{"id":85,"date":"2007-03-22T13:32:29","date_gmt":"2007-03-22T12:32:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=85"},"modified":"2018-03-01T21:53:24","modified_gmt":"2018-03-01T20:53:24","slug":"64-una-amiga-especial-por-wagner","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=85","title":{"rendered":"64- Una amiga especial. Por Wagner"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F85&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F85&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p>Estuviste siempre junto a m\u00ed atenta, cercana y vigilante. <!--more--><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"M\u00e1s...\" height=\"10\" alt=\"M\u00e1s...\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-includes\/js\/tinymce\/themes\/advanced\/images\/spacer.gif\" width=\"684\" name=\"mce_plugin_wordpress_more\" \/>\u00a0 <span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Durante <\/span>a\u00f1os apenas repar\u00e9 en ti inmersa en el descubrimiento de nuevas sensaciones, debutando en cada escena, sorprendida por el arco iris de posibilidades. \u00a0Estabas, pero no te prestaba atenci\u00f3n.<br \/>\nEs curioso, entre el bullir de tantas ocupaciones, t\u00fa nunca tienes prisa.<br \/>\n<span \/>Nos hablan de ti\u00a0 en un tono tan l\u00fagubre como obsceno. Dicen que eres\u00a0 injusta\u00a0 y alevosa causando dolor y desconsuelo a tu alrededor pero es mas cierto que a lo largo de la vida pocas veces se nos \u00a0habla con rigor de lo que de verdad importa. Nadie nos muestra el camino, nos lo encontramos de sopet\u00f3n urgi\u00e9ndonos a decidir \u00a0sin los m\u00ednimos recursos para adaptarnos al medio y las circunstancias; no tengo m\u00e1s que pensar en la primera vez que tuve a mi hija en brazos sin libro de instrucciones. No recuerdo que me advirtieran\u00a0 que\u00a0 por cada transgresi\u00f3n que cometemos hay un precio que pagar despu\u00e9s, en alg\u00fan lugar o en alg\u00fan momento.<br \/>\n<span \/>\u00a0Que bien te expresas t\u00fa sin decir nada.<br \/>\n<span \/>Eres \u00a0orgullosa y no admites la indiferencia. Est\u00e1s\u00a0 cargada de razones que no comprendo y que te dan esa imponente envergadura que termina por hacerse presente irremediablemente a pesar del empe\u00f1o que ponemos en ignorarte.<br \/>\nTe dejaste sentir cuando enferm\u00f3 la abuela, ella resisti\u00f3 el envite sujetando sus \u00a0huesos con un d\u00e9bil pellejo hasta que abraz\u00f3 a su \u00faltimo hijo. Despu\u00e9s te llevaste a Javier con 17 a\u00f1os sin darnos tiempo a respirar, ya se que coquete\u00f3 imprudentemente con la droga. Y es que queremos creer que eres ese \u00a0rev\u00e9s que siempre les toca a los dem\u00e1s. Pero no, tienes un d\u00e9cimo de tu loter\u00eda para todos y cada uno de nosotros.<br \/>\n<span \/>Recuerdo el d\u00eda en que te presentaste en mi terreno sin avisar, como el amo, la due\u00f1a que no precisa\u00a0 anunciarse con antelaci\u00f3n entrando directamente en sus dominios. Apareciste\u00a0 bruscamente inoportuna. \u00a1Vaya susto querida!\u00a0 Tard\u00e9 tiempo en sacudirme el vac\u00edo de esos segundos de\u00a0 infinito silencio. Durante muchos meses tuvimos que convivir \u00a0\u00edntimamente, mir\u00e1ndonos desconfiadas, sorteando\u00a0 obst\u00e1culos, ca\u00eddas y reca\u00eddas. La vida florece a la m\u00ednima oportunidad que le brindamos y comprendiendo esto\u00a0 he tenido que aprender\u00a0 a toda prisa en que consiste esta aventura. Pero ya hab\u00eda cometido muchos errores fatuos y esta es la hora de pagar\u00a0 facturas.<br \/>\n<span \/>\u00a0Aunque no lo creas, te conozco bien. Voy percibiendo con m\u00e1s claridad tus silencios, casi tan bien como la voz y las palabras. El tiempo aligera la necesidad y pronuncia los\u00a0 matices que antes \u00e9ramos incapaces de apreciar. Ahora valoro\u00a0 diminutas percepciones distra\u00eddas quiz\u00e1 a la mayor\u00eda, apenas un brillo en la mirada, que me hacen sentir proximidad en el infortunio ajeno. No es poco amiga. Tambi\u00e9n te he hecho frente\u00a0 con valent\u00eda en ese forcejeo y tambi\u00e9n s\u00e9 \u00a0que ha habido treguas. Pero eres una lecci\u00f3n de tenaz paciencia inagotable, el signo inequ\u00edvoco de los vencedores: aguardar la oportunidad sin cejar \u00a0jam\u00e1s en el empe\u00f1o.<br \/>\n<span \/>Y t\u00fa siempre ganas.