{"id":112,"date":"2007-04-01T07:50:15","date_gmt":"2007-04-01T06:50:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=112"},"modified":"2007-04-02T09:04:16","modified_gmt":"2007-04-02T08:04:16","slug":"88-nicoletta-lorenzetti-por-marcello-cavaliere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=112","title":{"rendered":"88- Nicoletta Lorenzetti. Por Marcello Cavaliere"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F112&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F112&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p>-Buenos d\u00edas Marcello, \u00bfc\u00f3mo esta hoy\u00a0 Nicoletta?<br \/>\n-Bien doctor Basaglia. Pas\u00f3 la noche durmiendo tranquilamente. Esta ma\u00f1ana desayun\u00f3 un taz\u00f3n de leche y un bollo, y ahora est\u00e1 en su habitaci\u00f3n junto a la ventana tomando el sol.<!--more-->\u00a0<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"M\u00e1s...\" height=\"10\" alt=\"M\u00e1s...\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/themes\/advanced\/images\/spacer.gif\" width=\"684\" name=\"mce_plugin_wordpress_more\" \/><br \/>\n-\u00bfEs hoy cuando viene el tenor?<br \/>\n<span \/>-Si doctor, hoy.<br \/>\n<span \/>-Bien, pues vayamos a ver a nuestra \u201cdiva\u201d.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nNicoletta Lorenzetti es una de esas mujeres que pasan por la vida sin pretensi\u00f3n de dejar huella porque ya se encarg\u00f3 la vida de dejarla en ella. Trabajaba en el equipo de limpieza del teatro La Fenice en Venecia, lo que le permit\u00eda estar cerca de lo \u00fanico en el mundo que era capaz de emocionarla: la \u00f3pera.\u00a0 Hace ya casi seis a\u00f1os que la trajeron aqu\u00ed, al hospital psiqui\u00e1trico de Gorizia. Aquella noche un tropel de carabinieres entraron en el teatro y la encontraron sobre el escenario, matando al cruel Scarpia y depositando un crucifijo sobre su pecho. Hab\u00edan dado con el \u201cfantasma\u201d cuya voz escapaba por las noches de entre los muros del teatro desde hac\u00eda meses.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Buenos d\u00edas Nicoletta, \u00bfc\u00f3mo se encuentra esta ma\u00f1ana?<br \/>\n<span \/>Nicoletta sigui\u00f3\u00a0 impasible, recibiendo las caricias del tibio sol de febrero que entraba por la ventana. Los p\u00e1rpados cerrados y su mente, probablemente, en alg\u00fan lugar de Par\u00eds a mediados del siglo pasado.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Violetta, buenos d\u00edas.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nLa mujer abri\u00f3 los ojos y dirigi\u00f3 su mirada hacia el doctor.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Cuanta bondad. Pronto hab\u00e9is pensado en m\u00ed.<br \/>\n<span \/>-\u00bfC\u00f3mo se encuentra hoy?\u00a0<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Mi cuerpo sufre, pero mi alma esta serena. Ayer por la tarde me consol\u00f3 un buen sacerdote. La religi\u00f3n es un b\u00e1lsamo para los que sufren.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl doctor Basaglia le dedic\u00f3 una cari\u00f1osa sonrisa. Sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n y Nicoletta empez\u00f3 a cantar:<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Alfredo, Alfredo,<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 di questo core non puoi<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 comprendere tutto l\u2019amore.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tu non conoc\u00ed che fino<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a prezzo del tuo disprezzo<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 provato io l\u2019ho<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<\/em>Nicoletta empez\u00f3 a trabajar en La Fenice en el cincuenta y tres, a punto de cumplir los treinta. Los tres \u00faltimos a\u00f1os, sin ser los peores de su vida, hab\u00edan\u00a0 estado llenos de adversidades y penurias intentando ganarse la vida de cualquier modo menos como lo hab\u00eda hecho hasta entonces. Trabajar en aquel teatro, aunque fuera limpiando suelos y retretes, le permit\u00eda penetrar en mundos de enso\u00f1aci\u00f3n en los que hab\u00eda estado ya de ni\u00f1a. Junto a su madre escuchaban aquellos discos cuya m\u00fasica las trasportaban junto a los personajes del drama con quienes re\u00edan y lloraban, amaban y odiaban, viv\u00edan y mor\u00edan. Aquellos fueron los \u00fanicos momentos que vio a su madre rozar la felicidad. Recuerdos y sentimientos que afloraban en su alma. Mundos m\u00e1gicos que estaban dentro de aquel teatro y ella, entonces, formaba parte tambi\u00e9n de la magia.