{"id":67,"date":"2008-03-19T22:35:20","date_gmt":"2008-03-19T21:35:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=67"},"modified":"2008-03-19T22:41:52","modified_gmt":"2008-03-19T21:41:52","slug":"50-estadisticas-por-huanquyi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=67","title":{"rendered":"50- Estad\u00edsticas. Por Huanquyi"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Sinti\u00f3 una profunda molestia en la garganta. Sus manos comenzaron a sudar.. El dolor en el pecho se hizo m\u00e1s agudo\u00a0 Conoc\u00eda esa sensaci\u00f3n.<!--more-->\u00a0Comenz\u00f3, desesperadamente, a buscar una salida con la mirada,\u00a0 hab\u00eda perdido el dominio de su\u00a0 cuerpo, pens\u00f3 que\u00a0 si al menos pudiera\u00a0 visualizar una ventana, sentir\u00eda que a\u00fan le quedaba oxigeno . Entonces se dio cuenta de que la par\u00e1lisis era total. S\u00f3lo ve\u00eda en una direcci\u00f3n. Frente a sus ojos pasaban rostros\u00a0 que re\u00edan, bocas que\u00a0 gesticulaban, pero ella no pod\u00eda o\u00edrlos. Le aterr\u00f3 la idea de que alguien pudiera acerc\u00e1rsele para preguntarle algo. Pod\u00eda ver a los mozos sirviendo champagne y rogaba que no le ofrecieran\u00a0 una copa o un bocadillo.<br \/>\n\u00a0El silencio era absoluto. Las im\u00e1genes se suced\u00edan como en una pel\u00edcula muda. Se esforzaba por emitir un sonido para pedir ayuda. Alguien deber\u00eda darse cuenta de su estado. Ten\u00eda la extra\u00f1a sensaci\u00f3n de estar dentro de una vitrina\u00a0 que la aislaba.<\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Hab\u00eda dejado de sudar, no sent\u00eda dolor alguno. No sent\u00eda fr\u00edo ni calor. S\u00f3lo pod\u00eda percibir su inmovilidad y el imperioso deseo de emitir un sonido pero era consciente de que la voluntad la hab\u00eda abandonado.<\/p>\n<p>Entonces record\u00f3 que antes del ataque hab\u00eda sentido deseos de orinar. Le horroriz\u00f3 la idea de que tal vez no habr\u00eda podido controlar sus esf\u00ednteres y se vio a si\u00a0 misma en medio de ese gran sal\u00f3n lleno de gente con sus ropas mojadas. Quiz\u00e1s hab\u00eda un charco\u00a0 a sus pies. Quiz\u00e1s hab\u00eda quedado con su boca entreabierta comiendo un langostino mientras un hilo de saliva\u00a0 corr\u00eda por la comisura de sus labios y posiblemente esas personas se estaban riendo de ella. Lo extra\u00f1o era que no la miraran.<\/p>\n<p>No ten\u00eda la certeza de que esto fuera as\u00ed ya que hab\u00eda perdido todo tipo de control. S\u00f3lo su mente segu\u00eda funcionando y aparec\u00edan\u00a0 im\u00e1genes recurrentes sobre su pat\u00e9tica apariencia. \u00bfPor qu\u00e9 no estaba Diego all\u00ed para ayudarla?<\/p>\n<p>Trat\u00f3 de serenarse. No hab\u00eda perdido la capacidad de ordenar sus pensamientos. Hab\u00eda decidido no desesperarse.\u00a0\u00a0 Seguramente en medio de esa muchedumbre, nadie se dar\u00eda cuenta pero a medida que pasara el tiempo y las personas comenzaran a retirarse, alguien la ver\u00eda y\u00a0 acudir\u00eda en su ayuda. Decidi\u00f3 esperar.<\/p>\n<p>\u00a0Mientras tanto comenz\u00f3 a\u00a0 ejercitarse. Hab\u00eda sido entrenada para eso. Ten\u00eda muchos recursos y no ten\u00eda sentido mal gastar la \u00fanica energ\u00eda que le quedaba en un sufrimiento in\u00fatil. No hab\u00eda perdido el dominio de su mente, as\u00ed que deb\u00eda aprovecharla. Comenz\u00f3 a recordar los momentos felices de su vida. Su ni\u00f1ez, la casa de sus padres, los juegos infantiles, el olor a sopa cuando llegaba de la escuela en invierno, que curaba todos sus males. La sonrisa de su madre. El cuento de todas las noches antes de dormirse. El primer beso que el pibe de la vuelta, le rob\u00f3 a los catorce. La vez que se hizo \u201cse\u00f1orita\u201d y supo que al fin dejar\u00eda de ser una flaca esmirriada para convertirse en una mujer deseada. El d\u00eda m\u00e1s feliz de su vida, su graduaci\u00f3n\u00a0 y las l\u00e1grimas de emoci\u00f3n de su padre.<\/p>\n<p>\u00a0Cuando conoci\u00f3 a Diego y de inmediato los dos quedaron flechados para siempre y el d\u00eda que se casaron convirti\u00e9ndose en la mujer m\u00e1s dichosa. Y ahora este ascenso tan importante despu\u00e9s que aprobaran su proyecto.