{"id":45,"date":"2006-03-02T22:48:26","date_gmt":"2006-03-02T21:48:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=45"},"modified":"2006-03-02T22:48:26","modified_gmt":"2006-03-02T21:48:26","slug":"22-la-piedra-de-la-magia-por-la-maga-sin-piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=45","title":{"rendered":"22- La piedra de la magia.  Por La maga sin piedra"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">El tren nos dej\u00f3 en la estaci\u00f3n de Meknes en marzo del a\u00f1o 1980 empezaba a anochecer, andamos hacia la Medina, cruzamos un puente interminable, llegamos de noche a La Medina, entramos en ella. <!--more--> Que diferente era todo, varios gu\u00edas se ofrecieron a acompa\u00f1arnos les dijimos que no era necesario. Abdul insisti\u00f3, le dijimos que no necesit\u00e1bamos gu\u00eda, nos dijo que \u00e9l pod\u00eda encontrarnos un sitio donde dormir, aceptamos la oferta. Nos despert\u00f3 el almuec\u00edn, que desde el alminar de la mezquita convocaba a los fieles musulmanes para que acudieran a las oraciones, ser\u00edan las 5 de la ma\u00f1ana, seguimos durmiendo hasta que nos despertaron las voces de unos ni\u00f1os. La ventana de la habitaci\u00f3n daba a un patio, donde los ni\u00f1os sentados en el suelo y con unas tablas de madera aprend\u00edan el Cor\u00e1n.<\/p>\n<p>Al salir del cuarto, apoyado en una barandilla estaba Abdul esper\u00e1ndonos, nos acompa\u00f1\u00f3 durante todo el tiempo. Toda la Medina sab\u00eda que Abdul era nuestro gu\u00eda, los ni\u00f1os no ped\u00edan dinero, nadie intent\u00f3 robarnos el pasaporte ni el dinero. \u00c9ramos bien recibidos en todos los lugares. Pasamos los d\u00edas en el Zoco, beb\u00edamos t\u00e9 de menta con los comerciantes.<\/p>\n<p>Abdul quer\u00eda presentarnos a su familia y nos invit\u00f3 a comer en su casa. Una casa humilde llena de color por todas las estancias. All\u00ed estaba su familia, su padre como era pobre s\u00f3lo ten\u00eda dos mujeres, estaban las hermanas, las sobrinas, el padre llevaba varios meses de viaje visitando a sus familiares, ten\u00eda que llegar hasta donde empieza el desierto y luego volver.<\/p>\n<p>Ignor\u00e1bamos las costumbres, yo com\u00ed con Abdul y mi compa\u00f1ero de viaje. Ellas comieron separadas. Nos sirvieron un pollo cocido, que colocaron en medio de la mesa, para que, con los dedos lo comi\u00e9ramos, me costaba esfuerzo hacerlo, tuve la insolencia de pedir un vaso de agua, me lo trajeron, el vaso estaba sucio con sangre del pollo que hab\u00edan sacrificado para ofrecernos lo mejor que ten\u00edan. Com\u00ed y beb\u00ed, me sent\u00f3 mal, vomit\u00e9 y me entr\u00f3 un fuerte dolor de cabeza. Las mujeres de la casa me cuidaron, dec\u00edan que las mujeres no ten\u00edan que fumar, que por eso hab\u00eda enfermado. Me tumbaron en un div\u00e1n y me ofrecieron una infusi\u00f3n compuesta por varias hierbas, dec\u00edan que ten\u00eda mal sabor pero que lo bebiera. As\u00ed lo hice, al poco tiempo estaba recuperada. Ellas no hablaban franc\u00e9s, solo \u00e1rabe, yo apenas chapurreaba el franc\u00e9s, pero el lenguaje universal de los gestos y de las expresiones me fue \u00fatil durante todo el tiempo que estuve en Mekn\u00e9s.<\/p>\n<p>Por la tarde, sacaron todos los vestidos que ten\u00edan, los cinturones, los adornos, y me vistieron con todos ellos, eran los que utilizaban para estar en la casa, cuando sal\u00edan para hacer la compra, encima de esos trajes llenos de color y riqueza, se pon\u00edan una prendas lisas que cubr\u00edan su cuerpo, sus trajes. Me decoraron las manos con henna, me pintaron los ojos con kool, mi compa\u00f1ero de viaje hacia fotos, fotos en color, all\u00ed no sab\u00edan que las fotos sal\u00edan con colores. Sus fotograf\u00edas en blanco y negro estaban coloreadas con pinturas. A nuestro regreso les mandamos las fotos, hab\u00eda una enternecedora con las dos madres, las dos esposas. Las recibieron y permanecen colgadas en la habitaci\u00f3n que era utilizada para todo. Esa sala donde ten\u00edan como objeto