28T20:00:51","modified_gmt":"2006-02-28T19:00:51","slug":"19-la-cita-por-cariatide","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=39","title":{"rendered":"19- La cita.   Por Cari\u00e1tide."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Reserv\u00f3 una mesa en el Ritz de Madrid y una habitacioncita modesta pero elegante. Se trataba de pasar unas horas con una joven artista procedente de Zacatecas, M\u00e9xico, deseosa de triunfar y con peque\u00f1os logros que le auguraban una esperanza de laureles..<!--more--> Era sospechosamente parecida a ella y eso le entusiasm\u00f3 cuando se conocieron. Estaba dispuesta a todo, por tanto, no habr\u00eda problemas, ni malentendidos, ni negativas fuera de lugar. No era ella, desde luego, pero podr\u00eda imaginar que s\u00ed, que ocupar\u00eda su lugar, que la vestir\u00eda con sus ropas, como hac\u00eda con todas las que amaba, que la recorrer\u00eda entera y escudri\u00f1ar\u00eda cada mil\u00edmetro de su piel a cambio de unos miles de d\u00f3lares. No muchos, los que ella necesitaba para su primera exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica en M\u00e9xico D.F.<\/p>\n<p>Se atus\u00f3 la barba y se reconoci\u00f3 con su nueva imagen en el viejo y descomunal espejo de casa. Estaba a punto de salir. Revis\u00f3 su fisonom\u00eda, a\u00fan luc\u00eda algo de apostura a pesar de los a\u00f1os, el alcohol, los desenga\u00f1os y las incontables horas de trabajo. Puso un poco de loci\u00f3n en sus hombros y mu\u00f1ecas, revis\u00f3 su perfil, siempre mejor que su frente, y sali\u00f3 a la calle, sabedor de que ya nadie reparar\u00eda en lo hidratada que estaba su piel, en sus nuevas ropas de Armani, ni en sus gafas Dior \u00faltimo modelo. Ni \u00e9l sabr\u00eda calcular la pasta que llevaba encima entre atuendos y billetes de cincuenta euros. Invisible pero forrado.<\/p>\n<p>Siempre se hab\u00eda negado a pagar por el amor pero se sab\u00eda incapaz de afrontar la navidad sin ella, despu\u00e9s de haberla saboreado, esperado y recreado durante meses.<br \/>\nLa otra era un suced\u00e1neo: algo m\u00e1s joven, bastante m\u00e1s inculta y por supuesto, la naturaleza de su relaci\u00f3n se basaba en una imitaci\u00f3n a la vida, en verdad, muy triste. Sab\u00eda que los halagos eran enga\u00f1os, sab\u00eda que ya no era deseado (salvo por aquella otra, aquella s\u00ed que lo dese\u00f3 durante breves instantes en los que se cre\u00f3 el hechizo de las almas que se buscan y se encuentran en el oc\u00e9ano de los siglos); sab\u00eda que la chava lo quer\u00eda para sufragarle su primera exposici\u00f3n en el M\u00e9xico D.F de los cojones pero \u00a1qu\u00e9 importaba!\u00bfNo hab\u00eda hecho \u00e9l lo mismo durante su juventud? \u00bfVivir de las ni\u00f1as y no tan ni\u00f1as ricas de la alta sociedad de Madrid?\u00bfDefenderse como gato panza arriba mientras en el terru\u00f1o esperaba la novia y despu\u00e9s sacro-santa esposa?<\/p>\n<p>Ya no podr\u00eda perder nada, porque su coraz\u00f3n era un pu\u00f1ado de escombros. Al menos esperaba que la chava se portase bien, como lo hizo ella, con esa dulzura descomunal y gratuita, con los innumerables besos que le secaban el aliento, a los que se sent\u00eda incapaz de responder por mor de la vejez y con la osad\u00eda de levantarle el vigor de puro amor, de puro y sincero afecto.<br \/>\nNo, eso no iba a pasar con la chava, pero podr\u00eda fantasear que se trataba de ella, aunque esta es m\u00e1s joven \u2014maldita sea y con ese acento, c\u00f3mo podr\u00e9 evitar que se rompa el sue\u00f1o si habla as\u00ed como hablan los de all\u00e1, \u201cno m\u00e1s\u201d?