{"id":47,"date":"2008-03-10T20:35:08","date_gmt":"2008-03-10T19:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=47"},"modified":"2008-03-10T20:35:08","modified_gmt":"2008-03-10T19:35:08","slug":"30-la-jardinera-por-indara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=47","title":{"rendered":"30- La jardinera. Por Indara"},"content":{"rendered":"<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y sinti\u00f3 de nuevo aquel ardor en el est\u00f3mago, y c\u00f3mo una r\u00e1pida quemaz\u00f3n comenzaba a invadir tambi\u00e9n su es\u00f3fago, lentamente sent\u00eda como agrietaba aquel tubo y lo iba ti\u00f1endo de rojo. Sabor a sangre, sabor a tarde de domingo, sabor a soledad. <!--more--><\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Decidi\u00f3 no esperar m\u00e1s, cogi\u00f3 el m\u00f3vil y de memoria marc\u00f3 su n\u00famero. Pudo escuchar del otro lado un susurro:<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&#8211; Lo s\u00e9, es domingo, voy para all\u00e1.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con ella no hac\u00edan falta explicaciones, siempre ven\u00eda y hac\u00eda lo que deb\u00eda. Tambi\u00e9n es cierto que \u00e9l era su cliente habitual, durante algunas semanas, al principio, s\u00f3lo fue \u201cel de los domingos\u201d, pero hace ya alg\u00fan tiempo que acude a verle varias veces por semana, adem\u00e1s de la indeleble cita del s\u00e9timo d\u00eda. Porque el s\u00e1bado es un d\u00eda de libertad despu\u00e9s de cinco de esclavitud, pero el domingo es el d\u00eda despu\u00e9s, el que se queda peque\u00f1o para llenarlo de libertad y que con frecuencia queda relegado a ser el d\u00eda en que poner al d\u00eda los quehaceres para los d\u00edas venideros, y que con m\u00e1s frecuencia a\u00fan, se llena inevitablemente de momentos de sof\u00e1 y vino, mirando con ins\u00edpida profundidad los recuerdos dibujados en el blanco fr\u00edo del techo. Pero en realidad a ella le daba igual el d\u00eda, pues desde el primero, supo que no era como los dem\u00e1s, que no ser\u00eda igual.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lleg\u00f3 pronto, no tard\u00f3 mucho, y como siempre lo encontr\u00f3 tumbado en aquel div\u00e1n verde oscuro, rodeado de almohadones azulones y aferrado con fuerza a uno de ellos. Por la comisura de los labios ya asomaba un sutil hilo rojo, as\u00ed ella pudo adivinar que no llegaba, ni temprano ni tarde, era el momento id\u00f3neo para comenzar su trabajo. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero algo era diferente, aquel l\u00edquido granate no era el \u00fanico que mojaba su p\u00e1lido rostro de ni\u00f1o desconsolado y falto de calor, poco m\u00e1s arriba pudo advertir c\u00f3mo brillaba, discurr\u00eda, un l\u00edquido distinto, transparente. \u00a1Agua!<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquello la desconcert\u00f3, se arrim\u00f3 deprisa y se sent\u00f3 a su lado, le retir\u00f3 el almohad\u00f3n de las manos y se lo coloc\u00f3 tras la cabeza, buscaba que estuviera c\u00f3modo, dada su experiencia, ella bien sab\u00eda lo mal que se pasaba hasta que terminaba todo. Lo tom\u00f3 entonces de las manos y lo mir\u00f3 a los ojos. Pudo comprobar, con el mismo desconcierto, que la analog\u00eda que ella siempre ten\u00eda en mente al mirarlo, cobraba hoy m\u00e1s fuerza que nunca. Hoy s\u00ed brillaban sus ojos, hoy s\u00ed eran esmeraldas. