{"id":80,"date":"2006-03-10T18:09:58","date_gmt":"2006-03-10T17:09:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=80"},"modified":"2006-03-10T18:12:59","modified_gmt":"2006-03-10T17:12:59","slug":"55-el-viaje-por-iris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=80","title":{"rendered":"55- El viaje. Por Iris"},"content":{"rendered":"<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 vas a hacer en Nochevieja?- Despu\u00e9s de preguntarlo, Alejandro temi\u00f3 haber sido demasiado brusco y aguant\u00f3 sin apenas respirar los segundos en los que no oy\u00f3 nada al otro lado del tel\u00e9fono. <!--more--><br \/>\n&#8211; En realidad, hab\u00eda pensado suicidarme- Le respondi\u00f3 aquella voz femenina a la que, sin saberlo, ya hab\u00eda empezado a amar.<br \/>\n&#8211; Me parece bien- acert\u00f3 a decirle mientras que sus ojos se llenaban de l\u00e1grimas. \u2013 Pero antes quiero que cenes conmigo. Nos vemos, hablamos, pasamos unas horas juntos y, si despu\u00e9s de todo esto sigues pensando lo mismo no har\u00e9 nada por impedir tu voluntad-<br \/>\n&#8211; Bueno. Ya te dir\u00e9 algo m\u00e1s tarde. Ahora me apetece estar sola- Sin dar tiempo a escuchar la respuesta, M\u00f3nica colg\u00f3 el tel\u00e9fono y se qued\u00f3 estirada en silencio en la cama. La poca cordura que a\u00fan le quedaba gritaba en su mente que ni se le ocurriera quedar con un tipo al que no conoc\u00eda de nada porque lo m\u00e1s probable es que terminara descuartizada en cualquier contenedor de la parte baja de la ciudad. Sin embargo, el descontrol y la locura que se hab\u00edan apoderado de ella durante los \u00faltimos meses la animaban a hacer todo lo contrario. \u2013 Total qu\u00e9 m\u00e1s da si acabo muerta en cualquier esquina. Si no me asesina este hombre me voy a quitar la vida igual- Durante varios minutos asisti\u00f3 en silencio al combate que las opciones A y B estaban librando en su mente. Despu\u00e9s consigui\u00f3 evadirse por completo. Para cuando quiso darse cuenta reinaba el m\u00e1s absoluto silencio en su interior. <\/p>\n<p>Alarg\u00f3 la mano y cogi\u00f3 el port\u00e1til que estaba sobre la mesa en la que escrib\u00eda a diario. Encendi\u00f3 el ordenador y busc\u00f3 en Internet los horarios de los vuelos previstos para el 31 de diciembre. Era consciente de que iba a ser complicado encontrar un asiento en un d\u00eda como ese en el que la gente hace cosas como celebrar en el aire la entrada del nuevo a\u00f1o pero, tal vez, a\u00fan quedara alguna plaza libre. Despu\u00e9s de varios minutos en la red logr\u00f3 encontrar un vuelo que aterrizaba en la ciudad a una hora bastante decente y en el que quedaban un par de plazas. Marc\u00f3 la opci\u00f3n de \u201csolo ida\u201d (total no pensaba regresar), introdujo los datos de su tarjeta de cr\u00e9dito y unos segundos m\u00e1s tarde tuvo la confirmaci\u00f3n del vuelo en la pantalla. La anot\u00f3 en la libreta que siempre llevaba encima luego cogi\u00f3 el tel\u00e9fono m\u00f3vil y escribi\u00f3: \u201cLlego a las 18\u201930 del viernes. Si no tienes nada mejor que hacer puedes venir a recogerme al aeropuerto. Nos veremos aunque eso no cambiar\u00e1 lo que suceder\u00e1 m\u00e1s tarde\u201d.