\u2014 y menos interesante. \u00a1Qu\u00e9 demonios! es falsa moneda. Pero&#8230;ya no puedo pedir m\u00e1s. La perd\u00ed, definitivamente, con mis brusquedades, con mi mala hostia, y con las amenazas. S\u00f3lo una loca ser\u00eda capaz de volver a llamarme, de responder alguno de mis mensajes y ella, aunque tuvo en su momento las dosis necesarias de valent\u00eda para cometer una locura, no volver\u00e1 a dar se\u00f1ales de vida.<\/p>\n<p>S\u00ed, no es ella. Pero casi. Proporciones similares, color de pelo y ojos. M\u00e1s fresca incluso. Le pedir\u00e9 que use el mismo perfume, as\u00ed en la penumbra de la habitaci\u00f3n las diferencias ser\u00e1n a\u00fan menores. Le rogar\u00e9 que no hable, de modo que con un poco de suerte ser\u00e1 otra vez la misma.<\/p>\n<p>Aquella que am\u00f3 perdidamente veinte a\u00f1os atr\u00e1s; despu\u00e9s, tres a\u00f1os atr\u00e1s y, por \u00faltimo (marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto \u2014mejor no recordar ese mes fat\u00eddico, por favor, no, no recordar las negativas dolorosas, las ilusiones rotas definitivamente, ese calor del demonio, esa gente invadiendo su casa esperando a la que nunca lleg\u00f3\u2014 septiembre, octubre, noviembre) diez meses atr\u00e1s y, posteriormente, en su cabeza y en sus miembros, cada d\u00eda hasta aquel 24 de diciembre. Pero&#8230;\u00a1diablos! \u00a1La \u00faltima! Ella hab\u00eda sido en realidad la primera a sus sesenta y muchos. Casi hab\u00eda logrado olvidar su nombre pero no la forma de sus pechos, sus diminutas manos, los gemidos agradecidos, la sonrisa&#8230; Nunca tuvo nada igual, nunca am\u00f3 del modo desesperado y casi desinteresado. Ella era la mejor creaci\u00f3n de todas. Lo supo de inmediato cuando la goz\u00f3 desnuda en sus brazos y en su lecho. La certeza fue aplastante cuando se march\u00f3, cuando se dijeron definitivamente el \u00faltimo adi\u00f3s. Aunque \u00e9l nunca perdi\u00f3 la esperanza. Ni siquiera ahora, momentos previos a la cita suced\u00e1nea, a las navidades m\u00e1s espantosas de su vida y de su muerte \u00a1Qu\u00e9 bonito, demonios, qu\u00e9 bonito! Todav\u00eda era posible. Apenas quedaba media hora para su encuentro con la chava pero ella podr\u00eda volver en cualquier instante, tocarle al m\u00f3vil y pedirle que le abriera la puerta, porque no recordaba el n\u00famero de su casa, ni el piso \u201c\u00a1divino despiste, hija! Pero te abrir\u00e9 la puerta y la otra, la de Zatatecas, se quedar\u00e1 aburrida en el vest\u00edbulo m\u00e1s elegante de Madrid. Le dar\u00e9 sus pesos, pero jam\u00e1s mi coraz\u00f3n. Sube, sube. Ella no eres t\u00fa, pero t\u00fa&#8230;\u00a1demonios!, t\u00fa ya no eres m\u00e1s que una fantas\u00eda \u00bfqu\u00e9 estoy haciendo? \u00a1Ella no vendr\u00e1!\u201d, dijo en voz alta con un asomo de lucidez que casi le pasma vivo. Se sorprendi\u00f3 de nuevo en su espejo y se vio m\u00e1s anciano que nunca.<\/p>\n<p>La primera y \u00faltima vez que ella cerr\u00f3 la puerta de aquel apartamentito de viejiguapo ya le dijo adi\u00f3s para siempre. Aunque ni \u00e9l \u2014ni ella en el fondo\u2014 lo quisieran reconocer. Era demasiado melodram\u00e1tico dar pasaporte a los a\u00f1os, muchos, de admiraci\u00f3n de ella, a los momentos, breves pero eternos de \u00e9l, que compartieron en aquel lugar. Donde hubo tanta pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dio un portazo y tom\u00f3 un taxi hasta el lugar establecido. Despu\u00e9s de todo, ya llevaba los d\u00f3lares en la cartera, para que la chava no tuviera siquiera que hacer cambio de moneda ni perdiera guita por comisiones. Despu\u00e9s de todo, ella no era ella, pero se le parec\u00eda.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reserv\u00f3 una mesa en el Ritz de Madrid y una habitacioncita modesta pero elegante. 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