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Me preocupa Nicoletta, \u00bfsabes Marcello? Su enfermedad se ha agudizado. Ya no son episodios temporales en los que se cre\u00eda un personaje de \u00f3pera; ya su vida es un puro delirio, una constante alucinaci\u00f3n en la que ella es Violetta Valery en su mundo de La Traviata. El grado de paranoidismo y autismo que ha alcanzado esta esquizofrenia est\u00e1n fuera de todo lo conocido.\u00a0 Est\u00e1 incluso provocando los s\u00edntomas de una tisis que no padece, y no lo entiendo.<br \/>\n<span \/>-Pero, \u00bfpuede la mente llegar a provocar la enfermedad en \u00f3rganos sanos?<br \/>\n<span \/>-Quien lo sabe, Marcello. Al parecer la mente, o la demencia ya no lo s\u00e9, est\u00e1 enga\u00f1ando al organismo. Lo peor del caso es que no se como llegar hasta ella.<br \/>\n<span \/>-\u00bfPor eso quiere intentarlo con el tenor?<br \/>\n<span \/>-Esa es la idea. Espero que introduciendo a Alfredo en escena consigamos que la fuerza del amor nos lleve hasta su mente y podamos ayudarla.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEn el cuarenta y tres Nicoletta sali\u00f3 huyendo de la represi\u00f3n nazi contra los partisanos en la regi\u00f3n del V\u00e9neto y que acab\u00f3 con la quema de Caviola, su pueblito natal, en el que murieron docenas de civiles entre ellos su propia madre. Con diecinueve a\u00f1os, sin parientes y en plena ocupaci\u00f3n alemana, pens\u00f3 que en Venecia tendr\u00eda menos posibilidades de perecer. All\u00ed, para conseguir unas liras que le permitieran acallar los rugidos del est\u00f3mago, pronto aprendi\u00f3 el modo de engatusar a aquellos que la ve\u00edan como una muchacha ingenua con la que poder satisfacer sus apetitos y que acababan siendo\u00a0 el burlador burlado, sin liras y sin fornicio.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nCierto d\u00eda,\u00a0 en la plaza de San Marcos, se le acerc\u00f3 una se\u00f1ora de porte elegante y maneras refinadas quien le propuso acogerla en su casa. La necesidad supli\u00f3 con creces la desconfianza y Nicoletta, cogida del brazo de su protectora, se encamin\u00f3 hacia el que iba a ser su nuevo hogar durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os.\u00a0 Era una casa de \u00e9poca en el barrio de San Cassiano, cerca del Ponte delle Tette.\u00a0 Un gran sal\u00f3n decorado en estilo rom\u00e1ntico de mitad del XIX era presidido por una magn\u00edfica reproducci\u00f3n de Dama ense\u00f1ando el pecho de El Tintoretto, retrato que la tradici\u00f3n atribuye a Ver\u00f3nica Franco y que pretend\u00eda ser un icono para aquellas mujeres que habitaban la casa, aunque estas no parec\u00edan estar en demasiada sinton\u00eda con la notable cortesana.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nLa madama de la casa tom\u00f3 a Nicoletta para su servicio personal. Para esta fue un alivio no tener que ejercer como aquellas mujerzuelas. Acompa\u00f1aba a la se\u00f1ora a donde tuviese que ir, realizaba cuantas tareas y encargos le mandase, y tambi\u00e9n deb\u00eda asistir a aquellas tertulias, las dos a solas. Eran largas y tranquilas horas en las que fueron ganando en confianza, en las que fueron pasando de hablar de \u2026 trivialidades, a hablar de la vida, a hablar de sus vidas, a hablar de ellas.\u00a0 Pero lleg\u00f3 el d\u00eda,\u00a0 y la astuta zorra le plante\u00f3 unirse a las otras muchachas en sus quehaceres. Ante su negativa, en d\u00edas sucesivos la madama le insisti\u00f3 reiteradamente al tiempo que ve\u00eda como se iba endureciendo el trato de favor que recib\u00eda. Finalmente se la invit\u00f3 a la fuerza a que asistiera al sal\u00f3n cuando acud\u00edan las visitas. Aquellas mujeres actuaban con aparente naturalidad, sin signos de desaprobaci\u00f3n respecto de lo que estaban haciendo. Para ella eran unas desconocidas y quiso conocer sus historias, como hab\u00edan llegado a aquel lugar, saber quienes eran. Al tratarlas comprob\u00f3 como todas eran victimas de la vida, y como tales, antes\u00a0 o despu\u00e9s, deber\u00edan cumplir su destino.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nNicoletta se diluy\u00f3 en la actividad de aquella casa como la sal en el mar.