{"id":112,"date":"2009-02-09T09:56:35","date_gmt":"2009-02-09T08:56:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=112"},"modified":"2009-02-09T09:56:35","modified_gmt":"2009-02-09T08:56:35","slug":"6-espacio-vital-por-francisco-voltaire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=112","title":{"rendered":"6- Espacio vital. Por Francisco Voltaire"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">En casa de mis padres hab\u00eda dos enormes armarios de cuatro cuerpos cada uno. Todo empez\u00f3 cuando ten\u00eda seis o siete a\u00f1os m\u00e1s o menos. Me aficion\u00e9 por entonces a esconderme en los armarios. <!--more-->Me met\u00eda all\u00ed entre abrigos y pantalones y cerraba la puerta mientras mi madre hac\u00eda las cosas de la casa. Ella sab\u00eda perfectamente en donde estaba y dejaba que me escondiera, puesto que la broma de hacerme el desaparecido la primera vez ya hab\u00eda ocurrido hac\u00eda tiempo y despu\u00e9s de aquella primera vez que ni siquiera recuerdo, esto se viv\u00eda como algo normal en mi familia, ya que adem\u00e1s est\u00e1bamos acostumbrados a gastarnos bromas los unos a los otros y siempre and\u00e1bamos as\u00ed. \u00c9ramos muy felices. Mi madre por ejemplo, muchas veces se hac\u00eda la muerta. Se tumbaba en una alfombra con los ojos cerrados y permanec\u00eda completamente inm\u00f3vil durante un buen rato. Cuando yo llegaba a su lado ni se inmutaba. Yo empezaba a llamarla y no me contestaba. Incluso intentaba hacerle cosquillas, pero curiosamente era inmune a esto y consegu\u00eda aguantarse sin mover ni un pelo. Yo durante muchos a\u00f1os me he cre\u00eddo tambi\u00e9n inmune a las cosquillas, pero con el tiempo me he dado cuenta de que depende de la persona que me las haga. Tambi\u00e9n mi padre era aficionado a las bromas y a veces se sal\u00eda al descansillo de la escalera sin que nadie se enterara durante una o dos horas y entonces mi madre se pon\u00eda muy nerviosa y empez\u00e1bamos a buscarle por toda la casa hasta que, cuando le d\u00e1bamos por perdido, aparec\u00eda haciendo como si no hubiera pasado nada. A veces mi padre era capaz de estarse escondido hasta un d\u00eda entero. \u00c9ramos as\u00ed. Recuerdo cuando nos instalaron en el portal el portero el\u00e9ctrico. Al principio nos pas\u00e1bamos el d\u00eda gastando bromas con \u00e9l. Llamando y qued\u00e1ndonos en silencio o fingiendo la voz y cosas parecidas. Hasta que la novedad pas\u00f3 estuvimos un tiempo divirti\u00e9ndonos con aquel invento. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0 <\/span>Mi madre y yo le hac\u00edamos muchas veces la petaca en la cama a mi padre. Le sentaba fatal y eso era lo que m\u00e1s gracia nos hac\u00eda. Un d\u00eda, en el que consegu\u00ed algunas herramientas, como era muy habilidoso, logr\u00e9 desmontar el<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>picaporte de dentro de la puerta del ba\u00f1o. Mi padre entr\u00f3 con el peri\u00f3dico debajo del brazo, como hac\u00eda siempre, dispuesto a pasarse media hora sentado en la taza leyendo. Cuando ya estaba dentro del ba\u00f1o, yo que estaba muy atento, empuj\u00e9 la puerta con toda mi fuerza una vez que \u00e9l estuvo sentado en la taza, con lo cual la puerta qued\u00f3 cerrada. \u00c9l intent\u00f3 abrir pero como no hab\u00eda picaporte, se dio cuenta de que era imposible y empez\u00f3 a gritar para que le sac\u00e1ramos de all\u00ed ya que adem\u00e1s ten\u00eda un poco de claustrofobia. Mi madre y yo en el pasillo, nos pasamos casi media hora partidos de risa dici\u00e9ndole tonter\u00edas a gritos. A\u00fan me sonr\u00edo al recordarlo. Un d\u00eda, sin ninguna explicaci\u00f3n, mi padre se fue de casa y no volv\u00ed a verle nunca m\u00e1s. Esto, que al principio pudiera parecerlo, no fue una broma y a veces todav\u00eda hoy me pregunto como es posible que se fuera as\u00ed. Pero mi especialidad era el esconderme en aquel enorme armario de cuatro cuerpos. Seg\u00fan fui creciendo, el armario se me iba quedando peque\u00f1o, pero desarroll\u00e9 la habilidad de plegarme, poniendo las rodillas totalmente dobladas a la altura de la boca. Me gustaba aquella oscuridad desde la que escuchaba a mi madre trastear por la casa. Lo mejor era cuando ven\u00edan visitas. Yo saludaba muy educado a todos y a continuaci\u00f3n me escond\u00eda en el armario. Mi madre les dec\u00eda que