{"id":198,"date":"2008-04-14T20:10:15","date_gmt":"2008-04-14T19:10:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=198"},"modified":"2008-04-17T21:05:31","modified_gmt":"2008-04-17T20:05:31","slug":"178-sputnik-por-emilino-guedes-y-su-antonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=198","title":{"rendered":"178- Sputnik. Por Emilino Guedes y su Antonia"},"content":{"rendered":"<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Corr\u00eda la mitad del a\u00f1o 1957, cuando el primo Alberto y su familia se volvieron desde Am\u00e9rica, tratando de\u00a0 reencontrar y reunirse, con una familia, que se desmembr\u00f3 cuando los t\u00edos a comienzos del siglo, decidieron marchar para Argentina, buscando un futuro mejor.<!--more-->\u00a0Con los a\u00f1os, no s\u00f3lo que las cosas no hab\u00edan ido muy bien, sino que los t\u00edos hab\u00edan fallecido en un accidente y el primo Alberto decidi\u00f3 volverse a Alcaracejos, el pueblo de su ni\u00f1ez. Al principio fue todo un acontecimiento, pero luego, como por aqu\u00ed,\u00a0 al decir de mis padres, \u201clas cosas no estaban nada f\u00e1ciles\u201d, mi primo, mientras esperaba que le saliese alg\u00fan trabajo, nos comenz\u00f3 a llevar a pescar al r\u00edo Kuzna, a sus dos hijas m\u00e1s grandes y a mi, el \u201cgalleguito\u201d, como me dec\u00edan ellos. Era entretenido, porque con artilugios rudimentarios sac\u00e1bamos muchas \u201cmojarritas\u201d , como les llamaban ellos a los pescaditos. Despu\u00e9s lo transport\u00e1bamos hasta llegar a casa, turn\u00e1ndonos de dos en dos. Atravesando un palo por el asa de un bid\u00f3n de chapa color verde oliva, que pon\u00eda Ejecito Argentino. Cuando lleg\u00e1bamos hac\u00edamos el reparto, pero el primo Alberto era muy listillo, porque siempre se llevaba los mejores y la mayor cantidad, con la excusa de que ellos eran familia numerosa con muchas ni\u00f1as. Mi Madre protestaba porque ten\u00eda que limpiarlos, enharinarlos y fre\u00edrlos, pero cuando tra\u00edamos muchos, hasta mi Padre se arrimaba a la comilona. Despu\u00e9s de la cena sal\u00edamos a la puerta y normalmente, el primo Alberto estaba sentado en un murete, apoyada la cabeza contra un poste, escudri\u00f1ando el cielo. Abrigado con una gorra de piel de oveja, un capote de grueso pa\u00f1o color verde oliva, que le hab\u00eda dejado el ej\u00e9rcito y botas de montar.<br \/>\nLa verdad es que se hab\u00eda convertido en un deporte familiar, eso de mirar las estrellas, a pesar de que el fr\u00edo nos hac\u00eda salir humito de la boca al hablar. Una noche est\u00e1bamos\u00a0<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\"><span \/>todos los familiares reunidos en la puerta de la casa de la t\u00eda Parma, porque como al otro d\u00eda era domingo, no se trabajaba ni hab\u00eda \u201ccole\u201d, de repente mi primo grit\u00f3: -\u201c\u00a1ah\u00ed va, ah\u00ed va!\u201d-, y sali\u00f3 corriendo al medio de la calle con el dedo levantado. Todos miramos al cielo, sin saber qu\u00e9 deb\u00edamos mirar. Despu\u00e9s mi primo indic\u00f3 m\u00e1s o menos por donde. En principio, todos aseguramos protestando qu\u00e9 no ve\u00edamos nada, pero luego empezamos a divisar un puntito blanco en la oscuridad del cielo. Una diminuta lucecita amarilla blanquecina, que se desplazaba a mucha velocidad y como si fuese haciendo zig-zag.<br \/>\n-\u201c\u00a1es el sat\u00e9lite ruso con la perrita Laika adentro!