{"id":236,"date":"2009-03-03T13:08:56","date_gmt":"2009-03-03T12:08:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=236"},"modified":"2009-03-03T13:09:23","modified_gmt":"2009-03-03T12:09:23","slug":"30-nunca-fuera-de-casa-por-bufonati","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=236","title":{"rendered":"30-Nunca fuera de casa. Por Bufonati"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: right;\" align=\"right\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00abNunca te emborraches fuera de casa\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: right;\" align=\"right\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Jack Kerouac.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La idea era buena en un principio, recuerdo: estudiar en la universidad letras, literatura y gram\u00e1tica castellanas, aprender con cierta soltura un segundo o tercer idioma incluso, viajar al menos una vez al a\u00f1o al extranjero sin repetir los continentes y hasta donde lo permitiese el dinero siempre escaso y luego escribir, primero en un cuaderno foliado, luego en una Olivetti autom\u00e1tica y posteriormente en un port\u00e1til de \u00faltima generaci\u00f3n. Pero la pr\u00e1ctica es otra cosa.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">So\u00f1ar es f\u00e1cil, vivir de los recuerdos es posible con un buen suplemento de f\u00f3sforo; pero como dice mi hermano, que fue siempre<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>un avaro arribista pol\u00edtico,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>que no dud\u00f3 en cambiarse de chaqueta las veces que hizo falta para seguir en el poder y lucrarse con m\u00e1s comodidad, a veces no basta con buenas palabras, ni siquiera con buenas intenciones. La vida es otra cosa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Son casi las dos de la madrugada y no tengo atisbo de sue\u00f1o, nunca tengo sue\u00f1o a esta hora porque llevo un a\u00f1o viviendo sin horarios. Mi hermano se sirve otra copa que al resplandor amarillento de la l\u00e1mpara de pie que hay a su lado parece un brebaje de hechicero. Imagino que suena mi m\u00f3vil, abandonado sobre el televisor y se pone a bailar con un gracioso zumbido, lo dese\u00f3 como si de ello dependiese mi vida; pero soy consciente que nadie lo har\u00e1 sonar, mucho menos a esta hora. Mi mujer hace meses que no me llama y respecto a mi hijo supongo que ha terminado la educaci\u00f3n primaria, debe de estar acabando el curso estos d\u00edas y prepar\u00e1ndose para iniciar las vacaciones estivales junto a su nuevo padre, quiz\u00e1s viajen este verano a Los Estados Unidos, a Nueva York, o quiz\u00e1s a Orlando. Hace s\u00f3lo un par a\u00f1os lo ten\u00eda todo, o al menos, el andamiaje suficiente para ser feliz. Un chalet junto a la ribera del Guadalquivir eclipsado siempre en una bruma enigm\u00e1tica; pero lo suficientemente cerca de la autov\u00eda como para llegar a los densos centros urbanos en pocos minutos con el potente todoterreno coreano al servicio de la familia, una mujer de porte ejecutivo, m\u00e9dico especialista en cirug\u00eda trabajando en un puesto de responsabilidad en un hospital p\u00fablico con una n\u00f3mina generosa, un hijo menor<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>al cuidado de una chacha colombiana culta y voluptuosa, dinero en las cuentas corrientes proveniente de la liquidaci\u00f3n del patrimonio familiar, no demasiado; pero s\u00ed lo suficiente para dedicarme a escribir sin necesidad de humillarme a la necesidad de otros trabajos mundanos. Mi primera obra hab\u00eda sido una recreaci\u00f3n de La Batalla de Bailen que me qued\u00f3 como un culebr\u00f3n latinoamericano; pero que fue publicada gracias a los contactos que me esperaban en la agenda de piel de mi padre, la segunda, que titul\u00e9 \u201cEl Mendigo