me hab\u00eda ido a mi cuarto a jugar, pero all\u00ed estaba plegado sobre mi mismo en la oscuridad. Algunas veces llegaba el momento de ense\u00f1ar la casa y cuando pasaban a la habitaci\u00f3n en donde yo estaba, el coraz\u00f3n se me aceleraba al m\u00e1ximo y parec\u00eda que se me iba a salir por la boca. Ella les dec\u00eda: \u201cesta es mi habitaci\u00f3n\u201d, y yo all\u00ed estaba, aguant\u00e1ndome la respiraci\u00f3n para que no se dieran cuenta de nada. Luego, cuando ya se iban, sal\u00eda a despedirles y algunas veces alguien me dec\u00eda que ten\u00eda los ojos raros o algo parecido. Sin duda era debido a la oscuridad. Tambi\u00e9n me acuerdo de que mi madre lloraba a veces. Yo no me atrev\u00eda a preguntarle el motivo, pero lloraba durante unos minutos; luego se le pasaba. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Me gusta recordar todas aquellas peque\u00f1as cosas de mi infancia y adolescencia. De todo esto hace ya tantos a\u00f1os que se me deber\u00eda haber olvidado, pero de vez en cuando me viene a la memoria como ha ocurrido hoy por ejemplo. Y he querido escribirlo todo, para que no se pierda en el olvido, aprovechando que aqu\u00ed me recomiendan que escriba. Hace unos meses fue mi cumplea\u00f1os. He cumplido cuarenta y seis a\u00f1os y vinieron a casa varias personas de la familia y algunos amigos a felicitarme. Tenemos una bonita casa con un agradable jard\u00edn y como hac\u00eda buen tiempo nos salimos a merendar todos al aire libre. Yo a pesar de los a\u00f1os, no he cambiado en nada y sigo exactamente igual. Tengo la sensaci\u00f3n de que soy el mismo de siempre. Da lo mismo el que pasen cuarenta a\u00f1os. Siempre siento que mi personalidad o mi \u201cyo\u201d como dicen los psic\u00f3logos, sigue siendo el mismo, inalterado a pesar del paso del tiempo. Y por eso contin\u00fao con mis mismas aficiones. En un momento en el que todos estaban distra\u00eddos charlando animadamente en el jard\u00edn, me fui al dormitorio y me escond\u00ed en el armario. Estuve all\u00ed casi una hora en silencio escuch\u00e1ndoles hablar, ya que tom\u00e9 la precauci\u00f3n de dejar abierta la ventana de la habitaci\u00f3n. Y cuando consider\u00e9 que ya hab\u00eda pasado un tiempo prudencial, sal\u00ed de all\u00ed. Me acerqu\u00e9 a ellos, intentando disimular que la luz me molestaba mucho. Nadie se dio cuenta de nada y la tarde termin\u00f3 de forma agradable. S\u00f3lo mi mujer sabe mi secreto. Lo sabe pero jam\u00e1s lo comenta conmigo ni con nadie. Nunca habla conmigo de este<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>asunto del armario, aunque algunas veces, cuando acabo de salir, a parte de que cojeo durante unos minutos porque me duelen mucho las piernas, me dice que estoy muy p\u00e1lido, aunque yo siempre digo que no pasa nada. Ella tiene toda la raz\u00f3n, ya que desde hace unos meses me ocurre que cuando llevo veinte o treinta minutos sentado encima de los cajones de la ropa interior con la puerta cerrada y las piernas totalmente dobladas me mareo. Al principio no le di importancia, ya que pens\u00e9 que podr\u00eda ser porque hab\u00edamos cambiado de marca de naftalina, pero me asust\u00e9 mucho cuando una de las veces perd\u00ed el conocimiento. Estuve sin sentido unos diez minutos, luego se me pas\u00f3 y sal\u00ed sin mayores problemas. Pero al cabo de unos d\u00edas me volvi\u00f3 a ocurrir, y desde entonces ya me ha pasado esto unas cinco o seis veces. Yo no quiero darle importancia ya que no soy nada hipondr\u00edaco, pero s\u00e9 que no es normal el perder el conocimiento salvo en algunas iglesias. Por eso he tomado mis medidas y tengo escondido en el armario, aparte de la linterna, una botella de agua (no se pueden ni imaginar el calor que hace en el armario en verano y la sed que se puede llegar a pasar), la radio de pilas con auriculares y unos caramelos por si acaso vuelvo a sentir que me mareo y con el dulce se me pasa. Pero no es la primera vez que me ocurre alg\u00fan percance dentro del armario. Un d\u00eda se me salieron del bolsillo del pantal\u00f3n unas monedas sueltas. Se colaron por entre las maderas de los cajones, y met\u00ed la mano para intentar recuperarlas, con tan mala suerte que, no s\u00e9 como, me fractur\u00e9 una falange de un dedo de la mano izquierda. Se debi\u00f3 a que el hueco por el que met\u00ed la mano era tan estrecho, que