{"id":132,"date":"2009-02-12T12:55:58","date_gmt":"2009-02-12T11:55:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=132"},"modified":"2009-02-12T12:58:49","modified_gmt":"2009-02-12T11:58:49","slug":"10-homo-sapiens-por-argos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=132","title":{"rendered":"10- Homo sapiens. Por Argos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 2.2pt 0pt 0cm; line-height: 150%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 150%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span style=\"mso-tab-count: 1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Enrique Seijas mira de nuevo su carta de despido y sigue andando sin rumbo fijo por calles y plazas, debe tres meses de hipoteca, acaba de pelearse con su novia Luc\u00eda y a sus treinta a\u00f1os v\u00e9 su porvenir tan negro que solo encuentra refugio en el Caf\u00e9 Santa F\u00e9, <!--more-->observatorio ideal para las miserias de la vida humana, all\u00ed saca una peque\u00f1a libreta e improvisa unos versos, el paso de los a\u00f1os deja escarchas, en las fulguraciones latentes de un cristal, en la met\u00e1fora del r\u00edo, que Herodoto, dej\u00f3 sellado en nuestra propia identidad, el Caf\u00e9 Santa F\u00e9 es un refugio de poetas y bohemios y locos de varia estirpe, obreros en paro, alguna que otra fulana, universitarios, mujeres maltratadas y mujeres que han labrado su propio porvenir con esfuerzo y sacrificio, desesperados de la vida, mea culpa, mea culpa, la vida es como un tango, una milonga, bailada al ritmo de conga twist o vals, la vida es la imagen del misterio, que marca nuestra eterna soledad, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas intent\u00f3 suicidarse hace tres meses por una discusi\u00f3n son su novia cuando estaba de vacaciones en C\u00e1diz, cogi\u00f3 su barca a motor e intent\u00f3 la muerte por ahogamiento, aqu\u00ed en el Caf\u00e9 Santa F\u00e9 tiene Enrique sus mejores amigos, seres entra\u00f1ables que aterrizan en la barra como aves rapaces y utilizan su verborrea para culpar al Gobierno de la crisis y de todos sus males, seres solitarios que juegan al parch\u00eds con la vida y meretrices que intentan llevar algo de felicidad a estos mismos seres tristes y desesperados, mea culpa, mea culpa, el melillense Mohamed vino a Madrid con la ilusi\u00f3n de triunfar como actor, pero lleva desarrollados varios oficios y a\u00fan no ha conseguido que nadie le ayude para actuar en el teatro, mea culpa, mea culpa, como la rama de los crisantemos que alguien dej\u00f3 en una cama de hospital, aquello que somos y lo que fuimos, forma la estela del r\u00edo y su caudal, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas recuerda cuando so\u00f1aba de peque\u00f1o con los Mares del Sur, quer\u00eda ser marino y recorrer el planeta azul, ahora es un triste administrativo en paro, que no puede pagar la hipoteca, que ha roto de nuevo con su novia Luc\u00eda y que volver\u00e1 a pasar la Navidad con sus ancianos padres, en la ciudad peque\u00f1a y atl\u00e1ntica, agobiada por la crisis y el paro, ya tiene el billete de Talgo para viajar a C\u00e1diz, Enrique Seijas piensa que antes muerto que faltar a la final del <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Teatro Falla en Carnaval, pero ahora no sabe que historia contar a sus padres, \u00e9l que tanto hablaba de las maravillas de Madrid, del precioso piso que compart\u00eda con su novia Luc\u00eda, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas acaba de regresar de La Caridad en Asturias, donde ha ganado un certamen de relatos navide\u00f1os y cuenta a sus amigos del Caf\u00e9 Santa F\u00e9 las maravillas de los Lagos de Covadonga y la belleza del paisaje asturiano, mea culpa, mea culpa,algo que gira en ecos supita\u00f1os, ejes binarios de una representaci\u00f3n, una comedia \u00f3 un drama, que los a\u00f1os, marcan su huella al ritmo de la edad, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas piensa que la felicidad es una entelequia, una vieja ramera, mea culpa, mea culpa, como viejos actores secundarios, lanzamos proyectiles incendiarios, siguiendo los senderos del amor, tras navegar por negros estuarios, sentimos la angustia en nuestros labios y perdemos la gu\u00eda y el tim\u00f3n, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas, como Franz Kafka en Praga, lleva muchos a\u00f1os escribiendo un libro donde intenta explicar el