{"id":46,"date":"2008-03-09T15:39:25","date_gmt":"2008-03-09T14:39:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=46"},"modified":"2008-03-09T15:39:38","modified_gmt":"2008-03-09T14:39:38","slug":"29-siete-fumadores-por-wu-wei","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=46","title":{"rendered":"29- Siete fumadores. Por Wu Wei"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">El\u00a0 primero lleg\u00f3 apurado, los minutos que gast\u00f3 en encontrar aquel lugar provocaron que las caladas tuvieran que ser \u00a0profundas y presurosas. <!--more-->Le cost\u00f3 llegar gracias a esa man\u00eda por ponerlo todo en ingl\u00e9s; se pod\u00eda leer por todas partes: <em>smoking point<\/em>, pero pocos eran los carteles que acompa\u00f1ados con sus flechas rezaban: punto de fumadores. Se situ\u00f3 justo en una de las esquinas del cuadril\u00e1tero que delimitaba aquella zona presa de humos. Estaba s\u00f3lo, no hab\u00eda nadie con quien hermanarse para criticar la persecuci\u00f3n que \u00faltimamente estaban sufriendo los fumadores. Faltaban diez minutos para el embarque, de sobra para otro cigarrillo m\u00e1s, despu\u00e9s vendr\u00edan tres horas sin fumar, las suficientes como para echarlo de menos.<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El segundo apareci\u00f3 con un caf\u00e9 que deposit\u00f3 en una de las barras que hab\u00eda a un lado y otro de los ceniceros-aspiradores. Sac\u00f3 su librillo de papel, acumulo un pu\u00f1ado de tabaco en su mano y con un gesto propio de un prestidigitador consigui\u00f3 liar su cigarro en menos de tres segundos. Observ\u00f3 que hab\u00eda un hombre en una esquina que parec\u00eda hacer equilibrios para no salirse de aquella zona. Le hizo gracia y esboz\u00f3 una sonrisa que fue interpretada por el primer fumador como un gesto de reconocimiento entre compa\u00f1eros. Alertado por este suceso y previendo que corr\u00eda el peligro de sufrir la escucha de la t\u00edpica diatriba contra los detractores del tabaco, el segundo, se dio la vuelta y busc\u00f3 un punto a lo lejos para fijar la vista. El primero apag\u00f3 su cigarro sin terminar y se dirigi\u00f3 a su puerta de embarque. Le hubiera bastado un cabeceo para comenzar a hablar y apurar hasta el \u00faltimo mil\u00edmetro de su cigarro.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tercero lleg\u00f3 con un cart\u00f3n de tabaco bajo el brazo, en su pa\u00eds era m\u00e1s caro, y bien estaba acumular provisiones. Inaugur\u00f3 el cart\u00f3n y a pesar de que (como es de esperar en el interior de un aeropuerto) no corr\u00eda viento, protegi\u00f3 la punta de su pitillo con sus manos mientras\u00a0 accionaba la piedra de su mechero para que\u00a0 la lumbre, sin oposici\u00f3n alguna, prendiera al ritmo de su inspiraci\u00f3n respiratoria. La otra inspiraci\u00f3n, la de las musas, la busc\u00f3 en las volutas de humo que estaban bailando a su alrededor. Ten\u00eda que buscar alguna idea original para aquella campa\u00f1a publicitaria que tantos quebraderos de cabeza le estaba dando. El se\u00f1or que compart\u00eda la zona de fumadores con \u00e9l ten\u00eda la mirada perdida y el caf\u00e9 fr\u00edo. Bebi\u00f3 lo que quedaba de un trago y se acerc\u00f3 a una papelera\u00a0 a tirar el vaso de pl\u00e1stico. Este hecho provoc\u00f3 que tuviera que sufrir la reacci\u00f3n punitiva de algunos viajeros que dirigieron sus miradas punzantes al cigarro que portaba en la mano. Cada vez era m\u00e1s dif\u00edcil anunciar tabaco, aun as\u00ed, el tercero ya comenzaba a vislumbrar una imagen en su cabeza: un bar, dos zonas, en la de no fumadores un hombre menea su caf\u00e9 y rumia sus resquemores; en la de \u00a0fumadores, otro hombre aspira tranquilo un cigarro y planea despreocupadamente el d\u00eda que le espera. Y la frase culminante dir\u00eda algo as\u00ed: t\u00fa eliges. Henchido por el alumbramiento de esta idea enfila el pasillo que le tiene que llevar hasta su avi\u00f3n. No puede evitar esbozar una sonrisa que, al menos en sus comisuras, destila algo de malicia, y es que no hay nada como hacer creer al cliente que es libre. El segundo, moh\u00edno, le sigue los pasos; le molesta que los desconocidos intenten entablar conversaciones vanas, pero m\u00e1s le molesta a\u00fan, que un desconocido con aire de autosuficiencia se situ\u00e9 a su lado y no le dedique ni un solo gesto de asentimiento, ni una sola mirada.