\u00a0 La vida de aquellas mujeres durante los a\u00f1os anodinos de posguerra era una rutina d\u00eda tras d\u00eda, sin m\u00e1s aliciente. La grotesca alegr\u00eda no ten\u00eda m\u00e1s veracidad que la ilusi\u00f3n que produce el exceso de licor y por toda esperanza se reviv\u00eda una y otra vez la f\u00e1bula del principie azul.\u00a0 La opera era la \u00fanica evasi\u00f3n que consegu\u00eda trasportarla m\u00e1s all\u00e1 de aquellos muros y hacerle sentir cuantas emociones llevadas al extremo un ser humano es capaz. Hasta que cierto d\u00eda lleg\u00f3 Luigi Iacobelli: un joven adinerado que empez\u00f3 por regalarle camelias, para despu\u00e9s prometerle la luna y acabar despreci\u00e1ndola como al polvo de los zapatos.\u00a0 Pero estas historias, por bonitas que se pinten, siempre acaban ellos siendo Pinkerton y ellas Butterfly. Entonces, se mir\u00f3 en un charco y solo vio barro.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Doctor Basaglia, ya est\u00e1 aqu\u00ed el tenor.<br \/>\n<span \/>-Ah, bien Marcello. Hazle pasar.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl psiquiatra acogi\u00f3 al cantante en su despacho\u00a0 y le explic\u00f3 con detenimiento el caso de Nicoletta.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Bien, pues vayamos a ver a nuestra Violetta, \u00bfle parece?<br \/>\n<span \/>-Vayamos!<br \/>\n\u00a0<br \/>\nSalieron de aquella estancia y enfilaron el pasillo cuando por el otro extremo del mismo se escuch\u00f3 una voz de soprano:<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Addio, del passato bei sogni ridenti,<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le rose del volto gi\u00e0 son pallenti;<\/em><\/p>\n<p>-Canta muy bien.<br \/>\n-No soy ning\u00fan entendido pero creo que si.\u00a0 El caso es que antes de que se manifestara\u00a0 la enfermedad nunca hab\u00eda mostrado dotes para el canto.<br \/>\n-Entonces,\u00a0 \u00bfes consecuencia de la esquizofrenia?<br \/>\n-Pudiera ser. Sus cuerdas vocales siempre han estado en perfectas condiciones pero digamos que su cerebro no sab\u00eda gobernarlas. La enfermedad mental provoca cambios en el funcionamiento del cerebro y puede llevar a desarrollar habilidades que antes estaban dormidas. Se suele atribuir buena parte de la fuerza expresiva de la pintura de van Gogh a su paranoia. \u00bfQu\u00e9 hay de realidad en ello? Pues no lo sabemos, pero ah\u00ed est\u00e1n sus cuadros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>-L\u2019amore d\u2019Alfredo pur esso mi manca,<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Conforto, sostegno dell\u2019anima stanca<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah, della traviata sorridi al desio;<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A lei, deh, perdona; tu accoglila, o Dio,<\/em><br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Or tutto fin\u00ec.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Se despide de la vida.<br \/>\n<span \/>-Si, lo se. Violetta se ve morir sin que Alfredo haya venido a verla.<br \/>\n<span \/>-Es una m\u00fasica llena de fuerza y dramatismo; me llama la atenci\u00f3n, doctor, \u00bfcomo puede cantar as\u00ed sin m\u00fasica?<br \/>\n<span \/>-\u00bfSin m\u00fasica? La m\u00fasica est\u00e1, querido amigo, aunque ni usted ni yo la oigamos, pero est\u00e1. Fluye en su cerebro de la misma manera que fluye de cada uno de los instrumentos de una orquesta. Enti\u00e9ndame, no es que se la imagine, es que realmente la oye.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl doctor abri\u00f3 la puerta de la habitaci\u00f3n. Nicoletta se encontraba de pie, frente a un espejo, observando su aspecto cambiado. Se percat\u00f3 de la presencia de alguien detr\u00e1s de ella, y se volvi\u00f3. Su semblante se transfigur\u00f3 en una explosi\u00f3n de j\u00fabilo.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<em>-Amato Alfredo!<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<\/em>Se arroj\u00f3 sobre los brazos de aquel Alfredo. Sus ojos vidriosos se cubrieron de l\u00e1grimas y sus brazos lo apretaron contra si con tanta fuerza como la debilidad le permit\u00eda.<\/p>\n<p><em>-Mia Violetta!<\/em><\/p>\n<p>Los dos enamorados, mir\u00e1ndose a los ojos, se cantaban su pasi\u00f3n, el dolor que hab\u00edan sufrido a causa de la separaci\u00f3n, la promesa de no volver a separarse y de partir de all\u00ed hacia un nuevo lugar en el que iniciar una nueva vida.