{"id":203,"date":"2008-04-14T20:39:04","date_gmt":"2008-04-14T19:39:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=203"},"modified":"2008-04-14T20:39:47","modified_gmt":"2008-04-14T19:39:47","slug":"183-la-conciencia-en-sazon-por-delfina-sanfelix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=203","title":{"rendered":"183- La conciencia en saz\u00f3n. Por Delfina SanF\u00e9lix"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Estaba sucio, era feo y adem\u00e1s resultaba muy peligroso.<!--more-->\u00a0Esa fue la conclusi\u00f3n a la que llegaron los vecinos del bloque que habito, en la reuni\u00f3n de urgencia que hab\u00eda organizado la presidenta de la comunidad. Los nervios bloqueaban las intervenciones de los acalorados vecinos cuando se atropellaban los unos con los otros como mulos que entran en una cuadra. La situaci\u00f3n era complicada y con pocas soluciones honrosas. Un indigente se hab\u00eda introducido en nuestro portal y pasaba las noches durmiendo en el sill\u00f3n que tenemos en la entrada.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Era tal el p\u00e1nico que produc\u00eda, que nadie se atrev\u00eda a llegar de noche a su casa por miedo a que aquel intruso les asaltara, como m\u00ednimo, o se le ocurriera hacer un acto m\u00e1s atroz. Las madres tomaban la palabra en la reuni\u00f3n, alegando que eran las m\u00e1s perjudicadas en esos casos. Sus hijas no pod\u00edan llegar de los bailes y las fiestas a la hora que desearan por miedo a entrar en sus propias casas. Era inaudito. Todas somos madres. Un asentimiento general movi\u00f3 la habitaci\u00f3n de arriba abajo. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Se tomaron varios acuerdos para solucionar el problema. Lo primero ser\u00eda desconectar la luz. Si no pod\u00eda ver para dormir se marchar\u00eda. El segundo paso nos llev\u00f3 a pensar en comprar un perro de esos que vigilan las posesiones. Estar\u00eda toda la noche alerta por si se le ocurr\u00eda aparecer. El tercer punto, que nadie le diera comida, conversaci\u00f3n y ni mucho menos cari\u00f1o. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Estas medidas suavizaron los \u00e1nimos. Un vecino que nadie conoc\u00eda nos sacudi\u00f3 una verdad que no pod\u00edamos pasar por alto. Ese indigente en el fondo era un ser humano. En eso est\u00e1bamos todos de acuerdo. Pero ese no era el problema. El verdadero problema era su actitud. Estaba realizando una intromisi\u00f3n en nuestras vidas. Estaba poniendo en claro riesgo nuestra seguridad. Se acord\u00f3 pedirle a ese vecino alguna prueba documental que asegurara que realmente viv\u00eda en el bloque. Despu\u00e9s de comprobar que estaba de alquiler y que por tanto no era propietario de nada, se le prohibi\u00f3 el voto. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Como en una pel\u00edcula de miedo, alguien nos derram\u00f3 otra verdad m\u00e1s dolorosa incluso que la anterior. Si el indigente entraba en nuestra propiedad, era porque alg\u00fan vecino le abr\u00eda la puerta. Esta aseveraci\u00f3n nos hel\u00f3 la sangre. C\u00f3mo pod\u00eda uno de nosotros estar introduciendo a ese extra\u00f1o en nuestra seguridad. No est\u00e1bamos hablando de dos calles m\u00e1s abajo, no, era uno de los nuestros. Todos nos mir\u00e1bamos con recelo. Parec\u00eda un macabro juego de desconfianza. Incluso alguno de ellos me mir\u00f3 a m\u00ed. Aquello nos sobrepasaba. Estaba claro que la situaci\u00f3n estaba muy por encima de lo que nosotros podr\u00edamos manejar.