{"id":81,"date":"2008-03-25T20:31:10","date_gmt":"2008-03-25T19:31:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=81"},"modified":"2008-03-25T20:33:51","modified_gmt":"2008-03-25T19:33:51","slug":"64-volando-por-carlota-valparaiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=81","title":{"rendered":"64- Volando. Por CARLOTA VALPARA\u00cdSO"},"content":{"rendered":"<p><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Hace unos cuantos a\u00f1os, cuando se generaliz\u00f3 la aviaci\u00f3n como medio de transporte\u00a0 del creciente fen\u00f3meno tur\u00edstico, se produjeron varios secuestros a\u00e9reos.<!--more-->\u00a0Un avi\u00f3n pod\u00eda interrumpir su ruta y alg\u00fan que otro rom\u00e1ntico de la acci\u00f3n de volar por libre, por llamarlo de alguna manera, se erig\u00eda en secuestrador, ped\u00eda aterrizar en otro aeropuerto y solicitaba una fuerte suma de dinero a cambio de soltar los rehenes tomados. El desenlace de estos episodios fue irregular, llegando a haber alg\u00fan que otro percance serio. Claro que a los pasajeros, al ir a embarcar, no se nos registraba ni se nos impon\u00edan las serias normas sobre equipaje de mano que fueron adopt\u00e1ndose luego con el tiempo. Hoy, que la seguridad de los aviones se ha exagerado hasta el extremos rid\u00edculos y que se obliga al viajero a descalzarse y a ponerse poco menos que en cueros al pasar los controles, tal vez a\u00f1oramos aquellos momentos en que todo se hac\u00eda m\u00e1s o menos al estilo mecagoendiez, aunque \u00e9ste nos gastase alguna mala pasada de vez en cuando.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Dicen que a esto de volar el hombre no se ha acabado de acostumbrar del todo, y esto se puede comprobar sin haber ido a estudiar a Salamanca\u00a0 cuando se observa la sonriente cara del usuario una vez acabada la traves\u00eda a\u00e9rea, pero en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los setenta subir a un avi\u00f3n a\u00fan era mucha novedad e impon\u00eda lo suyo; as\u00ed, era m\u00e1s que normal o\u00edr a uno comentar que si no fuera por esa circunstancia de tener que ir por los aires ya habr\u00eda \u00e9l\u00a0 ido a tal o cual sitio.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Siempre hay una primera vez para todo y este primer loquesea no se olvida nunca. Yo conservo vivamente el recuerdo de mi primer vuelo, que se caracteriz\u00f3 por reunir varias\u00a0 experiencias en una sola. A comienzos de los a\u00f1os setenta del siglo veinte yo todav\u00eda no hab\u00eda tenido ocasi\u00f3n de subir a un avi\u00f3n. Ahora, un amigo m\u00edo ven\u00eda a Palma de Mallorca por unos d\u00edas y me pidi\u00f3 que fuese a visitarlo. Viv\u00eda yo en Barcelona, como estudiante, en una residencia de monjas, en un r\u00e9gimen que hoy podr\u00edamos llamar de libertad vigilada. La salida diurna era libre pero a las diez de la noche se hac\u00eda recuento general y no se pod\u00eda faltar. Me inform\u00e9 acerca de la posibilidad de viajar a Palma por un solo d\u00eda, haciendo la ida por la ma\u00f1ana y el regreso al atardecer. No dije a nadie nada de mi proyecto pues de haberse enterado las sores me habr\u00edan hecho desistir ya que no ten\u00eda permiso de mis padres.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Al poco de quedar acomodada en mi asiento, mirar por la ventanilla, curiosear por el bolsillo del asiento de delante y otros movimientos sin importancia, despegamos. A mi lado iba sentada una se\u00f1ora de edad indefinida. Su aspecto era claramente de no haber subido nunca a un aparato como aquel. Me pareci\u00f3 que su falta de confianza no le daba ni para apoyarse en el respaldo. Las rodillas apretadas y los pies apenas reposando sobre el suelo por miedo a pesar demasiado me indicaban que no iba a ser la confiada interlocutora que yo hubiese deseado tener como compa\u00f1era de viaje.