{"id":158,"date":"2009-02-18T21:20:44","date_gmt":"2009-02-18T20:20:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=158"},"modified":"2009-02-18T22:31:26","modified_gmt":"2009-02-18T21:31:26","slug":"15-la-magia-de-una-brisa-nocturna-por-barbara-toledo-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=158","title":{"rendered":"15-La magia de una brisa nocturna. Por B\u00e1rbara Toledo Madrid"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Carla se acomod\u00f3 en la mullida luna menguante, con los pies desnudos colgando hacia el infinito, balance\u00e1ndose juguetones. <!--more-->Sol\u00eda sentarse all\u00ed, sola, en las noches en las que alguna brisa traviesa cosquilleaba sus orejas puntiagudas impidi\u00e9ndole dormir, y desde aquel privilegiado mirador, envuelta en un velo de estrellas, contemplaba la Tierra a trav\u00e9s sus verdes ojos redondeados. Le gustaba especialmente observar a los humanos, esos seres \u00fanicos, libres y en su mayor\u00eda atormentados por preocupaciones dif\u00edcilmente comprensibles para Carla, que a\u00fan era una hada joven e inexperta.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Aquella noche se hab\u00eda fijado en un humano en particular. Se hallaba tambi\u00e9n sentado a cierta altura, con los pies colgando, como ella, pero en lugar de sobre un asiento confortable, se encontraba sobre el pretil de la azotea de un edificio de veintitr\u00e9s plantas. El hombre, de aspecto desali\u00f1ado, vest\u00eda una especie de pijama azul marino de chaqueta abotonada, con un ancla dorada y enorme bordada sobre el pecho, y se hab\u00eda quitado los zapatos, dejando al descubierto unos ra\u00eddos calcetines tambi\u00e9n de color azul. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Carla adoraba a los humanos. Era capaz de pasarse horas y horas embelesada, mir\u00e1ndoles, empap\u00e1ndose de los detalles de sus estilos de vida, tan diversos. Sus a menudo imprevisibles comportamientos le resultaban fascinantes y, con el tiempo, hab\u00eda aprendido que observarlos era la mejor manera de llegar a conocerlos y por lo tanto, la mejor manera de ayudarlos. Al fin y al cabo \u00e9sa era su misi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Aquel humano en particular parec\u00eda ser var\u00f3n, aunque desde aquella distancia Carla no estaba muy segura de ello. Ten\u00eda el cabello parecido al suyo: muy rubio, ondulado, por encima de los hombros y alborotado en un amasijo de bucles. Sin embargo, su cuerpo era fornido y atl\u00e9tico y tras contemplarlo un rato, Carla concluy\u00f3 que por la anchura de sus espaldas y por el grosor de su cuello, se trataba, ciertamente, de un humano var\u00f3n. Durante un buen rato lo examin\u00f3 con curiosidad, atenta a todos sus gestos y estudiando cada uno de sus movimientos. El humano permanec\u00eda casi todo el tiempo con la cabeza gacha y de vez en cuando alzaba los ojos al cielo clavando su mirada en la luna, mostr\u00e1ndole la tristeza acuosa de sus ojos casta\u00f1os. Tan fijamente miraba que Carla temi\u00f3 que pudiera descubrirla, all\u00ed sentada, fisgoneando, espi\u00e1ndole furtiva en mitad de la noche, pero desterr\u00f3 enseguida esa idea al recordar las palabras de su maestra, aquellas que tantas veces hab\u00eda escuchado desde el comienzo del primer curso: \u201cTranquilas: no es posible que los humanos nos vean desde la Tierra y cuando nosotras estemos ah\u00ed abajo, junto ellos, nuestra forma no corp\u00f3rea tambi\u00e9n har\u00e1 imposible que puedan distinguirnos\u201d. Carla arrug\u00f3 su naricilla respingona y pecosa, y sacudi\u00f3 la cabeza. Qu\u00e9 tonta. A veces se olvidaba hasta de las