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Tom\u00f3 la palabra la vecina del cuarto derecha. Era una mujer mayor que no hab\u00eda tenido suerte en la vida. Nadie sab\u00eda con exactitud sus problemas, pero su marido la hab\u00eda abandonado por una compa\u00f1era m\u00e1s et\u00edlica despu\u00e9s de someterla a una serie de agresiones que no nos resultaban muy confortables al resto de habitantes. Habl\u00f3 con lentitud pero con propiedad. Que cada uno de nosotros vigilara la conducta de su vecino m\u00e1s cercano, para impedir que nadie abriera la maldita puerta al indigente. Eso inclu\u00eda escuchar los telefonillos para estar m\u00e1s seguros. Todos asentimos. Por lo menos est\u00e1bamos llegando a alguna conclusi\u00f3n. Resultaba realmente complicado hacerlo cuando se planteaban problemas en aquella comunidad. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando todav\u00eda estaba caliente la \u00faltima proposici\u00f3n, tom\u00f3 la palabra el vecino del \u00e1tico derecha. Aleg\u00f3 que no era muy conveniente vigilarnos entre nosotros. Que era responsabilidad de la presidencia de la comunidad velar por la seguridad de todos los vecinos. Tambi\u00e9n correspond\u00eda a esta presidencia tomar las decisiones m\u00e1s apropiadas en cada cuesti\u00f3n. Y que no se estaba manejando el problema con la determinaci\u00f3n que se precisaba. Todos volvimos la mirada hacia la presidenta de la comunidad. Su rostro evidenciaba lo comprometido de la situaci\u00f3n. Estaba acostumbrada a los ataques frontales de su vecino de \u00e1tico. Respir\u00f3 despacio y con la lentitud que genera la rabia contenida nos asegur\u00f3 que ella se encargar\u00eda de solucionar ese o cualquier otro problema que la comunidad le planteara. Algunas voces, como las del secretario de la junta, empezaron a se\u00f1alar al vecino del \u00e1tico derecha como responsable de la apertura de la puerta al extra\u00f1o. Lo justificaban como un asalto a las pr\u00f3ximas elecciones al cargo de presidente de la comunidad. Y ellos no lo iban a consentir. Eliminar\u00edan al indigente si hacia falta por conseguir el benepl\u00e1cito de los vecinos.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Llam\u00f3 a la calma entonces el bonach\u00f3n del primero izquierda. Era un se\u00f1or regordete que ocupaba el piso de su padre una vez que \u00e9ste hab\u00eda fallecido. Algunas lenguas ocultas lo acusaban de abandonarlo a su suerte despu\u00e9s de arrebatarle hasta el \u00faltimo c\u00e9ntimo. La verdad, es que nos caus\u00f3 una gran conmoci\u00f3n el d\u00eda que los bomberos entraron en la vivienda y lo encontraron muerto. El olor que desprend\u00eda la puerta, cuando pas\u00e1bamos por delante de ella, era insoportable, pero nadie se atrevi\u00f3 a interferir en la vida de los dem\u00e1s. Ante todo, nos hemos mantenido mucho respeto entre los vecinos. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El bonach\u00f3n sugiri\u00f3 que no centr\u00e1ramos la disputa entre nosotros que \u00e9ramos los buenos. Aquello nos produjo una carcajada generalizada. En el fondo era muy simp\u00e1tico el vecino del primero izquierda. Continu\u00f3 su alegato aconsejando estar unidos contra la verdadera amenaza que todos ten\u00edamos encima. El extra\u00f1o. Era evidente que cuanto m\u00e1s divididos estuvi\u00e9ramos nosotros, m\u00e1s fuerza y confianza adquirir\u00eda \u00e9l. Hab\u00eda que minar su voluntad. Arrinconarlo. Que viera que no ten\u00eda ninguna posibilidad ante la comunidad si \u00e9sta se manten\u00eda unida. Alg\u00fan d\u00eda no muy lejano desistir\u00eda de entrar al portal y se marchar\u00eda. Nos pareci\u00f3 bien a todos. Estaba claro que nuestra fuerza pasaba por estar unidos. