{"id":149,"date":"2008-04-09T17:53:43","date_gmt":"2008-04-09T16:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=149"},"modified":"2008-04-09T17:55:38","modified_gmt":"2008-04-09T16:55:38","slug":"130-la-fuerza-del-coraje-por-nahuel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=149","title":{"rendered":"130- La fuerza del coraje. Por Nahuel"},"content":{"rendered":"<p>Dentro del aula el incesante golpear las tizas sobre la pizarra confirmaba nuestra intenci\u00f3n de convertirnos en una m\u00e1quina de guerra.<!--more-->\u00a0El enemigo: una ecuaci\u00f3n de las tantas que hasta entonces nunca hab\u00eda intentado resolver. De eso daba fe mi invariable promedio que no pasaba del uno.<br \/>\nMe qued\u00e9 inm\u00f3vil con el proyectil en mi mano y la vista puesta sobre el rostro perplejo del temible profesor de mates. Era la primera vez que lo ve\u00eda en realidad. Reci\u00e9n en ese instante fui capaz de detenerme en sus rasgos que denotaban insatisfacci\u00f3n, en sus labios apretadamente resentidos, en sus ojos apagados por el cansancio y en sus hombros vencidos por el peso de una abrumadora resignaci\u00f3n. \u00c9l permanec\u00eda impasible junto al \u00faltimo basti\u00f3n de lo que hasta entonces fueran sus dominios: su escritorio. Esta vez, no hab\u00eda reacci\u00f3n ante el ataque. Ya no cab\u00edan las amenazas. La ofensiva era tan abrumadora que a su entregada postura, s\u00f3lo le faltaba atar un pa\u00f1uelo a su paraguas en se\u00f1al de tregua.<br \/>\nDetr\u00e1s de los cristales una lluvia torrencial sonaba como la segunda voz de un coro de percusi\u00f3n en el ensordecedor c\u00e1ntico de \u201cEl caos\u201d. Yo me sent\u00eda ajeno a la escena. Era un espectador con platea preferencial. De pi\u00e9, con los brazos ca\u00eddos y la tiza a\u00fan en mi pu\u00f1o, sin reconocerme,\u00a0&#8211; \u00a1alto! -vocifer\u00e9.<br \/>\nEl profesor de mates peg\u00f3 un brinco, todos callaron y las miradas cayeron sobre m\u00ed como dardos envenenados. Mi voz siempre hab\u00eda sido la voz cantante. Y cu\u00e1l disc\u00edpulo de Judas con mi ir\u00f3nica sonrisa siempre hab\u00eda entregado al maestro. Pero en esa jornada no me sent\u00eda capaz de ser el protagonista de reparto en una escena que hab\u00eda llegado a conmoverme.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00bfQu\u00e9 te pasa guapo? &#8211; me interrog\u00f3 Carla; mi par femenino de igual rango que yo en el ejercicio del liderazgo sobre el grupo.<br \/>\nHasta ese d\u00eda nunca hab\u00eda osado contrariarla. Cre\u00ed que ceder\u00eda una vez m\u00e1s ante su mirada felina, e ir\u00eda de duro contra una v\u00edctima que ni siquiera ofrec\u00eda resistencia. Sin embargo, esa vez pude mantener, sin pesta\u00f1ar, mis ojos sobre los suyos color miel; ir\u00f3nicamente hu\u00e9rfanos de toda dulzura. Entonces, llegu\u00e9 a ver a Carla tal cual era: una belleza p\u00e9trea; fr\u00eda como el m\u00e1rmol de una efigie. Sin contestar salt\u00e9 por encima del pupitre, y con la tiza que hab\u00eda sido incapaz de lanzar comenc\u00e9 a garabatear en la pizarra un ensayo del desarrollo de la ecuaci\u00f3n motivo de la revuelta. Sobre el total silencio repicaban triunfales mis trazos desliz\u00e1ndose seguros sobre el encerado. Al concluir el ejercicio, &#8211; correcto. Ya puede sentarse -manifest\u00f3 el profesor con su inconfundible y g\u00e9lida voz.<br \/>\nHab\u00eda sido mi primer gran momento. Por encima de mi asombro se alzaba una expresi\u00f3n de incredulidad por parte del conjunto de la clase; ahora, convertido en un impecable grupo sentado en sus pupitres en aparente estado contemplativo. S\u00ed, como si hubieran sido testigos de un milagro.