lecciones m\u00e1s b\u00e1sicas. Se encontraba absorta en estos pensamientos cuando el humano, de pronto, enterr\u00f3 su rostro entre las manos, fuertes y poderosas, y su torso comenz\u00f3 a agitarse sutilmente. Carla a\u00fan estaba en periodo de formaci\u00f3n, pero ya en sus clases de iniciaci\u00f3n, cuando s\u00f3lo era una larva fe\u00facha a la que a\u00fan no le hab\u00edan crecido sus hermosas alas aterciopeladas, les hab\u00edan contado que el humano var\u00f3n, salvo espec\u00edmenes particulares, llora en muy contadas ocasiones, y cuando lo hace, es porque el sentimiento es tan fuerte que a su alma le resulta imposible contenerlo dentro del cuerpo y ha de licuarlo para dejarlo salir. As\u00ed que aquel hombre sentado a solas en la oscuridad, a m\u00e1s de setenta metros del suelo sobre la azotea de aquel edificio, y con el rostro surcado por las l\u00e1grimas, deb\u00eda necesitar con apremio su ayuda. Cuando Carla fue consciente de ello, una emoci\u00f3n ins\u00f3lita embarg\u00f3 su cuerpecillo menudo y la hizo estremecer: aqu\u00e9lla pod\u00eda ser la primera de sus misiones, la primera de sus pr\u00e1cticas reales en solitario. Una vez aprobado cuarto curso, estaba autorizada a bajar a la Tierra, no m\u00e1s de una vez por semana, eso s\u00ed, a ofrecer su ayuda a un humano si resultaba necesario. As\u00ed que se puso en pie de un salto, formando un \u00e1ngulo exacto de cuarenta y cinco grados con las piernas, cruz\u00f3 sus delgados brazos sobre el pecho, tal y como hab\u00eda hecho una y otra vez en el m\u00f3dulo pr\u00e1ctico, y despleg\u00f3 sus alas transparentes agit\u00e1ndolas tan r\u00e1pido como pudo, ayudada por el viento ondulante y amable de la noche. Aunque las hadas aprenden a volar por s\u00ed solas en cuanto sus alas se desarrollan, la transformaci\u00f3n en brisa nocturna, requiere de mucha m\u00e1s pr\u00e1ctica, pues debe realizarse un movimiento rapid\u00edsimo y arm\u00f3nico cuya perfecci\u00f3n s\u00f3lo alcanzan las hadas m\u00e1s experimentadas. Sin embargo, Carla, a sus tres a\u00f1os, era ya considerada una adulta joven, y hab\u00eda realizado su metamorfosis temporal en numerosas ocasiones, aunque siempre bajo la supervisi\u00f3n de una monitora. Un cosquilleo sacudi\u00f3 suavemente su est\u00f3mago mientras, emocionada, descend\u00eda a gran velocidad hacia la Tierra. Por un momento, incluso tuvo miedo de marearse, pero aquella era su gran noche y no pod\u00eda bajo ning\u00fan concepto permitirse flaqueza alguna. Cuando se hallaba a unos cien metros de la azotea, la distancia establecida en la normativa, Carla se detuvo delicadamente, permaneci\u00f3 flotando en el aire y se prepar\u00f3 para la gran transformaci\u00f3n. Alete\u00f3 a velocidad m\u00e1xima, girando sobre s\u00ed misma con los ojos cerrados hasta que sinti\u00f3 c\u00f3mo su cuerpo flu\u00eda convertido en una tenue brisa azulada. Con aquella apariencia et\u00e9rea pod\u00eda acercarse al humano sin temor alguno a que \u00e9ste pudiera verla y se asustara, como le ocurri\u00f3 una vez a su amiga Mirta, en una de sus primeras misiones, hecho que origin\u00f3 que tuviera que repetir cuarto curso y que le prohibieran las bajadas a la Tierra hasta despu\u00e9s de su graduaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Pas\u00f3 muy cerca del rostro del hombre, provocando que su cabello se agitara y que \u00e9l hundiera una mano en sus rizos para apartarlos de la frente y devolverlos a su sitio. Carla se coloc\u00f3 junto a \u00e9l, en aquel pretil, y percibi\u00f3 su olor a profunda melancol\u00eda. Como todo el mundo sabe, las hadas son capaces de oler las emociones humanas. Al principio, cuesta mucho acostumbrarse, pues en la Tierra se respira una mezcla tan variada de aromas que resulta embriagadora e incluso mareante, pero luego, cuando una aprende a discernirlos, a clasificarlos y a interpretarlos, esta cualidad resulta extremadamente \u00fatil para evaluar y catalogar cada situaci\u00f3n concreta. Sin embargo, lo que Carla respiraba en aquel instante, era mucho m\u00e1s que mera melancol\u00eda: se trataba de un dolor intenso, voraz, una tristeza desgarradora como jam\u00e1s hab\u00eda percibido.