{"id":213,"date":"2008-04-15T09:38:25","date_gmt":"2008-04-15T08:38:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=213"},"modified":"2008-04-29T10:26:27","modified_gmt":"2008-04-29T09:26:27","slug":"193-cita-a-ciegas-por-tristan-da-cunha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=213","title":{"rendered":"193-Cita a ciegas. Por Trist\u00e1n Da Cunha"},"content":{"rendered":"<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0<span lang=\"ES-TRAD\" style=\"color: red; mso-ansi-language: ES-TRAD\">Relato\u00a0DESCALIFICADO para el premio del p\u00fablico<\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\" \/><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">La noche en que Marcos y Adri\u00e1n se conocieron apenas intercambiaron palabra. <!--more-->Adri\u00e1n llegaba con ganas de relajarse y disfrutar. Marcos esperaba tumbado, el torso desnudo, a media luz. Con una erecci\u00f3n casi dolorosa. Fuera, la luna brillaba.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Tienes dos minutos, Marquitos -le susurraba Laura tan s\u00f3lo unos minutos antes, sentada sobre \u00e9l en el sill\u00f3n del sal\u00f3n-, antes de que baje a la casa de la vecina a por la tarta. Pero por encima de la ropa -orden\u00f3, con esa mezcla imposible de malicia e ingenuidad que s\u00f3lo en su rostro pod\u00edan coexistir.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y Marcos respondi\u00f3 apretando sus pechos, enardecido. Ella, como siempre, lo rechaz\u00f3 despu\u00e9s de incitarlo.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Vamos, Marcos -rezong\u00f3 entre burlona y contrariada-, contr\u00f3late un poco, me vas a desali\u00f1ar. Mira \u2013volviendo la vista hacia el reloj que ten\u00eda a su espalda-, mejor d\u00e9jalo. Adem\u00e1s, mi padre est\u00e1 al caer. Si encima te pilla as\u00ed te mata, ya sabes la fama de estrictos que tienen los polic\u00edas. No querr\u00e1s que la primera vez que te vea sea meti\u00e9ndole mano a su inocente hija, \u00bfverdad? Las primeras impresiones son importantes.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Laura, no me hagas esto. S\u00f3lo un poquito m\u00e1s, cari\u00f1o.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; \u00bfQu\u00e9 haces? Rel\u00e1jate \u2013zaf\u00e1ndose de sus manos-. Comp\u00f3rtate. Le he dicho que eras un chico formal, as\u00ed que resp\u00e9tame, por Dios -concluy\u00f3 teatral, con fingida dignidad, para a continuaci\u00f3n soltar una carcajada y descolocarlo, una vez m\u00e1s-. Me muero de ganas por ver c\u00f3mo reacciona cuando nos vea aqu\u00ed con la tarta para celebrar su cumplea\u00f1os. Seguro que ni \u00e9l mismo se acuerda de que es hoy.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Venga, no seas mala, Laurita, d\u00e9jame que siga, por favor. Y qu\u00edtate algo de ropa \u2013le suplic\u00f3 bisbiseando apenas y deslizando la tiranta del vestido por su brazo izquierdo, al tiempo que ol\u00eda el hombro que quedaba al descubierto-. Hace calor. Adem\u00e1s, as\u00ed, sin luz, a oscuritas, se respira una atm\u00f3sfera muy rom\u00e1ntica. Y mira c\u00f3mo brilla la luna fuera.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y ella se ri\u00f3, divertida. Y, con las \u00faltimas carcajadas, se levant\u00f3, apoy\u00e1ndose deliberadamente en la entrepierna de Marcos para coger impulso.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; D\u00e9jate de cursiladas -dijo con indisimulada sorna- y averigua qu\u00e9 le pasa a esa maldita l\u00e1mpara. Porque te recuerdo que si estamos a oscuras es porque la l\u00e1mpara se ha estropeado. Ah\u00ed tienes la caja de herramientas. Arr\u00e9glala -se\u00f1al\u00f3 autoritaria-. Voy a recoger la tarta.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y se despidi\u00f3 de \u00e9l con un beso breve e infantil, de una candidez que contradec\u00eda su simult\u00e1neo agarr\u00f3n de los genitales de Marcos, antes de alejarse hacia la puerta sin mirarlo, caminando con la descarada seguridad de quien se sabe dominadora de la situaci\u00f3n y es consciente del efecto que ejerce sobre el que la observa. Porque, por supuesto, Marcos no pod\u00eda hacer otra cosa m\u00e1s que observarla arrobado. Iluminada por aquella luz tenue, con aquel vestido azul, estaba a\u00fan m\u00e1s irresistible, y ella lo sab\u00eda. Hija \u00fanica y sin madre, no es de extra\u00f1ar que hubiese crecido como la ni\u00f1a mimada de su padre, que sent\u00eda aut\u00e9ntica debilidad por ella, y con la autoestima reforzada, acaso un poco m\u00e1s de la cuenta.