{"id":53,"date":"2006-03-06T18:33:34","date_gmt":"2006-03-06T17:33:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=53"},"modified":"2006-03-06T18:33:34","modified_gmt":"2006-03-06T17:33:34","slug":"29-reflexiones-deconstruidas-por-tokyo-monogatari","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=53","title":{"rendered":"29- Reflexiones deconstruidas. Por Tokyo Monogatari"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">A Jim Ballard<\/p>\n<p>LA OTRA ORILLA<\/p>\n<p>Mi mente est\u00e1 tan podrida que ni siquiera puedo recordar que es lo que me asquea. Si fuera capaz de sacar mi cerebro de mi cr\u00e1neo y hurgar en esa jodida masa de mediocridad gris tal vez, s\u00f3lo tal vez, podr\u00eda sacudir a los demonios que la infectan hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo, durante todos los putos d\u00edas de todos los putos a\u00f1os de mi vida que alcanzo a recordar. <font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\" size=\"3\">.<!--more--><\/font>Recuerdo las galletas con cacao que com\u00ed un fin de semana hace diez a\u00f1os y, sin embargo, no puedo recordar el viernes pasado, ni imaginar el s\u00e1bado pr\u00f3ximo. Mis planes de futuro siempre se acaban yendo por el retrete, as\u00ed que he decidido dejar de hacer planes de futuro. Al fin y al cabo, el futuro no existe, al menos no hasta el pr\u00f3ximo minuto&#8230; y quiz\u00e1s no est\u00e9 aqu\u00ed entonces. As\u00ed que para qu\u00e9 obsesionarse con algo que pasar\u00e1 delante de mis narices sin darme cuenta. Resulta de muy mal gusto esperar el momento adecuado para mover ficha y al final moverla mal, adem\u00e1s de ser algo jodidamente frustrante.<br \/>\nHe decidido que yo no quiero ser feliz. La felicidad est\u00e1 bien para un rato que siempre resulta demasiado corto, pero aspirar a ser feliz es tan in\u00fatil como esperar que la humanidad se vuelva buena y se instaure la paz mundial.<br \/>\n\u00a1\u00a1Lobotom\u00eda!!, no s\u00e9 porque me acuerdo de Jack en el nido. Aunque a \u00e9l lo \u00fanico que le hac\u00edan era churrascarle un poco el cerebro. Lo justo para que dejara de ser un problema, lo justo para que dejara de ser Jack y se convirtiera en una mirada perdida y una sonrisa est\u00fapida. La gente anhela la felicidad, la persiguen y cuando creen haberla encontrado la estrujan para sacarle todo el jugo y acaba por estallarles en la cara. Buscan la felicidad en pantallas de plasma, coches caros a los que sacan lustre los fines de semana, viviendas unifamiliares y muebles de Ikea que montan ellos mismos para \u201cdesarrollar su creatividad\u201d. Este es el resultado de su felicidad: una vida vulgar con una familia disfuncional, una ulcera sangrante y el primer infarto a los cincuenta. A\u00f1os m\u00e1s tarde los padres odian a sus hijos y los hijos ignoran a sus padres. Despu\u00e9s el padre muere, el hijo se convierte en padre y comete los mismos errores que aqu\u00e9l, s\u00f3lo que aderez\u00e1ndolos con algunos de su propia existencia de generaci\u00f3n X. El ciclo se repite hasta el fin de los tiempos y una extra\u00f1a secta que adora a un mu\u00f1equito de pl\u00e1stico cabez\u00f3n planea un suicidio masivo. 20 millones de personas se quitan la vida. 20 millones de personas alcanzan la felicidad. 20 millones de personas dejan de mirar sus pantallas de plasma, de conducir sus coches caros, de dormir en sus camas de Ikea y de pasar su existencia en sus casas unifamiliares. Yo miro la otra orilla y prometo que no me har\u00e9 viejo sin sentir su fina arena bajo mis pies.<br \/>\nMe siento la escoria de la sociedad. Soy un punto negro en el culo de un dios menor. Ser la escoria de la sociedad tiene una ventaja: no hay nada que perder, ni pantalla de plasma, ni coche caro, ni casa unifamiliar. Nada, s\u00f3lo la libertad. Por eso mi libertad es tan importante para m\u00ed, al fin y al cabo es lo que me ha salvado todos estos a\u00f1os. Est\u00e1s t\u00fa y un mundo atestado de centros comerciales que te mira con desprecio mientras la gente va a las rebajas, come en Burger Kings y pule su cuerpo inhumano en gimnasios de dise\u00f1o.