<\/p>\n<p>Alejandro se enter\u00f3 de su llegada mientras que compraba los libros que le iban a servir de entretenimiento durante las fiestas de Navidad. El \u00fanico compromiso que ten\u00eda para esos d\u00edas era el tradicional almuerzo del d\u00eda 25 con su familia. El resto de las fiestas de la paz, el amor y el consumo, se las iba a pasar en compa\u00f1\u00eda de Angus, el siam\u00e9s que, cuando le daba la gana, le hac\u00eda algo de compa\u00f1\u00eda. Ley\u00f3 el mensaje y se le aceler\u00f3 el pulso. Conocer a esa mujer era lo que m\u00e1s deseaba en el mundo independientemente de lo que sucediera m\u00e1s tarde. Le contest\u00f3 con un escueto \u201call\u00ed estar\u00e9\u201d y contin\u00fao hojeando las \u00faltimas novedades editoriales. No encontr\u00f3 nada que le convenciera as\u00ed es que se dirigi\u00f3 hacia la secci\u00f3n de los libros de bolsillo. Tal vez pudiera agenciarse un par de best sellers ligeritos que lo mantuvieran entretenido hasta que ella llegara. Despu\u00e9s de pasar la vista sobre varios ejemplares sus ojos se quedaron fijos en un t\u00edtulo. Una amplia sonrisa se dibuj\u00f3 en su rostro. Hac\u00eda unos d\u00edas M\u00f3nica le hab\u00eda hablado de \u00e9l. De c\u00f3mo se hab\u00eda emocionado al leerlo la primera vez muchos a\u00f1os atr\u00e1s y de todos los sentimientos que aquellas p\u00e1ginas hab\u00edan provocado en ella. Alejandro no lo pens\u00f3 dos veces. Cogi\u00f3 el libro y lo puso junto con los otros cuatro que hab\u00eda escogido. Pag\u00f3 y cogi\u00f3 el ascensor que le llev\u00f3 hasta el aparcamiento. Accion\u00f3 el mando a distancia del coche y las puertas se abrieron. Entr\u00f3 y se acomod\u00f3 en el asiento del conductor. A continuaci\u00f3n meti\u00f3 la mano en la bolsa que llevaba y sac\u00f3 un libro. Cogi\u00f3 la pluma que llevaba enganchada en el bolsillo de la camisa, abri\u00f3 el libro y en la segunda de sus p\u00e1ginas escribi\u00f3: \u201cEntr\u00e9gamelo si decides marcharte. Ll\u00e9valo siempre contigo si decides volver. En cualquier caso no me prives de la magia que hay en tu alma\u201d. As\u00ed nunca olvidare la esencia de tu alma\u201d.Puso la llave en el contacto del volante y el coche arranc\u00f3 suavemente. Conect\u00f3 el equipo de m\u00fasica y empezaron a sonar los primeros compases de Madame Butterfly. Ten\u00eda m\u00e1s de una hora de viaje hasta casa y s\u00f3lo deseaba pensar en ella.<\/p>\n<p>La Nochebuena y la Navidad pasaron con m\u00e1s rapidez de la que hab\u00edan imaginado. Alejandro trat\u00f3 de hablar con ella durante todo el d\u00eda 24 pero s\u00f3lo lograba dejar mensajes en el buz\u00f3n de voz. A lo largo de varias horas se temi\u00f3 lo peor pero, en su interior, algo le dec\u00eda que M\u00f3nica estaba bien. Dos d\u00edas despu\u00e9s, a primera hora de la ma\u00f1ana logr\u00f3 hablar con ella. Su voz sonaba m\u00e1s animada que de costumbre y esto le inquiet\u00f3. Sab\u00eda que aquella mujer estaba hundida por completo y que no ten\u00eda ning\u00fan control sobre ella misma. Trat\u00f3 de mantener una conversaci\u00f3n amena y se encarg\u00f3 de mostrarle su entusiasmo ante la idea de verla a penas una semana despu\u00e9s. Por eso se sorprendi\u00f3 tanto cuando ella le anunci\u00f3 su cambio de planes.<br \/>\n&#8211; He decidido que en vez de ir a verte la \u00faltima noche del a\u00f1o es mejor que nos conozcamos ya. Tengo un billete para el \u00faltimo vuelo de la noche. Estar\u00e9 en la ciudad a las 23 horas. Si no puedes venir a recogerme o tienes alg\u00fan compromiso, lo entender\u00e9- M\u00f3nica apenas pudo contener lo que acababa de decir. No era cierto que tuviera ning\u00fan billete para ese mismo d\u00eda. Por alg\u00fan motivo que desconoc\u00eda estaba poniendo a prueba a la \u00fanica persona que la hab\u00eda apoyado en las \u00faltimas semanas.