{"id":95,"date":"2007-03-23T15:33:01","date_gmt":"2007-03-23T14:33:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=95"},"modified":"2007-03-23T15:33:01","modified_gmt":"2007-03-23T14:33:01","slug":"73-sonido-de-nino-sentado-por-florencio-martin-martin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=95","title":{"rendered":"73- Sonido de ni\u00f1o sentado. Por Florencio Mart\u00edn Mart\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F95&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F95&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Entre todos los \u00f3leos y cuadros que realic\u00e9 en m\u00ed vida considero que el del \u00abSonido de ni\u00f1o sentado\u00bb, es decir el chico oyendo m\u00fasica en uno de esos antiguos cintas de casete, es el m\u00e1s bien logrado o al menos el que m\u00e1s me llena de sensaciones y recuerdos.<!--more-->\u00a0Admito que no ha recibido tan buenas cr\u00edticas como otras pinturas, que no posee una t\u00e9cnica sublime, ni la luz est\u00e1 tan bien trabajada como otras obras, pero aun as\u00ed, siento que fue el trabajo que mejor pude expresar lo que mis ojos y mi alma captaron.<br \/>\n\u00a1Pero si all\u00ed est\u00e1 todo! \u00bfNo ven?<br \/>\nEn el centro de la escena el ni\u00f1o sentado con sus cascos auriculares puestos, alejado del mundo que lo rodea. Es de noche. Yo observo al peque\u00f1o a trav\u00e9s de la puerta de mi atelier en penumbras, mientras el peque\u00f1o oye incansablemente su cinta; a su lado hay una vela encendida. \u00bfEst\u00e1 todo perfectamente claro, verdad? \u00bfNo lo ven acaso? Pues les explicar\u00e9.<br \/>\nTal vez para que comprendan mejor la obra pict\u00f3rica y lo que me representa deba contarles un poco la historia de aquel ni\u00f1o perdido en el tiempo y el recuerdo.<br \/>\nMi madre sol\u00eda cuidar ni\u00f1os en una \u00e9poca mala para la econom\u00eda de la casa, cuando yo estaba a\u00fan terminando mis estudios de Bellas Artes y los pocos cuadros que pintaba no eran vendidos ni en un mercadillo ambulante de un pueblo de campo. Una tarde, que estaba preparando mi clase, llegu\u00e9 a casa y vi a ese ni\u00f1o sentado, oyendo algo en el antiguo grabador peque\u00f1o de la casa, ese de tapa transparente que tenemos sobre la repisa de la sala. Pues o\u00eda una cinta de esas que se usaban entonces, con una inscripci\u00f3n que pon\u00eda \u201cM\u00fasica para el peque\u00f1o Luis\u201d. No llegaba a m\u00ed el sonido porque ten\u00eda esos viejos cascos receptores puestos en sus o\u00eddos que aislaban todo sonido posible. El peque\u00f1o no me vio llegar ni oy\u00f3 mis pasos, por lo que no me respondi\u00f3 cuando lo salud\u00e9.<br \/>\nAl llegar a la cocina mi madre me cuenta al pasar que era el hijo de Olga, una vecina que estaba preparando su mudanza y le pidi\u00f3 que lo cuidara unos d\u00edas por la tarde, no m\u00e1s de cinco o seis, aunque terminaron siendo algunos m\u00e1s. Lejos de entretenerme en el chico, me volqu\u00e9 en mi estudio buscando nuevos temas para la clase de pintura del d\u00eda siguiente. Mi atelier estaba en la sala contigua al ni\u00f1o y a veces con la puerta semi abierta echaba alguna mirada furtiva al peque\u00f1o, que permanec\u00eda indiferente, sentado en su silla moviendo la cabeza, tratando de seguir los pasos acompasados de su m\u00fasica. Dej\u00e9 de pensar en el ni\u00f1o y busqu\u00e9 en mi vac\u00eda creatividad alg\u00fan tema que me ayudara en clase, pero sin lograrlo.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, el ni\u00f1o estaba otra vez all\u00ed, de espalda a la puerta de entrada, y otra vez lo saludo y \u00e9l, ajeno, s\u00f3lo proporcion\u00e1ndole atenci\u00f3n a su viejo casete, siguiendo los compases con su movimiento de cabeza, inmutable a mi presencia. Lo mismo sucedi\u00f3 al d\u00eda siguiente y as\u00ed tres o cuatro veces m\u00e1s, hasta que un d\u00eda cansado de su indiferencia y de no recibir una respuesta educada a mis amables saludos diarios, lo sacud\u00ed levemente del hombro; cuando me observ\u00f3 de repente, algo aturdido por el encuentro con mi persona le dije:<br \/>\n\u2013Te apasiona la m\u00fasica por lo que veo.<br \/>\nEl ni\u00f1o mir\u00f3 fijo mi rostro con aire concentrado.<br \/>\n\u2013S\u00ed \u2013dijo con una vocecita extra\u00f1a, pero agradable. Le sonre\u00ed satisfecho por haber logrado una respuesta del peque\u00f1o y \u00e9l sigui\u00f3 con lo suyo, mientras yo me adentraba en mi tarea, hallar un tema \u00fatil para mi clase. Al cabo de un rato, salgo y el ni\u00f1o, obsesionado, segu\u00eda all\u00ed con su grabador. Le sonre\u00ed de nuevo y al ponerme frente a \u00e9l me interes\u00e9 por su m\u00fasica.<br \/>\n\u2013\u00bfQu\u00e9 oyes? \u2013me mir\u00f3 con la misma atenci\u00f3n que la vez que lo salud\u00e9.