Impenitente\u201d, ni yo mismo ten\u00eda la certeza de si era una biograf\u00eda tergiversada de Gald\u00f3s o un ensayo oculto sobre la situaci\u00f3n de la izquierda actual, como un cr\u00edtico literario hab\u00eda apuntado en un peri\u00f3dico local, todav\u00eda hoy me sorprendo de que me llamasen de una productora independiente para adaptar la novela hist\u00f3rica a una pel\u00edcula; la \u00faltima, en la que todav\u00eda estaba atascado, era una versi\u00f3n futurista de la Revoluci\u00f3n Americana en la cual una nave espacial era succionada por<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>un agujero negro y acababa aterrizando en un planeta en el que los acontecimientos hist\u00f3ricos que se viv\u00edan eran muy similares a los acaecidos en las colonias<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>de Nueva Inglaterra durante su guerra contra el Rey Brit\u00e1nico. Ten\u00eda la certeza de que a pesar de mis<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>tit\u00e1nicos esfuerzos por terminarla nunca ser\u00eda publicada y que significar\u00eda el fin de mi ef\u00edmera carrera de escritor de novelas hist\u00f3ricas, quiz\u00e1s el fin de mi carrera de escritor en general. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">El d\u00eda que mi mujer me pidi\u00f3 el divorcio y tuvo la indecencia de comunic\u00e1rmelo a trav\u00e9s de una llamada telef\u00f3nica de su abogado cuando ni siquiera sab\u00eda que mi mujer tuviese abogado, estaba por el cap\u00edtulo tercero de mi tercera novela que escrib\u00eda y reescrib\u00eda una y otra vez convencido de que toda mi obra hasta ese momento hab\u00eda sido una patra\u00f1a de segunda clase a pesar de haber pasado por la imprenta y de decorar los estantes de algunas grandes superficies. Me hab\u00eda aficionado a desayunar vodka polaco de sabor afrutado y a ver las viejas pel\u00edculas en VHS que se amontonaban como contenedores olvidados por los armarios de la casa. Las musas me abandonaban la mayor parte del d\u00eda. Viv\u00eda ya como un ermita\u00f1o sucio y envuelto en una fiebre reum\u00e1tica que me daba un aspecto untoso y resbaladizo. Mi mujer y mi hijo junto con la chacha se hab\u00edan trasladado al piso que ten\u00edamos en la ciudad alegando que durante el invierno era arriesgado coger el coche todos los d\u00edas debido a la pertinaz niebla y que as\u00ed tendr\u00eda m\u00e1s tranquilidad para poder escribir.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Los hechos de la vida real eran estos: mi mujer se hab\u00eda liado con un odont\u00f3logo de origen chileno de piel bronceada y peinado como<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>un falangista que se hab\u00eda cansado de ganar dinero con su red de cl\u00ednicas dentales en franquicia y se dedicaba a las cacer\u00edas de especies amenazadas en pa\u00edses ex\u00f3ticos. Yo no estaba presente en los nuevos planes que mi mujer hab\u00eda preparado para ella y para nuestro hijo. Dos d\u00edas despu\u00e9s de recibir la<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>aplastante noticia, borracho como una cuba, estuve a punto de suicidarme tir\u00e1ndome al r\u00edo con la bata puesta o colg\u00e1ndome<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>de una de las l\u00e1mparas del sal\u00f3n; aunque en el \u00faltimo minuto, como hipnotizado por una delicada compasi\u00f3n hacia mi existencia, decid\u00ed poner tierra de por medio, hacer la maleta y marcharme al abandonado apartamento que hab\u00edamos<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>heredado de mi madre en el barrio de Usera, en Madrid. Llam\u00e9 a mi hermano sin darle muchas explicaciones para que me facilitase al llegar a Atocha una copia de las llaves. En el viaje sin retorno que hice en un parsimonioso tren regional, mientras atravesaba los barrancos negros