{"id":87,"date":"2008-03-26T22:30:15","date_gmt":"2008-03-26T21:30:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=87"},"modified":"2008-03-26T22:32:43","modified_gmt":"2008-03-26T21:32:43","slug":"70-ruido-de-mi-llaves-por-natalio-salem","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/?p=87","title":{"rendered":"70- Ruido de mi llaves. Por Natalio Salem"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Su madre nunca le hab\u00eda ense\u00f1ado c\u00f3mo evitar las pesadillas, pero Juan, a los once a\u00f1os, ya hab\u00eda creado su propio m\u00e9todo. Dorm\u00eda con la cara vuelta hacia la ventana. Cuando olvidaba hacerlo, so\u00f1aba con el hombre de las mil llaves.<!--more-->\u00a0<\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La pesadilla era as\u00ed: ve\u00eda de espaldas un hombre vestido de negro. Llevaba un sobretodo largo y un sombrero, y sub\u00eda las escaleras de un edificio a oscuras. El edificio estaba vac\u00edo, excepto por un departamento, que el hombre de las mil llaves buscaba con paciencia, probando algunas de sus mil llaves en las cerraduras. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En todas y cada una de las pesadillas de Juan, el hombre finalmente lograba abrir la puerta de un departamento. Una vez que lograba entrar, cruzaba el comedor, con cuidado de no hacer ruido. Entonces abr\u00eda la puerta de una habitaci\u00f3n. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la habitaci\u00f3n hab\u00eda una cama, y en la cama dorm\u00eda alguien, una forma humana sin edad ni sexo, pero que sin dudas viv\u00eda, porque las s\u00e1banas bajaban y sub\u00edan al ritmo de la respiraci\u00f3n. Entonces Juan so\u00f1aba con el brazo del intruso. En su mano, ten\u00eda una navaja, o un cuchillo corto. El filo de la hoja brillaba en la oscuridad del cuarto.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cuerpo del durmiente se mov\u00eda bajo las s\u00e1banas, como si el brillo entrara en su sue\u00f1o, y lo deslumbrara. Cuando la forma bajo las s\u00e1banas comenzaba a tomar forma humana, el hombre de negro se abalanzaba sobre \u00e9l. Juan no so\u00f1aba con la sangre, pero pod\u00eda o\u00edrla: la o\u00eda fluir sobre el cuerpo y sobre la cama, hasta derramarse sobre el suelo. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El asesino guardaba el cuchillo ensangrentado en el bolsillo de su sobretodo, y sal\u00eda de la habitaci\u00f3n. Entonces entraba en el ba\u00f1o, y en el preciso instante en que estaba a punto de mirar su rostro en el espejo, Juan despertaba. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca le cont\u00f3 su pesadilla a su madre, y mucho menos a su padre, que no era m\u00e1s que la alta silueta de un hombre, que entraba y sal\u00eda de su casa sin dirigirle la palabra. Durante meses, el sue\u00f1o del hombre de las llaves fue su secreto. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muchas veces so\u00f1\u00f3 con \u00e9l: todas y cada una de las noches en que olvidaba dormir con la cara vuelta hacia la ventana. Siempre se repet\u00eda la misma secuencia: el ruido de las llaves en las escaleras, la silueta del hombre con sombrero en busca del departamento, la puerta que se abr\u00eda, la oscuridad, el brillo de la hoja del pu\u00f1al, el crimen, el sonido de la sangre. Juan nunca pudo ver la cara del asesino, ni tampoco qui\u00e9nes eran sus v\u00edctimas. Tal vez era siempre la misma v\u00edctima, repetida en las noches. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los departamentos, sin embargo, eran distintos cada vez: algunos eran m\u00e1s peque\u00f1os que otros, o ten\u00edan distintos muebles, o ten\u00edan las ventanas abiertas, o cerradas. En una de las pesadillas, Juan so\u00f1\u00f3 con el aletear de un p\u00e1jaro en la oscuridad, en otra, la habitaci\u00f3n donde dorm\u00eda la v\u00edctima ya esperaba al intruso con la puerta abierta. El cuchillo del asesino era siempre el mismo, y su brillo inquietaba siempre al durmiente, un instante antes de atacarlo y arrebatarle la vida.\u00a0<\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juan amaba los cuchillos. Ten\u00eda una peque\u00f1a colecci\u00f3n, pulcramente guardada en uno de los cajones de su mesa de luz, compuesta de cuchillos que hab\u00eda robado de las casas de sus amigos. Por las tardes, se encerraba en su cuarto, y jugaba con ellos, los sopesaba, los cambiaba de mano, imaginaba que los clavaba en el coraz\u00f3n de un enemigo invisible. Cuando o\u00eda los pasos de su madre que se acercaba, se apuraba a guardarlos. Estaban seguros ah\u00ed. Juan ten\u00eda once a\u00f1os: nadie revisaba sus cajones.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una ma\u00f1ana, mientras desayunaba antes de ir al colegio, vio de reojo un titular en el diario que le\u00eda su padre. Dec\u00eda as\u00ed: <em>La polic\u00eda admite no tener pistas sobre los cr\u00edmenes de los durmientes. <\/em>Esa misma tarde, al volver de la escuela, Juan llev\u00f3 el diario a su habitaci\u00f3n, para leerlo con tranquilidad. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El art\u00edculo dec\u00eda que luego de trece asesinatos similares, ejecutados por el \u201casesino de las llaves\u201d, la polic\u00eda admit\u00eda no tener ninguna pista. Las v\u00edctimas compart\u00edan algunas caracter\u00edsticas: eran hombres, viv\u00edan solos, ten\u00edan hijos peque\u00f1os, y dorm\u00edan en el momento del crimen. El detalle m\u00e1s curioso que presentaban los cr\u00edmenes era que las cerraduras de los departamentos no hab\u00edan sido forzadas. El asesino, en caso de ser siempre el mismo, ten\u00eda copias de las llaves de cada departamento.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juan se jur\u00f3 jam\u00e1s volver a dormir con la cara vuelta hacia el lado de las pesadillas. Cumpli\u00f3 con ese r\u00e9gimen por casi dos semanas, hasta que una noche, en que hab\u00eda llegado a su casa muy cansado, despu\u00e9s de haber jugado al f\u00fatbol durante todo el d\u00eda, el sue\u00f1o lo sorprendi\u00f3 de espaldas a la ventana.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por supuesto, volvi\u00f3 a so\u00f1ar con el hombre de las mil llaves.<\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al d\u00eda siguiente, el diario informaba que se hab\u00eda cometido un nuevo crimen. Mientras desayunaba, Juan not\u00f3 que su padre le\u00eda el art\u00edculo con inter\u00e9s. Sus ojos de deten\u00edan en cada frase con el se\u00f1o fruncido, como si no la comprendiera, o hubiera sido escrita en un idioma extra\u00f1o. Despu\u00e9s de leer la nota, dej\u00f3 el diario sobre la mesa, con un gesto de fastidio. Se percat\u00f3 de que Juan lo observaba, y le devolvi\u00f3 la mirada. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juan baj\u00f3 los ojos. Pocas cosas lo aterraban m\u00e1s que la mirada de su padre.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juan se propuso un plan. De ah\u00ed en m\u00e1s, intentar\u00eda controlar su pesadilla.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La primera noche que lo intent\u00f3, logr\u00f3 que el hombre de las mil llaves obedeciera algunas de sus \u00f3rdenes: mientras sub\u00eda las escaleras, pas\u00f3 el manojo de llaves de una mano a la otra, y al entrar al departamento, encendi\u00f3 y apag\u00f3 la luz. Pero no logr\u00f3 llegar dormido al momento en que el hombre se miraba al espejo del ba\u00f1o. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al d\u00eda siguiente, no necesit\u00f3 leer el diario para saber que hab\u00eda habido otro crimen.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La segunda noche que lo intent\u00f3, no logr\u00f3 mayores progresos: apenas si pudo dirigir una de las pu\u00f1aladas, que clav\u00f3 en el cuello del durmiente.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El diario volvi\u00f3 a informar de otro asesinato.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La tercera noche todo fue distinto.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hombre de negro entr\u00f3 en el edificio. Esta vez, no prob\u00f3 las llaves en ninguna cerradura: sab\u00eda muy bien a qu\u00e9 departamento ir. Por primera vez, Juan se sent\u00eda capaz de controlar cada uno de sus movimientos, hasta su respiraci\u00f3n. Estaba dentro de \u00e9l.<\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entr\u00f3 en un departamento que conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n. Hasta aqu\u00ed, el plan hab\u00eda resultado perfecto. Pero hubo un problema: el deseo. Juan olvid\u00f3 un detalle importante, y es que no sabemos lo que deseamos, ni por qu\u00e9 lo deseamos. En lugar de entrar a la habitaci\u00f3n a la que hab\u00eda planeado entrar, el asesino se dirigi\u00f3 a la otra. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abri\u00f3 la puerta. Por la ventana entraba una luz de un matiz imposible, que s\u00f3lo se encuentra en los sue\u00f1os. En la cama dorm\u00eda un ni\u00f1o, con la cara vuelta hacia la pared. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta vez, Juan, no s\u00f3lo oy\u00f3 la sangre, sino que sinti\u00f3 el metal hundi\u00e9ndose en su cuerpo dormido, una, tres, muchas veces, hasta que s\u00f3lo le dej\u00f3 un hilo fino de vida. Con su \u00faltimo aliento, alcanz\u00f3 a so\u00f1ar que el hombre guardaba el cuchillo ensangrentado en un bolsillo de su sobretodo, y caminaba sin apuro hacia el ba\u00f1o. <\/font><\/font><\/p>\n<p><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al mirarse en el espejo, Juan vio la cara de su padre.<\/font><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su madre nunca le hab\u00eda ense\u00f1ado c\u00f3mo evitar las pesadillas, pero Juan, a los once a\u00f1os, ya hab\u00eda creado su propio m\u00e9todo. Dorm\u00eda con la cara vuelta hacia la ventana. Cuando olvidaba hacerlo, so\u00f1aba con el hombre de las mil llaves.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/5certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}