<br \/>\n&#8211; All\u00ed estar\u00e9- sentenci\u00f3 Alejandro. \u2013 Llegar\u00e9 a la ciudad sobre las cuatro de la tarde porque quiero hacer unas compras. Despu\u00e9s ir\u00e9 al aeropuerto y te esperar\u00e9 -.<br \/>\n&#8211; Vale. Entonces dentro de unas horas nos veremos los rostros, forastero. Jajaja- No hubo tiempo para respuestas porque M\u00f3nica ya hab\u00eda colgado. <\/p>\n<p>Se visti\u00f3 a toda prisa, cogi\u00f3 lo primero que encontr\u00f3 en el perchero de la entrada y corri\u00f3 a la calle. Mientras esperaba el ascensor re\u00eda de su propia locura. \u2013 Como no haya billete para ma\u00f1ana me da algo- murmur\u00f3 sin dejar de re\u00edrse. Sali\u00f3 del portal y apret\u00f3 el paso. Quer\u00eda llegar cuanto antes a la agencia de viajes. Justo en la puerta cay\u00f3 en la cuenta de que ya ten\u00eda un vuelo reservado pero para cuatro d\u00edas despu\u00e9s. No sab\u00eda sin con menos de 24 horas de antelaci\u00f3n pod\u00eda cambiarlo y cu\u00e1nto dinero le iba a costar. En cualquier caso, daba lo mismo. Entr\u00f3 y explic\u00f3 la situaci\u00f3n a la persona que siempre se hab\u00eda encargado de organizar los viajes para la familia. <\/p>\n<p>&#8211; \u00bfUn billete de avi\u00f3n para esta misma noche? Ver\u00e9 lo que puedo hacer ni\u00f1a pero eso se avisa con m\u00e1s tiempo. Os entran las prisas y pens\u00e1is que nadie m\u00e1s viaja- Luisa la conoc\u00eda desde que a penas caminaba y siempre le hab\u00eda preparado los mejores viajes que ella pod\u00eda recordar. Aunque era amiga de la familia, hab\u00eda sido muy discreta con las idas y venidas de M\u00f3nica, cosa que ella agradec\u00eda mucho. Despu\u00e9s de teclear en el ordenador lo que parec\u00eda la mism\u00edsima Biblia, Luisa la mir\u00f3 con una expresi\u00f3n de triunfo. \u2013 Sus deseos han sido escuchados. Tienes una reserva para el \u00fanico vuelo de esta noche &#8211; .<br \/>\n&#8211; El se\u00f1or te lo pagar\u00e1 con muchos hijos- afirm\u00f3 M\u00f3nica con sorna-.<br \/>\n&#8211; \u00a1D\u00e9jate de hijos y vete pensando c\u00f3mo me vas a devolver el favor!-<br \/>\n&#8211; Luisa, te estar\u00e9 eternamente agradecida &#8211; respondi\u00f3 al mismo tiempo que entregaba la tarjeta de cr\u00e9dito para pagar el viaje.<\/p>\n<p>\u201cA lo mejor es un psic\u00f3pata. Igual me mete en el coche y me descuartiza. O a lo mejor es los crueles que prefieren asfixiarte lentamente. L\u00e1stima que el avi\u00f3n no haga paradas porque a\u00fan estar\u00eda a tiempo de bajarme y volver a casa. Siempre he preferido las pastillas como m\u00e9todo para abandonar este mundo\u201d. El mon\u00f3logo interior que M\u00f3nica estaba viviendo desde que hab\u00eda puesto el trasero en el asiento del avi\u00f3n era constante. Conforme se acercaba el momento del aterrizaje se suced\u00edan en su mente formas de morir dignas del mism\u00edsimo Tarantino. Sin embargo, la voz del comandante Carvajal, el tipo que supuestamente pilotaba el avi\u00f3n, caus\u00f3 en ella un efecto relajante. Se acomod\u00f3 en el asiento, acerc\u00f3 la cabeza a la ventana y divis\u00f3 con claridad las luces de la ciudad. En menos de lo que esperaba not\u00f3 c\u00f3mo el avi\u00f3n tocaba tierra y el movimiento de los primeros pasajeros en sus asientos hizo que se pusiera en marcha. Se levant\u00f3, cogi\u00f3 su abrigo y la mochila