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se hab\u00edan conocido una tarde de verano, en el club en el que \u00e9l echaba unas horas extra como camarero para pagarse los estudios. All\u00ed estaba ella, en medio de un grupo de ni\u00f1as bien, con su rostro hastiado por una cristalina displicencia por todo y todos los que la rodeaban. Ella. En la distancia. Desde donde se hallaba, Marcos ya intu\u00eda unos ojos espectaculares. Cuando ella se acerc\u00f3 a la barra, no le hizo falta intuir nada. Era imposible no mirar a esos incre\u00edbles ojos garzos.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Un t\u00e9 helado \u2013pidi\u00f3 ella, ausente.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Y Marcos se enamor\u00f3.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella tard\u00f3 algo m\u00e1s. Ya de novios, siempre le dec\u00eda, para hacerle sentir bien, que aquel primer d\u00eda se hab\u00eda fijado en \u00e9l, que su indiferencia inicial hab\u00eda sido en realidad ensayada. Marcos sab\u00eda que no era cierto, y, desde luego, si hab\u00eda sido ensayada, hab\u00eda estado muy conseguida. Pero daba igual, poco importaba si Laura se hab\u00eda pasado meses ignor\u00e1ndolo. Incluso en esa primera etapa, cuando ella se hac\u00eda de rogar, Marcos era el hombre m\u00e1s feliz del mundo. No es que antes hubiera llevado una vida miserable. Hasta entonces su vida hab\u00eda sido normal, aunque vac\u00eda. Un marasmo existencial del que ella lo sac\u00f3 en el momento en que le pidi\u00f3 aquel t\u00e9 helado. Desde entonces, \u00e9l le hab\u00eda dado su amor a espuertas. Sent\u00eda que s\u00f3lo la muerte pod\u00eda separarlo de ella, por ella habr\u00eda sido capaz de cualquier cosa: ir hasta el mismo Jap\u00f3n a por uno de esos kimonos que tanto le gustaban, gastarse el sueldo de un mes en comprarle su reloj favorito, reservar un restaurante entero para que ella celebrara su cumplea\u00f1os con sus amigos (\u00e9stos s\u00ed que \u201cfing\u00edan\u201d bien su indiferencia por \u00e9l) o arreglar aquella l\u00e1mpara del demonio.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Qui\u00e9n le mandar\u00eda a \u00e9l meterse en esos fregados.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, Marcos sab\u00eda entre poco y nada de bricolaje, pero en alguna ocasi\u00f3n hab\u00eda alardeado ante su novia, como sin darse importancia, para impresionarla, de que era poco menos que un as en la materia. Laura no lo crey\u00f3 pero no insisti\u00f3, y desde entonces, claro est\u00e1, no dejaba pasar una sola oportunidad de poner a Marcos en un aprieto que le obligara a mostrar sus supuestas habilidades, pidi\u00e9ndole que reparara desde aparatos que, a veces, ni siquiera exist\u00edan -como la \u201ctapiforla\u201d del cuarto de ba\u00f1o, que, Marcos asegur\u00f3, se pasar\u00eda a arreglar en seguida- hasta televisores, radios, cepillos de dientes el\u00e9ctricos, ordenadores. O \u201cestropeando\u201d ella misma alguno, desconectando, por ejemplo, el cable de la l\u00e1mpara del sal\u00f3n\u2026\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El manitas se quit\u00f3 la camiseta. Vamos, no pod\u00eda ser tan dif\u00edcil. Antes de proceder a la complicada empresa que ten\u00eda ante s\u00ed, abri\u00f3 las ventanas para que entrara algo de fresco, y se qued\u00f3 asomado all\u00ed unos instantes. Fuera, efectivamente, la luna llena brillaba con fuerza en lo alto aquella noche de verano, impregnando la ciudad de una blancura n\u00edvea. Pero no pod\u00eda decirse que la estampa fuese rom\u00e1ntica. El bochorno era insufrible. En la calle, los pocos que a\u00fan paseaban lo hac\u00edan arr\u00edtmicamente, como pose\u00eddos por una pesada desidia. Brujuleando. Desdibujados garabatos humanos. Incluso el perro que olisqueaba algo junto al portal parec\u00eda hacerlo con apat\u00eda, como si no tuviera m\u00e1s remedio que hacer eso por ser un perro. <em>The Cure<\/em>, con su <em>The Last Day of Summer<\/em> sonando desde la ventana de alg\u00fan apartamento cercano, tampoco ayudaban a animar el panorama precisamente. A lo lejos, un tipo uniformado fumaba un pitillo cruzando la calle, \u00e9ste s\u00ed con andar brioso, pero que parec\u00eda m\u00e1s fruto del mal humor que de otra cosa.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquella visi\u00f3n de la ciudad suspendida en la apariencia hostilmente irreal de una pesadilla llen\u00f3 de ansiedad a Marcos, si bien no lo bastante, eso s\u00ed, como para rebajar la excitaci\u00f3n que le hab\u00eda provocado el sobamiento <em>interruptus<\/em> con Laura y de la que a\u00fan hab\u00eda signos visibles en su cuerpo.