Universo, mea culpa, mea culpa, la vida es una esfigie de moneda, refugio de un grabado occipital, la vida es un bravo torbellino, marcado por la triste enfermedad, en el Caf\u00e9 Santa F\u00e9, las conversaciones de los tertulianos invariablemente terminan hablando de mujeres, del Gobierno, de la crisis, de los pol\u00edticos o del f\u00fatbol, el opio de las masas, Bartolom\u00e9 Garc\u00eda es un lud\u00f3pata redomado que juega en todas las pe\u00f1as quiniel\u00edsticas de su barrio y nunca le ha tocado un duro, mientras que Concha su mujer fuma sin parar, seg\u00fan Enrique Seijas, Enrique Seijas duda mucho de la triste condici\u00f3n humana y muchas veces se pregunta sobre el silencio de Dios ante las atrocidades de los humanos, hace poco ha estado en Alcal\u00e1 de Henares visitando la casa de Cervantes y despu\u00e9s ha recorrido la Ruta del Quijote, intentando encontrar en la infinitud de los campos manchegos y en la filosof\u00eda cervantina alg\u00fan consuelo a su<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>malhadada existencia, mea culpa, mea culpa anticorrupci\u00f3n investiga a quienes vendieron en Espa\u00f1a fondos Madoff, dice el diario El Mundo, el Rey Juan Carlos I, llama a los ciudadanos a tirar todos del carro para superar la crisis econ\u00f3mica, en un emotivo mensaje navide\u00f1o, la vida es el viejo calendario, donde el hombre ya encuentra sucesi\u00f3n, meandro de un extra\u00f1o abecedario, la proa y el dintel de un gale\u00f3n, Enrique Seijas cuenta a sus amigos del Caf\u00e9 Santa F\u00e9 su viaje a Praga siguiendo los pasos de su admirado Franz Kafka, un hombre que amaba los deportes, que iba a nadar a la Escuela Civil de nataci\u00f3n del r\u00edo Moldava y remaba en su propia barca llamada Bebedor de Almas. El incipiente escritor que morir\u00eda de tuberculosis, pasaba largos veranos en sanatorios naturistas, en balnearios y le gustaba visitar ciudades como Berl\u00edn, Viena \u00f3 Munich. Franz Kafka era un hombre enamoradizo que buscaba el placer a cualquier precio y aislarse de la triste realidad, de la misma manera que hace Enrique Seijas en el Caf\u00e9 Santa F\u00e9, mea culpa, mea culpa, los cr\u00e9ditos a las familias se desploman en el tercer trimestre, lee Enrique Seijas en el diario El Pa\u00eds, los peri\u00f3dicos son el pasto espiritual de los parados, est\u00e1n hechos para suavizar la cruda realidad, hasta los puticlubs est\u00e1n en crisis dice Juamma el pintor, el futuro ser\u00e1 lo que nosotros queramos profetiza Bartolom\u00e9 Garc\u00eda, conserje jubilado del Museo de Historia de Madrid, mientras que su mujer Concha dice que el mundo es un asco y que todo est\u00e1 podrido, lo puedo decir m\u00e1s alto, pero no m\u00e1s claro, replica su marido, el Banco me ha estafado 30.000 euros en mi plan de pensiones, que si las inversiones en Bolsa, que si la crisis, \u00bf donde est\u00e1 el dinero del Gobierno se\u00f1ores banqueros? \u00bf porqu\u00e9 no llegan los cr\u00e9ditos a las familias?, mea culpa, mea culpa, el paso de los a\u00f1os deja huellas, fulguraciones talladas en un metal, planos y l\u00edneas de lejana estrella, perdida en el espacio sideral, mea culpa, mea culpa, a Enrique Seijas no le llega el sueldo de administrativo y no puede casarse con su novia Luc\u00eda, por culpa de una bronca con ella, intent\u00f3 suicidarse cuando veraneaban en C\u00e1diz, intent\u00f3 suicidarse a mar abierto, at\u00e1ndose una piedra a la cintura, mientras su novia dorm\u00eda, cuando estaba en el fondo del mar se dio cuenta de que pod\u00eda respirar como los peces, como si sus pulmones se hubieran convertido en branquias, su propia novia, experta buceadora lo salv\u00f3 de morir ahogado y el propio Enrique Seijas escribi\u00f3 un relato al que titul\u00f3 La Sirena contando su <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>propia experiencia, mea culpa, mea culpa, a veces se rompen las cuadernas, gime la quilla y azota el temporal y nuestro pobre barco, de puntillas, rompe el codaste y se hunde en lodazal, mea culpa, mea culpa, en el Caf\u00e9 Santa F\u00e9 se refugia la gente ahogada por la crisis, gente buena y corriente, que intenta ser feliz y no joder a su pr\u00f3jimo, a veces suena la m\u00fasica de Los Chungitos y la gente se siente identificada con su ritmo y sus letras que hablan de amor y pasi\u00f3n, Enrique Seijas piensa que hoy solo viven bien los pol\u00edticos, los golfos y los