{"id":1040,"date":"2009-04-15T23:56:16","date_gmt":"2009-04-15T21:56:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=1040"},"modified":"2009-04-16T14:31:04","modified_gmt":"2009-04-16T12:31:04","slug":"197-pinguino-por-marianma-reyes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=1040","title":{"rendered":"197-Ping\u00fcino. Por Marianma Reyes"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca me hab\u00eda fijado en los ping\u00fcinos. En general nunca me han gustado las aves. Es un asco que arrastro desde peque\u00f1a y que est\u00e1 irremediablemente unido al recuerdo de mi hermano.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-tab-count: 1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>A mi hermano s\u00ed le gustan los p\u00e1jaros. Tanto que, en su \u00e9poca de adolescente, lleg\u00f3 a acumular cuarenta jaulas, como cuarenta manchas, y las coloc\u00f3 en la pared principal del garaje de casa, a pesar de la oposici\u00f3n de mi madre. Esa pared se convirti\u00f3, entonces, en una de esas paredes mosaico hechas con fotograf\u00edas enmarcadas, enmarcadas en marcos semejantes en tama\u00f1o y color.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">S\u00ed, eso eran las cuarenta jaulas, cuarenta manchas sonando y oliendo. Cuarenta manchas que sonaban mientras hubiera luz y que, ni a\u00fan de noche, dejaban de oler. Y ese olor me ha acompa\u00f1ado durante toda mi vida, provocando siempre la misma y asquerosa asociaci\u00f3n: p\u00e1jaro-olor a alpiste y a mierda-ganas de vomitar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-tab-count: 1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>En realidad, los p\u00e1jaros tambi\u00e9n me daban l\u00e1stima. Yo ten\u00eda compa\u00f1eros en el instituto que, al igual que mi hermano, sal\u00edan los fines de semana a cazarlos, cuando se levantaba la veda. Pero, a diferencia de mi hermano que los respetaba y los cuidaba, hasta donde puede permit\u00edrselo una persona que encierra p\u00e1jaros en una triste jaula,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>recuerdo c\u00f3mo ellos se jactaban de haber cogido m\u00e1s de un centenar en una sola ma\u00f1ana y de haberles retorcido el pescuezo a noventa de ellos porque no eran de su agrado, porque no cantaban o porque eran feos. Tambi\u00e9n recuerdo a los otros ni\u00f1os de mi calle que se divert\u00edan manejando un tirachinas, ya fuera para romper cristales, ya fuera para alcanzar a uno de estos pobres bichos en pleno vuelo, con el consiguiente perjuicio. A mi hermano le mataron uno de los p\u00e1jaros a los que m\u00e1s quer\u00eda dentro de su propia jaula, una ma\u00f1ana en que decidi\u00f3 sacarlo a que le diera el sol y crey\u00f3 situarlo a salvo, coloc\u00e1ndolo en el poyete de la ventana, al amparo de la reja.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">En definitiva, que daba igual que volaran o no y yo, por eso, llegu\u00e9 a creer que los p\u00e1jaros eran, por encima de cualquier otra cosa, animales fr\u00e1giles y desgraciados. Cre\u00eda que eran tan vulnerables que un simple pegote de liria en el que cayeran de mala manera serv\u00eda para \u201cestropearlos\u201d y cre\u00eda que, con tan s\u00f3lo dos patas, salvo volar, qu\u00e9 cosa m\u00e1s pod\u00edan hacer.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Pero este asco que se remonta a la infancia no es lo \u00fanico que recuerdo de aquella \u00e9poca. Tambi\u00e9n entonces desarroll\u00e9 un miedo irracional a la posibilidad de perder algo de m\u00ed. Sufr\u00eda si se me ca\u00eda el pelo y esto ocurr\u00eda cada vez que los nervios afloraban en mi vida, o sea, a cada dos por tres. Me angustiaba perder una muela, cuando ya sab\u00eda que no hab\u00eda otra de repuesto empujando desde abajo y ve\u00eda el hueco, \u00a1irremediablemente un hueco descorazonador! que, adem\u00e1s, me obligaba a re\u00edr con la boca entreabierta y la mano siempre por delante como una embajadora. Pensaba con horror c\u00f3mo podr\u00eda vivir si me ocurriera lo mismo que a la hija de <em>la Chari<\/em>, que era diab\u00e9tica y de una subida de az\u00facar se hab\u00eda quedado ciega. Todos los ni\u00f1os de la calle vivimos este drama ajeno con intensidad y con el alivio de que hubiera sido precisamente eso, un drama ajeno. As\u00ed que todos la compadec\u00edamos y, por temor a<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>que