{"id":98,"date":"2007-03-28T12:11:36","date_gmt":"2007-03-28T11:11:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=98"},"modified":"2007-03-28T12:11:36","modified_gmt":"2007-03-28T11:11:36","slug":"75-escuchar-tu-voz-por-sanivel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/?p=98","title":{"rendered":"75- Escuchar tu voz. Por Sanivel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F98&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F98&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: 10pt; color: #333333; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Acababa de entrar en casa. Apagu\u00e9 la luz, mec\u00e1nicamente, como siempre. No la soportaba a esas horas. <!--more-->Dentro de m\u00ed segu\u00eda escuchando su voz desapasionada, sin matices: \u201cT\u00fa y yo tenemos que hablar\u201d, fue lo primero que me dijo antes de que le diera un beso y me sentara a su lado, en aquella desangelada cafeter\u00eda.<\/p>\n<p>Podr\u00eda haber sido el comienzo de un fin de semana, o una promesa, o una declaraci\u00f3n de intenciones, que por lo mismo, no dejar\u00edan de ser lo que eran, intenciones.<\/p>\n<p>\u201cMe da igual la hora que sea \u2212no puede vivir sin m\u00ed, pens\u00e9\u2212 , si es medianoche, madrugada o mediod\u00eda \u2212continu\u00f3 diciendo\u2212, o si no me escuchas o si me oyen\u00bb. La expresi\u00f3n de su rostro me desconcert\u00f3. El tono grave de su voz me hizo pensar que las cosas, quiz\u00e1, no iban a pintar tan bien como yo hab\u00eda pensado.<\/p>\n<p>\u00abYa no soporto seguir viviendo as\u00ed, no puedo ni respirar. Un d\u00eda, una semana, un mes y otro mes, parece como si toda la vida estuvi\u00e9semos jugando a perder\u00bb. Lo que ella llamaba perder yo lo llamaba rutina.<\/p>\n<p>\u00abVivimos nuestras vidas sin sobresaltos aparentes; es como si sigui\u00e9ramos un gui\u00f3n que no hemos escrito nosotros. Nos levantamos siempre a la misma hora. Hacemos las mismas cosas antes de ir al trabajo. Casi no tenemos tiempo de mirarnos por las ma\u00f1anas ni de mirar a la gente que nos cruzamos. Hablamos siempre de lo mismo. Follamos por pura necesidad fisiol\u00f3gica, o porque se supone que es lo que tenemos que hacer cada fin de semana. Nos re\u00edmos de las mismas tonter\u00edas&#8230;, hemos perdido la capacidad de sorprendernos\u00bb. Durante unos segundos hubo silencio, lo mejor de la tarde. Fue durante esos instantes cuando tuve la sensaci\u00f3n de haber visto esta pel\u00edcula mil veces y de haber escuchado este mon\u00f3logo desde que ten\u00eda uso de raz\u00f3n. El caso es que su aparente desgana al hablar me dec\u00eda que pasaba de m\u00ed y de darme cualquier otro tipo de explicaci\u00f3n, o como si ella se hubiese dado cuenta de la inutilidad de guardar las formas.<\/p>\n<p>\u00abMe voy, mi vida \u2212ya est\u00e1, ya me lo ha dicho\u2212. Ya no hay sue\u00f1os que compartir; ya no hay esperanzas que realizar. Por no tener, no tenemos ni pesadillas que, felizmente, se desvanezcan con el despertar. No hay mal rollo, mi amor. Tampoco quiero que entre t\u00fa y yo haya resentimientos. La culpa de nuestra situaci\u00f3n no es ni tuya ni m\u00eda. Es este ritmo lento y anodino de la vida, o si lo prefieres, esta marcha que, por fren\u00e9tica, es aburrida y mon\u00f3tona. Estas formas tan correctamente dibujadas o desdibujadas, no lo s\u00e9. Esta armon\u00eda tan apagada. Esta manera de no sentir nada&#8230;, este silencio a voces\u00bb. Se detuvo unos instantes; suspir\u00f3 casi imperceptiblemente; apur\u00f3 su descafeinado con sacarina. \u00abEs este espacio sin recovecos, sin misterios, sin enigmas, sin vac\u00edo, sin temores..\u00bb Me mir\u00f3 sin ninguna intenci\u00f3n; se levant\u00f3 y se fue.