<br \/>\nAl segundo, una mano se pos\u00f3 firmemente sobre mi hombro y comenz\u00f3 a zamarrearme. Gir\u00e9 la cabeza e intent\u00e9 abrir los ojos sin entender por qu\u00e9 permanec\u00edan cerrados. Una vez que consegu\u00ed que mis p\u00e1rpados me obedecieran, un golpe de luz me lastim\u00f3 la vista y, a\u00fan sin llegar a verlo, ya escuchaba la voz de mi padre sonora y penetrante como los acordes de un timbal.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a1Joder, Marcos! Basta que tengas un examen para que te quedes dormido -rezongaba como siempre mi pobre viejo.<br \/>\nPero ese despertar tuvo un matiz distinto. No sent\u00ed resentimiento al tomar contacto con la realidad, ni tampoco ese irrefrenable odio hacia mi padre como todas las ma\u00f1anas. En mi \u00e1nimo a\u00fan flotaba un estado de absoluta satisfacci\u00f3n del cu\u00e1l nunca hab\u00eda disfrutado. As\u00ed, se debelaba para m\u00ed el alcance de lo hasta entonces una simple terminolog\u00eda abstracta: la realizaci\u00f3n personal. Ya no pude ver a mi padre como el hombre hosco y ruin que pretend\u00eda amargarme la vida oblig\u00e1ndome a hacer lo que a m\u00ed me tra\u00eda sin cuidado. Pude percibir en su actitud el trasfondo de un incondicional cari\u00f1o puesto de manifiesto tras su ruda apariencia, en el af\u00e1n de que yo no tuviera que transitar por una existencia tan gris como la que a \u00e9l le hab\u00eda tocado en suerte.<br \/>\nMientras me cambiaba a toda prisa, para no llegar tarde al instituto, pensaba en el examen de mates que me esperaba. Con gusto hubiera dado en trueque mi cuerpazo por los conocimientos que hoy llevar\u00eda consigo el larguirucho, cuatro ojos y sabelotodo del grupo.<br \/>\nDe all\u00ed en m\u00e1s, fueron otros mis objetivos y, si bien no result\u00f3 para nada tan f\u00e1cil como en mi sue\u00f1o, consegu\u00ed entenderme con las matem\u00e1ticas y logr\u00e9 ganarme su amistad. Ese aprecio me condujo a ser quien soy y a recuperar en los l\u00edmites de la realidad aquella profunda sensaci\u00f3n de triunfo. Hace unas noches, emocionalmente llegu\u00e9 a concretar mi sue\u00f1o. Ese que con la fuerza del coraje tuve la suerte de seguir so\u00f1ando despierto durante un largo tiempo de penurias y de esfuerzos. Aquel prodigio se produjo en la ceremonia de nombramiento y presentaci\u00f3n del equipo responsable de poner en pr\u00e1ctica el fara\u00f3nico proyecto de empalme de represas y acueductos, a nivel nacional, para el aprovisionamiento de agua en todo el territorio; el que desde entonces presido con car\u00e1cter de ingeniero jefe.<br \/>\nSent\u00ed una gran satisfacci\u00f3n entonces al alzar mi copa al momento del vino de honor y brindar con qui\u00e9n hacia ya casi dos d\u00e9cadas hab\u00eda sido mi temible profesor de mates. Luego, eche un vistazo al reloj, y Natalia, mi mujer, sonri\u00f3 mir\u00e1ndome con sus ojos del color y la dulzura de la miel. Ambos sab\u00edamos que ten\u00edamos que irnos. Al d\u00eda siguiente nuestros hijos, temprano, deb\u00edan ir a clases.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro del aula el incesante golpear las tizas sobre la pizarra confirmaba nuestra intenci\u00f3n de convertirnos en una m\u00e1quina de guerra.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/149"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=149"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/149\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}