en la que llevaba su famoso cuaderno, las tarjetas de cr\u00e9dito y algo de efectivo y se puso en la cola para bajar. Despu\u00e9s todo sucedi\u00f3 muy r\u00e1pido. Como no llevaba equipaje se ahorr\u00f3 todo ese proceso y se dirigi\u00f3 a la zona de salida. Se abri\u00f3 la puerta y vio un mont\u00f3n de gente que esperaba a sus familiares. Empez\u00f3 a andar con paso firme hacia un banco libre que acababa de ver. En el mismo instante en el que iba a sentarse alguien le toc\u00f3 la espalda. M\u00f3nica se gir\u00f3 y, enseguida, reconoci\u00f3 aquel rostro. Era m\u00e1s joven que en la foto que le hab\u00eda enviado y un poco m\u00e1s bajito pero, sin duda alguna, aquel era Alejandro. \u00c9l iba a darle un beso en la mejilla pero ella pas\u00f3 sus brazos alrededor de su cuello y le abraz\u00f3 con tanta fuerza y desesperaci\u00f3n que a punto estuvo de no poder contener las l\u00e1grimas. Al final consiguieron separarse.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Por fin has llegado. Est\u00e1s preciosa! La foto que me enviaste no te hace justicia- Ella le mir\u00f3 directamente a los ojos. \u2013 Pues tu tampoco es que fueras Robert Redford en la cosa aquella de imagen que me enviaste-. Una sonora carcajada les envolvi\u00f3. Alejandro le cogi\u00f3 la mochila y la gui\u00f3 hasta el lugar en el que hab\u00eda aparcado. Se sentaron el uno junto al otro en el interior del coche y, sin decir nada, Alejandro sac\u00f3 un paquete peque\u00f1o del interior de la guantera. \u2013 Esto es para ti- le susurr\u00f3. \u2013 Yo no tengo nada para ti- respondi\u00f3 M\u00f3nica. \u2013 No esperaba nada-, afirm\u00f3 \u00e9l con timidez. -Simplemente lo vi, me acord\u00e9 de ti y lo he tra\u00eddo. \u00a1\u00c1brelo!- <\/p>\n<p>Cogi\u00f3 el paquete que \u00e9l le ofrec\u00eda y advirti\u00f3 que estaba temblando. Le mir\u00f3 a los ojos pero no se atrevi\u00f3 a pronunciar el pensamiento ir\u00f3nico que le hab\u00eda venido a la mente. Abri\u00f3 el regalo y se qued\u00f3 en silencio. Cientos de im\u00e1genes y sentimientos contradictorios acudieron a ella. Se aferr\u00f3 a aquel libro como si la vida le fuera en ello y unas peque\u00f1as letras aparecieron ante ella. Rompi\u00f3 a llorar. Alejandro se sorprendi\u00f3. Nunca hab\u00eda visto tanta tristeza y desesperaci\u00f3n contenidas en una persona tan joven. La abraz\u00f3 aunque sent\u00eda que aquello no era suficiente pero tampoco sab\u00eda qu\u00e9 m\u00e1s hacer. M\u00f3nica se apart\u00f3 con suavidad de \u00e9l. Puso la mano en el interior de su bolso y de \u00e9l surgi\u00f3 un tubo transparente cargado con pastillas de diferentes colores. \u00c9l hizo intenci\u00f3n de hablar pero ella le roz\u00f3 los labios con sus dedos. Se le acerc\u00f3 al o\u00eddo y la susurr\u00f3\u2026\u201d \u00a1He vuelto!\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 vas a hacer en Nochevieja?- Despu\u00e9s de preguntarlo, Alejandro temi\u00f3 haber sido demasiado brusco y aguant\u00f3 sin apenas respirar los segundos en los que no oy\u00f3 nada al otro lado del tel\u00e9fono.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/80"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=80"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/80\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=80"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=80"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=80"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}