<br \/>\nA veces, me sorprendo pensando en un nuevo holocausto. Mi mente se llena de banderas con esv\u00e1sticas y miles de personas alzan su brazo derecho en un r\u00edgido saludo castrense para dar la bienvenida a un nuevo Mes\u00edas con ojos de demonio. Cuando el terror me coge por el cuello y me arrastra hacia el agujero que hay en el centro de mi cama, un tierno \u00e1ngel nazi corta el hilo que sostiene la espada de Damocles que cae a toda velocidad sobre mis pensamientos.<br \/>\nSeis cuarenta y seis de la ma\u00f1ana: un sol anaranjado es decapitado por un horizonte de monstruosas siluetas de hormig\u00f3n. Abro los ojos y miro por la ventana. Un bosque de antenas de televisi\u00f3n se cierne ante m\u00ed. Hoy puede ser un mal d\u00eda, pienso. Uno de esos d\u00edas en los que s\u00f3lo te apetece dormir diecis\u00e9is horas seguidas y quiz\u00e1s no despertarte jam\u00e1s. Sin embargo, a lo lejos se ve la otra orilla y he prometido no morir sin pisar su c\u00e1lida y dulce arena.<br \/>\nEjecutivos agresivos chillan a sus tel\u00e9fonos m\u00f3viles pidiendo m\u00e1s dinero. Parecen muy enfadados. Deben haber visto algo muy feo en sus pesadillas. Tal vez han so\u00f1ado que un maitre vestido de esmoquin corta su tarjeta oro con unas tijeras relucientes, como la espada de Damocles, mientras les dice que no hay cr\u00e9dito, que el dinero pl\u00e1stico \u201c\u00e8 finito\u201d. Es normal que est\u00e9n enfadados. Es normal que est\u00e9n asustados. \u00bfQui\u00e9n no lo estar\u00eda tras destapar su particular caja de Pandora?<\/p>\n<p>ESTA ORILLA<br \/>\nSuena el despertador, frotarse los ojos para despertar, desayuno con cereales vitam\u00ednicos y cafetera rugiente en el fog\u00f3n. Sentarse en el ba\u00f1o para evacuar s\u00f3lidos. Ducha. Espuma en la cara, cuchilla as\u00e9ptica y after-shave perfumado. Caminar hacia el trabajo mirando los enormes nidos de las cig\u00fce\u00f1as sobre las torres met\u00e1licas en los tendidos el\u00e9ctricos. As\u00ed comienzan mis d\u00edas desde hace cinco a\u00f1os. Lunes, martes, mi\u00e9rcoles, jueves y viernes, fin de semana (ocio envasado al vac\u00edo y amor desinfectado) Otra semana, otro mes, otro a\u00f1o sobre mis espaldas. La vida sigue su curso indiscernible.<br \/>\nAquel d\u00eda iba a constituir el comienzo de una nueva vida. Una vida sin nada de eso.<br \/>\nEl comienzo (&#8230;y el fin)<br \/>\nTodos hemos de morir tarde o temprano, as\u00ed que porqu\u00e9 no empezar ahora. La televisi\u00f3n informa sobre los destrozos del Tsunami y veo como una ola descomunal de 625 l\u00edneas se traga a un tipo que pasea por la playa. Cuando la ola abandona la playa el tipo est\u00e1 muerto. Su vida ha desaparecido en cuesti\u00f3n de segundos, sin avisarle. Su alma debe andar d\u00e1ndose cabezazos contra las puertas del cielo. El guardi\u00e1n le har\u00e1 esperar hasta que su muerte sea sellada por el Gran Dios. El alma del hombre se sienta a las puertas del cielo y espera durante una eternidad.<br \/>\nLlego tarde al trabajo. Nadie parece darse cuenta. Todos miran fijamente a los ojos luminosos de las pantallas encendidas. Nadie conoce a nadie. Sentado en mi celda enciendo mi herramienta de trabajo y comienzo con balances y presupuestos urgentes que nunca florecen. De repente, contrastando con el inmaculado de las paredes, atisbo una silueta de mujer con un vestido rojo que camina hacia m\u00ed. Es rubia y tiene el pelo corto. En su rostro percibo que viene a salvarme. Parpadeo. La chica ya no est\u00e1. En su lugar una legi\u00f3n de bur\u00f3cratas de trajes grises y cabezas gachas copulan con sus computadores en una org\u00eda de balances y presupuestos urgentes. Transcurren ocho horas de balances y presupuestos urgentes, almuerzo envasado al vac\u00edo, caf\u00e9 de m\u00e1quina dispensadora, ordenes de arriba, dolor de espalda y ojos. Apago mi ordenador y me voy a casa&#8230;&#8230;.Sue\u00f1o con la otra orilla. La chica de rojo sonr\u00ede desde all\u00ed y me llama. Camino sobre las aguas y cuando estoy a punto de tocar su encarnado vestido, \u00a1\u00a1desaparece!!!<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Jim Ballard LA OTRA ORILLA Mi mente est\u00e1 tan podrida que ni siquiera puedo recordar que es lo que me asquea. Si fuera capaz de sacar mi cerebro de mi cr\u00e1neo y hurgar en esa jodida masa de mediocridad gris tal vez, s\u00f3lo tal vez, podr\u00eda sacudir a los demonios que la infectan hora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}