{"id":82,"date":"2006-03-10T18:26:25","date_gmt":"2006-03-10T17:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=82"},"modified":"2006-03-10T18:26:25","modified_gmt":"2006-03-10T17:26:25","slug":"57-noches-toledanas-por-siones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/3certamen\/?p=82","title":{"rendered":"57- NOCHES TOLEDANAS. Por SIONES"},"content":{"rendered":"<p>Cuando la joven arque\u00f3loga de origen hispano-franc\u00e9s Bell se fue de visita tur\u00edstica a Toledo nunca pudo imaginar el l\u00edo en el que se estaba metiendo. En realidad se llamaba Isabelle, pero todo el mundo la llamaba Bell; le gustaban las implicaciones: \u201ccampanilla\u201d en ingl\u00e9s, tambi\u00e9n la flor del mismo nombre y el hadita de \u201cPeter Pan\u201d que hab\u00eda sido su amiga invisible hasta los siete a\u00f1os.<!--more--><br \/>\nBueno, pues all\u00ed estaba, en un hotel situado en un bonito \u201ccigarral\u201d o finca (all\u00ed se llaman as\u00ed por el sonido de las cigarras), como a un kil\u00f3metro de la ciudad, y desde el que se pod\u00eda llegar a la misma dando un agradable paseo.<br \/>\nPero no hab\u00eda ido a tontas y a locas. Estaba buscando datos para su tesis doctoral, y una de las \u00bfleyendas? que estaba investigando era la de la Mesa o Tabla o Espejo (que de todas esas formas se le conoc\u00eda) del Rey Salom\u00f3n. Una de las pistas la situaba en Ja\u00e9n, en Martos en concreto, pero de momento \u00e9sa no le hab\u00eda conducido a nada. Quiz\u00e1 la retomara m\u00e1s adelante. O en la ciudad perdida de Recaredo, Rec\u00f3polis.<br \/>\nPor el momento estaba en Castillo de Guadamur, a unos catorce kil\u00f3metros de Toledo, adonde hab\u00eda llegado con su peque\u00f1o utilitario. Y menos mal que era peque\u00f1o y aun as\u00ed bastante potente, porque las callejuelas estrechas y empinadas, tanto de Toledo como de aquel pueblecito, no estaban hechas para autobuses ni todoterrenos voluminosos, pensaba, mientras se proteg\u00eda del fr\u00edo de aquella ma\u00f1ana de Febrero.<br \/>\nEl castillo de Guadamur era muy bello, bastante bien conservado y de los menos conocidos quiz\u00e1 de Espa\u00f1a. Las cr\u00f3nicas hablaban de que los musulmanes se llevaron a mesa a \u201cdos o tres d\u00edas a caballo\u201d de Toledo, pero si la mesa era de oro macizo deb\u00eda pesar much\u00edsimo y no es de extra\u00f1ar que tardaran ese tiempo en llegar a Guadamur. All\u00ed hab\u00eda estado recluida por orden de Felipe II, la notoria, hermosa y (quiz\u00e1 falsa) tuerta Ana de Mendoza, Princesa de \u00c9boli. \u00bfQuiz\u00e1 un enfrentamiento estor\u00e9rico, con \u201cmesa interpuesta\u201d entre aquellos dos \u201cenemigos \u00edntimos\u201d? Mas enseguida Bell tuvo que rendirse a la evidencia: si alguna vez la Mesa hab\u00eda estado en los subterr\u00e1neos de ese Castillo, era obvio que ya no. De hecho los propietarios del Castillo pronto iban a inaugurar all\u00ed un restaurante&#8230; \u00a1pero con otro tipo de mesas!