138-Las caras de la luna. Por Mario Tirititeiro

 

Quién se podía imaginar que

 lo iban a dejar después de veinte años y

dos hijos en común; veinte años, que se dice pronto.

A veces  pienso que si no hubiesen hecho ese viaje a México

 aún estarían juntos. Mi hija no tenía ganas de ir, pero Juan se empeñó,

 que  sí,  que    y que sí, que tenemos que ir, que los niños ya son mayores,

 que ahora nos  toca  disfrutar a nosotros; total, que al final la convenció. Y fue

 allí donde los conocieron, en la escalera del Chichén-Itzá, y  como  decía  mi hija,

vaya diferencia mamá  de cuando estás recién casada a después, y qué  quieres que te

 diga, es como  si los viera, Juan tan pancho, delante de Tere, bajando como  si tal cosa, y ella agarrada a la cuerda, claro, cuando vio cómo Fernando ayudaba a bajar a Marta, no me extraña que sintiera envidia, y es que los años, al final, pese a quien pese, van

oxidando un matrimonio, pero chica, así de podrido  no  me  imaginaba yo  que  estaba.

Cuando me los presentaron pensé: qué pareja, qué guapos los dos, pero después me di

cuenta de lo diferentes que eran: él siempre tan callado y ella que hablaba por los

codos, como yo; él tan modosito, tan majo, tan sensato y ella que parecía una lagarta,

una rubia con tantas curvas como agujeros en el cerebro, que sí, Carmina, que  no

 tiene mucho ahí arriba, pero guapa, es muy guapa, un poco simple,pero muy guapa,

 y yo creo que silicónica, pero bueno hoy en día ya  se sabe. Yo le decía a mi yerno:

Juan, no entiendo cómo esos dos  pueden estar juntos, y el muy canalla se reía, se

la estaba pegando a mi hija y encima se reí en mis narices. Qué quieres que te

diga, Carmina, se lo podía haber pensado dos veces antes de mandarlo todo

a hacer puñetas, que tiene dos hijos. Pero bueno, las cosas ahora ya no

tienen  remedio,  aunque no me digas que no es para llevarlo al

juzgado,  yo  no  puedo  ni  imaginármelos juntos, es algo

superior a mí. Sus hijos no quieren saber nada de él,

 y a mí me parece de lo más normal.

 

 

 

Ya no podía más. Tantos

años compartiendo cama, hijos e ilusiones

para al final llegar al principio, a tener que dejarla porque

 no sentía nada por ella. Lo  malo  es que nunca lo había  sentido.

Es una lástima  no haber nacido  unos cuantos años  más  tarde; ahora

 las  cosas se ven de otra manera, la  gente  tiene otra mentalidad. Pero hace

 unos años, cuando me casé, lo que hemos hecho era impensable, ¿o no es verdad?

 Aunque  todavía  queda gente que nos llama de todo, pero al menos la gran mayoría

 ya  no  te  lapida con sus insultos. No nos entienden, lo tengo claro, y asumo que nadie, ni siquiera mi madre, la pobre, lo aceptaría, no se lo he dicho,  pero no puedo decírselo, sería  como  matarla, tiene casi ochenta años y a su edad no la creo capaz de admitir que por fin soy feliz, que ahora soy feliz. Y menos mal que mi padre hace tiempo que  faltó, porque  si no imagínate un militar de los de antes cómo se lo habría tomado, yo creo que hubiera sido capaz de sacar  su  pistola  y  liarse  a tiros con nosotros. No te exagero, era de  los  que  aún cantaban viejos  éxitos. Te aseguro que daba miedo. Si por mí fuera me habría  cepillado a esa panda de degenerados, me decía acariciando su pistola,  créeme. Así que cuando después de acabar la carrera me pusieron delante a Tere no supe decir que  no,  y no es que fuera mala chica, no, o fea, que tampoco,  entonces estaba  muy bien, pero a mí no me gustaba. Lo malo es que no tuve lo que hay que tener, habíaque  guardar  las  apariencias, ya  ves  qué  tontería,  pues  durante veinte años he vivido  una  vida  que  no era la mía  por  una  tontería. Y  ahora,  mira que he intentado  que  Tere  lo  comprenda,  pero no  me  puede  ni  ver. Y  a  mis

 hijos  no sé  qué  les  habrá  dicho,  ni  siquiera  me cogen  el  teléfono.