\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Al llegar arriba, aunque en principio el d\u00eda no era malo, el avi\u00f3n comenz\u00f3 a moverse. Nos dijeron por los altavoces que hab\u00eda turbulencias en altura. Mi compa\u00f1era de asiento, a quien para simplificar\u00a0 voy a llamar Mar\u00eda, respiraba fuerte y a cada pocos minutos emit\u00eda un amago de gemido que, por otra parte, a m\u00ed me serv\u00eda para hacerme la valiente. A cada aleteo en el exterior del aparato, el movimiento se multiplicaba en la cabina y, con \u00e9l, Mar\u00eda tambi\u00e9n incrementaba sus lamentos ya sin disimular su deplorable estado de \u00e1nimo. Nos hicieron poner de nuevo los cinturones de seguridad y nos invitaron a colocar los asientos rectos. Mejor no nos levant\u00e1bamos hasta nueva orden.\u00a0<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">El panorama era ciertamente incierto pero la cosa no acaba aqu\u00ed. De momento me doy cuenta de que, al otro lado del estrecho pasillo, un individuo con apariencia de extranjero, larguirucho, solo, sin nadie en el asiento de al lado, saca una enorme maleta, se la coloca sobre sus rodillas, la abre y comienza a manipular por dentro de ella. Yo miro de reojo y veo que tan pronto tiene en las manos un cilindro de brillo met\u00e1lico como lo vuelve a dejar y abre un canutillo que, pensando bien, puede contener elementos de dibujante, o de cualquier otra cosa, pero pensando mal\u2026<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Contaminada, m\u00e1s que informada, por los telediarios, me vienen a la cabeza las mil excusas\u00a0 que voy a tener que dar en casa cuando nos hayan secuestrado y mi\u00a0 nombre salga en las noticias como un reh\u00e9n por el que el seguro secuestrador va a pedir tanto dinero o ves a saber qu\u00e9. La rapidez de mis conjeturas me lleva incluso a imaginar los titulares de la prensa del d\u00eda siguiente: <em>Avi\u00f3n secuestrado\u00a0 camino de Palma va camino de Estambul (o de Addis Abeba) con sesenta pasajeros. El secuestrador pide ser abastecido de carburante y recibir la cantidad de&#8230;.,<\/em> Aqu\u00ed mi cabeza se pierde.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Mi disyuntiva en estos momentos est\u00e1 en si es mejor el secuestro o el accidente por mal tiempo meteorol\u00f3gico. Tampoco es que una soluci\u00f3n me satisfaga m\u00e1s que la otra, pero aparecer secuestrada en Estambul (o Addis Abeba) quiz\u00e1 me produce m\u00e1s v\u00e9rtigo que simplemente el de un accidente que marque un final definitivo. Ser\u00e9 considerada una hero\u00edna con menci\u00f3n y todo, mientras que dar cuentas de por qu\u00e9 me he ido y responder a otras tantas\u00a0 preguntas inconvenientes, la verdad, me da respeto. As\u00ed ten\u00edamos de asumida la obediencia y la falta de autonom\u00eda en aquellos a\u00f1os.\u00a0 Invocar una u otra soluci\u00f3n con un acto de mi voluntad\u00a0 tambi\u00e9n tiene narices. Menos mal que, por otra parte, de sobra s\u00e9\u00a0 que mis invocaciones no pueden dar ning\u00fan resultado efectivo.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">El hombre de la maleta contin\u00faa\u00a0 reordenando las piezas misteriosas de su misteriosa maleta. Luego mira hacia los lados, mientras mi miedo va en aumento y comienzo a dar por seguro un catastr\u00f3fico final.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Mar\u00eda, con los continuos movimientos del fuselaje medio se desmaya y yo me apresuro a darle aire con un improvisado abanico, busco con la mirada a la azafata, a la que no veo. \u00a1Qu\u00e9 situaci\u00f3n! Si todas las veces que se vuela es as\u00ed, no me extra\u00f1a que se produzcan infartos a bordo, como cuentan que ha ocurrido, y que la gente tenga fuertes resistencias a subir a un avi\u00f3n.