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cuarto llega plet\u00f3rico, comienza las vacaciones, y que mejor que un cigarrillo para comenzar con buen pie. Ya se imagina en la playa, con un c\u00f3ctel en una mano y un puro en la otra. Su caladas son lentas y deleitosas, preludio de lo que est\u00e1 por venir.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Llega el quinto, su vestimenta y su gesto muestra a las claras que tambi\u00e9n se va de vacaciones, el cuarto se percata de este detalle y le pregunta por su destino. El quinto responde exultante y es que hablar sobre la felicidad venidera resulta m\u00e1s reconfortante que lo que se supone que es el momento feliz en s\u00ed. Los dos van al mismo sitio. El cuarto le da fuego al quinto. La conversaci\u00f3n se llena de d\u00edas de sol y de conquistas de prepago. Charlan animadamente, afloran las afinidades transitorias propias de los viajeros. Desean que esos pitillos no se acaben nunca. Se proponen sentarse juntos en el avi\u00f3n, habr\u00e1 que hablar con la azafata para arreglarlo.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Llega la sexta. Viene con una botella de vino blanco de un cuarto de litro y un vaso de pl\u00e1stico para poder servirlo. Rubia, madura, atractiva, madre, su hija le espera en su pa\u00eds, su piel denota el abrasamiento solar que ha sufrido en los \u00faltimos d\u00edas. Viste una falda corta, chanclas y camisa de escote infinito. El cuarto y el quinto intercambian miradas de complicidad, sue\u00f1an con compartir viaje con la rubia, la imaginan viuda y deseosa de aventuras. El quinto le da un codazo al cuarto y le hace un gesto con la cabeza a modo de \u201cno te atreves a decirle algo\u201d. El cuarto echa la cabeza hacia atr\u00e1s y levanta un poco los ojos en se\u00f1al de chuler\u00eda. Seguidamente, le dirige una frase en ingles que la sexta, ocultando su biling\u00fcismo, responde en alem\u00e1n. La germana termina los dos dedos de vino que le quedan en su vaso y huye de all\u00ed como quien huye de un clich\u00e9. Mejor ser\u00e1 buscar un lugar donde poder hojear tranquila los libros que ha comprado sobre la Alambra de Granada. La piel le arde, pero est\u00e1 satisfecha, \u00a0mereci\u00f3 la pena pasar dos horas al sol para conseguir la entrada.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cuarto y el quinto se miran con resignada complacencia. Cuando lleguen a su lugar de vacaciones, el prepago ahorrar\u00e1 los escollos del idioma y del deseo. Se van, acaban de anunciar el vuelo que van a compartir. Puerta veinticinco, andan unos cuantos metros por detr\u00e1s de la teutona, los suficientes como para poder mirarle el culo. Cuando la sexta se sienta, el cuarto y el quinto miran para otro lado.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La s\u00e9ptima llega hastiada, tira de su carro con desidia, le ha costado madrugar, saca el paquete de cigarrillos del bolsillo izquierdo de su camisa; s\u00f3lo quedan dos. Comienza a fumar mientras observa el suelo y blasfema bajito, las colillas se acumulan por todas partes, los ceniceros est\u00e1n rebosantes, vasos, envoltorios y dem\u00e1s basura decora la zona.\u00a0 Piensa en dejar de fumar, lo piensa todos los d\u00edas. Una masa informe de anglosajones deseantes de contribuir a ensuciar la zona de fumadores\u00a0 se ve venir a lo lejos. La s\u00e9ptima apaga con presteza su cigarro y se acerca a su carro para coger los utensilios de limpieza que all\u00ed se alojan. Va a limpiar r\u00e1pido, antes de que el paso del contingente tur\u00edstico le obligue a pasar all\u00ed el resto de la ma\u00f1ana. Buscar\u00e1 otro punto de fumadores que este limpio y alejado de aquel lugar. All\u00ed, aparcar\u00e1 de nuevo el carrito de la limpieza y se fumar\u00e1, por en\u00e9sima vez, el \u00faltimo cigarro. <\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El\u00a0 primero lleg\u00f3 apurado, los minutos que gast\u00f3 en encontrar aquel lugar provocaron que las caladas tuvieran que ser \u00a0profundas y presurosas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}