{"id":297,"date":"2009-03-10T20:29:57","date_gmt":"2009-03-10T19:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=297"},"modified":"2009-03-10T20:29:57","modified_gmt":"2009-03-10T19:29:57","slug":"40-sofia-taranto-por-zucchero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=297","title":{"rendered":"40- Sof\u00eda Taranto. Por Zucchero"},"content":{"rendered":"<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">26 de septiembre de 1856. Unos kil\u00f3metros al sur de Osorno, Chile. <\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">La lluvia ha amainado. <\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">He visto la muerte de mi esposo y mi peque\u00f1o hijo a manos de indios araucanos. <!--more-->He visto c\u00f3mo me han quitado lo m\u00e1s grande que amaba. He visto su sangre y sus restos quedar tendidos a la orilla del sendero, entre las quilas. Y no he podido sino gritar y llorar, y dar manotazos, y tratar de soltarme. Pero no ha sido suficiente. <\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Luego he perdido el sentido.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Me cas\u00e9 en 1847, en N\u00e1poles, con Fernando Otero, murciano, quien \u2013tres a\u00f1os despu\u00e9s- emprendi\u00f3 el negocio del oro en Valpara\u00edso. Pertenezco a la familia Taranto del rubro textil napolitano. Unos aventureros con suerte y determinaci\u00f3n. Pero yo ten\u00eda m\u00e1s afinidad con la pintura, dibujaba unos bonitos paisajes del Vesubio. <\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Mi hijo era un beb\u00e9 cuando ya est\u00e1bamos en Chile. Fernando tuvo noticias de grandes yacimientos cupr\u00edferos entre las cordilleras de Los Andes y la Costa, al poniente de Osorno, as\u00ed que quiso ir a ver con sus propios ojos la maravilla, pero antes de llegar a Valdivia fuimos atacados. Lo que sucedi\u00f3 a posterior quisiera borrarlo de mi mente.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Fui raptada por estos indios del toqui Pailalef, quienes me vendieron a otro cacique de las cercan\u00edas de Osorno llamado Neculm\u00e1n. He estado cautiva mucho tiempo padeciendo los peores sufrimientos que se pueden imaginar\u2026 He dado a luz un hijo de este cacique Neculman y en vista a ello me ha cortado el tal\u00f3n para que no huya. Ya llevo cuatro a\u00f1os en esta situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Esta misiva desesperada y llena de angustia decidir\u00e1 mi suerte. Ruego que me rescaten pues, de no ser as\u00ed, creo que mi muerte es inminente. Las otras esposas de Neculm\u00e1n, araucanas envidiosas, me han hecho la vida imposible y debo servirlas como una esclava. Creo que Neculm\u00e1n me prefiere a ellas, lo que es un martirio. Vivo en una choza, vestida con cueros de cordero, y soportando las constantes borracheras de Neculm\u00e1n y su gente, todos ellos violentos.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Cuanto deseo volver a mi patria y hacer c\u00f3mo si esto hubiese sido una brutal pesadilla\u2026 puede ser una cobard\u00eda dejar a las dos personas que m\u00e1s am\u00e9 en estos desolados parajes del fin del mundo pero esta no es vida. Vivimos a orillas de un r\u00edo enorme del que ser\u00eda un suicidio tratar de huir debido a la corriente y las rocas afiladas que existen. Lejano, un volc\u00e1n se erige majestuoso. Los indios le temen tanto como le temen al demonio que durante la noche sale a deambular por estos desolados parajes. Tal vez lo mejor ser\u00eda morir, ahogada o envenenada, o quemada viva como he visto que asesinan a algunos por ser ad\u00falteros. Noche tras noche me pregunto porqu\u00e9 yo, llegando a la conclusi\u00f3n que el destino es el peor de los canallas. La vida me ha tratado de lo peor, y lo sigue haciendo; pero no pierdo las esperanzas de que algo haga variar el curso de las cosas que me han aquejado. Dios, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s? \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado? \u00bfQu\u00e9 he hecho para merecer destino tan cruel? No s\u00e9 la respuesta. S\u00f3lo pongo en tus manos abiertas mi destino. Decide T\u00fa qu\u00e9 hacer con mi ser que sufre y decae d\u00eda a d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Algunas veces s\u00f3lo quiero convertirme en piedra o mariposa y desaparecer de estos entornos y volar hacia mi casa en Europa para tener una vida normal, pero luego pienso en mi cojera y si existir\u00e1 un hombre que me ame y me respete luego de mis padecimientos. \u00bfExistir\u00e1 alguien as\u00ed? \u00bfLlegar\u00e9 a volver, y conocerlo?