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con todos sus clientes pasaba las horas de la misma forma. Ella nunca hac\u00eda nada, solo esperaba, les limpiaba la sangre de los labios y esperaba, miraba al techo con ellos y esperaba, escuchaba, nunca hablaba, y esperaba. Cuando todo terminaba, cog\u00eda su dinero, su rosa y regresaba a casa. Colocaba la flor en un jarr\u00f3n y la miraba largamente, junto con las dem\u00e1s rosas, porque desde que cualquier color se puede adue\u00f1ar de una rosa, a ella le gusta pensar por qu\u00e9 ESE cliente le arroj\u00f3 ESE color, ESE d\u00eda; porque dicen que cada color expresa un sentimiento, un estado de \u00e1nimo, y junto con las pocas palabras que algunos musitaban, aquellas rosas eran lo \u00fanico que ella ten\u00eda para imaginarse las historias de cada uno, para adivinar c\u00f3mo eran, cada d\u00eda, porque cada d\u00eda eran de diferente color. Por eso reservaba en su casa una habitaci\u00f3n con rosas de todos los colores, sin ning\u00fan sitio concreto, sin orden, daban viveza a la habitaci\u00f3n y alas a su imaginaci\u00f3n.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tiempo siempre pasaba as\u00ed, con todos era igual, la \u00fanica diferencia que hab\u00eda en sus tardes con \u00e9l, era que le miraba a los ojos, -le gustaba perderse en aquellos ojos glaucos- bueno, eso y que sus rosas siempre eran negras. Por eso no las colocaba junto a las dem\u00e1s, aquellas rosas las ten\u00eda en un rinc\u00f3n, apartadas del resto, en parte para no estropear el colorido de La Habitaci\u00f3n de las Rosas, y en parte porque las consideraba demasiado extra\u00f1as, demasiado especiales, y demasiado inusuales como para mezclarlas con el resto. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y como cada domingo, \u00e9l sangraba y ella lo miraba. Pero esta vez, \u00e9l lloraba. As\u00ed que por primera vez, rompiendo una de esas reglas que no se implantan pero se cumplen, ella le habl\u00f3. Y para su sorpresa, \u00e9l la escuch\u00f3, y contest\u00f3.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 lloras?- fue lo que dijo. <\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con ojos at\u00f3nitos, acert\u00f3 a reconocer, por primera vez, que la voz de ella no exist\u00eda \u00fanicamente tras el auricular, que sus largas charlas pod\u00edan aislarse del hilo telef\u00f3nico, que todo pod\u00eda tornarse, a\u00fan m\u00e1s real. Aquella impresi\u00f3n y el esfuerzo de contestarle, hicieron que ella tuviera que apresurarse en recoger con el pa\u00f1uelo aquellos borbotones de sangre. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A pesar del dolor, \u00e9l no desiste, \u00e9l no va a concluir aquella nueva forma de conversaci\u00f3n, no piensa mutilar aquella incipiente realidad.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una a una, \u00e9l va recordando todas las personas que se le dibujaron en el techo, las tardes en que ella acud\u00eda, y las tardes en que no. Ella le reprocha el no haberla dejado estar all\u00ed. \u00c9l llora, y sangra, ella lo limpia y escucha.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Uno a uno, \u00e9l le va explicando los motivos de no llamarla. Ella no reprocha nada, los entiende y acata. \u00c9l llora, ella le aprieta las manos.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Uno a uno, \u00e9l le va desvelando los secretos de cada rosa que ella se llev\u00f3, el porqu\u00e9 todas ellas eran negras. Tose, sangra. El porqu\u00e9 hubo d\u00edas que se llev\u00f3 m\u00e1s de una, tose, sangra, y m\u00e1s de dos, sangra.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El final de la cita est\u00e1 cerca, tanta sangre solo puede significar que est\u00e1 a punto de terminar. As\u00ed que esta vez, ella limpia tambi\u00e9n sus l\u00e1grimas. Busca sosegarlo y alentarlo a continuar hablando.