{"id":27,"date":"2007-03-08T13:58:20","date_gmt":"2007-03-08T12:58:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=27"},"modified":"2016-04-24T23:30:22","modified_gmt":"2016-04-24T22:30:22","slug":"11-arrabal-por-arpagon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=27","title":{"rendered":"11- Arrabal.  Por Arpag\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F27&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F27&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">\u00a0>En mil novecientos noventa y nueve, en un pueblo del levante, la sequ\u00eda azotaba de forma implacable y los expertos vaticinaban que la situaci\u00f3n no mejorar\u00eda ya con el paso de los a\u00f1os. <!--more-->Enviaron a dos especialistas para estudiar el terreno que posteriormente ser\u00eda la ubicaci\u00f3n de un centro comercial. En una de tantas excavaciones que hicieron, encontraron una caja met\u00e1lica enterrada a unos cinco metros de profundidad. La caja que no era mayor que una de zapatos, conten\u00eda unas hojas manuscritas con excelente caligraf\u00eda y cuyo contenido literal relato a continuaci\u00f3n. No es posible fechar el momento en el que fueron escritas ni quien es su autor o autora, solo cabe decir a titulo informativo, que junto a las hojas de papel se encontraba una hoja de limonero, un jazm\u00edn y un geranio perfectamente conservados como si se hubiesen cortado esa misma ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<br \/>\nMe acost\u00e9 sin tener sue\u00f1o entreg\u00e1ndome a la noche que entraba por la ventana en forma de brisa fresca. Tra\u00eda olores a piel de naranja, clorofila y jazm\u00edn que pronto envolvieron mi cuerpo como los brazos de una amante entregada. Permanec\u00ed as\u00ed durante horas mientras la huerta se fund\u00eda con la noche y ambas me hicieron el amor en un silencio que estaba rebosante de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Esta vida que permanec\u00eda oculta en la noche explot\u00f3 nada m\u00e1s despuntar el alba. Cientos de p\u00e1jaros anunciaban que aquella noche, \u00fanica, distinta a todas las dem\u00e1s como distintos son dos hijos de un mismo padre y de una misma madre, hab\u00eda llegado a su fin para dar paso a uno m\u00e1s de los d\u00edas que compon\u00edan este interminable ciclo de sue\u00f1o, brisa fresca y olores mezclados en perfecta y natural armon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Aquella ma\u00f1ana era mi primer d\u00eda en aquel pueblo rodeado de huertos, pero el tiempo se dilat\u00f3 tal y como le pasara a Ulises en la ciudad de la diosa Calipso, donde cada d\u00eda se convert\u00eda en un a\u00f1o para los mortales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pase\u00e9 por sus calles tal y como lo hicieran tiempo atr\u00e1s cartagineses conquistadores, romanos eficientes y \u00e1rabes implacables, percibiendo en cada rinc\u00f3n esta mezcla de querer hacer cada uno las cosas a su manera. Percib\u00ed en sus gentes esta mezcla de culturas en sus costumbres cedidas por aquellos due\u00f1os, conquistadores sin miedo a adentrarse en tierras desconocidas y lejanas, constructores de ciudades y sociedades, fil\u00f3sofos implacables con su dios y a la vez experimentadores de los placeres de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Cualquiera puede ver esto si sabe interpretar las se\u00f1ales que el tiempo, con su paso injusto y constante, trata de borrar a toda costa. Hay que mirar a la gente porque es ah\u00ed donde est\u00e1 tatuado, en la personalidad de cada uno de sus habitantes, en su comida, en su lenguaje y en sus creencias. Porque una persona no es m\u00e1s que lo que come, lo que dice y lo que cree.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Segu\u00ed paseando durantes d\u00edas, hablando con cualquiera que quisiera hablar de aquel pueblo rodeado de huertos, rezando con ellos y comiendo su comida, buscando una historia que contar al resto de los mortales ajenos a como transcurre la vida en un sitio como este.