<br \/>\n\u2013M\u00fasica \u2013dijo remarcando cada s\u00edlaba.<br \/>\nMe re\u00ed con ganas.<br \/>\n\u2013Ya s\u00e9 \u2013le respond\u00ed con picard\u00eda. \u2013Pero \u00bfqu\u00e9 m\u00fasica escuchas? \u00bfM\u00fasica infantil? \u00bfO qu\u00e9?<br \/>\nMe observ\u00f3, pens\u00f3 y al cabo de un instante dijo:<br \/>\n\u2013Bach.<br \/>\n\u00a1Vaya!, me dije. Qued\u00e9 sorprendido. Era raro saber que un ni\u00f1o tan peque\u00f1o tuviera inter\u00e9s por Johann Sebasti\u00e1n Bach, pero bueno, tampoco era imposible. Si me permiten, la se\u00f1ora Olga me pareci\u00f3 una mujer vulgar, pero no quita que le diera la mejor educaci\u00f3n musical a su ni\u00f1o y que yo me haya dejado llevar por un absurdo prejuicio.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente llegu\u00e9 de mal humor. No hab\u00eda logrado un tema trascendente en clase y hab\u00eda recibido las cr\u00edticas de mi profesor de arte por ello. Al entrar, el ni\u00f1o estaba ah\u00ed con la misma cinta del \u201cPeque\u00f1o Luis\u201d. Lo salud\u00e9 y no me respondi\u00f3. Le toqu\u00e9 el hombro otra vez obstinadamente y logr\u00e9 que me atendiera de nuevo como un ni\u00f1o educado, pues en mi casa se impone la educaci\u00f3n, m\u00e1xime cuando el artista est\u00e1 de mal humor.<br \/>\n\u2013En esta casa las personas se saludan \u2013le dije mientras buf\u00e9 y mir\u00e9 la luz por la ventana. El ni\u00f1o me mir\u00f3 y estuvo a punto de decir algo, pero como comprend\u00ed que yo hab\u00eda estado brusco con \u00e9l le pregunt\u00e9 en tono conciliador: \u2013\u00bfBach otra vez?<br \/>\n\u2013Vivaldi \u2013me respondi\u00f3 con un acento desconocido para m\u00ed, remarcando cada s\u00edlaba de manera extra\u00f1a. \u00bfSu madre era extranjera? No me pareci\u00f3.<br \/>\nObserv\u00e9 la misma cinta con la misma inscripci\u00f3n de antes.<br \/>\n\u201cFragmentos de obras musicales\u201d, pens\u00e9.<br \/>\nPero lo que sucedi\u00f3 en los d\u00edas siguientes fue sorprendente. Un d\u00eda me dijo que escuchaba Mozart, otro Beethoven y al d\u00eda siguiente Schumann.<br \/>\n\u2013Parece que tu cinta tiene de todo \u2013le dije con sarcasmo.<br \/>\n\u2013S\u00ed \u2013me respondi\u00f3 con un movimiento acompasado de cabeza.<br \/>\n\u2013\u00a1Qu\u00e9 bueno! \u2013le respond\u00ed y sonriendo agregu\u00e9: \u2013Entonces te lo voy a pedir prestado.<br \/>\n\u2013No, no, no \u2013dijo con desesperaci\u00f3n y de inmediato sac\u00f3 el casete y se lo guard\u00f3 en el bolsillo de la camisa.<br \/>\nMe qued\u00e9 de piedra por su actitud, pero no le dije nada m\u00e1s y decid\u00ed volcarme a mi estudio, que ten\u00eda un verdadero problema si no lograba hallar un tema de trascendencia.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, otra vez el ni\u00f1o, su m\u00fasica y su eterna cinta de siempre con la inscripci\u00f3n habitual. Pero esta vez sucedi\u00f3 algo sorprendente. El aparatoso casco auricular que rodeaban las orejas del peque\u00f1o y que fue de mi adolescencia no estaba conectado al grabador y, sin embargo, no sal\u00eda sonido alguno. Aun as\u00ed el ni\u00f1o parec\u00eda concentrado en la m\u00fasica y prestarle atenci\u00f3n moviendo su cabeza como siempre. Ese d\u00eda lo contempl\u00e9 con inter\u00e9s desde mi estudio, con la puerta entreabierta e hice los primeros bosquejos del cuadro: el ni\u00f1o, la puerta, las penumbras, una vela&#8230; Lo mir\u00e9 en forma ir\u00f3nica pero sin decirle nada.<br \/>\nUna tarde, la \u00faltima de su permanencia en casa, por obra y arte de la casualidad si es que esta existe, el ni\u00f1o se olvid\u00f3 la cinta puesta en el grabador y, curioso como un gato, no resist\u00ed la tentaci\u00f3n de escuchar su m\u00fasica antes de envi\u00e1rsela a su madre. Fue all\u00ed cuando una lluvia de cinta virgen, un silencio de sonidos, me hizo caer en cuenta, que aquel ni\u00f1o, que s\u00f3lo pas\u00f3 por casa unos d\u00edas por mi vida, era sordo. Y su m\u00fasica no era produc\u00eda en de ning\u00fan sitio, sino en su propia imaginaci\u00f3n. Le envi\u00e9 entonces la cinta olvidada y me volqu\u00e9 a mi obra. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre todos los \u00f3leos y cuadros que realic\u00e9 en m\u00ed vida considero que el del \u00abSonido de ni\u00f1o sentado\u00bb, es decir el chico oyendo m\u00fasica en uno de esos antiguos cintas de casete, es el m\u00e1s bien logrado o al menos el que m\u00e1s me llena de sensaciones y recuerdos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=95"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=95"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=95"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=95"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}