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El divorciado del s\u00e9ptimo izquierda record\u00f3 que hab\u00eda que quitar el sill\u00f3n de la entrada como elemento disuasorio. Lleg\u00f3 hace m\u00e1s o menos cuatro a\u00f1os y nunca le cont\u00f3 a nadie los aspectos m\u00e1s sombr\u00edos de su vida. Nos parece bien que no los cuente, pero tampoco nos parece correcta esa falta de confianza. Por lo visto, seg\u00fan se cuenta, su mujer se pas\u00f3 de braguetas y se qued\u00f3 corta de verg\u00fcenza. La ech\u00f3 de su casa y ella pidi\u00f3 el divorcio. Un asunto feo. Sobretodo por los ni\u00f1os. La mayor es una adolescente que administra la verg\u00fcenza que le dej\u00f3 su madre en herencia, y el peque\u00f1o es un impertinente que terminar\u00e1 siendo un delincuente drog\u00e1ndose en cualquier portal. Un desastre. Los ni\u00f1os deben ver en los mayores los modelos de conducta que necesitan para su desarrollo. La familia debe ser el cuchillo que corta con los malos h\u00e1bitos. Ma\u00f1ana prohibir\u00e9 a mi hijo que vaya siempre con ese energ\u00fameno.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El divorciado solicita que quitemos el sill\u00f3n y se apruebe la contrataci\u00f3n de un guardia de seguridad privado. Debemos pensar en los nuestros, dice, qu\u00e9 iron\u00eda. Y si no se contrata porque sale muy caro, realizar nosotros mismos un cuadrante de vigilancia por parte de todos los vecinos. El murmullo de comentarios que reina en la habitaci\u00f3n ha subido para acallar sus \u00faltimas palabras. Nadie est\u00e1 dispuesto a pasar todas las noches en vigilia. La presidenta, que mira de reojo a su adversario pol\u00edtico, asegura mezclada en los movimientos de sus brazos, que el dinero para la seguridad se va a generar. Su vecino busca c\u00f3mplices que refuercen la negaci\u00f3n de su cabeza desaprobando la nefasta gesti\u00f3n. En la algarab\u00eda que se ha provocado alguien se lamenta de la gran desdicha que les ha ca\u00eddo encima con el dichoso indigente. Por otro lado, el matrimonio del sexto derecha comenta en voz baja que esta vez les ha tocado a ellos. La situaci\u00f3n se les est\u00e1 escapando de las manos y se ven incapaces de atajar el problema. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">De repente, una voz que no hab\u00eda intervenido en todo este momento, se alz\u00f3 entre la multitud para aportar un poco de luz a las sombras que han invadido la sala. Es el vecino que vive encima de mi propiedad. Es t\u00edmido y no muy hablador, pero en esta ocasi\u00f3n ha acertado con su propuesta. Solicita permiso a la presidenta para emprender conversaciones con el susodicho elemento y convencerlo de que abandone voluntariamente la entrada. A cambio se le ofrece la posibilidad de que pernocte en la puerta. All\u00ed no molestar\u00eda y no impedir\u00eda la entrada a los vecinos. El matrimonio refuerza la exposici\u00f3n alegando que una vez dentro podr\u00edan cerrar la puerta de acceso y dejarlo fuera, por lo que la seguridad colectiva estar\u00eda garantizada. Un aliento de alivio alete\u00f3 por la estancia. La soluci\u00f3n al problema se les antojaba cercana. Era perfecto. Ambas partes sal\u00edan bien paradas. Ninguna de ellas se ver\u00eda en la tesitura de reconocer derrota alguna. Entonces el vecino del \u00e1tico reconoci\u00f3 la evidencia. Todo pasaba por la voluntad del indigente. Si se negaba a abandonar el rellano de la entrada, alegando fr\u00edo o cualquier otra nimiedad, todo estaba perdido. La impotencia encendi\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s la rabia de los vecinos. Aquel sujeto no iba a salirse con la suya s\u00f3lo con aportar idioteces. Por las buenas o por las malas no se lo permitir\u00edan.