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Es curioso como la gente en este sitio o en cualquier otro, solo tiene recuerdos de c\u00f3mo m\u00e1ximo dos generaciones anteriores. Es como si alg\u00fan ser superior limitara nuestra memoria, llenando de blanco todo lo anterior a nuestros abuelos, como un pintor llena de blanco el fondo de un cuadro en que solo quiere que los protagonistas tengan el privilegio de los colores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La comida tiene m\u00e1s memoria. Se cocinaban los mismos platos desde siglos d\u00e1ndole cada persona su toque particular a m\u00e1s de un centenar de guisos, ensaladas y postres. Cada plato sab\u00eda a la historia de quien lo trajo, porque aqu\u00ed todo es fruto de una importaci\u00f3n bien recibida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0He visto pueblos que defienden la pureza de su raza y sus costumbres. Aqu\u00ed tener sangre de cartagineses, romanos o \u00e1rabes, hace a las gentes m\u00e1s sabias, tolerantes y conocedoras de lo que ha sido de este mundo a lo largo de su historia. Mientras que en los pueblos de razas puras se divert\u00edan haciendo concursos para ver quien levantaba la piedra m\u00e1s grande, por aqu\u00ed pasaban elefantes con largos colmillos, sultanes que sal\u00edan en cortejo engalanados con sedas de Asia y fieras de \u00c1frica sabiamente domesticadas. Romanos que los ense\u00f1aban a transportar el agua de una zona m\u00e1s baja a otra m\u00e1s elevada para aprovechar cualquier trozo de tierra por lejos que este se encuentre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El mestizaje no solo es un orgullo para ellos, si no que ha sido muy pr\u00e1ctico puesto que es m\u00e1s \u00fatil aprender que tratar de ense\u00f1ar. La gente escucha atentamente cuando le hablas siendo respetuosos con todas las opiniones, las compartan o no. No tratan de imponer su criterio porque la historia les ha ense\u00f1ado que es justamente lo que hay que hacer para que venga otro m\u00e1s fuerte y lo cambie con el filo de una espada. No son sumisos, son el extremo m\u00e1s avanzado de nuestra evoluci\u00f3n, puesto que la evoluci\u00f3n del ser humano y de cualquier ser vivo se basa en su capacidad de adaptaci\u00f3n al entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Este pueblo rodeado de huertos tiene sonidos para cada momento del d\u00eda. Por la ma\u00f1ana los p\u00e1jaros son los encargados de despertar a todo el mundo. Los mirlos, aqu\u00ed llamados merlas, son los primeros en hacerse notar. Conoc\u00ed a un viejo huertano que ten\u00eda uno enjaulado junto a su aljibe y lo hab\u00eda ense\u00f1ado a imitar la voz humana de forma que cada vez que alguien se acercaba, repet\u00eda la palabra \u201cagua\u201d sin parar. A la hora de la siesta las cigarras, aqu\u00ed conocidas como chicharras y que solo viven un verano, te advierten, como de si de una alarma se tratara, del calor que hace con su canto estridente y mon\u00f3tono. Por la noche los grillos con su canto suave, acompa\u00f1an el sue\u00f1o hasta que lo rompen de nuevo los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Tambi\u00e9n hay un olor para cada momento del d\u00eda. Por las ma\u00f1anas que casi todas son soleadas, se huele a tierra h\u00fameda y a hierba. Al medio d\u00eda se huele a le\u00f1a de limonero quemada avis\u00e1ndote de que es la hora de comer. Por la tarde es la fruta madura la que te invita a que tomes lo que aqu\u00ed llaman la merienda directamente de su \u00e1rbol. Por la noche los geranios, jazmines y las damas de noche proporcionan el dulzor que el olfato necesita para acompa\u00f1ar un dulce sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Segu\u00ed buscando mi historia en cada rinc\u00f3n de este pueblo. Habl\u00e9 con el viejo Tom\u00e1s, con el viejo Jos\u00e9, con la vieja Mercedes, porque aqu\u00ed todos tienen historias y todos son viejos. La vida les marca la cara sumando los a\u00f1os de tres en tres y las experiencias vividas tambi\u00e9n se sufren m\u00e1s intensamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Me hablaron del T\u00edo Sa\u00edn, un personaje inventado o no, que secuestraba a los ni\u00f1os que estaban en la calle a la hora de la siesta para no devolverlos jam\u00e1s. Me hablaron de que muchos a\u00f1os atr\u00e1s, encontraron algunos vecinos muertos y sin sangre con dos punzadas en el cuello similares a las de unos colmillos. Me hablaron del alma de una novia que vagaba por los huertos en la noche, vestida con su traje blanco buscando a su novio que hab\u00eda muerto ahogado mientras se ba\u00f1aba en una acequia