\u201d-, asegur\u00f3 mi primo y era tal la emoci\u00f3n reinante, que algunos, cre\u00edmos por momentos ver la nariz de la perrita, pegada contra el cristal imaginario, de aquel puntito blanco que atravesaba velozmente el firmamento del valle de los Pedroches, de este a oeste.<br \/>\nDespu\u00e9s de ese espacio de tiempo en el que todos permanecimos mudos, contemplando embobados, hasta que el sat\u00e9lite se perdi\u00f3 de vista, mi primo nos dio m\u00e1s datos de lo que era el sat\u00e9lite ruso llamado Sputnik y su cuadr\u00fapedo tripulante, la perrita Laika. Seg\u00fan nos anunci\u00f3, era un artilugio que hab\u00edan lanzado los rusos al espacio sideral, que conforme a lo informado por la radio, pasar\u00eda cada hora y media m\u00e1s o menos, descri-biendo una orbita alrededor del planeta. Pero los que aguantaron el sue\u00f1o y se quedaron a esperar el nuevo paso, dijeron que luego no hubo suerte, por una u otra raz\u00f3n, esa no-che no se volvi\u00f3 a divisar la veloz lucecita.<br \/>\nPronto fue el acontecimiento del pueblo, todas las familias de la calle sacaban sillas a la acera por la noche, a pesar del fr\u00edo y se pon\u00edan a mirar al cielo hasta que alg\u00fan vecino o\u00a0\u00a0<span \/>uno de nosotros mismos anunciaba: -\u201c\u00a1ah\u00ed va, lo he visto, lo he visto, ah\u00ed va!\u201d- y deb\u00eda se\u00f1alar luego, m\u00e1s o menos por donde se desplazaba la lucecita. Como casi siempre, el que primero lo divisaba era mi primo Alberto, as\u00ed es que los vecinos se empezaron a venir a la puerta de la casa de la t\u00eda Parma, que cada noche ten\u00eda en la falda, a una nieta distinta rode\u00e1ndola con sus brazos, por aquello de los celos entre las ni\u00f1as y debido a que en Argentina, nunca hab\u00edan tenido abuela para disfrutar. Cada vecino contaba lo que hab\u00eda averiguado de la experiencia del sat\u00e9lite ruso, ya fuera por los peri\u00f3dicos, por la radio o por lo que hab\u00edan escuchado de comentar a alg\u00fan pariente o compa\u00f1ero de trabajo. Quien siempre sab\u00eda contradecir a mi primo y a casi todos, era el pensionista de mi t\u00eda Parma, don Conrado Peralta, al que apod\u00e1bamos \u201cel madriles\u201d, porque era\u00a0 uno de los pocos del pueblo que ten\u00eda coche, un \u201cHispano Suiza\u201d azul oscuro y hab\u00eda trabajado como ordenanza hasta jubilarse, en la Universidad de Madrid, aunque \u00e9l siempre hablaba dando c\u00e1tedra, como si fuese un profesor retirado. Adem\u00e1s, todas las noches tra\u00eda unos prism\u00e1ticos, en un impecable estuche de cuero colgado del cuello, pero nunca los usaba porque dec\u00eda que se gastaban. Este se\u00f1or sosten\u00eda, que eran mentiras lo del invento de los rusos. Que por contra, los americanos s\u00ed que hab\u00edan lanzado un cohete a la luna, pero no lo pod\u00edan decir, porque era secreto de estado. Entonces mi primo Alberto se enfad\u00f3 much\u00edsimo y le dej\u00f3 caer con retint\u00edn: -\u201c\u00a1\u00bfy si es secreto de estado como lo sabe usted, es el presidente acaso?\u201d!-. Los dem\u00e1s nos re\u00edmos e incluso algunos le hicieron burla, entonces don Conrado se fue a dormir refunfu\u00f1ando, como hac\u00eda siempre que lo contradec\u00edan o lo tomaban a chacota.