de decoraci\u00f3n en sus vitrinas una cafetera Magefesa. No valoraban las teteras, las bandejas de plata, los cojines y las alfombras llenas de colorido. Tambi\u00e9n en nuestras casas tenemos esas teteras y esas bandejas en las vitrinas como objeto de decoraci\u00f3n y usamos para hacer el caf\u00e9, la cl\u00e1sica cafetera. Desde entonces yo guardo esas cafeteras ya viejas por el uso en una vitrina, como objeto de decoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La hospitalidad nos imped\u00eda salir de esa casa, tampoco quer\u00edamos irnos. Lleg\u00f3 la velada, yo de nuevo con los hombres, las mujeres se retiraron. Lleg\u00f3 Mustaf\u00e1, plet\u00f3rico, contento como un ni\u00f1o, hab\u00eda conseguido comprar una piedra de la magia. Yo pretend\u00eda, con toda mi ignorancia, hacerle entender que la magia era trucos para enga\u00f1ar a la gente. Ten\u00eda que demostr\u00e1rselo, el empirismo me invad\u00eda. As\u00ed es que recurr\u00ed a un truco f\u00e1cil, con un trozo de papel de liar me lo puse en un dedo, yo escond\u00eda mi mano con el trozo de papel y la sacaba r\u00e1pidamente cambiando el dedo del papel por otro sin papel, la secuencia, el rid\u00edculo lo hice varias veces, mi dedo aparec\u00eda primero con papel y en un segundo aparec\u00eda sin papel. Mustaf\u00e1 ten\u00eda que comprender que no se trataba de magia, que era un truco.<\/p>\n<p>Cu\u00e1l fue mi sorpresa, cuando Mustaf\u00e1, empez\u00f3 a dar saltos de alegr\u00eda, estaba de nuevo muy contento, parec\u00eda que hab\u00eda entendido el truco. Pero que va, estaba tan contento porque le hab\u00edan vendido una piedra de la magia que funcionaba, no todas funcionaban, pero la de \u00e9l si. Se sent\u00eda el hombre m\u00e1s feliz de la tierra, no le hab\u00edan enga\u00f1ado. Dec\u00eda que gracias a su piedra, yo hab\u00eda hecho magia. Sin comentarios. Le ped\u00ed por favor, que el d\u00eda siguiente me acompa\u00f1ara a comprarme una piedra de la magia.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hicimos, el d\u00eda siguiente se celebraba el a\u00f1o 1.358 de la H\u00e9gira, estaban en el Siglo XIV. Los ber\u00e9beres de las monta\u00f1as bajaban a celebrarlo, hab\u00eda una gran multitud, todo estaba lleno de color, de aromas, de m\u00fasica, fiesta, alegr\u00eda, vida. Estaba lleno de comerciantes, encantadores se serpientes, yo no daba cr\u00e9dito a lo que estaba viviendo. Mustaf\u00e1 nos dirig\u00eda hac\u00eda el vendedor de piedras de la magia. En un momento que no puedo concretar y sin darme cuenta de nada, estaba rodeada de ber\u00e9beres, \u00e9stos me empujaban como si fuera una mu\u00f1eca de trapo, me pellizcaban, pensaba que era un juego, o m\u00e1s bien no pensaba nada, me dejaba llevar. Hasta que unos brazos me sacaron del c\u00edrculo, me quitaron el jersey negro con una franja roja (mi jersey de progre) y lo guardaron en una bolsa. Salimos de la muchedumbre y entonces me explicaron que el color negro significa mal augurio para los ber\u00e9beres, y que cuando celebraban la H\u00e9gira, cualquier animal que nace negro lo sacrifican.<\/p>\n<p>No pude comprar la piedra de la magia. Sin duda, la m\u00eda nunca hubiese funcionado.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda de la partida, nos costaba abandonar La Medina, ten\u00edamos que coger el tren en la parte moderna de la ciudad. Llegamos tarde y lo perdimos. Abdul no se separ\u00f3 de nosotros, dormimos en la ciudad y al d\u00eda siguiente nos acompa\u00f1\u00f3 a la estaci\u00f3n, le preguntamos que cu\u00e1nto ten\u00edamos que pagarle por su trabajo. Nos contest\u00f3 que \u00e9l a los amigos nunca les cobra. Le hicimos un regalo personal, que nos agradeci\u00f3 y que todav\u00eda conserva.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tren nos dej\u00f3 en la estaci\u00f3n de Meknes en marzo del a\u00f1o 1980 empezaba a anochecer, andamos hacia la Medina, cruzamos un puente interminable, llegamos de noche a La Medina, entramos en ella.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}