<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Las nubes huyen hacia el norte. Quisiera irme con ellas. Desaparecer en el crep\u00fasculo. <\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">La tierra y las hojas de los alerces est\u00e1n h\u00famedas pese al viento<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>que intenta secarlas. Los hombres del cacique han recibido visitas y est\u00e1n bebiendo chicha de manzana y han matado un novillo para que en la parranda de dos d\u00edas no falte nada. He visto un hombre blanco, un extranjero, pero ni siquiera me ha mirado. Debe ser un traficante de armas, o algo as\u00ed. Y despu\u00e9s de este suceso me he botado a llorar sola ante la mirada de dos perros sarnosos y unos patos encolerizados. Los hombres han marcado sus parpados con el azul y morado y su apariencia es m\u00e1s feroz de lo acostumbrado. A\u00fan llueve. Siempre llueve. El cansancio y el dolor en el tobillo me vencen, bebo un poco de licor y dormito en el suelo que huele a ra\u00edces y murta. \u00bfMe rescatar\u00e1 el ej\u00e9rcito chileno alguna vez? Creo que todo est\u00e1 perdido.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">He escondido lo que buscaba en mis ropas. Fue f\u00e1cil y creo que nadie me ha visto. Un coligue de unos veinte cent\u00edmetros. Afilado en un extremo con un cuchillo. Una peque\u00f1a estaca delgada y fibrosa. Un pu\u00f1al de madera que con fuerza, perfectamente, se clavar\u00eda en el pecho de cualquiera. A\u00fan estaba largo as\u00ed que lo recort\u00e9 con una piedra filosa. Ahora ten\u00eda un poco m\u00e1s de maniobrabilidad y se adher\u00eda f\u00e1cil a mi mano.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">Ten\u00eda que ser en la noche cuando Neculm\u00e1n durmiera. Ese era un buen momento, pero deb\u00edamos estar solos, no deb\u00edan estar las otras mujeres. La \u00fanica forma era proponerle tener sexo en una choza solitaria. Lo m\u00e1s terrible era que \u00e9l deb\u00eda quedar cansado y durmiera para poder usar el pu\u00f1al con cierta tranquilidad. No iba a ser f\u00e1cil pero el culpable de todos mis sufrimientos y de la muerte de mi esposo e hijo iba a morir. Pens\u00e9 que emborracharlo era una buena idea. El alcohol iba a ser un aliado eficaz, un aliado que jugar\u00eda un rol principal en el crimen. Once d\u00edas m\u00e1s tarde ten\u00eda el plan en marcha. La choza, el momento, y lo principal, el pu\u00f1al, estaban.<\/span><\/p>\n<p class=\"Sinespaciado\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;\">La parte superior de las chozas estaba iluminada por la luna y la noche hab\u00eda adquirido un azul intenso. Una escena absolutamente t\u00e9trica. Sombr\u00eda, prof\u00e9tica de sangre. Cuando enfil\u00e9 a la choza, donde estaba Neculm\u00e1n borracho, sent\u00ed el pasto h\u00famedo y eso me hizo despertar. Deb\u00eda estar segura y concentrada ya que un margen de error ser\u00eda fatal. No era una tarea f\u00e1cil pero la venganza mueve monta\u00f1as. Esta no iba a ser la excepci\u00f3n. Hab\u00eda bebido un poco de chicha. Tres metros antes de la choza el barro proteg\u00eda la entrada g\u00e9lida y pedregosa. Unos ulmos se elevaban robustos. Ten\u00eda la estaca en la mano y la escond\u00eda entre las pieles de cordero que vest\u00eda. Avanzaba despacio en el m\u00e1ximo silencio. Mi sombra se acerc\u00f3 a la choza. Me detuve y mir\u00e9 hacia los ulmos. Un chuncho me estaba mirando con detenimiento. Pero finalmente el ave decidi\u00f3 mirar al costado. Fue en ese segundo que entr\u00e9 y el b\u00faho emiti\u00f3 un sonido desgarrador. La luna tambi\u00e9n pareci\u00f3 huir.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 de septiembre de 1856. Unos kil\u00f3metros al sur de Osorno, Chile. La lluvia ha amainado. 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