<\/p>\n<p>A los treinta y tres podr\u00eda decir que hab\u00eda alcanzado sus metas. Era una mujer hermosa, feliz y exitosa, salvo este problemita gen\u00e9tico, pero no pensar\u00eda en eso. Estaba muy bien entrenada para los momentos limites. Solo deb\u00eda recordar episodios agradables y en su vida sobraban. Se pod\u00eda decir que era una elegida. Deb\u00eda agradecer a Dios tanta dicha.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el m\u00e9dico le hab\u00eda asegurado que en un noventa y nueve por ciento estos ataques eran reversibles, no hab\u00eda raz\u00f3n para pensar en ese m\u00ednimo porcentaje de fatalidad. Su marido se hab\u00eda encargado de averiguar sobre una cl\u00ednica en Suiza donde trataban este mal con resultados asombrosos y faltaba muy poco para que fueran.<\/p>\n<p>El poder de la mente era maravilloso. Se hab\u00eda tranquilizado recordando los buenos momentos de su vida. Si bien no pod\u00eda cerrar los ojos, era como si un velo los cubriera y por un momento dej\u00f3 de ver ese desfile de caras, de ojos y bocas gesticulando, de bandejas cargadas de copas y de impecables servilletas blancas colgadas de impecables mangas negras, que pasaban a su lado. Sab\u00eda que en alg\u00fan momento terminar\u00eda. Otras veces hab\u00eda sido as\u00ed. Lo que le generaba tanta ansiedad era que esta vez le ocurr\u00eda en un lugar p\u00fablico, en una fiesta.<\/p>\n<p>Era muy extra\u00f1o. En pocos minutos hab\u00eda pasado revista a toda su vida y sin embargo no recordaba por qu\u00e9 estaba all\u00ed .Ser\u00eda uno de los tantos agasajos de la empresa o de los c\u00f3cteles a los que estaba acostumbrada a concurrir, pero lo m\u00e1s curioso era que no reconoc\u00eda en esas personas a sus amigos o compa\u00f1eros. Ninguna de esas caras le resultaba familiar. Se preguntaba donde estar\u00eda. Si al menos pudiera girar\u00a0 su cabeza, tendr\u00eda alguna certeza sobre el lugar. Pero su visi\u00f3n era limitada.<br \/>\n\u00a0 Ya pasar\u00eda, s\u00f3lo ten\u00eda que esperar. Tampoco ten\u00eda noci\u00f3n del tiempo. Su m\u00e9dico le hab\u00eda dicho en una oportunidad que este estado era como una peque\u00f1a muerte, que por supuesto en un noventa y nueve por ciento de los casos eran s\u00f3lo segundos. Y ella lo estaba comprobando.<br \/>\n\u00a0Era como ser testigo de la vida fuera de s\u00ed misma. Como si estuviera suspendida. De todos modos era una experiencia intransferible, \u00fanica, s\u00f3lo ella pod\u00eda saber lo que era carecer de sensaciones.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a pensar que ya pasar\u00eda y entonces ocurri\u00f3. Ah\u00ed estaba Diego, en l\u00ednea recta, frente a sus ojos. Estaba un poco lejos , pero no cab\u00edan dudas, era \u00e9l. Tan apuesto, tan elegante y ven\u00eda a su encuentro, ven\u00eda a ayudarla, a salvarla. Seguramente la llevar\u00eda a su casa, la acostar\u00eda en su cama, la arrullar\u00eda como a una ni\u00f1a , la tranquilizar\u00eda.<br \/>\nFue cuando la vio.<\/p>\n<p>Una hermosa mujer, m\u00e1s hermosa que ella, m\u00e1s joven que ella, que lleg\u00f3 al encuentro de su marido, lo abraz\u00f3 y lo bes\u00f3. Chocaron sus copas, derramaron el champagne y aparecieron manos que festejaban, manos que se estrechaban y levantaban\u00a0 copas. Bocas que sonre\u00edan y\u00a0 brazos que rodeaban a su marido y a esa mujer.<\/p>\n<p>Como im\u00e1genes espectrales\u00a0 aparec\u00edan en su escaso campo visual. Entonces comprendi\u00f3.<\/p>\n<p>Nadie pod\u00eda ayudarla. Nadie pod\u00eda verla ni tocarla. Record\u00f3, con espanto, las palabras de su m\u00e9dico y un s\u00f3lo pensamiento acudi\u00f3 a su mente: ese porcentaje m\u00ednimo, \u00ednfimo. Ese fr\u00edo, absurdo, insondable\u00a0 y excepcional uno por ciento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/font>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sinti\u00f3 una profunda molestia en la garganta. Sus manos comenzaron a sudar.. 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