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">El hombre de la\u00a0 maleta me mira, fija sus ojos en m\u00ed. Yo me siento no s\u00e9 si c\u00f3mplice o testigo, pero en todo caso v\u00edctima segura del estropicio que se avecina. Vuelvo\u00a0 a buscar a la azafata y grito -\u00a1Se\u00f1orita, por favor, acuda aqu\u00ed!\u00a0 Pero ya no s\u00e9 si mirar al hombre o salir corriendo \u00bfa d\u00f3nde? El escaso espacio que permite el artilugio este\u00a0 me est\u00e1 produciendo una angustiosa claustrofobia.\u00a0 Para colmo, me parece como si al dejar de mirarlo, el tipo haya de iniciar el definitivo\u00a0 gesto fatal o que diga levant\u00e1ndose: &#8211; \u00a1Que no se mueva nadie, esto es un secuestro!.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Noto que una gota de sudor cosquilleante se desliza por detr\u00e1s de mi pabell\u00f3n auditivo. Busco desesperada con la mirada el fondo del pasillo. De repente, un golpe seco. Doy un grito. Un se\u00f1or que va en el asiento de delante se vuelve hacia m\u00ed y me dice:<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Se\u00f1orita \u00bfle ocurre algo?<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Si, vaya, o sea, no \u00bfqu\u00e9\u00a0 ha sido eso?<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Estamos en Palma. Lo que ha o\u00eddo son las ruedas de aterrizaje en su encuentro con la pista.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">Miro de reojo el asiento del para m\u00ed secuestrador. Ya no est\u00e1. No puede haber salido, pues las puertas no se han abierto todav\u00eda. De la maleta, ni rastro. Pero, haciendo caso de mi sentido pr\u00e1ctico, me hago la \u00faltima idea: mejor que el hombre no est\u00e9,\u00a0 no me importa d\u00f3nde haya ido. No lo busco, ni pregunto por \u00e9l, ni digo nada a Mar\u00eda que, ya un poco recuperada, bastante tiene con ir superando su miedo mientras se va secando nerviosamente la comisura de los labios con su enorme pa\u00f1uelo\u00a0 blanco, que contrasta con el negro integral de su atuendo.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">En el\u00a0 edificio de la Terminal del aeropuerto me esperaba mi amigo.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; \u00bfQu\u00e9 tal el viaje?<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; Muy bien, aunque un poco movido por el viento.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; S\u00ed, aqu\u00ed en tierra tambi\u00e9n se ha comentado que hab\u00eda turbulencias en altura.<br \/>\n<\/font><\/font><\/span><span lang=\"ES-CR\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">&#8211; No tiene importancia.<br \/>\nDel hombre, de la maleta, del secuestro, de Estambul (o Addis Abeba), de la cara que iban a poner mis parientes al verme en el peri\u00f3dico, de todos aquellos fantasmas que hab\u00edan sido mis peculiares compa\u00f1eros de viaje no dije ni una palabra a mi amigo. Paseando por Palma durante el d\u00eda, me ven\u00edan r\u00e1fagas de la pesadilla del vuelo. Pero hab\u00eda que regresar a la tarde y aparecer por la puerta de la residencia antes de las diez de la noche como si tal cosa.\u00a0 El viaje de vuelta hoy lo he olvidado por completo, pero el de ida\u2026.<\/font><\/font><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos cuantos a\u00f1os, cuando se generaliz\u00f3 la aviaci\u00f3n como medio de transporte\u00a0 del creciente fen\u00f3meno tur\u00edstico, se produjeron varios secuestros a\u00e9reos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=81"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}