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La presidenta, como moderadora de la reuni\u00f3n pidi\u00f3 calma. Ellos eran muchos y \u00e9l s\u00f3lo uno. Adem\u00e1s, ten\u00edan la ley de su parte. Esta palabra fue la que seren\u00f3 definitivamente a los asistentes. La presidenta era una abogada que trabajaba en un prestigioso gabinete de ilustres interpretadores legales en el centro de la ciudad. Hab\u00eda ganado casos imposibles y era de ah\u00ed de donde le manaba esa seguridad que le hizo ganar la disputada presidencia de la comunidad. Habl\u00f3 despacio marcando las palabras para que los asistentes al acto se subieran a ellas. La ley es poderosa. La ley nos protege. La ley har\u00e1 que expulsemos a ese agente molesto. Y se call\u00f3. El silencio dej\u00f3 a la ley en el aire. Era bueno saber que cuando peor estaban las cosas, exist\u00eda una cosa llamada legislaci\u00f3n que los ayudar\u00eda. Nunca se acuerda uno de ella hasta que la necesita. Estaba claro. Lo echar\u00edan de su entrada utilizando la ley.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Pero de nuevo la cordura les arroj\u00f3 agua helada por la espalda. El vecino del segundo derecha, el homosexual que met\u00eda impunemente a innumerables hombres en su piso ante la inocente mirada de sus hijos, apunt\u00f3 que una persona como esa no se atender\u00eda con leyes. No ten\u00eda nada que perder, por lo que le dar\u00eda igual que fueran contra \u00e9l con alegatos legales. Deber\u00eda haberse callado. Ten\u00edamos la soluci\u00f3n y ahora la estaba desmontando. Nunca les gust\u00f3 el vecinito del segundo. Demasiado raro. Demasiado perjudicial. Pero le escucharon.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 42.55pt; line-height: 200%; text-align: justify\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Fue la anciana del quinto izquierda la que tom\u00f3 la palabra en ese punto. A pesar de estar medio loca y con un principio de S\u00edndrome de Di\u00f3genes, nunca dio problemas. Bueno, salvo cuando se quejaron del exceso de cucarachas que apareci\u00f3 por todo el bloque y que se lo atribuyeron al exceso de basura acumulada en su enfermedad. La anciana ol\u00eda muy mal y los reto\u00f1os de los vecinos se met\u00edan con ella a causa de su senectud. Cosas de ni\u00f1os. Una vez que acapar\u00f3 toda la atenci\u00f3n, se dirigi\u00f3 a la presidenta y aport\u00f3 su idea. Deb\u00edan convencer al extra\u00f1o de que se mudara a la finca contigua. La idea result\u00f3 brillante aunque saliera de una mujer enferma. El problema era decidir qui\u00e9n llevar\u00eda las negociaciones. El vecino del \u00e1tico se ofreci\u00f3 mirando a la presidenta. La presidenta se puso de pie. Todos enmudecieron.<\/font><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt; font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">Unos desgarradores gritos infantiles se oyeron de repente en la escalera. Algunos padres se alarmaron por la precipitaci\u00f3n de sus reto\u00f1os y salieron fuera. Entre llantos y sollozos pudimos saber lo que pasaba. Entre juegos y risas hab\u00edan golpeado al indigente para ayudar a los padres. Por lo visto no se mov\u00eda. No lo volver\u00eda a hacer. Era comprensible el susto. Ya pas\u00f3. Todos suspiramos aliviados por partida doble. Por fin pudimos pasar al siguiente punto de la asamblea.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba sucio, era feo y adem\u00e1s resultaba muy peligroso.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/203"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/203\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}