<br \/>\nAlgo desalentada se volvi\u00f3 hacia la ciudad, mientras segu\u00eda repasando mentalmente otros hechos sobre la mesa: Pod\u00eda llegar a ser muy peligrosa, como todos los objetos de poder. relacionados con Yahveh, l\u00e9ase el Arca de la Alianza. Los romanos se hab\u00edan llevado el Arca cuando la destrucci\u00f3n del segundo templo de Jerusal\u00e9n, y a su vez Alarico, el fundador del linaje de los Reyes Godos, se hab\u00eda hecho con ella en el saqueo de Roma. Durante varios siglos la Mesa se custodi\u00f3 en Toledo, capital del Reino Visigodo, en el llamado Palacio de los Cerrojos al que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, cada rey sucesivo iba a\u00f1adiendo un cerrojo m\u00e1s, hasta que el \u00faltimo, Rodrigo, imprudente, decidi\u00f3 desafiar aquella prohibici\u00f3n, rompi\u00f3 los cerrojos y os\u00f3 entrar en la c\u00e1mara donde se guardaba la Mesa; sali\u00f3 demudado. Algunos dicen que estaba cubierta con tapices donde se ve\u00edan hombres con turbantes y tez morena y se especificaba que cuando se abrieran los cerrojos y se vieran las pinturas, esos hombres invadir\u00edan Espa\u00f1a y acabar\u00edan con el Reino Visigodo. Otros dicen que lo vio en la propia Mesa, ya que, entre otras cosas, ser\u00eda un cristal o espejo que permitir\u00eda ver el futuro si se sab\u00eda c\u00f3mo.<br \/>\nEn cualquier caso la profec\u00eda se cumpli\u00f3 por los devaneos y el mal gobierno de Rodrigo; cuando sedujo a la \u201ccava\u201d Florinda el padre de \u00e9sta, gobernador del Sur, se pas\u00f3 a los \u00e1rabes, y gran parte de la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n los apoy\u00f3 debido a los excesivos impuestos.<br \/>\nEntraron Muza y su lugarteniente Tariq, que fue quien lleg\u00f3 hasta Toledo. Y ah\u00ed una de las primeras cosas que hizo fue justamente apoderarse de la famosa Mesa. Pero&#8230; le quit\u00f3 una de las patas y la sustituy\u00f3 por otra labrada similar al efecto por los orfebres locales. Se dice que la mesa llevaba grabado una especie de c\u00f3digo para utilizaci\u00f3n, y sin esa parte era in\u00fatil. Tariq le remiti\u00f3 la mesa a Muza, y este a su vez a Sulim\u00e1n (forma \u00e1rabe del nombre de Salom\u00f3n, justamente), el califa de Damasco, que se cre\u00eda reencarnaci\u00f3n del rey b\u00edblico y con la mesa pretend\u00eda dominar a todos los djinns o genios. Muza le present\u00f3 la mesa; Sulim\u00e1n, que no era tonto, se apercibi\u00f3 de la supercher\u00eda de la pata, le pidi\u00f3 cuentas&#8230; y ese fue el momento que aprovech\u00f3 Tariq para sacar la pata aut\u00e9ntica y decir que Muza se hab\u00eda apropiado de sus \u00e9xitos, lo que provoc\u00f3 una definitiva ca\u00edda en desgracia de \u00e9ste.<br \/>\nPero algo debi\u00f3 fallar porque cuando Sulim\u00e1n por fin convoc\u00f3 a los genios por la Mesa, el Sello y el Anillo, se dice que s\u00ed, estos le subieron hasta el cielo y le permitieron ver la batalla de Constantinopla&#8230; S\u00f3lo para ver c\u00f3mo su ej\u00e9rcito era derrotado, y ser precipitado. Y as\u00ed qued\u00f3 su cuerpo inerte ante la Mesa. El que hab\u00eda querido ser el Se\u00f1or de los Genios no hab\u00eda podido controlarlos y hab\u00eda resultado muerto por ello. Quiz\u00e1 fue entonces cuando se decidi\u00f3 que la mesa era demasiado peligrosa y una de las versiones dec\u00eda que hab\u00eda sido troceada y repartida entre las siete principales mezquitas del Islam. Pero Bell no lo cre\u00eda. Un objeto as\u00ed no se disgrega, en todo caso se oculta bien. Ah\u00ed se le perd\u00eda la pista, pero lo m\u00e1s probable era que siguiese oculta en alg\u00fan lugar de los subterr\u00e1neos de Toledo.