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aun as\u00ed, la frialdad mortecina que, pese al calor, o a causa del calor, se apoderaba de las calles ciertamente lo turb\u00f3. Deb\u00eda de estar proyectando su propia ansiedad en la visi\u00f3n de la ciudad, tan arredrado estaba ante la magnitud de la misi\u00f3n que se dispon\u00eda a afrontar. \u00bfIba a seguir con aquella farsa del manitas y pasar un mal rato casi a diario en esa maldita casa en la que nada funcionaba como deb\u00eda s\u00f3lo para hacerse el h\u00e9roe? Decidi\u00f3 hacerlo. Tras un \u00faltimo tamborileo de sus dedos contra el alf\u00e9izar de la ventana, cogi\u00f3 la llave inglesa y se tumb\u00f3 en el suelo, pues se trataba de una enorme l\u00e1mpara de pie con un extra\u00f1o compartimento en un lado de la base que, Marcos supon\u00eda, deb\u00eda abrir para ver qu\u00e9 iba mal.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A ver si termino pronto con esto, se dijo mentalmente. Y, apretando los dientes al hacer fuerza para aflojar las tuercas, se aplic\u00f3 a la tarea con denuedo, empapando con su sudor el suelo que estaba bajo su espalda, y sobre el que tantas veces hab\u00eda estado en esa posici\u00f3n, tambi\u00e9n aplic\u00e1ndose, pero con Laura encima.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Ni se te ocurra moverte de donde est\u00e1s, cabr\u00f3n -silabe\u00f3 con violento aplomo alguien desde la puerta del sal\u00f3n.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El miedo atraves\u00f3 a Marcos de s\u00fabito como un rayo helado, paraliz\u00e1ndolo. Su suegro dijo entonces algo que, de todos modos, no le hab\u00eda costado mucho imaginar.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Tengo un arma y estoy apunt\u00e1ndote. Quita tus manos de mi caja fuerte.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Las primeras impresiones son importantes.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A Marcos el coraz\u00f3n no pod\u00eda latirle m\u00e1s r\u00e1pido. De acuerdo, s\u00f3lo ten\u00eda que levantarse y explicarse, era as\u00ed de sencillo. Pero surgi\u00f3 un peque\u00f1o imprevisto: la voz no le sal\u00eda. El miedo, la angustia, atenazaron al improvisado reparador de l\u00e1mparas, impidi\u00e9ndole hablar, y, a su vez, la incapacidad de hablar acrecent\u00f3 a\u00fan m\u00e1s su angustia, que lo atenazaba as\u00ed doblemente. Habr\u00eda sido tan f\u00e1cil, tan r\u00e1pido, decir \u201cSoy el novio de Laura\u201d. Habr\u00eda sido tan f\u00e1cil. Era absurdo no poner fin a aquel grotesco malentendido en ese mismo momento\u2026 pero era incapaz de articular palabra.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todav\u00eda en el suelo, Marcos gir\u00f3 levemente la cabeza, respirando agitado, para ver la figura de un hombre alto y robusto recortada contra la luz que entraba desde la escalera. Abrumado por la impotencia y el nerviosismo, hizo el intento de incorporarse, apart\u00e1ndose de la l\u00e1mpara que, c\u00f3mo iba a saberlo Marcos, estaba junto a una caja fuerte camuflada en una falsa puerta del mueble bar. Y para aclarar el malentendido -la voz segu\u00eda sin salirle- ense\u00f1\u00f3 tr\u00e9mulo la llave inglesa que, c\u00f3mo iba a saberlo Marcos, en la semipenumbra de la habitaci\u00f3n le hac\u00eda parecer, desgraciadamente, un criminal enarbolando un arma.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El padre de Laura le peg\u00f3 dos tiros. El primer disparo de su Walther P99 le revent\u00f3 el vientre. El segundo ya no le doli\u00f3. El golpe seco contra el suelo, tampoco.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Joder, putos ladrones \u2013se quej\u00f3 el polic\u00eda, recobrando el aliento-. Este barrio ya no es lo que era.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Gracias a Dios que Laura no estaba all\u00ed.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con la pistola a\u00fan humeante en su mano, Adri\u00e1n se dej\u00f3 caer en una silla junto a la pared, frente al cuerpo de aquel desgraciado maleante que hab\u00eda estado a punto de jug\u00e1rsela. Sec\u00e1ndose el sudor de la frente con la manga de su uniforme, dej\u00f3 pasar unos segundos en silencio para recuperar la calma.<br \/>\n<\/font><\/font><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Por las escaleras, una joven sub\u00eda alegre con una tarta de chocolate en las manos, apenas sobresaltada por el ruido de unos petardos que hab\u00eda cre\u00eddo o\u00edr. Fuera, la luna brillaba.<\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Relato\u00a0DESCALIFICADO para el premio del p\u00fablico La noche en que Marcos y Adri\u00e1n se conocieron apenas intercambiaron palabra.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}