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00ad\u00ad\u2014Laura\u2026 \u2014musit\u00f3 el humano mirando de nuevo al cielo\u2014. Laura, no puedo soportarlo, mi amor. Lo siento. Lo he intentado pero no puedo m\u00e1s. No puedo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-tab-count: 1;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Carla roz\u00f3 la frente del humano y trat\u00f3 de concentrarse en los pensamientos que se revolv\u00edan, turbulentos, en su interior. Visualiz\u00f3 el coche y el acantilado. Visualiz\u00f3 la intensa lluvia y el derrapar de los neum\u00e1ticos en una curva cerrada. Y visualiz\u00f3 tambi\u00e9n a Laura, tremendamente p\u00e1lida, tratando de proteger su cabeza a la espera del terrible impacto. Conmovida, Carla revolote\u00f3 alrededor del hombre acarici\u00e1ndole amorosamente las mejillas y enrosc\u00e1ndose mimosa en su cuello. \u00c9l percibi\u00f3 la dulzura de aquella brisa c\u00e1lida en la noche y cerr\u00f3 los ojos.<\/span><\/p>\n<p class=\"Prrafodelista\" style=\"margin: 0cm 0cm 10pt 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">\u2014A veces incluso creo sentirte a mi lado, como ahora, mi amor \u2014sonri\u00f3 d\u00e9bilmente\u2014. Pero t\u00fa ya no est\u00e1s, Laura, y yo no puedo, de verdad que no puedo seguir aqu\u00ed sin ti. No quiero hacerlo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">De repente, el llanto del humano ces\u00f3 y su rostro pareci\u00f3 cubrirse con una m\u00e1scara inexpresiva y g\u00e9lida. Se levant\u00f3 con lentitud y se qued\u00f3 de pie, sobre el pretil, mirando fijamente las lucecillas min\u00fasculas que iban y ven\u00edan, muy lejos, all\u00e1 abajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Carla comprendi\u00f3 al instante lo que estaba a punto de suceder. Se abalanz\u00f3 con todas sus fuerzas sobre el pecho del hombre, en un remolino que le hizo tambalearse lo suficiente como para perder el equilibrio y caer de espaldas al suelo de la azotea.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u2014Maldita sea \u2014mascull\u00f3. La ca\u00edda origin\u00f3 que sobre su pecho, que sub\u00eda y bajaba agitado, quedara al descubierto una medalla ovalada de plata. En ella pod\u00eda distinguirse la serigraf\u00eda de un retrato. Carla se fij\u00f3 bien en ella: se trataba de un cachorro humano, la carita regordeta de un beb\u00e9 peque\u00f1o y sonriente. Ten\u00eda que pensar deprisa. Necesitaba saber algo m\u00e1s, as\u00ed que permaneci\u00f3 muy quieta, aguzando el o\u00eddo, concentr\u00e1ndose en su olfato, tanteando en su intuici\u00f3n\u2026 y de pronto lo escuch\u00f3. S\u00ed. Una vocecita aguda y lejana, gorgoritos de alborozo provenientes de unos pisos m\u00e1s abajo. En aquel momento Carla vio c\u00f3mo el hombre se levantaba del suelo, aturdido a\u00fan por lo absurdo de su ca\u00edda, y pon\u00eda de nuevo uno de sus pies en el escal\u00f3n de la azotea. No hab\u00eda tiempo que perder. Sin pens\u00e1rselo dos veces comenz\u00f3 a descender, con viveza, intentando dirigir su vuelo hacia el foco de aquel infantil soniquete, cada vez m\u00e1s pr\u00f3ximo. Se detuvo en