<br \/>\nEn el siglo XVI el obispo Sicilio hizo una intentona de acceder en la Cueva de H\u00e9rcules por la entrada sita en el Callej\u00f3n de San Gin\u00e9s, donde hab\u00eda un muro con relieves y pinturas, restos de la iglesia del Santo del mismo nombre. Pero la mesa estaba custodiada por dos enormes aut\u00f3matas con sendos mazos, cuyos golpes, seg\u00fan la tradici\u00f3n, se o\u00edan bajo el transparente de la Catedral. Bell se imagin\u00f3 la escena: las antorchas, los mu\u00f1ecos, dec\u00edan, de unos dos metros de alto&#8230; el estruendo deb\u00eda ser tremendo. Se dice que dos aguerridos hombres del s\u00e9quito se quedaron all\u00ed mismo muertos del susto y el resto huy\u00f3 despavorido. A ra\u00edz de aquello el obispo mand\u00f3 tapiar la entrada, y hasta hoy. Hubiera sido relativamente f\u00e1cil abrirla y acceder, pero los arque\u00f3logos ortodoxos no daban permiso, no estaban por la labor, porque lo que all\u00ed encontraran pod\u00eda romperles los esquemas. Dec\u00edan que incluso en la parte que no estaba tapiada se hab\u00edan encontrado enterramientos y esqueletos aflorando.<br \/>\nAquella noche, mientras cenaba en un t\u00edpico mes\u00f3n, se le acerc\u00f3 un individuo de aspecto algo estrafalario, alto, tipo n\u00f3rdico. Se present\u00f3 como Rolf, un investigador hispano-alem\u00e1n. Seg\u00fan \u00e9l, hab\u00eda otra entrada, por el Cerro del B\u00fa, que llevaba a los aut\u00f3matas y la Mesa tras recorrer dos kil\u00f3metros bajo tierra por pasadizos. Dijo que hab\u00eda tenido problemas legales, pero que ella le hab\u00eda parecido una persona seria; se hab\u00eda enterado de sus pesquisas y quer\u00eda ayudarla. Como muestra sac\u00f3 unas fotos que \u201cno ense\u00f1aba a cualquiera\u201d. Y en efecto all\u00ed se apreciaba lo que parec\u00edan dos grandes figuras armadas de mazas. Dijo que ya no funcionaban hac\u00eda mucho, pues el curso de agua que alimentaba su mecanismo hab\u00eda sido desviado por algunas obras&#8230; Y ella qued\u00f3 con Rolf, para que les guiara, a ella y otros investigadores, a la famosa cueva. Bell avis\u00f3 a su mentor y novio Jeremy (Jem) de lo que pretend\u00eda hacer y \u00e9ste le recomend\u00f3 que tuviera cuidado, no fueran a acabar todos en el cuartelillo de la Guardia Civil. A partir de ese momento los acontecimientos se precipitaron. Ella y los dem\u00e1s se vieron involucrados en una pugna de decenios y siglos entre neonazis\/neotemplarios que quer\u00edan utilizar ego\u00edstamente los poderes de la mesa y sionistas\/fundamentalistas jud\u00edos que quer\u00edan obtener la mesa a toda cosa para el Tercer Templo que pretend\u00edan edificar. Bell nunca se hab\u00eda considerado una arque\u00f3loga a lo Indiana Jones o Lara Croft. Ni siquiera hab\u00eda empu\u00f1ado jam\u00e1s un arma. Primero Rolf dispar\u00f3 contra los desprevenidos investigadores. Quiz\u00e1 porque era la m\u00e1s joven y por tanto con m\u00e1s reflejos, o por suerte, por haberse quedado atr\u00e1s, se salv\u00f3. Rolf iba a matar a cualquiera que amenazase su secreto, y ella pens\u00f3 que era su turno. Pero entonces ocurri\u00f3 algo podr\u00edamos decir milagroso: hab\u00eda sido un invierno inusualmente lluvioso. La corriente que hab\u00eda movido a los aut\u00f3matas desbord\u00f3 las protecciones y volvi\u00f3 a correr por su cauce pillando desprevenido a Rolf. No le dio tiempo a reaccionar y uno de ellos le asest\u00f3 un fort\u00edsimo mazazo en la cabeza. La tranquila Bell no pudo evitar gritar al ver los sesos esparcidos. Y entonces apareci\u00f3 el agente del Mossad que hab\u00eda estado a la expectativa esperando que Rolf hiciera el trabajo por \u00e9l. \u201cAbner\u201d&#8230; fue lo \u00faltimo que murmur\u00f3 Rolf con la cabeza destrozada.