……te lo digo en serio, el espacio es francamente mejorable. Si de mí dependiese, cambiaría el color de las paredes, son demasiado tristes. Cómo explicarte, deshumanizadas. Los techos, los techos los dejaría blancos, para darle un punto de claridad al asunto ¿entiendes?
Eso por un lado. Luego, cambiando de tema, sugeriría un hilo musical permanente. A la gente le da vida la música, eso se sabe, no sólo a las fieras, como dicen. Ah no, a las fieras las tranquiliza, ¿no es así?
Qué ganas de fumar. Te decía, música. Variada, por supuesto, no algo repetitivo que acabe por cansar. Desde Beethoven, que lo creas o no, me motiva, a rock duro. Eso sería todo un detalle.
Quisiera ampliar mi biblioteca también. Los libros hacen que el tiempo transcurra de manera más rápida y amena. Aquí sólo tengo alguna revista y periódicos atrasados que ya he memorizado; te aseguro que nadie sabe mejor que yo qué sucedió en el mundo el último cinco de septiembre.
Cambiando de tema, he de decirte que estoy muy descontento con mis compañeros. No sé, la convivencia no es todo lo idílica que podría resultar. Gente demasiado seria, demasiado pesimista. Poca conversación interesante, no sé si me sigues. Y me consta, sin embargo, que entre ellos hay personas de amplia cultura. Pero no están por nada, a nadie le apetece una buena charla. Y eso es fundamental. Hay que alimentar el espíritu.
La comida, por cierto. Horrible. No sé que le hemos hecho al cocinero. Qué poco interés. Un día podrían dejar que yo me ocupara del almuerzo, seguro que todos aquí estarían más contentos. Tú bien sabes que no se me da mal meterme entre fogones. Quien sabe si, con el estómago lleno y feliz, los compañeros estarían más dispuestos a entablar una agradable conversación.
Tampoco es que esté muy contento con el sistema de ventilación y el alumbrado. Ni con la salubridad del baño. Somos muchos a compartir, y uno, a medida que se hace mayor, se vuelve más escrupuloso, más puñetero. No sé.
En fin… Espero que esta carta sí te llegue. Hace tiempo que no recibo noticias de ti, y claramente sospecho los motivos. Perdona que me haya desahogado de esta manera contigo, pero, como intuirás, no hay buzón de quejas y sugerencias en el corredor de la muerte.
Sabes que te quiero.
Tuyo siempre….