<\/p>\n<p>Quise sentir algo, lo que fuese. No fui capaz. Ella ten\u00eda raz\u00f3n. Tambi\u00e9n yo hab\u00eda pensado alguna vez lo mismo. Tambi\u00e9n yo hab\u00eda llegado a creer que la vida consist\u00eda en esto, que s\u00f3lo era necesario saber esperar y dejarse arrastrar finalmente por la inercia que ella imprime. Hab\u00eda llegado a aceptar que me daba igual que los d\u00edas se pareciesen unos a otros; que se repitiesen sin cambios aparentes; que las huellas que cre\u00eda descubrir no me desvelasen ning\u00fan secreto. S\u00f3lo me quedaban los matices, los perfiles, el horizonte, los rostros. Hab\u00eda llegado a un punto a partir del cual ya no hab\u00eda retorno; ya no hab\u00eda nada que decir, ni tan siquiera hab\u00eda razones para pronunciar un escueto \u00ablo siento\u00bb, o un preciso \u00abno\u00bb.<\/p>\n<p>Vi como se marchaba&#8230;, y no sent\u00ed nada.<\/p>\n<p>Conoci\u00e9ndola como la conoc\u00eda, seguro que no la volver\u00eda a ver. Seguro que se olvidar\u00eda de m\u00ed. Seguro que me olvidar\u00eda de ella. Es tan f\u00e1cil olvidar a cambio de una intenci\u00f3n. En el fondo, todo esto me daba igual. De sobra sab\u00eda que, tambi\u00e9n ella, tarde o temprano, se dar\u00eda cuenta de que hab\u00edamos perdido nuestra relaci\u00f3n con el mundo; de que ya no \u00e9ramos capaces de guardar ning\u00fan secreto para nosotros mismos, por no tener no ten\u00edamos de nuestra parte ni la sinceridad, o si lo prefieres, su falta.<\/p>\n<p>Me tumb\u00e9 en el suelo de mi habitaci\u00f3n, encima de la alfombra que ella me regal\u00f3 alg\u00fan d\u00eda. Encend\u00ed un cigarro. Me sent\u00eda tranquilo, como cuando estamos a punto de coger el sue\u00f1o. Not\u00e9 c\u00f3mo todos mis m\u00fasculos se iban relajando; c\u00f3mo el cigarro se me ca\u00eda de entre los dedos; c\u00f3mo los acontecimientos de esa tarde se suced\u00edan, otra vez, de forma ordenada; y c\u00f3mo mis pensamientos se deten\u00eda y se difuminaban, como el humo que se dispersa, hasta que, sin ninguna dificultad, dejaron de existir.<\/p>\n<p>Palabras, sentimientos, intenciones, im\u00e1genes &#8230;, empezaron de nuevo a sucederse, pero en esta ocasi\u00f3n sin ning\u00fan orden, al margen de los acontecimientos y de mi voluntad. Los ve\u00eda fuera de m\u00ed, como si me fuesen ajenos; c\u00f3mo se alejaban y se perd\u00edan. Repentinamente volv\u00ed a escuchar su melod\u00eda: \u00abT\u00fa y yo\u00bb, \u00abuna y otra vez\u00bb, \u00abt\u00fa y yo\u00bb, \u00abseguir as\u00ed\u00bb, \u00abjugando a perder\u00bb, \u00abtenemos que hablar\u00bb, \u00abjugando a perder\u00bb, \u00abno soporto seguir as\u00ed\u00bb, \u00bb un d\u00eda\u00bb, \u00abun d\u00eda\u00bb, \u00abun d\u00eda\u00bb, \u00abun d\u00eda, una semana, un mes\u00bb, \u00abt\u00fa y yo\u00bb, \u00abno soporto seguir as\u00ed\u00bb, \u00abno puedo ni respirar\u00bb, \u00abun d\u00eda\u00bb, \u00abt\u00fa y yo\u00bb, \u00abjugando\u00bb, \u00abhablar\u00bb, \u00abt\u00fa y yo\u00bb, \u00abun d\u00eda\u00bb, \u00abno puedo ni respirar\u00bb. \u00abNi respirar\u00bb. \u00abNi respirar\u00bb. \u00abNi respirar&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acababa de entrar en casa. Apagu\u00e9 la luz, mec\u00e1nicamente, como siempre. No la soportaba a esas horas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/98"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=98"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/98\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=98"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=98"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/4certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=98"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}