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y entre todas aquellas arcadas de sinceridad, ella no tuvo m\u00e1s remedio que escuchar, algo que \u00e9l, sin ning\u00fan reparo, tuvo que confesar. La raz\u00f3n por la cual, las \u00faltimas rosas que se hab\u00eda estado llevando, \u201cpor si no se hab\u00eda dado cuenta\u201d, le explic\u00f3, se tornaban gradualmente, casi sin poder apreciarse, ligeramente hacia un tono bermell\u00f3n. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella era una experta en colores, su Habitaci\u00f3n de las Rosas pod\u00eda dar buena cuenta de ello, sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba cada uno, o por lo menos se hac\u00eda una idea, evidentemente S\u00cd se hab\u00eda dado cuenta&#8230; Lo que en ning\u00fan momento pod\u00eda esperarse, era que nadie reparara en el color de la rosa que ella se llevaba, ni en los porqu\u00e9s, simplemente se las daban, se las llevaba y todos quedaban tranquilos, al menos la clientela. Por eso en aquel momento se apoder\u00f3 de ella una terrible sensaci\u00f3n de duda, miedo, nerviosismo y muchos otros colores que no supo calificar. Y se le empa\u00f1aron los ojos.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se dej\u00f3 escurrir hasta el suelo y apoy\u00f3 su espalda contra el sof\u00e1. Pudo ver c\u00f3mo \u00e9l sangraba de nuevo mientras se incorporaba. Todo terminaba. \u00c9l se puso de pie y estir\u00f3 el cuello mirando hacia arriba. Ella se incorpor\u00f3 y esper\u00f3. De nuevo, esper\u00f3, hasta que \u00e9l le agarr\u00f3 por el hombro y ella se acerc\u00f3. Con la poca visi\u00f3n que le permit\u00edan sus h\u00famedos ojos, acert\u00f3 a limpiarle de nuevo la sangre; con una mano le apart\u00f3 la lengua, y agarr\u00f3 el tallo; con la otra localiz\u00f3 el punto exacto del brote, el m\u00e1s id\u00f3neo por donde cortar considerando siempre la longitud de la rosa, y la extrajo.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La llamaban \u201cLa Jardinera\u201d y eso hac\u00eda ella, cuidar y cultivar, podar y recoger, las flores de otras personas. Rosas todas ellas, preciosas para unos, peligrosas para otros<\/em>\u2026 Pero no era momento de ponerse a filosofar, ella volv\u00eda a estar sentada en el suelo, pero ahora \u00e9l estaba sentado con ella, y la miraba, expectante, \u00bfexpectante de qu\u00e9? Ella no lo sab\u00eda, ni lo quer\u00eda saber, observ\u00f3 un borr\u00f3n largo y rojo que colgaba de su mano. La rosa, a\u00fan no la hab\u00eda limpiado. Tom\u00f3 un pa\u00f1uelo nuevo y la repas\u00f3 con cuidado, segu\u00eda el borr\u00f3n rojo, y decidi\u00f3 tomar otro pa\u00f1uelo para secar sus ojos y asear as\u00ed mejor aquella flor. Se enjug\u00f3 e hizo lo propio con la flor\u2026<\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No, la flor segu\u00eda roja, sus ojos estaban secos, el pa\u00f1uelo limpio, su mirada tambi\u00e9n, la de \u00e9l clavada en ella, y la rosa, segu\u00eda roja. La rosa era roja. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" \/><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y ella tosi\u00f3 y sinti\u00f3 aquel ardor ajeno en el est\u00f3mago, y c\u00f3mo una r\u00e1pida quemaz\u00f3n comenzaba a invadir tambi\u00e9n su es\u00f3fago, lentamente sent\u00eda como agrietaba aquel tubo y lo iba ti\u00f1endo de rojo, sabor a sangre, sabor a tarde de domingo, sabor a \u00e9l.<\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y sinti\u00f3 de nuevo aquel ardor en el est\u00f3mago, y c\u00f3mo una r\u00e1pida quemaz\u00f3n comenzaba a invadir tambi\u00e9n su es\u00f3fago, lentamente sent\u00eda como agrietaba aquel tubo y lo iba ti\u00f1endo de rojo. Sabor a sangre, sabor a tarde de domingo, sabor a soledad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}