168-Y junto a ti estaré. Por Encadenados

Estoy en casa, de regreso del cementerio, no quise que nadie estuviera en tu sepelio, ni siquiera el Lic. Ruiz, que es el que lleva todos tus asuntos, nuestros asuntos. Solamente le pedí se ocupara de hacer los arreglos para el sepelio.

No quise que nadie estuviera presente porque tú fuiste mía, únicamente mía, no conocí nunca a ninguna otra mujer, no necesité hacerlo, en ti encontré todo lo que un hombre busca en una mujer: ternura, calor, pasión, comprensión. Era yo casi un niño cuando tú me hiciste hombre, cuando me enseñaste todos los secretos del amor, porque lo nuestro no sólo fue pasión, también fue amor, ¿verdad?

         ¿Qué voy a hacer ahora que me he quedado totalmente solo? ¿Por qué te fuiste, por qué me abandonaste? Mis noches no volverán a ser lo que fueron. Que frío me va a parecer nuestro lecho, lo estoy viendo y pienso que no me atreveré a dormir en él. Voy a extrañar el que me dijeras al oído que tú eras mi puta, mi gran puta.

         Tomo en mis manos tus prendas íntimas y las acaricio, luego me las llevo a los labios y las beso con amor, con ternura, quisiera que dentro de ellas todavía estuviera tu carne, tu perfume, tu sabor, tu pasión, esa pasión que decías que tan sólo era para mí. Esta noche me pondré algunas de ellas para dormir, como a ti te gustaba que lo hiciera.

Pronto volveré y junto a ti estaré. Solamente es un tiempo el que voy a estar lejos de ti.No lo creo, no puedo creerlo, te has ido y estoy solo, muy solo, mira cómo lloro, igual que lloré ante tu tumba y no he dejado de llorar de regreso a casa.

La casa, nuestra casa, es tan grande, tú y yo siempre pensamos que era muy grande, pero que pequeña era para que en ella expresáramos nuestro amor. Cada habitación, el patio y hasta el enorme jardín fueron testigos de nuestro amor, de nuestra pasión, pasión que se manifestaba en cualquier momento y en cualquiera de esos lugares, si hasta llegamos a hacer el amor encima de donde enterramos a “la bestia”, que debía estarse retorciéndose en el infierno, a donde lo mandaste.

Sí, una casa enorme, pero era para que la viviéramos nosotros dos. Recuerdas cuando visitábamos las habitaciones superiores, que ya no ocupábamos, para que en ellas nos escondiéramos, el que primero encontraba al otro, tomaba la iniciativa en el amor. Ahora que te has ido, me parece enorme, me siento como un insecto dentro de ella.

¿Cómo voy a sobrevivir sin ti, cómo van a sobrevivir nuestros gatos, ellos también están tristes, se acercan a mí, ronronean en mis oídos y parece que eres tú la que en ellos me llamas “mi amor”, “mi niño lindo”.

Madre… mamita… qué voy a hacer sin ti… Que va a ser de tu hijo adorado, de tu amorcito…

VN:R_N [1.9.22_1171]
Rating: 5.9/10 (25 votes cast)
168-Y junto a ti estaré. Por Encadenados, 5.9 out of 10 based on 25 ratings

31 comentarios

  1. Historia tierna que se vuelve dura y atrevida con el giro del final, sorprendente. Muchas gracias por compartirla y mucha suerte.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  2. HÓSKAR WILD AGRADEZCO TU COMENTARIO, ADEMÁS ES EL PRIMERO, POR ELLO DOBLEMENTE GRACIAS, YO PENSÉ QUE ME IBA A IR EN BLANCO.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  3. Encadenados:

    De veras, el final es sorprendente, si bien, en mi opinión, los preámbulos se hacen demasiado largos y quizás debieras haber introducido algún gancho al principio para atrapar al lector. De hecho, la primera vez que pasé por el relato no llegué hasta el final.

    Suerte.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  4. Las barreras del amor y la pasión jamás se han roto de forma tan sublime como lo has hecho con este relato!

    Bien hecho! Suerte,

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  5. Agradezco a Valentina y a Mina sus comentarios, me dan mucho ánimo para seguir escribiendo

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  6. Hola «Encadenados» Sinceramente admiro tu paciencia a la hora de leer tantos relatos, he de reconocer que no tengo tiempo, lo cual me priva de poder realizar muchos comentarios, simplemente me detengo en tu historia para manifestarte que a diferencia de Valentina opino que lo más bello de tu escrito es precisamente los preámbulos… el final para mi ha sido estremecedor, aunque en Sudámerica la expresión «mamita» en ocasiones se refiere a la esposa… en España puede dar lugar a equívocos… o no???

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  7. Gaia: Gracias por tu comentario, por supuesto que la palabra «mamita» que yo uso no tiene nada que ver con la esposa. Estoy tratando de leer todos los cuentos porque estamos encerrados en México, casi en cuarentena por un mugroso virus, y prefiero leer que ver la tv, esto me ha permitido encontrarme con verdaderas sorpresas, con cuentos que no tienen siquiera un comentario, pero que en verdad son estupendos.
    Gracias por tu comentario, te mando un beso con «cubrebocas».

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  8. Hola, Encadenados:

    En primer lugar gracias por tus comentarios sobre El desierto. En cuanto a tu relato, el giro final me parece «brutal», en el sentido positivo de la palabra; he tenido que leerlo dos veces para asimilarlo bien. En mi opinión, la maestría de tu cuento reside en que no hay manera de imaginarse semejante final.

    Saludos y suerte.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  9. Yosof: Gracias por tu comentario.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  10. HÓSKAR WILD

    Buenas tardes. Acabo de leer que estás ‘encerrado en México’ y quiero aprovechar este medio para enviarte un fuerte abrazo, despojado de sentimentalismo, de falsa solidaridad. Simplemente un abrazo sincero, enorme, para que compartas con toda tu gente. Tienes un país y una gente a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e maravillosa. Ánimo, amigo desconocido.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Deja una respuesta