{"id":73,"date":"2008-03-23T18:58:29","date_gmt":"2008-03-23T17:58:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=73"},"modified":"2008-03-23T19:30:00","modified_gmt":"2008-03-23T18:30:00","slug":"56-el-novio-enquistado-de-mi-tia-por-j-l-hawkins","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=73","title":{"rendered":"56- El novio enquistado de mi t\u00eda. Por J. L. Hawkins"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando yo era peque\u00f1a, sol\u00eda pasar mucho tiempo en casa de mi abuela materna, una mujer muy instruida para su tiempo y a la que las vecinas llamaban \u00abla abuelita que lee\u00bb (por aquello de que se pasaba horas en la terraza con un libro entre las faldas).<!--more-->\u00a0Adem\u00e1s de mi abuelo y ella, en la casa quedaba soltera la \u00fanica hermana de mi padre, que por aquel entonces rondar\u00eda los veinte a\u00f1os (aunque a m\u00ed, una pitusa, me parec\u00eda muy mayor para vivir con sus padres).<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Seg\u00fan me enter\u00e9, mi t\u00eda ten\u00eda un novio, guap\u00edsimo, Luis Miguel, hermano de su amiga Asunci\u00f3n, cultivado y trabajador, con unos ojazos de caramelo fundido que parec\u00edan dibujados por un confitero. El caso es que un buen d\u00eda se march\u00f3 a Barcelona con la intenci\u00f3n de abrirse nuevos horizontes en las perspectivas de trabajo. Al principio, las cartas resultaban m\u00e1s que frecuentes (dos o tres semanales), pero con el tiempo se fueron espaciando tanto que mi t\u00eda empez\u00f3 a enfermar de melancol\u00eda, pensando que habr\u00eda conocido a otra mujer y no se atrev\u00eda a confesarlo. Lleg\u00f3 un momento en el que dej\u00f3 de recibir correo y fue entonces cuando aflor\u00f3 en ella el car\u00e1cter y la firmeza de los Pedraza (la familia materna de mi padre). Lejos de aminorarse ante el infortunio y consumirse por los rincones, mi t\u00eda Elvira (se llama como yo), sac\u00f3 pecho y ovarios y aquel d\u00eda acudi\u00f3 a su trabajo en la f\u00e1brica con la firme decisi\u00f3n de buscarse otro novio. Entre la multitud de pretendientes que beb\u00edan los vientos por sus huesos, encontr\u00f3 a un tal Cipriano, parco en palabras, rechoncho en figura y con una brizna de pesadez en la lengua que hac\u00eda ininteligible la poca gracia con la que exhib\u00eda sus ocurrencias.<\/font><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Cuando mi t\u00eda lo present\u00f3 como el hombre con el que formar\u00eda una familia, mi abuela sac\u00f3 el rosario de n\u00e1car del fondo de la mesilla y rog\u00f3 a la Virgen que devolviera la lucidez y la cordura a su hija, evitando semejante despilfarro invertido en su educaci\u00f3n. Pero como no existe mayor temeridad que la de una mujer despechada, mi t\u00eda y Cipriano se casaron enseguida y nadie m\u00e1s se atrevi\u00f3 a mencionar el nombre del gal\u00e1n que ocup\u00f3 su coraz\u00f3n hasta dejarlo escurrido.<\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Una tarde, mientras mi abuela apuntaba los botones de la camisola de maquinista de tren que mi abuelo luc\u00eda impecable cada d\u00eda, llamaron a la puerta con una insistencia inusual.\u00a0\u00a0\u2014Ya va, ya va\u2014 contest\u00f3 mi abuela, que en aquellos momentos andaba sola en la casa\u00a0 (porque yo no contaba para abrir la puerta). P\u00e1lida, con las piernas temblorosas y el mismo sobrecogimiento de haber visto un fantasma, se encontr\u00f3 de cara con el susodicho Luis Miguel, el novio enquistado de mi t\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Muy buenas, do\u00f1a Elvira (mi abuela tambi\u00e9n se llamaba as\u00ed), un placer encontrarla en tan buen estado. Le ruego me permita ver a su hija, con la que tengo un asunto pendiente.<\/p>\n<p>Mi abuela, a la que todos los colores del arco iris le iban pasando por el rostro, s\u00f3lo atin\u00f3 a contestar: \u2014 Lo siento&#8230;, mi&#8230; hija ya no vive aqu\u00ed \u2014 sin atreverse a dar m\u00e1s conocimiento de los hechos porque a\u00fan le pesaba el estropicio cometido por la ni\u00f1a de sus ojos.