105- El himen. por Antares
A Dashel le quieren joder el himen. No es una simple suposición, se lo quieren joder, y eso es un hecho irrefutable.
A Dashel le quieren joder el himen. No es una simple suposición, se lo quieren joder, y eso es un hecho irrefutable.
Pablo salió de la oficina deshecho. Lo que le habían contado rebasaba todos los límites. Hacía algún tiempo que había observado algo extraño en la conducta de Clara.
Llega a su casa más tarde que de costumbre. El saco que cuelga del brazo lo incomoda para abrir la puerta, debe dejar el portafolio en el suelo.
“Creo que no me queda mucho tiempo. No tengo ya esperanza alguna de salvar mi cerebro casi muerto. Mi corazón se detiene lentamente, igual que el tiempo que no pasa.
Cuando la conocí, Cecilia era casi una niña, tenía dieciséis años repartidos en un cuerpo fuerte y masivo. Encarnaba la imagen de mujer generosa que me hacía falta.
-Don Hernández, usted debió saber que vivir en la lejana soledad de ese astillero sólo le traería inconvenientes y desgracias…