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">El padre de mi amigo Rafa, don Emilio, trabajaba en la intendencia militar del cuartel de cerro Muriano, aunque s\u00f3lo ven\u00eda a mirar las estrellas los viernes y los s\u00e1bados, por\u00a0lo<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">s dem\u00e1s d\u00edas pernoctaba en el cuartel, dado que entraban a trabajar a las 6 de la ma\u00f1ana. Pero a\u00fan as\u00ed, era el que m\u00e1s datos t\u00e9cnicos sol\u00eda aportar sobre el artilugio que los rusos lanzaron a la estratosfera: -\u201cesta es la nave espacial Sputnik 2 &#8211; informaba -, que estar\u00e1 6 meses girando alrededor del planeta. Tiene cincuenta y ocho cent\u00edmetros de di\u00e1metro y pesa 83 kilogramos, m\u00e1s el peso de la perrita, que es de cinco kilos ochocientos gramos. Tarda 96 minutos en dar la vuelta completa alrededor de la tierra, describiendo una \u00f3rbita el\u00edptica. Alcanza su apogeo a una altura de 946 kil\u00f3metros y el perigeo a 227 kilometros. Est\u00e1 previsto que env\u00ede informaci\u00f3n sobre las radiaciones c\u00f3smicas, distintos fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos e incluso, datos sobre la densidad y temperatura, de las distintas capas superiores de la atm\u00f3sfera\u201d-.<br \/>\nTodos nos quedamos mudos ante tantas palabras t\u00e9cnicas, luego mi primo pidi\u00f3 con sencillez: -\u201cperdone don Emilio, \u00bfnos podr\u00eda aclarar el significado de las palabras: apogeo y perigeo?\u201d-. Don Emilio se puso rojo, pero luego explic\u00f3 con lujo de detalles: -\u201capogeo es la distancia m\u00e1xima de la tierra, que se puede alejar el aparato, por el contra -rio, perigeo, es la m\u00ednima distancia a la que se puede aproximar del planeta, sin correr riesgo de ser atra\u00eddo, por la fuerza de la gravedad terrestre. Por eso nos parece que va haciendo zig-zag, cuando recorre las \u00f3rbitas predeterminadas por los t\u00e9cnicos, del laboratorio espacial planetario\u201d-. Don Peralta se apresur\u00f3 a apostillar iracundo, -\u201c\u00a1es como si te fueras al norte de Espa\u00f1a, por ejemplo Barcelona y luego te volvieses un poco para ac\u00e1, hasta Albacete mismo sin ir m\u00e1s lejos!\u201d-, lo dijo con tanta suficiencia, que todos nos pusimos a re\u00edr con descaro y \u00e9l se enfad\u00f3 nuevamente.<br \/>\nPero don Emilio no lo tomo a guasa, simplemente se limit\u00f3 a decir que estas mediciones eran otro tipo de distancias, porque del espacio sideral todav\u00eda se conoc\u00edan muy pocas cosas, para poder hablar con propiedad.\u00a0 Entonces, un poco cohibido pregunt\u00e9: -\u201c\u00bfc\u00f3mo hace pis y caca la perrita se\u00f1or Emilio?, adem\u00e1s, \u00bfse puede saber que le dan de comer?\u201d- . Todos tomaron a risas mi pregunta, gast\u00e1ndome chanzas, incluso mi primo me atiz\u00f3 un coscorr\u00f3n diciendo: -\u201c\u00a1c\u00e1llate ni\u00f1o, no preguntes tonteras!\u201d-. Pero don Emilio sin re\u00edrse aclar\u00f3: -\u201ccreo que lleva unos dispositivos especiales para hacer sus deposiciones, pero como no estoy seguro, intentar\u00e9 averiguarlo. Desde luego Tom\u00e1s, me parece una pregunta muy interesante, -y agreg\u00f3 -, creo que solamente le dan de comer unas c\u00e1psulas con vitaminas, por lo tanto, sus necesidades fisiol\u00f3gicas deber\u00edan ser m\u00ednimas, pero insisto, como no estoy seguro, tratar\u00e9 de profundizar sobre el tema y te contestar\u00e9, \u00bfde acuerdo Tom\u00e1s?\u201d-. Mi madre sol\u00eda decirme, que estas cosas no se deben hacer, pero no pude resistirme y volviendo la cabeza, mir\u00e9 con sobrada iron\u00eda a cada uno de los presentes y aunque no dije, \u00e9sta boca es m\u00eda, todos comprendieron perfectamente.