{"id":214,"date":"2008-04-15T21:00:39","date_gmt":"2008-04-15T20:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=214"},"modified":"2008-04-15T21:02:21","modified_gmt":"2008-04-15T20:02:21","slug":"194-la-taberna-de-la-pepa-por-bondongo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=214","title":{"rendered":"194-La taberna de la Pepa. Por Bondongo"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Los bares no son lo mismo que las tabernas. En los primeros la gente entra, sale y muchas veces ni se conoce. <!--more-->En las segundas suele haber una parroquia fiel que se sabe la vida y milagros de los que habitan el lugar. Por eso, cuando surge, la magia es mucho m\u00e1s intensa en ellas; y con gusto se pierde el tiempo sin m\u00e1s.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Los que gustaban de patearse las calles de la ciudad, a veces ca\u00edan en la de la Pepa; muy castiza ella. Estos incautos en ocasiones se quedaban a tomar algo, sorprendidos por el ambiente r\u00fastico de los que all\u00ed se reun\u00edan. Se trataba de un ambiente masculino, en el que la mujerona pon\u00eda el color. Pero a pesar de ser la f\u00e9mina y la mandam\u00e1s, nadie se fijaba ya a estas alturas en ella. Algunos, los m\u00e1s viejos y que hab\u00edan invertido buenos ratos en beberse m\u00e1s de media vida en aquel rinc\u00f3n, a\u00fan recordaban que en su momento fue una tipa lozana y de buen ver, y cuando lo reviv\u00edan, casi siempre se re\u00edan entre dientes. Pensaban en su tremenda pechera, que en su d\u00eda, fue el mayor centro de todas las atenciones del lugar, disputada y observada por todos, hasta que como por arte de magia, de repente se cay\u00f3; produciendo desde ese momento poco m\u00e1s que pena, sensaci\u00f3n de desperdicio, y a veces, como digo, un poco de nostalgia.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El trabajo y los a\u00f1os no la hab\u00edan respetado, como tampoco lo hac\u00edan sus habituales. De todos modos, ella sab\u00eda tratarlos, y perfectamente se daba cuenta de que no eran nadie, ni ten\u00edan qui\u00e9n se ocupase de ellos fuera de su cantina; por eso, la necesitaban tanto como ella requer\u00eda a diario, casi pasando lista, la presencia de aqu\u00e9l atajo de diablos.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">La falta de sangre nueva hab\u00eda hecho que se acostumbrasen a la convivencia. Y el grupo, el microclima, con el tiempo hab\u00eda encontrado su equilibrio perfecto, pues cada uno ten\u00eda su lugar. Como un cuartel, pero con soldados perezosos, agarrotados y barrigones.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando estaban todos deb\u00edan ser unos doce o trece hablando y riendo sin parar; no m\u00e1s, que el sitio era de reducidas proporciones. De todas formas, algunos manten\u00edan cierta independencia, y como si de disidentes se tratase, prefer\u00edan estar sentados en una peque\u00f1a construcci\u00f3n de madera ajada y cuarteada; \u00e9sta hac\u00eda las veces de mesa. Sentados all\u00ed al completo, ocupando todos los taburetes, cab\u00edan cuatro. Pero lo imperturbable era que el se\u00f1or Juanin ten\u00eda de forma permanente su culo all\u00ed pegado. Como si no tuviera casa, daba igual que nevara o lloviese, parec\u00eda pasar m\u00e1s de veinticuatro horas al d\u00eda all\u00ed metido dejando correr el tiempo y fumando tabaco negro; al cual le hab\u00eda cogido el gusto desde que de joven, su padre le introdujese en el mundo de la hebra. De modo, que hablaba poco, pero a consecuencia de la fatal costumbre, compensaba los silencios con quejumbrosas toseras. Las cuales a su vez, eran a ratos recriminadas por la Pepa. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00c9sta no lo demostraba nunca, y de ello hac\u00eda gala con sus reproches al viejo, pero de todos, era a quien apreciaba en mayor medida. Se acordaba de cuando de joven, la persegu\u00edan muchas miradas; de cuando los casados le miraban el escote, y su canalillo, como el de las estrellas del cine, dejaba boquiabierto al personal. Y con ello, se dejaba llevar y le ven\u00eda a la mente c\u00f3mo una vez el Juanin, que era unos quince a\u00f1os mayor que ella, la invit\u00f3 a cenar. Para ella, que se dejaba el pellejo en aquel antro desde hac\u00eda treinta y muchos a\u00f1os, ese era un bonito recuerdo, porque fue una de las pocas ocasiones en las que pens\u00f3 que se la trataba como una mujer merece.