<br \/>\n<span \/>A veces tengo la tentaci\u00f3n de abandonarme para compartir contigo confidencias y comprenderte mejor. Pero siempre callas. Esa mudez \u00a0te da un toque \u00a0tan lejano y fr\u00edo que\u00a0 a nadie le interesa conocerte y en parte es l\u00f3gico, hay demasiados prejuicios y mucho\u00a0 miedo. Por eso no \u00a0pueden entenderme cuando les hablo de ti, de los muchos \u00a0ratos que pasamos juntas. No pueden\u00a0 escuchar, sin revolverse, que converse contigo y\u00a0 te tutee, que intentemos convivir<strong> <\/strong>con \u00a0cierta naturalidad.<br \/>\n.\u00a0<br \/>\nYo tambi\u00e9n me siento dividida en ocasiones. Una parte te aborrece y otra te anhela. \u00a0Una dicotom\u00eda \u00a0que no tiene salida posible \u00a0y que va dejando huella. A veces aislando en un ba\u00fal algunos afectos y ajustando la medida de los impulsos y las reacciones. Otras dejando que fluyan suavemente como una\u00a0 enorme desembocadura donde las peque\u00f1as aguas agitadas de los riachuelos se funden con la inmensidad de alg\u00fan mar \u00a0en calma chicha.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0El tiempo\u2026 ese que contamos y conocemos\u2026 \u00a0digo\u2026se acaba. Y reconozco que has \u00a0sido generosa y me has concedido temporadas hermosas que ya no me pertenec\u00edan seg\u00fan el reloj vital que me ajustaron. Ahora lo s\u00e9, t\u00fa no mides el tiempo. A saber que acuerdos tienes con la vida\u2026pero ponerte cara a cara con ella y retaros a las dos ha sido apasionante. A \u00a0cambio, eso si, me has exigido \u00a0severas penitencias que he aceptado como un precio necesario \u00a0porque ese tiempo, creador al fin, tan \u00a0importante, era preciso para dejar los temores asentados, envolver de normalidad lo que\u00a0 se anuncia como \u00a0p\u00e9rdida.<br \/>\n<span \/>\u00a0Los m\u00edos, mis amores, van entendiendo a duras penas que cada vez pase m\u00e1s tiempo contigo que con ellos, que no deje que ninguna mano artificial sostenga mi aliento.Te temo en ese aspecto porque sabes esperar cuando te vencen, pero entonces te vuelves cruel y\u00a0 dejas libre al sufrimiento, sin asomo de clemencia, hasta que te reclaman y ruegan que les atiendas de nuevo. Prefiero esperarte tranquila,\u00a0 no importa el d\u00eda ni la hora. Aprovecho los minutos como el sediento una gota de roc\u00edo\u00a0 y los saboreo. Siento el\u00a0 placer consciente de tener un\u00a0 tesoro en\u00a0\u00a0 cada segundo y aprovecharlo en dar aquello que me queda. Y\u00a0 no necesito nada, solo paz.<br \/>\n<span \/>\u00a0S\u00e9 que, cuando\u00a0 vengas a buscarme, llorar\u00e1n. Igualmente s\u00e9 que sabr\u00e1n seguir sin m\u00ed porque ya caminan solos y nadie es realmente imprescindible. Tambi\u00e9n se que \u00a0permanecer\u00e9 en ellos, en su recuerdo, gestos, risas y vivencias. Hemos practicado mucho\u00a0 lo que de verdad importa, el nudo y argumento de la vida que a veces se elabora con humildes mendrugos de pan intuyendo en ellos unas dulces y sabrosas torrijas y de la secuencia final que es otra parte esencial de nuestra historia. Y cuando llegue, el desenlace, sabr\u00e1n afrontarlo y me ayudaran a\u00a0 despedirme con dignidad. Ya me he ocupado de eso.<br \/>\n<span \/><span \/>Ves\u2026 ahora, despu\u00e9s de tanto tiempo juntas, hasta me pareces hermosa cuando el\u00a0 atardecer cubre el cielo de luces. A veces he llegado a llamarte a pesar de que no me inspiras confianza. Reconozco que ya no me pareces tan atroz, incluso puedo mirarte sonriendo porque atisbo en tu seguridad alguna suerte de paz que a\u00fan no conozco y que apetezco.<br \/>\nTengo la sensaci\u00f3n de haber concluido y me siento afortunada, en paz con mi existencia. Ha sido realmente hermosa a pesar de sus miserias. Lo que vine\u00a0 a hacer est\u00e1 bien hecho y este espacio que se me brind\u00f3 de m\u00e1s, aprovechado. Y\u00a0 este sentirme plena para afrontarte me hace comprender el privilegio de ser \u00a0humano: poder sobreponerse y volar por encima de un \u00a0instinto urgente\u2026primario. En eso, querida amiga, me siento ganadora.<br \/>\n<span \/><span \/>Nunca estar\u00e9 preparada del todo, no te burles, pero mirarte de frente me ayuda y s\u00e9 que porque te observo y atiendo, aceptando tu compa\u00f1\u00eda como se atiende a una amiga especial, me dejar\u00e1s marchar, mas all\u00e1, serena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estuviste siempre junto a m\u00ed atenta, cercana y vigilante.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":289,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85\/revisions\/289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}