Supongo que la verdad y, claro, no es fácil de la noche a la mañana

 digerir  que  tu  padre no es como    imaginabas, pero hasta

el  punto de girar la cara al vernos creo que es excesivo.

Piensa un poco, ¿a ti te parece normal?

 

 

 

 

 

VN:R_N [1.9.22_1171]
Rating: 6.8/10 (36 votes cast)
138-Las caras de la luna. Por Mario Tirititeiro, 6.8 out of 10 based on 36 ratings

12 comentarios

  1. MARIO TIRITITEIRO

    Es una lástima que no se vea el efecto óptico del cuento, sin embargo el problema es que no se ve la mitad del relato: la otra cara de la luna.
    Si se pudiera dar una solución estaría muy agradecido.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  2. MARIO TIRITITEIRO

    Pensaba que los márgenes de la página en la que había que insertar el relato eran los mismos que los de la página web. Como ya he comentado así se pierde el efecto óptico perseguido, pero sobre todo, el problema principal radica en que no se ha copiado a la página web la mitad del relato, es decir la cara oculta de la luna. Es cierto que al ser oculta no se debería ver, pero tan oculta no creía yo que saldría… ;-). Supongo que es un engorro, por eso pido perdón por las molestias.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  3. Otra ventana abierta a imaginar, alejándose de lo convencional. Estoy deseando ver la otra cara. Será fascinante.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  4. Los dos textos forman un circunferencia completa,pero adaptarlo al tamaño del espacio disponible en la web, es práticamente imposible ya que la línea central es más larga que el espacio disponible.
    Hemos tratado de hacerlo lo mejor posible y ya está añadida la segunda parte.
    No obstante el jurado recibirá una copia exacta de su relato tal y como usted la envió.
    Saludos

    VN:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  5. A primera hora de la tarde leí una de las caras de la luna y me quedé pillada… ahora he podido leer la otra, el planteamiento me ha encantado, la originalidad del diseño, a pesar de las dificultades, me ha parecido admirable… he captado la historia a la perfección, quizás pulir un poco la redacción, hay alguna palabra que se une a otra, defecto mecanográfico, quizá? «habíaque» , algún aturullo, me he liado un poquillo… pero al fin, dos caras de la misma historia… siempre pasa… ¿quien tiene la oportunidad de conocerlas?
    Felicidades, muy original…

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  6. MARIO TIRITITEIRO

    Sí, entiendo que no es posible adaptarlo al tamaño de la web. Gracias, ahora se puede leer el relato completo.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  7. HÓSKAR WILD

    Lo anticipé. Es fascinante. Imprescindible su lectura.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  8. Mario. Me acorde del Creacionismo de Huidobro con esa figura. Juegas bien con la idea de lo oculto, y de las pasiones subterraneas. Hay que corregir un poco la redacción. te doy mi voto. Si puedes lee mi relato Malditos Perros, votalo y dejale un comentario. Gracias y nuevamente buen trabajo

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  9. MARIO TIRITITEIRO

    Bueno en cuanto a que hay dos palabras juntas se ha producido al pasar el texto a la página web, porque he comprobado el texto que envié y no estaban juntas. De nuevo tengo que agradecer el trabajo de la gente que está detrás de esta convocatoria para presentar mi cuento.
    En cuanto a la redacción, hay que tener en cuenta que ambas caras son dialogos, aunque no se vea al interlocutor, y cuando uno habla no es lo mismo que cuando uno escribe un texto elaborado.
    Gracias por los votos.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  10. Original y trabajado, porque lleva lo suyo tratar un texto para expresar lo que uno quiere y que además sea visualmente representativo.
    Es difícil ver las dos caras de la luna, pero Mario a conseguido que enfrentemos la misma historia en sus dos versiones por separado,
    Un trabajo muy intresante.
    Saludos y enhorabuena.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Deja una respuesta