<br \/>\nBell se estremeci\u00f3 cuando comprendi\u00f3 qui\u00e9n era. Una de las historias de espionaje m\u00e1s fuerte que le hab\u00eda contado un amigo periodista era justamente sobre el Mossad: hab\u00edan torturado y asesinado a un prisionero quem\u00e1ndole&#8230; a mechero. No quer\u00eda pensar en el sufrimiento ni en el tiempo que hab\u00eda llevado. Pero cuando se preparaba para lo peor, el sionista cay\u00f3 fulminado. Bell contempl\u00f3 at\u00f3nita al anciano con aspecto de caballero Templario que le hab\u00eda disparado con una ballesta. \u00c9ste le dijo llamarse Jacques-Henri y pertenecer a la antigua sociedad esot\u00e9rica que custodiaba la famosa Mesa, con representantes de las tres religiones del Libro, la Biblia, juda\u00edsmo, cristianismo islamismo, la \u201cL\u00e1mpara Tapada\u201d, llamada as\u00ed en alusi\u00f3n a las candelas o luminarias perpetuas que ard\u00edan durante siglos, por alguna reacci\u00f3n qu\u00edmica o procedimiento olvidado, pero se apagaban al abrir la hornacina o tumba, en contacto con el ox\u00edgeno. Sab\u00eda que pronto morir\u00eda y quer\u00eda que alguien continuara su labor. Que de todos los que hab\u00eda investigado, ella le parec\u00eda la m\u00e1s digna y adecuada. Y antes de que Bell pudiera reaaccionar desapareci\u00f3 por alg\u00fan recoveco de los pasadizos. Bell pudo, ahora s\u00ed, contemplar el tesoro, la Mesa con sus colgaduras afiligranadas, su cristal donde se pod\u00edan ver los \u201csiete climas del universo\u201d, sus tallas de oro e incrustaciones de piedras preciosas&#8230;<br \/>\nPensando en qu\u00e9 hacer: hab\u00eda visto muertes violentas, en las repercusiones legales del asunto, pues la desaparici\u00f3n de los investigadores no iba a pasar desapercibida, en la responsabilidad que le hab\u00eda ca\u00eddo encima, en si volver\u00eda a ver a Henri-Jacques, a la luz de la linterna, logr\u00f3 volver por donde hab\u00eda venido, esta vez sola y preocupada. Iba a llamar a Jem para cont\u00e1rselo todo cuando son\u00f3 su m\u00f3vil d\u00e1ndole un gran susto y oy\u00f3 la voz de su novio y mentor, que hab\u00eda estado investigando por Asturias. Le contaba que hab\u00edan encontrado la pata aut\u00e9ntica que le faltaba a la Mesa y supuestamente la har\u00eda funcionar&#8230; Al parecer los godos del futuro Rey Pelayo hab\u00edan logrado arrebat\u00e1rsela a los \u00e1rabes y se la hab\u00edan llevado con ellos a Asturias&#8230; \u00a1Dios, qu\u00e9 tentaci\u00f3n!<br \/>\nPor cierto, desde entonces se volvieron a o\u00edr los golpes de maza de los aut\u00f3matas bajo el transparente de la Catedral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la joven arque\u00f3loga de origen hispano-franc\u00e9s Bell se fue de visita tur\u00edstica a Toledo nunca pudo imaginar el l\u00edo en el que se estaba metiendo. 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