el desastre volviera a suceder en carne propia, recuerdo que estuvimos \u00a1<em>casi un mes entero sin probar una chuche<\/em>\u2026! Era, como digo, un miedo irracional a la p\u00e9rdida irreversible de cualquier trocito de cuerpo, miedo que se mantuvo hasta la edad adulta y que se vio alimentado por la suerte de no haber sufrido ni siquiera una de las operaciones que a menudo relataban mis amigos (\u201c<em>a Mar\u00eda la han operado de apendicitis\u201d, \u201ca Pedro le han quitado las am\u00edgdalas\u201d<\/em>), o por la suerte de no haber lucido nunca escayola alguna que ensuciar con una colecci\u00f3n de firmas horteras.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Pero no tuve tiempo de pensar en ello el d\u00eda del accidente, porque todos los detalles del impacto se han borrado. Los m\u00e9dicos me dicen que es un proceso normal. Que el cerebro entierra estos acontecimientos tan dram\u00e1ticos como mejor soluci\u00f3n para sobrevivir al dolor. Y yo no me empe\u00f1o en recordar nada, m\u00e1s all\u00e1 de aquella tarde maravillosa en la que decid\u00ed acepar la invitaci\u00f3n de Jaime y lo poco que me queda del d\u00eda siguiente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Es cierto que nunca me gustaron las motos, pero menos a\u00fan me gustaba toda esa colecci\u00f3n de miedos que fui atesorando desde peque\u00f1a, y que me hac\u00edan sentir como una anciana aquejada con el s\u00edndrome de Di\u00f3genes. S\u00ed, viv\u00eda acumulando miedos-basura y ahora que me acercaba a la treintena comenzaban a pesarme de forma exponencial con cada cumplea\u00f1os, invocando a la desesperada el surgimiento de una valent\u00eda de la que siempre carec\u00ed.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Como digo, siempre hab\u00eda odiado las motos, por eso la invitaci\u00f3n de Jaime me pareci\u00f3 la mejor manera de comenzar. Era la ocasi\u00f3n pintada y, haciendo gala de una energ\u00eda tambi\u00e9n desacostumbrada hasta entonces, decid\u00ed olvidar esas noticias que engull\u00eda con cada telediario y que obsesivamente me hablaban de<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>accidentes sufridos por motoristas, accidentes que terminaban, en el mejor de los casos (si es que consideramos que la muerte es la peor de las cosas que puedan ocurrirnos), con alguna amputaci\u00f3n por culpa de esos quitamiedos que ellos dec\u00edan que eran como cuchillas quitavidas, y quedamos para salir sobre las seis de la ma\u00f1ana. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La idea consist\u00eda en ver el amanecer desde las arenas de Calblanque y jam\u00e1s, por mil accidentes que viva, olvidar\u00e9 la sensaci\u00f3n de aquel momento. No hubo que esperar la llegada al parque natural para que comenzaran las primeras impresiones. Primeras y muy placenteras, porque nunca hasta ese d\u00eda pude entender eso que M\u00aa Luisa me contaba de los viajes en moto que cada verano hac\u00eda con su Loren: \u00a1<em>nena tienes que animarte a probarlo! Nada mejor que viajar en moto para entender una de las mejores dimensiones que tiene la palabra libertad, y, adem\u00e1s est\u00e1 lo otro, \u00bfno has o\u00eddo hablar de la soledad del motorista? Es emocionante, en serio te lo digo, pru\u00e9balo<\/em>. No me enga\u00f1aba, el desplazamiento sin chasis met\u00e1lico que hiciera de mediador entre mi propio cuerpo y el resto del paisaje, hac\u00eda que \u00e9ste se me ofreciera, como nunca antes, al alcance casi de mi mano. Era como estar en una de esas salas de cine tridimensionales que te convierten en parte integrante y activa de la pel\u00edcula, borrando la frontera espacial entre el propio cuerpo y el objeto en cuesti\u00f3n. En mi caso, adem\u00e1s, ese objeto era un paisaje de infarto en el que una carretera lisa y serpenteante trataba de camuflarse en la oscuridad de la noche pero, traicionada por la luz de la luna llena, que colgaba de un cielo insolentemente limpio y estrellado, se ve\u00eda obligada a emerger y nos se\u00f1alaba el camino hacia la playa, en medio de una llanura salpicada a lo lejos por fantasmag\u00f3ricas elevaciones que apenas se intu\u00edan al principio del viaje y que, a medida que la noche se hac\u00eda peque\u00f1a en brazos del nuevo d\u00eda, se nos fueron mostrando en toda su encantadora brevedad. \u00a1Jam\u00e1s una autov\u00eda me