{"id":201,"date":"2008-04-14T20:31:52","date_gmt":"2008-04-14T19:31:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=201"},"modified":"2008-04-14T20:32:27","modified_gmt":"2008-04-14T19:32:27","slug":"181-la-siesta-por-el-porteno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=201","title":{"rendered":"181-La siesta. Por El Porte\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La tarde\u00a0comienza a instalarse,\u00a0ardiente y pesada, en los callejones de la Habana, calentando cada adoqu\u00edn de la ciudad en aquel Noviembre de 1895.\u00a0<!--more-->A m\u00e1s de cinco cuadras del malec\u00f3n, el Hotel es una caldera a la que no llega ni un atisbo de brisa marina que pudiera en algo aplacar aquel horno.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La mucama del lugar se haya en el recibidor, sacudiendo distra\u00eddamente algunos muebles mientras su atenci\u00f3n est\u00e1 puesta por entero en el joven gringo que sube por la escala hacia el tercer piso. Tampoco en el almuerzo le despeg\u00f3 ni uno de sus enormes ojos oscuros al muchacho que disfrutaba del lech\u00f3n y la cerveza como si no hubiese comido en un mes. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Ha tenido en los \u00faltimos d\u00edas su atenci\u00f3n y fantas\u00eda puesta en el cuerpo del muchacho. Con ansias que aumentan a cada hora, fantasea sobre el color que cada parte del cuerpo del pasajero debe tener, su pecho, su espalda, sus piernas, su sexo. El deseo es creciente, imposible de parar.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La guajira veinte a\u00f1era sabe ya del amor. Ha sido de uno que otro se\u00f1or cubano y de varios negros mandingas cosechadores de ca\u00f1a en las tierras que la vieron nacer antes de venir a la capital de la Perla del Caribe. Pero jam\u00e1s ha sido pose\u00edda por un hombre de piel de leche y cabello dorado, lo que hace del deseo una obsesi\u00f3n y de esta un suplicio del que solo escapar\u00e1 entrando en la habitaci\u00f3n 306.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La mucama sube sigilosa los tres pisos, evitando lo mas posible la crujidera de los pelda\u00f1os que pudiera interrumpir la siesta de alg\u00fan pasajero, sue\u00f1o mas sagrado que el nocturno. Cuando sus caderas zambas detienen su cadencia, su mano morena golpea t\u00edmidamente la puerta del 306, anunciando, con un susurro el servicio de cuarto.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El rubio muchacho con su camisa pegada al cuerpo por el sudor que lo cubre entero, abre la puerta y sin soltar el habano de su boca le pregunta seca y molestamente:<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-What?\u00a1\u00a1<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La guajira ha llegado hasta el cuarto movida por el deseo y no ser\u00e1 la falta de cortes\u00eda que apague su cuerpo en aquella tarde ardiente. Con el pelo sobre sus descubiertos hombros, balance\u00e1ndose nerviosa como si pisara dos nueces con sus toscas alpargatas de lona azul, le devuelve la pregunta con la universal voz del deseo:<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Habla espa\u00f1ol el se\u00f1orito?<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Claro &#8211; responde el muchacho quien no tiene que hacer gran esfuerzo para darse cuenta que la guajira no ha venido por la limpieza del cuarto- Pasa, adelante.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La mulata no est\u00e1 para pre\u00e1mbulos y ni siquiera espera que la puerta se cierra tras ella, arrancando la sudada camisa del joven, palpando\u00a0el torso lechoso y cubierto de pecas que es mejor de lo que ha imaginado en los \u00faltimos cuatro d\u00edas. Lanza al joven sobre la cama, desabrocha la correa y hace saltar cada bot\u00f3n de la bragueta con un tir\u00f3n violento parecido a las r\u00e1fagas atl\u00e1nticas que de tanto en tanto asolan la ciudad. Est\u00e1 consumando su fantas\u00eda que la obsesionado por mas de setenta horas. Sin apartarse un cent\u00edmetro de la piel rosada del joven, estira su mano hasta el mueble de noche, toma una botella de ron a medio consumir y comienza a verterla sobre el pecho del muchacho, deleit\u00e1ndose al ver como aquel arroyuelo \u00e1mbar se dirige por la gravedad hacia donde ella se ha propuesto beberlo; en aquel bosquecillo p\u00fabico rojizo en cuyo centro se haya un enloquecido miembro que ya no resiste un segundo mas sin entrar en la mulata.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0Mientras la guajira bebe, toca, palpa, gime y lame, el muchacho toma las riendas del asunto. Se incorpora fren\u00e9tico, levanta las polleras de la mucama y entra a ella una, otra y otra vez, sin soltar en ning\u00fan instante el habano de su boca y bebiendo las ultimas gotas de Ron de la botella.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La tarde sigue ardiendo all\u00e1 afuera y en el cuarto la mulata descansa sobre el rosado pecho del ingl\u00e9s mezcl\u00e1ndose su ensortijado cabello negro con las espigas doradas del torso del muchacho.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">En la esquina de la calle del Hotel suena un piano con la melod\u00eda precisa para acompa\u00f1ar el descanso placentero que sigue a la lujuria, mientras que desde el puerto comienza a sonar un fren\u00e9tico silbato de un vapor que llama urgentemente a sus pasajeros.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">M\u00e1s\u00a0 todo el encanto es interrumpido por los golpes en la puerta de un oficial espa\u00f1ol ansioso que grita imperativo:<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Winnie&#8230;.Winnie..\u00a1\u00a1\u00a1Despierta&#8230;nos llaman desde el\u00a0 barco..partimos en una hora\u00a1\u00a1\u00a1-<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El muchacho despierta justo cuando comenzaba a\u00a0enso\u00f1arse con\u00a0su Inglaterra.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">fr\u00eda y gran\u00edtica. Le pide a la mulata ayuda para hacer su maleta mientras piensa que en lo que le queda de vida no olvidar\u00e1 aquella siesta. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cierra la maleta sobre la que hay una peque\u00f1a y hermosa placa de bronce que no le es indiferente a la curiosa muchacha:<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Que dice en esa placa se\u00f1orito?- le pregunta sin dejar de tocarlo.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">-Ah negra linda y curiosa. <span lang=\"EN-GB\">Ac\u00e1 dice: Winston Churchil, The Daily Graphic. <\/span>London.- responde el muchacho d\u00e1ndole a la mulata un \u00faltimo beso con humo y Ron\u2026.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tarde\u00a0comienza a instalarse,\u00a0ardiente y pesada, en los callejones de la Habana, calentando cada adoqu\u00edn de la ciudad en aquel Noviembre de 1895.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/201"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=201"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/201\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}