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Null\u2019uomo o demone, angelo mio,<br \/>\n\u00a0Mai pi\u00f9 staccarti potr\u00e0 da me.<\/em><\/p>\n<p>El doctor estaba absorto contemplando a aquella paciente que lejos de padecer esquizofrenia, sufr\u00eda y gozaba por el amor recuperado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 <em>-La mia salute rifiorir\u00e0.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sospiro e luce tu mi sarai,<br \/>\n\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Tutto il futuro ne ardiera<\/em><\/p>\n<p>Un momento de debilidad dio con Nicoletta en el suelo.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Doctor!<\/p>\n<p><em>-\u00c8 nulla, sai!<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Gioia improvvisa non entra mai<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Senza turbarlo in mesto core<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<\/em>El doctor la recogi\u00f3 del suelo y la deposit\u00f3 en la cama. El cantante miraba con perplejidad sin saber como reaccionar.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Usted sigue siendo Alfredo Germont, \u00bfde acuerdo?<br \/>\n\u00a0<br \/>\nAsinti\u00f3 el tenor.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Gran Dio! Violetta.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<\/em>El doctor us\u00f3 su estetoscopio para auscultar a Nicoletta. Me dirigi\u00f3 una mirada.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-Tiene el pulso muy d\u00e9bil y respira con dificultad.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n-No puede ser. Se est\u00e1 cumpliendo, como si fuera una profec\u00eda.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>-Digli che Alfredo<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c8 ritornato all\u2019amor mio<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Digli che vivere ancor vogl\u2019io<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<\/em>-\u00bfEs esto justo?<\/p>\n<p>-Marcello!<\/p>\n<p>-Lo siento doctor.<\/p>\n<p>-Se\u00f1orita Valery, tranquil\u00edcese. Son muchas emociones y su pecho las acusa. Debe procurar relajarse; respire profundamente.<\/p>\n<p>Las palabras del doctor fueron ignoradas por Nicoletta. Estaba sufriendo m\u00e1s all\u00e1 del dolor f\u00edsico viendo como el amor que nunca tuvo, ahora junto a su lado, le estaba siendo arrebatado sin remedio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>-No, non morrai, non dirmelo\u2026<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dei viver, amor mio<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A strazio s\u00ec terribile<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Qui non mi trasse Iddio<\/em><\/p>\n<p>-No ayuda nada que est\u00e9 en este trance. Hay que lograr que se ubique en otro momento de la obra m\u00e1s propicio, por ejemplo en el brindis del primer acto.<br \/>\nEl tenor r\u00e1pidamente propuso:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>-Libiam n\u00e8 lieti calici \u2026<\/em><\/p>\n<p>Pero Nicoletta no se cogi\u00f3 y prosigui\u00f3 con su papel al final del acto tercero:<\/p>\n<p><em>-\u00c8 strano!<br \/>\n<\/em><em><br \/>\n<\/em>-Oh, Dios m\u00edo! No!<\/p>\n<p>El acto estaba concluyendo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211;<em>Cessarono<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gli spasmi del dolore.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 In me rinasce m\u2019agita<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Insolito vigore!<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ah! io ritorno a vivere<\/em><\/p>\n<p>-Cielos, se muere!<\/p>\n<p>Un renacer ef\u00edmero a una vida que se va, que ha sido demasiado corta, que no ha vivido bastante, que no se ha llenado de amor. Un aferrarse a ese amor que lleg\u00f3 tarde pero que ahora pos\u00e9 y al que entrega lo \u00fanico que le queda: el \u00faltimo aliento.<\/p>\n<p>-Doctor!<\/p>\n<p>El doctor se acerc\u00f3 a Nicoletta. Tom\u00f3 su mu\u00f1eca. Coloc\u00f3 el estetoscopio sobre su pecho. Auscult\u00f3 con atenci\u00f3n los sonidos de su pecho. Silencio.<\/p>\n<p>-Ha muerto.<br \/>\n-Ha muerto feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Buenos d\u00edas Marcello, \u00bfc\u00f3mo esta hoy\u00a0 Nicoletta? -Bien doctor Basaglia. Pas\u00f3 la noche durmiendo tranquilamente. 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