<\/p>\n<p>\u2014Y \u00bfd\u00f3nde puedo encontrarla?\u00a0\u2014pregunt\u00f3 el gal\u00e1n con esa dulzura de voz que siempre encandil\u00f3 a mi abuela.<\/p>\n<p>\u2014Pues\u2026, creo que\u2026 Ser\u00e1 mejor que vayas a la f\u00e1brica y hables all\u00ed con ella. Hoy tiene turno hasta las diez. Pero te advierto que mi hija ha cambiado mucho\u2026, quiero decir\u2026<\/p>\n<p>\u2014No se preocupe, Do\u00f1a Elvira, que yo sabr\u00e9 explicarle aquel incidente que me destroz\u00f3 la mu\u00f1eca impidi\u00e9ndome seguir con la correspondencia.<\/p>\n<p>\u2014Hijo m\u00edo, tambi\u00e9n est\u00e1 el tel\u00e9fono\u2026<\/p>\n<p>\u2014Ya lo intent\u00e9, pero su hija no atend\u00eda a razones. No se preocupe, todo se arreglar\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, bueno, t\u00fa vete a buscarla y que ella se las entienda contigo.<\/p>\n<p>Cuando mi abuela cerr\u00f3 la puerta, no sab\u00eda si aquello ten\u00eda que ver con alguna jugarreta del diablo o es que San Judas Tadeo quer\u00eda ganarse el pan restaurando lo imposible, el caso es que mi abuela me dirigi\u00f3 una mirada y un suspiro mientras dec\u00eda algo as\u00ed como: \u00a1Esta hija m\u00eda\u2026!<\/p>\n<p>Del transcurrir de los hechos se sabe que mi t\u00eda le plant\u00f3 cara y marido en las narices, que alz\u00f3 la barbilla y aliger\u00f3 el paso con el gesto triunfal de los que han recuperado el dinero invertido en un mal negocio, que a su marido le apodaron \u00abel mameluco\u00bb, por aquello de la carencia de dial\u00e9ctica, que mi abuela se pon\u00eda endemoniada cuando \u00e9l le pellizcaba las tetas a su mujer en p\u00fablico y que mi t\u00eda se derret\u00eda con las ocurrencias de su Cipriano.<\/p>\n<p>Tuvieron dos hijos, el primero Luis Miguel\u00a0\u00a0\u2014que el orgullo necesita un orificio por donde sangrar\u00a0\u2014 y el segundo Cipriano, como manda la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>De mi abuela puedo contaros que muri\u00f3 con la satisfacci\u00f3n de ver a su hija feliz al lado de un hombre que no estaba a su altura pero que supo arrancarle todas las sonrisas que ahogaran sus l\u00e1grimas, y que mi t\u00eda tuvo siempre cumplida informaci\u00f3n de las andanzas maltrechas de aquel al que se le torci\u00f3 el destino.<\/p>\n<p>Cipriano, \u00abel mameluco\u00bb, ha dedicado su vida a complacer a su mujer, hasta el punto de acompa\u00f1arla de vez en cuando a visitar a su amiga Asunci\u00f3n, a la que mi t\u00eda finge estar unida desde la infancia. Cipriano procura dejarlas a solas mientras desgasta zapatos en largas caminatas que le ayuden a seguir ignorando ante los dem\u00e1s que conoce el secreto que alberga el coraz\u00f3n de su mujer; y al que Asunci\u00f3n, la hermana de Luis Miguel, materializa en forma de palabras para que mi t\u00eda no pierda su rastro.<\/p>\n<p>Y buscando historias me he preguntado: \u00bfCu\u00e1ntos fantasmas flotar\u00e1n en el ba\u00fal de nuestras familias\u2026? Y \u00bfcu\u00e1ntos \u00abmamelucos\u00bb merecen nuestra admiraci\u00f3n por ese saber estar no aprendido que colm\u00f3 de felicidad la vida de una persona?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p \/><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando yo era peque\u00f1a, sol\u00eda pasar mucho tiempo en casa de mi abuela materna, una mujer muy instruida para su tiempo y a la que las vecinas llamaban \u00abla abuelita que lee\u00bb (por aquello de que se pasaba horas en la terraza con un libro entre las faldas).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/73"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=73"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/73\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=73"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=73"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=73"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}