hab\u00eda parecido tan bonita y sugerente! Y, como Jaime olvid\u00f3 el juego de transmisores que me dijo tendr\u00eda preparado, tambi\u00e9n pude vivir esa extra\u00f1a sensaci\u00f3n de saberme acompa\u00f1ada y, al mismo tiempo, tremendamente sola. M\u00aa Luisa ten\u00eda raz\u00f3n. Era emocionante, no recordaba cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez, pero ahora estaba a solas conmigo misma, sola dentro de mi cuerpo primero, y sola dentro del paisaje despu\u00e9s, como si todos, paisaje, sentimientos y cuerpo, fueran una misma cosa capaz, no obstante, de desdoblarse a escalas diferentes, m\u00e1s peque\u00f1as, al modo de esas mu\u00f1ecas rusas que se van tragando las unas a las otras.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Adem\u00e1s, por primera vez en mucho tiempo, no pod\u00eda pensar. No hab\u00eda lugar para las abstracciones. Toda la energ\u00eda estaba concentrada en sentir, como si el cuerpo entero se hubiera convertido, sin m\u00e1s, en una extensa piel. Piel por dentro y piel por fuera, y sentir y sentir&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Ya se sabe que la vivencia del tiempo tiene un componente psicol\u00f3gico del que a veces es muy dif\u00edcil sustraerse y, cuando todo el cuerpo se vuelve piel, no es dif\u00edcil, simplemente es imposible. Por eso me sorprend\u00ed mucho cuando Jaime aminor\u00f3 la velocidad de su Harley y enfilamos un camino de tierra: \u00a1apenas quedaban unos pocos minutos para llegar! Pero, si era una trayectoria de algo m\u00e1s de una hora y yo cre\u00eda haber vivido tan s\u00f3lo unos instantes, \u00bfqu\u00e9 parte del viaje me hab\u00eda perdido? Entonces ca\u00ed en la cuenta de que el m\u00edo hab\u00eda sido un viaje paralelo, en esa dimensi\u00f3n subjetiva del tiempo, y trat\u00e9 de recuperarme lo m\u00e1s deprisa posible porque, al bajar de la moto, mi soledad se esfumaba y volv\u00eda a estar en compa\u00f1\u00eda de Jaime, lo que por otra parte me apetec\u00eda como siempre.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>El paisaje, por su parte, se empe\u00f1aba en permanecer. Segu\u00eda siendo igual de apabullante y de envolvente, y decidimos sentarnos en la arena<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>y abrazarnos debajo de un sol lejano y diminuto que lo te\u00f1\u00eda todo de violeta y colorado, y que, m\u00e1s que el astro rey, parec\u00eda la huella de un puntero l\u00e1ser. Pero ese sol peque\u00f1ito crec\u00eda por momentos y cuanto m\u00e1s grande parec\u00eda \u00e9l, m\u00e1s peque\u00f1os nos sent\u00edamos nosotros y entonces nos parec\u00eda que el \u00fanico alivio era apretujarnos m\u00e1s y m\u00e1s&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Lo \u00faltimo que recuerdo fue la proposici\u00f3n de Jaime de aprovechar mi nueva conquista para ir a Ping\u00fcino, la concentraci\u00f3n motera de invierno, que se celebra cada mes de enero. Acept\u00e9, me apetec\u00eda conocer Valladolid. El resto del d\u00eda est\u00e1 casi perdido. Mi memoria sabr\u00e1 por qu\u00e9. Yo solo puedo especular pero he decidido dejar de hacerlo porque aqu\u00e9llos fueron los \u00faltimos momentos en los que sent\u00ed la Felicidad, as\u00ed con may\u00fasculas, y ahora que Jaime ya no puede estar conmigo y que esa palabra, Ping\u00fcino, se resiste a desdibujarse en mi memoria, como s\u00ed ocurri\u00f3 con el resto del d\u00eda, ahora la utilizo como si \u00e9l me la enviara desde la nada, desde el cielo o desde donde quiera que est\u00e9 y fuera la llave capaz de devolverme<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>la libertad perdida. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Por eso, ahora pienso en los ping\u00fcinos y vengo al acuario todos los d\u00edas para ver si puedo aprender algo. Y por eso, desde ahora, las aves ya no me dan ni l\u00e1stima ni asco. Como ellas, aprender\u00e9 a vivir sin manos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca me hab\u00eda fijado en los ping\u00fcinos. En general nunca me han gustado las aves. Es un asco que arrastro desde peque\u00f1a y que est\u00e1 irremediablemente unido al recuerdo de mi hermano.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=1040\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1040"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1040\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}