seco, en una gr\u00e1cil pirueta, a la altura de la d\u00e9cima planta y por fin la vio, en su cuna de cerezo, una hermosa ni\u00f1a que agitaba feliz un peque\u00f1o elefante de peluche azul con un sonajero en forma de bola pegado al final de la trompa. Golpeaba el juguete con torpeza contra los barrotes de la cuna y profer\u00eda un sinf\u00edn de grititos satisfechos al escuchar el vibrante murmullo del sonajero. Dicen que la suerte acompa\u00f1a a las hadas all\u00e1 donde vayan, y debi\u00f3 ser ella, sin duda, quien permiti\u00f3 aquella noche que la ventana del cuarto en el que se encontraba la peque\u00f1a permaneciera ligeramente entornada. Carla se alej\u00f3 unos metros para tomar carrerilla, gir\u00f3 y gir\u00f3 hasta formar una corriente en espiral, y acelerando, se dirigi\u00f3 rauda hacia el cristal golpe\u00e1ndolo con \u00edmpetu suficiente como para abrir del todo una de las hojas y hacerla chocar contra la pared del cuarto. La peque\u00f1a, sobresaltada, comenz\u00f3 a llorar con fuerza y Carla se enred\u00f3 en los sonidos que brotaban de su garganta y se esparc\u00edan flotando en el aire. Los abraz\u00f3, los absorbi\u00f3 e impregnada en ellos se elev\u00f3 velozmente, de nuevo hacia la azotea desde la que el humano estaba a punto de saltar al vac\u00edo mientras murmuraba con la mirada perdida:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u2014Te quiero, Laura, te quiero\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Pero Carla a\u00fan tuvo tiempo de posarse delicadamente sobre uno de sus hombros y comenz\u00f3 a soplar muy flojito junto a su oreja, vertiendo en su interior las notas del llanto de la peque\u00f1a. El hombre abri\u00f3 de par en par los ojos, s\u00fabitamente, como si despertara, confundido, de un mal sue\u00f1o, y la joven hada se traslad\u00f3 al hombro contrario, repitiendo el leve soplido en la otra oreja. El rostro del humano palideci\u00f3, baj\u00f3 raudo del pretil, temblando, con la angustia oprimi\u00e9ndole el est\u00f3mago, y Carla lo sigui\u00f3 mientras bajaba a toda prisa, desesperado, hasta su piso, sin esperar el ascensor siquiera. Corri\u00f3 hacia el dormitorio de la peque\u00f1a Alba, que continuaba llorando asustada, sujetando a\u00fan con firmeza a su elefantito azul. La tom\u00f3 entre sus brazos, meci\u00e9ndola, derramando sobre ella arrullos y palabras de miel, y la ni\u00f1a se calm\u00f3 de inmediato,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>alzando sus manos diminutas hacia la nariz de su padre. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u2014Perd\u00f3name\u2026 \u2014dijo besando dulcemente sus deditos\u2014. \u00bfQu\u00e9 es lo que me ha pasado?&#8230; Oh, Dios m\u00edo. Lo siento. Lo siento\u2026 Jam\u00e1s volver\u00e1 a suceder, mi cielo. Pap\u00e1 estar\u00e1 siempre contigo. Te lo prometo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 36pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Y estrech\u00f3 contra su pecho a aquel peque\u00f1o pedazo de s\u00ed mismo, y de Laura, de su Laura, que parec\u00eda contemplarles con ternura desde la fotograf\u00eda de la c\u00f3moda, mientras Carla se deslizaba sobre el sonajero del elefantito azul para inducir su alegre sonido, haciendo que el brillo prodigioso de la ilusi\u00f3n iluminara los ojos de Alba, el coraz\u00f3n del humano y la habitaci\u00f3n entera. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carla se acomod\u00f3 en la mullida luna menguante, con los pies desnudos colgando hacia el infinito, balance\u00e1ndose juguetones.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=158\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}