ladrones, gente que ocupan altos cargos administrativos, que conducen Mercedes o BMV, se gastan mil euros en un par de zapatos, trafican con drogas \u00f3 mujeres y no les importa la miseria de su pr\u00f3jimo, la gente del Caf\u00e9 Santa F\u00e9 es gente humilde que no llega a fin de mes, Juamma el pintor, que estuvo veinte a\u00f1os casado con una alemana que le llamaba todos los d\u00edas hijo de puta, hasta que se hart\u00f3 y la cambi\u00f3 por una brasile\u00f1a que le baila la samba y quiere hacer el amor todos los d\u00edas, Juamma tiene una hija peque\u00f1a, est\u00e1 en el paro y quiere emigrar a Londres, no hay felicidad perfecta, la brasile\u00f1a se llama Sonia Regina y le d\u00e1 amor, cari\u00f1o y respeto, mea culpa, mea culpa, con el rumbo al poniente y la galerna, alzada con fulgor de tempestad, todos sabemos que al nacer morimos, solos, desnudos, de forma impersonal, mea culpa, mea culpa, Enrique Seijas quiere comprender el mundo, se pregunta porqu\u00e9 la riqueza est\u00e1 tan mal repartida, porqu\u00e9 los ni\u00f1os mueren de hambre en cualquier parte del mundo, porqu\u00e9 hay ricos que viven en palacios y pobres que viven en chabolas, porque nuestro destino lo rige la casualidad, porqu\u00e9 a unos le toca la Loteria y a otros no, porqu\u00e9 hay seres que mueren j\u00f3venes y otros ancianos, Enrique Seijas no comprende porqu\u00e9 Dios permite las guerras, ni los terremotos, ni los tsunamis, ni las injusticias, mea culpa, mea culpa y alzamos nuestros rostros y gritamos, buscando el amor y la verdad, mientras sentimos la f\u00e9 de los abismos y espacios de una cruda realidad, mea culpa, mea culpa, enfrente del Caf\u00e9 Santa F\u00e9 hay una cl\u00ednica privada y all\u00ed trabaja la novia de Enrique, Luc\u00eda, a veces, cuando est\u00e1n enfadados \u00e9l la v\u00e9 salir con su uniforme de enfermera y saca su peque\u00f1a libreta y le escribe poemas de amor, momentos de ternura, estoy contigo, abrazado al dintel de tu ventana, de la luz de tus ojos soy testigo, cuando brilla silente la ma\u00f1ana, mea culpa, mea culpa, Laura Zu\u00f1iga Huizar, elegida Miss del Estado mexicano de Sinaloa es detenida por la polic\u00eda mexicana como narcotraficante y se encuentra en su piso gran n\u00famero de armas de fuego, Enrique Seijas piensa que hay gente que por dinero \u00f3 ambici\u00f3n puede ver truncado su destino, como su amigo Rodrigo Escalera que est\u00e1 en la c\u00e1rcel por robar una moto Harley de alta cilindrada, Enrique Seijas piensa que dentro de tres d\u00edas ir\u00e1 a la estaci\u00f3n de Atocha y montar\u00e1 en el tren Talgo que le llevar\u00e1 a C\u00e1diz donde recorrer\u00e1 los lugares de su infancia, el barrio de la Vi\u00f1a, que tantas veces visit\u00f3 durante el Carnaval, la playa de la Victoria, la Caleta, el Estadio Ram\u00f3n de Carranza, Enrique Seijas de ni\u00f1o, desde su casa en Puerta Tierra so\u00f1aba con ser marino, pronto saludar\u00e1 a sus viejos amigos, Pepe Canales que se gana la vida como cantaor flamenco, Paco Jurado que desde que estuvo en la mili no se quita el vicio del tabaco y la bebida y tantos otros, que como \u00e9l, vieron morir sus sue\u00f1os infantiles y vagan de un lugar para otro, sin rumbo fijo, con la misma angustia que sinti\u00f3 Jes\u00fas en el huerto de Getseman\u00ed, con un destino incierto, deseando que esta crisis acabe de una vez, que Barack Obama ayude a salvar el mundo, que el cambio clim\u00e1tico no nos lleve a todos por delante, que un Presidente americano como Bush no nos amargue de nuevo la vida con sus guerras y sus armas de destrucci\u00f3n masiva, que los ni\u00f1os no mueran de hambre, que se descubra una vacuna contra el sida y el c\u00e1ncer, que no haya tantas mujeres maltratadas, que los vecinos nos d\u00e9n los buenos d\u00edas, que haya trabajo para todos, que los tertulianos del Caf\u00e9 Santa F\u00e9 no seamos escombros de una cultura muerta, parias de una sociedad que aisla a los pobres en ghetos inmundos, sino seres humanos capaces de encontrar la paz, el amor y la felicidad\u2026<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Enrique Seijas mira de nuevo su carta de despido y sigue andando sin rumbo fijo por calles y plazas, debe tres meses de hipoteca, acaba de pelearse con su novia Luc\u00eda y a sus treinta a\u00f1os v\u00e9 su porvenir tan negro que solo encuentra refugio en el Caf\u00e9 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