la ma\u00f1ana de su boda. Me hablaron de personajes ilustres que hab\u00edan pasado por all\u00ed de inc\u00f3gnito, de tesoros escondidos en los huertos, de \u00e1rboles que hablaban a sus due\u00f1os quej\u00e1ndose del trato que les daba, y estos asustados, corr\u00edan y corr\u00edan hasta caer muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Hab\u00eda cientos de historias propiedad de antiguos due\u00f1os que las hab\u00edan regalado a sus generaciones posteriores con cualquier prop\u00f3sito. Todos las cre\u00edan y todos las respetaban, porque en este pueblo rodeado de huertos, la gente respetaba lo que era de todos. Nadie se re\u00eda de otro si este no se re\u00eda primero. Nadie cogia lo que era de otro sin permiso de su due\u00f1o. Todos ayudaban a todos y nunca nadie estaba solo. Si alguien mor\u00eda todos lloraban, si alguien nac\u00eda todos re\u00edan, si alguien se marchaba todos sal\u00edan a despedirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La gente se sentaba en sus puertas por la tarde nada m\u00e1s bajar el sol form\u00e1ndose grandes corros de tertulia. Sacaban cordiales de almendra y agua de lim\u00f3n para hacer m\u00e1s dulce la velada que en algunos casos duraba hasta bien entrada la madrugada. Los ni\u00f1os jugaban al escondite mientras las ni\u00f1as saltaban encima de un el\u00e1stico. Los hombres so\u00f1aban con recoger kilos y kilos de limones en la cosecha y las mujeres hac\u00edan bonitos trapos de ganchillo o bordaban sabanas para el ajuar de sus hijas. Era una fiesta diaria de la que uno no se cansaba nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sigo sin contar una historia concreta, pero ya me da igual. He decidido que jam\u00e1s nadie vea estas palabras encadenadas. Siento una mordedura en mi estomago desde hace unos d\u00edas, creo que es el ego\u00edsmo que me impide ense\u00f1ar el para\u00edso a nadie m\u00e1s. Decido esto mientras que con las manos apoyadas en el brocal de un pozo adelanto mi cabeza para mirar a su interior. Es negro y fr\u00edo como una noche sin estrellas ni luna. Como una noche donde el silencio advierte de la ausencia de vida en su interior. No, no pienso permitir que nadie lea estas p\u00e1ginas. Solo las he escrito por necesidad que sentimos los que escribimos de escribir, de poner palabras unas detr\u00e1s de otras con alg\u00fan sentido y entretener un rato a quien las mira. Es una necesidad que solo la entiende el que la ha sentido alguna vez. Contar detalles de una situaci\u00f3n para dejar constancia eterna y que no caigan en el olvido que tan propio es de los humanos. Pero este caso es distinto a todos los dem\u00e1s. No quiero dejar constancia de lo que he visto y vivido en este pueblo rodeado de huertos, porque no quiero que cambie nunca. Algo en mi interior me dice que ser\u00e1 as\u00ed siempre, con sus calles angostas y sus gentes amables y confiadas. Se que Dios no permitir\u00e1 que uno de sus para\u00edsos cambie nunca. Algo tan bello no puede desaparecer, porque si desaparece, es que no hay belleza en el mundo que no perezca, y los artistas no podemos si no buscar la belleza a lo largo de nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Voy a poner fin a mi vida en este pozo. Espero que nadie sienta lastima por mi, porque los que la sientan jam\u00e1s encontraran un sitio mejor para morir que este pueblo rodeado de huertos. Soy muy mayor y creo que todo lo que ten\u00eda que ver y hacer, ya lo he visto y lo he hecho. No quiero otro \u00faltimo recuerdo en mi memoria, si es que la tenemos en el m\u00e1s all\u00e1, que el de los limoneros copados de azahar y las abejas robando su dulce coraz\u00f3n de n\u00e9ctar. Con este recuerdo en mi olfato del olor de azahar, en mis o\u00eddos con el zumbido de las abejas y en mi paladar con el dulce sabor del n\u00e9ctar me despido de este mundo, donde he tenido la suerte de encontrar la belleza.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0>En mil novecientos noventa y nueve, en un pueblo del levante, la sequ\u00eda azotaba de forma implacable y los expertos vaticinaban que la situaci\u00f3n no mejorar\u00eda ya con el paso de los a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":172,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions\/172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}