<br \/>\nMuchos d\u00edas estuvimos casi sin informaci\u00f3n, se hablaba de otras cosas y parec\u00eda que los \u00fanicos que est\u00e1bamos pendientes de la perrita Laika y su aventura por el espacio, dentro del artilugio ruso, \u00e9ramos los ni\u00f1os del pueblo y mi primo por supuesto. Un d\u00eda mi primo relat\u00f3, que los contrabandistas presos, que sol\u00edan retener en el cuartel donde \u00e9l trabajaba en Argentina, anotaban los d\u00edas que le faltaban para cumplir condena, haciendo rayitas en los muros, de lunes a domingo y al atravesarlas, sab\u00edan que hab\u00eda transcurrido una semana. Entonces hicimos lo mismo y con un trozo de carb\u00f3n, mi primo Alberto hizo todas las noches una rayita, cada semana las cruzaba y comenz\u00e1bamos otra, luego hizo c\u00e1lculos y confirm\u00f3: -\u201cs\u00ed son 6 meses, ser\u00e1n 179 d\u00edas \u00f3 sea 25 semanas y cuatro d\u00edas\u201d-. Por lo tanto, todas las noches desde el 3 de noviembre de 1957 cont\u00e1bamos las rayitas y las semanas, por si nos hab\u00edamos equivocado. Pero,\u00a0cuando llev\u00e1bamos 165 rayitas o sea, 23 semanas y cuatro d\u00edas, nos hundimos todos. La radio cort\u00f3 la transmisi\u00f3n para comunicar en un parte oficial, la siguiente noticia: -\u201c\u00a1Nuevo fracaso de los pa\u00edses del \u00e1rea comunista, en la carrera espacial contra Estados Unidos!. \u00a1Seg\u00fan nos informan, hace tres d\u00edas, dos semanas antes de lo previsto por los t\u00e9cnicos rusos, la nave espacial Sputnik 2, al intentar penetrar en la atm\u00f3sfera terrestre, se ha prendido fuego. Su \u00fanico tripulante, la perrita Laika, ha perecido totalmente carbonizada en el espacio!\u201d-. Lo peor fue que est\u00e1bamos todos en la puerta, pendientes de ver la lucecita. Fue un golpe demoledor, la verdad, todos lloramos, hasta mi primo Alberto. Pero hubo alguien que nos sorprendi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, porque lloraba\u00a0 como un ni\u00f1o peque\u00f1o, el siempre gru\u00f1\u00f3n de don Conrado Peralta, \u201cel madriles\u201d. Cuando dijeron que hab\u00edan sido 165 d\u00edas de viaje espacial, mi primo borr\u00f3 2 rayitas de 7 d\u00edas y sentenci\u00f3 lac\u00f3nico: -\u201c\u00a1pues, 23 semanas m\u00e1s 4 d\u00edas!\u201d-. Se levant\u00f3 march\u00e1ndose\u00a0 a dormir sin saludar y no volvi\u00f3 a estar pendiente del cielo del valle. Los dem\u00e1s, poco a poco nos fuimos marchando cabizbajos. Don Emilio, el padre de mi amigo Rafa, me revolvi\u00f3 cari\u00f1osamente los pelos y me dijo: -\u201c\u00a1lo siento Tom\u00e1s!\u201d- De inmediato pens\u00e9: -\u201ces \u00e9l \u00fanico que ha captado, de qu\u00e9 manera estuve pendiente de la lucecita con la perrita dentro y tambi\u00e9n mi primo Alberto, por supuesto. Esa noche tuve pesadillas, so\u00f1aba que la perrita, rascando la puerta lloraba queriendo entrar. Al otro d\u00eda mi madre a la hora del desayuno, pragm\u00e1tica como siempre, se burlaba de mi , sosteniendo con socarrina: -\u201c\u00a1ni\u00f1o, deseng\u00e1\u00f1ate, la perrita y el cohete, no volver\u00e1n jam\u00e1s desde el espacio sideral!\u201d- Pero yo, so\u00f1ador, a\u00fan hoy, sigo oteando firmamentos, por las dudas regrese y apoyando la nariguilla en el cristal de mi ventana, me despierte moviendo el rabo.<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0<\/p>\n<p><\/font><\/font>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corr\u00eda la mitad del a\u00f1o 1957, cuando el primo Alberto y su familia se volvieron desde Am\u00e9rica, tratando de\u00a0 reencontrar y reunirse, con una familia, que se desmembr\u00f3 cuando los t\u00edos a comienzos del siglo, decidieron marchar para Argentina, buscando un futuro mejor.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/198"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}