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Lo cierto es que el viejo, en su momento ten\u00eda perspectivas y dinero, pero esto es como todo, si viene se ir\u00e1, y dif\u00edcilmente volver\u00e1. \u00a1Ay! El se\u00f1or Juan, que as\u00ed lo llamaban, lo perdi\u00f3 todo; por un cabr\u00f3n que le estaf\u00f3 y le dej\u00f3 sin ahorros y sin futuro. De todo, lo que m\u00e1s le doli\u00f3 perder, fue la alegr\u00eda. Pero a \u00e9ste hombre, no le robaba ni Dios la afici\u00f3n a las mujeres. \u00c9l no gastaba ni un minuto en acordarse de la noche con la tendera, porque hab\u00eda sido un mujeriego; y ten\u00eda muchas mujeres bellas de las que acordarse. Como ya no ten\u00eda br\u00edos, y la virilidad le hab\u00eda dado con la puerta en las narices, dej\u00e1ndole pasmado y cur\u00e1ndolo en humildad, que es lo que pasa con los a\u00f1os, se resignaba a rememorar sus haza\u00f1as y conquistas.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El personal ya le ten\u00eda calado. La mayor\u00eda pensaban que le gustaba tirarse faroles, y aunque se lo echaban en cara, sab\u00edan que ellos hac\u00edan lo mismo respectivamente; y que esto no era nada malo ni cosa rara, porque era una regla no escrita de las conversaciones de taberna. Porque alegran el d\u00eda, provocan la risa y unen a los amigos.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando no aburr\u00eda a los reunidos, se dedicaba a repasar a las inocentes, que a veces entraban con sus novios sin saber\u00a0 ninguno donde se met\u00edan. La vejez y la sequ\u00eda alimentaban en \u00e9l su memoria y agudizaban su hambre de mujer. Con lo que un poco convertido en viejo verde, miraba sin ninguna moderaci\u00f3n a esas j\u00f3venes y guapas muchachas. Y se le hac\u00eda la boca agua si estaban un poco rellenitas y ten\u00edan donde agarrar. \u201c\u00a1Que es muy de espa\u00f1olas tener curvas!\u201d. Pero no se crean demasiado todo esto, porque por mucho que hablara, no le hac\u00eda ascos a las m\u00e1s delgadas.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando la Pepa se daba cuenta de que la mitad de la tropa las diseccionaba sin pudor, y que la desverg\u00fcenza y la falta de maneras era general, soltaba a grito pelado, \u201c\u00a1Sean ustedes un poco discretos, que son muy mayores!\u201d y las chicas se echaban a re\u00edr, mientras sus novios apuraban sus cervezas, repelaban las tapas y se marchaban sin dejar propina.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">En algunos momentos, el silencio se agarraba y se cebaba con alguno de ellos; incluso con los m\u00e1s dicharacheros. Esto era como el efecto del bostezo, que se traspasa de unos a otros. Con lo que el estado an\u00edmico deca\u00eda y se sent\u00edan m\u00e1s que viejos ancianos. Se daban cuenta de sus a\u00f1os, de que se re\u00edan pero ya no era igual; de que lo importante se les hab\u00eda escapado entre horas de trabajo y la desaz\u00f3n de no saber a donde ir. Y a veces, solo a veces, cuando la cosa iba a peor, cuando ni el Juanin regalaba sus toses, la due\u00f1a invitaba a ronda general; en esos instantes parec\u00edan una gran familia, y eran m\u00e1s que nunca toda una unidad.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando pasaban los d\u00edas ya nadie parec\u00eda acordarse de aquellos momentos. Todos se reprochaban de todo y discut\u00edan sobre las mujeres, la juventud, los vinos y el buen comer. Era entonces el momento en que todo parec\u00eda volver a ser normal y reaparec\u00eda en aquel ambiente la vitalidad. Ardiendo aquella cantina renovada de puro bullicio. \u201c\u00a1Que la esperanza es lo \u00fanico que se pierde!\u201d Pensaba la mujer, m\u00e1s se\u00f1ora y contenta que nunca. Y de nuevo, todas las historias volv\u00edan a comenzar.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los bares no son lo mismo que las tabernas. 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