cuando intent\u00e9 sacarla no pod\u00eda, y al dar un tir\u00f3n fuerte, not\u00e9 como el dedo me cruj\u00eda. Aquel d\u00eda tambi\u00e9n me mare\u00e9 del dolor, pero me repuse y sal\u00ed intentando disimular. Mi mujer no se enter\u00f3 de nada y la \u00fanica molestia fue que tuve que pasarme casi un mes sujetando junto al dedo, a modo de escayola, un bol\u00edgrafo para disimular. Nadie se dio cuenta de que siempre iba se\u00f1alando con el dedo y con un bol\u00edgrafo. Al final se cur\u00f3 sin ning\u00fan problema y todo pas\u00f3, porque todo termina siempre pasando. Adem\u00e1s tampoco es tan raro el ver a personas que van por la calle con un bol\u00edgrafo en la mano.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0 <\/span>Me molesta mucho la costumbre que tiene la gente de decir, cuando un homosexual reconoce p\u00fablicamente su condici\u00f3n, el que \u201cha salido del armario\u201d. Yo entro y salgo de los armarios a diario y sin embargo no me considero homosexual. S\u00e9 que si se lo contara a alguien, ser\u00eda este el primer chiste que se le ocurrir\u00eda. Por eso no se lo cuento nunca a nadie. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0 <\/span>En el trabajo siempre me ha ido muy bien. Soy delineante y junto con un arquitecto y dos ingenieros, montamos una empresa dedicada a la fabricaci\u00f3n de refugios at\u00f3micos. Vend\u00edamos uno, capaz de mantener totalmente aisladas a cinco personas durante un mes, con generador el\u00e9ctrico, calefacci\u00f3n, y hasta televisi\u00f3n. Ganamos mucho dinero en los a\u00f1os en los que este tipo de construcciones, parec\u00edan imprescindibles, pero poco a poco el trabajo fue decayendo, hasta que un d\u00eda, hace cinco o seis a\u00f1os, decidimos cerrar la empresa. Fue una pena, ya que a los pocos meses de cerrar, ocurri\u00f3 un grave atentado que convulsion\u00f3 al mundo, y me pareci\u00f3 que se podr\u00eda haber reavivado el mercado. Gan\u00e9 mucho dinero construyendo refugios y ahora puedo vivir holgadamente con los ahorros de aquellos a\u00f1os. Me preocup\u00e9 por guardar el dinero en lugares muy seguros y rentables. Despu\u00e9s mont\u00e9 una peque\u00f1a f\u00e1brica de casetas de madera para perros, pero por falta de trabajo, tuve que cerrarla. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0 <\/span>Estoy contento porque a pesar de que me han ingresado en este hospital desde donde escribo, ya que se lo pregunt\u00e9 al m\u00e9dico y me dijo que me ir\u00eda muy bien el escribir, he encontrado un lugar en el que esconderme algunos ratos. Se trata de la taquilla en donde guardo la ropa y mis cosas de aseo. Est\u00e1 en la habitaci\u00f3n junto a la cama pero, a pesar de ser algo estrecha, es ideal. Me meto en ella, y cuando entra la enfermera siempre se queda sorprendida de que no est\u00e9 en mi cama. Entonces abre la puerta del cuarto de ba\u00f1o, y como tampoco estoy all\u00ed se va. Esta ma\u00f1ana cuando ha vuelto a mi cuarto me ha dicho: \u201cque raro es usted, he venido antes a tomarle la tensi\u00f3n y no estaba aqu\u00ed. \u00bfD\u00f3nde se ha metido? Porque nadie le ha visto ni salir ni entrar\u201d. Yo me he encogido de hombros haci\u00e9ndome el despistado, y ella prudentemente se ha callado. No tengo ni idea de cuando me dar\u00e1n el alta, pero yo me encuentro perfectamente. Se lo digo todos los d\u00edas al m\u00e9dico que me visita, pero siempre me dice que espere unos d\u00edas m\u00e1s y que siga escribiendo. As\u00ed es que aqu\u00ed estoy. Al menos desde la ventana hay una buena vista y la gente es muy agradable. Mi mujer cuando viene a<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>verme a veces llora porque dice que en cuanto hablo se me nota que estoy igual, pero yo me encuentro perfectamente. La verdad es que es una lata la man\u00eda de los m\u00e9dicos de etiquetar a todo el mundo. Yo soy una persona completamente normal. Qu\u00e9 le vamos a hacer. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En casa de mis padres hab\u00eda dos enormes armarios de cuatro cuerpos cada uno. Todo empez\u00f3 cuando ten\u00eda seis o siete a\u00f1os m\u00e1s o menos. Me aficion\u00e9 por entonces a esconderme en los armarios.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=112\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/112"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}