y azules, los t\u00faneles h\u00famedos y opacos de Despe\u00f1aperros,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>rele\u00ed \u201cAntolog\u00eda de La Poes\u00eda Norteamericana\u201d que me regal\u00f3 mi padre un cumplea\u00f1os de mi adolescencia. Mi padre tambi\u00e9n habr\u00eda querido ser escritor seg\u00fan me confes\u00f3 alguna vez, o poeta modernista, quiz\u00e1s, y vivi\u00f3 para ver c\u00f3mo publicaba mi primera obra; pero \u00e9l no public\u00f3 nada, se conform\u00f3 con ser un anodino e imperturbable profesor de lat\u00edn en un instituto de secundaria, cuando el lat\u00edn empezaba a ser una asignatura residual e in\u00fatil. En el traqueteo cansino del vag\u00f3n lleno de gente que dormitaba descubr\u00ed la cita que hab\u00eda subrayado con l\u00e1piz<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>en mi pubertad resentida y despistada. Era la recomendaci\u00f3n para escritores noveles<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>que hac\u00eda un novelista drogadicto y borracho que escrib\u00eda una literatura alternativa mientras escuchaba jazz en la radio de enormes coches desvencijados con los que recorr\u00eda Am\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Como un mamut siberiano y fosilizado me imaginaba que me encontrar\u00eda un d\u00eda mi hermano, bien conservado en formol para formar parte directamente del museo de los despojos humanos. Con un poco de suerte podr\u00eda aparecer en los noticiarios como un nuevo caso de s\u00edndrome de Di\u00f3genes, porque lo \u00fanico que encontrar\u00edan en la casa ser\u00eda basura y botellas. Pero a media tarde, despu\u00e9s de pasar el d\u00eda dando vueltas bald\u00edas aqu\u00ed y all\u00e1, recogiendo cosas, intentando alisar las s\u00e1banas sucias, bebiendo agua del grifo que he llenado en una botella de pl\u00e1stico vac\u00eda, despu\u00e9s de ir varias veces al v\u00e1ter con un libro de tapas verdes entre las manos, se ha presentado mi hermano en la puerta del apartamento para anunciarme que tengo que abandonar la vivienda, recomend\u00e1ndome que enfrente la situaci\u00f3n y aclare los aspectos jur\u00eddicos de mi divorcio, ech\u00e1ndome en cara que no puedo seguir as\u00ed, viviendo como un pordiosero, asegur\u00e1ndome que puede buscarme algo en su ayuntamiento, un puesto de trabajo que me permita vivir dignamente, y yo le he respondido con amabilidad que no quiero ning\u00fan trabajo, sino un lugar donde poder emborracharme y poder escribir sin salir de casa. \u00c9l me ha respondido con una mueca de su boca mientras se desprend\u00eda de su prohibitiva americana, s\u00e9 lo que quer\u00eda decirme con esa mueca, cre\u00eda que ya estaba bebido a esa hora; pero la verdad era que no lo estaba. Luego \u00e9l me ha echado la delantera, ha empezado a servirse copas de Priorato, las botellas que me han costado una fortuna y que guardaba para cuando viniese a verme mi editor, hasta que su exhortaci\u00f3n se ha ido diluyendo como una promesa en el borde de la muerte y ha dejado de escupirme consejos. Yo s\u00f3lo ve\u00eda la compasi\u00f3n fraternal en sus ojos y sus cabezadas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNunca te emborraches fuera de casa\u00bb Jack Kerouac. La idea era buena en un principio, recuerdo: estudiar en la universidad letras, literatura y gram\u00e1tica castellanas, aprender con cierta soltura un segundo o tercer idioma incluso, viajar al menos una vez al a\u00f1o al extranjero sin repetir los continentes y hasta donde lo permitiese el dinero siempre escaso y luego escribir, primero en un cuaderno foliado, luego en una Olivetti autom\u00e1tica y posteriormente en un port\u00e1til de \u00faltima generaci\u00f3n. Pero la pr\u00e1ctica es otra cosa.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=236\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}