Quién se podía imaginar que
lo iban a dejar después de veinte años y
dos hijos en común; veinte años, que se dice pronto.
A veces pienso que si no hubiesen hecho ese viaje a México
aún estarían juntos. Mi hija no tenía ganas de ir, pero Juan se empeñó,
que sí, que sí y que sí, que tenemos que ir, que los niños ya son mayores,
que ahora nos toca disfrutar a nosotros; total, que al final la convenció. Y fue
allí donde los conocieron, en la escalera del Chichén-Itzá, y como decía mi hija,
vaya diferencia mamá de cuando estás recién casada a después, y qué quieres que te
diga, es como si los viera, Juan tan pancho, delante de Tere, bajando como si tal cosa, y ella agarrada a la cuerda, claro, cuando vio cómo Fernando ayudaba a bajar a Marta, no me extraña que sintiera envidia, y es que los años, al final, pese a quien pese, van
oxidando un matrimonio, pero chica, así de podrido no me imaginaba yo que estaba.
Cuando me los presentaron pensé: qué pareja, qué guapos los dos, pero después me di
cuenta de lo diferentes que eran: él siempre tan callado y ella que hablaba por los
codos, como yo; él tan modosito, tan majo, tan sensato y ella que parecía una lagarta,
una rubia con tantas curvas como agujeros en el cerebro, que sí, Carmina, que no
tiene mucho ahí arriba, pero guapa, es muy guapa, un poco simple,pero muy guapa,
y yo creo que silicónica, pero bueno hoy en día ya se sabe. Yo le decía a mi yerno:
Juan, no entiendo cómo esos dos pueden estar juntos, y el muy canalla se reía, se
la estaba pegando a mi hija y encima se reí en mis narices. Qué quieres que te
diga, Carmina, se lo podía haber pensado dos veces antes de mandarlo todo
a hacer puñetas, que tiene dos hijos. Pero bueno, las cosas ahora ya no
tienen remedio, aunque no me digas que no es para llevarlo al
juzgado, yo no puedo ni imaginármelos juntos, es algo
superior a mí. Sus hijos no quieren saber nada de él,
y a mí me parece de lo más normal.
Ya no podía más. Tantos
años compartiendo cama, hijos e ilusiones
para al final llegar al principio, a tener que dejarla porque
no sentía nada por ella. Lo malo es que nunca lo había sentido.
Es una lástima no haber nacido unos cuantos años más tarde; ahora
las cosas se ven de otra manera, la gente tiene otra mentalidad. Pero hace
unos años, cuando me casé, lo que hemos hecho era impensable, ¿o no es verdad?
Aunque todavía queda gente que nos llama de todo, pero al menos la gran mayoría
ya no te lapida con sus insultos. No nos entienden, lo tengo claro, y asumo que nadie, ni siquiera mi madre, la pobre, lo aceptaría, no se lo he dicho, pero no puedo decírselo, sería como matarla, tiene casi ochenta años y a su edad no la creo capaz de admitir que por fin soy feliz, que ahora soy feliz. Y menos mal que mi padre hace tiempo que faltó, porque si no imagínate un militar de los de antes cómo se lo habría tomado, yo creo que hubiera sido capaz de sacar su pistola y liarse a tiros con nosotros. No te exagero, era de los que aún cantaban viejos éxitos. Te aseguro que daba miedo. Si por mí fuera me habría cepillado a esa panda de degenerados, me decía acariciando su pistola, créeme. Así que cuando después de acabar la carrera me pusieron delante a Tere no supe decir que no, y no es que fuera mala chica, no, o fea, que tampoco, entonces estaba muy bien, pero a mí no me gustaba. Lo malo es que no tuve lo que hay que tener, habíaque guardar las apariencias, ya ves qué tontería, pues durante veinte años he vivido una vida que no era la mía por una tontería. Y ahora, mira que he intentado que Tere lo comprenda, pero no me puede ni ver. Y a mis
hijos no sé qué les habrá dicho, ni siquiera me cogen el teléfono.
Supongo que la verdad y, claro, no es fácil de la noche a la mañana
digerir que tu padre no es como tú imaginabas, pero hasta
el punto de girar la cara al vernos creo que es excesivo.
Piensa un poco, ¿a ti te parece normal?
138-Las caras de la luna. Por Mario Tirititeiro,

Es una lástima que no se vea el efecto óptico del cuento, sin embargo el problema es que no se ve la mitad del relato: la otra cara de la luna.
Si se pudiera dar una solución estaría muy agradecido.
Pensaba que los márgenes de la página en la que había que insertar el relato eran los mismos que los de la página web. Como ya he comentado así se pierde el efecto óptico perseguido, pero sobre todo, el problema principal radica en que no se ha copiado a la página web la mitad del relato, es decir la cara oculta de la luna. Es cierto que al ser oculta no se debería ver, pero tan oculta no creía yo que saldría… ;-). Supongo que es un engorro, por eso pido perdón por las molestias.
Otra ventana abierta a imaginar, alejándose de lo convencional. Estoy deseando ver la otra cara. Será fascinante.
Los dos textos forman un circunferencia completa,pero adaptarlo al tamaño del espacio disponible en la web, es práticamente imposible ya que la línea central es más larga que el espacio disponible.
Hemos tratado de hacerlo lo mejor posible y ya está añadida la segunda parte.
No obstante el jurado recibirá una copia exacta de su relato tal y como usted la envió.
Saludos
A primera hora de la tarde leí una de las caras de la luna y me quedé pillada… ahora he podido leer la otra, el planteamiento me ha encantado, la originalidad del diseño, a pesar de las dificultades, me ha parecido admirable… he captado la historia a la perfección, quizás pulir un poco la redacción, hay alguna palabra que se une a otra, defecto mecanográfico, quizá? «habíaque» , algún aturullo, me he liado un poquillo… pero al fin, dos caras de la misma historia… siempre pasa… ¿quien tiene la oportunidad de conocerlas?
Felicidades, muy original…
Sí, entiendo que no es posible adaptarlo al tamaño de la web. Gracias, ahora se puede leer el relato completo.
Lo anticipé. Es fascinante. Imprescindible su lectura.
Mario. Me acorde del Creacionismo de Huidobro con esa figura. Juegas bien con la idea de lo oculto, y de las pasiones subterraneas. Hay que corregir un poco la redacción. te doy mi voto. Si puedes lee mi relato Malditos Perros, votalo y dejale un comentario. Gracias y nuevamente buen trabajo
Bueno en cuanto a que hay dos palabras juntas se ha producido al pasar el texto a la página web, porque he comprobado el texto que envié y no estaban juntas. De nuevo tengo que agradecer el trabajo de la gente que está detrás de esta convocatoria para presentar mi cuento.
En cuanto a la redacción, hay que tener en cuenta que ambas caras son dialogos, aunque no se vea al interlocutor, y cuando uno habla no es lo mismo que cuando uno escribe un texto elaborado.
Gracias por los votos.
Original y trabajado, porque lleva lo suyo tratar un texto para expresar lo que uno quiere y que además sea visualmente representativo.
Es difícil ver las dos caras de la luna, pero Mario a conseguido que enfrentemos la misma historia en sus dos versiones por separado,
Un trabajo muy intresante.
Saludos y enhorabuena.