{"id":708,"date":"2009-04-08T23:06:00","date_gmt":"2009-04-08T21:06:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=708"},"modified":"2009-04-08T23:06:00","modified_gmt":"2009-04-08T21:06:00","slug":"126-el-mago-de-hoz-por-sertacos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=708","title":{"rendered":"126- El Mago de Hoz. Por Sertacos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La mano ha de ser m\u00e1s<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> r\u00e1pida que el ojo. Desde los 6 a\u00f1os lleva la m\u00e1xima registrada a fuego en su cabeza, entre las arrugas de su frontispicio, y llega ahora su estreno en el Teatro Real de Madrid. <!--more-->Ricardito, nuestro mago, est\u00e1 nervioso. Un joven empresario con agallas y con las suficientes influencias pol\u00edticas y culturales lo descubri\u00f3 (\u00bfpor casualidad?) en Hoz de la Vieja, en la Casa Rural del Molino Alto, mientras ejecutaba unos ejercicios de magia para concejales ociosos, y el manager art\u00edstico le prometi\u00f3 que en menos de un a\u00f1o lo llevar\u00eda a lo m\u00e1s alto porque era, en su campo, un fuera de serie. El compromiso verbal estaba llegando a su t\u00e9rmino y la hora H estaba a punto de acontecer. A Ricardito Mart\u00edn no le gustan las similitudes, pero si todo sale bien en su bautizo esc\u00e9nico en aquel Olimpo, piensa, ser\u00e1 como de pel\u00edcula fant\u00e1stica inaugurada en 1939 con alguna variante que su portentosa imaginaci\u00f3n le otorga: Judy Garland ascendida por un tornado y dejada en un escenario majestuoso con butacas aterciopeladas donde conviven brujas con verruga y sin verruga, espantap\u00e1jaros que hablan y que callan, leones cobardes que obtienen m\u00e9ritos al valor, hombres de hojalata con corazones de hierro y otros seres extraordinarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Ricardito se sienta en un banco<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> de la Plaza de Oriente a admirar la arquitectura del teatro cercano al Madrid de los Austrias y que conserva, en parte, la fisonom\u00eda original de 1859. Se siente un privilegiado, pero las manos le tiemblan como hojas de oto\u00f1o a merced del viento vehemente frente a la responsabilidad que implica aquel cartel en la puerta de cristal: <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">\u00daNICA ACTUACI\u00d3N DEL MAGO DE HOZ<\/em>. Respira hondo, hasta las esquinas del alma que ara\u00f1an sus pulmones, repasando mentalmente sus trucos, especialmente el orden de ejecuci\u00f3n; intenta recordar la m\u00fasica que acompa\u00f1a sus prodigios, pero especialmente los silencios, que son todav\u00eda, m\u00e1s contundentes. No quiere que nada arruine el espect\u00e1culo. Faltan tres horas para el inicio de su arte, que aquel ejecutivo financiero denomin\u00f3 en su momento \u201ccircunvalaci\u00f3n del milagro\u201d; qu\u00e9 expresi\u00f3n, de una brutalidad extrema, sumida tangencialmente en la herej\u00eda, de tan rimbombante\u2026 falaz. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Ricardito cierra los ojos y visualiza<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> con diapositivas mentalistas al gran maestro Harry Houdini, a Ren\u00e9 Lavand, a David Copperfield\u2026, y adquiere fuerzas para levantarse de su banco de miedo y entrar por la puerta principal a hombros de una ambig\u00fcedad postrera. Sube los cinco escalones de acceso y se siente exhausto como si hubiera escalado la Sierra Madrile\u00f1a en ap\u00f3crifa peregrinaci\u00f3n solitaria o en penitencia multitudinaria; es un qu\u00e9 decir. Sacude sus brazos intentando expulsar a trav\u00e9s de la punta de sus dedos nacarados el espejismo de su preocupaci\u00f3n. Pasa entre el desfiladero de butacas empap\u00e1ndose de la espiritualidad que transmite el interior. Sube al escenario con tr\u00e9mula decisi\u00f3n y calcula con pasos igualitarios la simetr\u00eda exacta que lo ubica en el centro neur\u00e1lgico. Mira a derecha e izquierda con liturgia y comprueba si los espejos situados estrat\u00e9gicamente le pueden jugar una mala pasada, por el \u00e1ngulo. En un plis-plas, con una docena de zancadas mal contadas, se dirige a uno de los c\u00f3modos palcos y desde all\u00ed comprueba que los diversos niveles en perspectiva de cortinas negras est\u00e1n justo en su sitio como los fundidos en negro de las pel\u00edculas. Qu\u00e9 silencio tan abrumador, con el auditorio vac\u00edo, sopesa, y lo imagina lleno de seres fant\u00e1sticos que interact\u00faan como p\u00fablico inversemblante. Est\u00e1 tomando fuerzas su imaginaci\u00f3n y eso le da sobriedad, lo acoraza contra los deslices de la imaginaci\u00f3n. Se aprieta las sienes y cree con fervor positivo que el \u00e9xito debe ser igual que coronar un ocho mil. M\u00e1s confiado, se dirige al camerino, sus piernas se dinamizan solas y en su rostro hay un rictus de credibilidad. Se mira en el espejo enmarcado de bombillas encendidas de 18 vatios y se lanza horizontalmente un mazo flexible de cartas malvas de una mano a la otra con una precisi\u00f3n de entom\u00f3logo. Comprueba el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">feed back<\/em> de las espadas retr\u00e1ctiles. La bola trilera que desaparece en el cubilete. La chistera que amaga conejos vivos. Los pa\u00f1uelos invisibles. La jarra que al volcarse se llena de agua. La cuerda fl\u00e1cida que adquiere la tiesura del hormig\u00f3n. La lencer\u00eda roja que se extrae sin correr una cremallera de vestido. La varita que se hace ramo de flores. Saca de un estuche una pierna ortop\u00e9dica y la obliga a dar un puntapi\u00e9 contra una columna del camerino para asegurarse de su consistencia y de que no cae el zapato del 45 ni el capitel, no sabe si d\u00f3rico, j\u00f3nico o corintio porque no lleg\u00f3 a ese tema en la escuela elemental, la abandon\u00f3 antes por la magia. Indaga la doble abertura de la caja donde introducir\u00e1 a su partenaire y se zambulle en la laguna del gozo. Todo saldr\u00e1 a pedir de boca, miel sobre hojuelas, ahora est\u00e1 seguro.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">El anfiteatro rebosa. La sala de<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> butacas se est\u00e1 colmando. Los palcos m\u00e1s selectos son los \u00faltimos en cubrirse como si hubiera una ley no escrita que dijera que el tiempo de espera de \u00e9stos es m\u00e1s valioso que el de aqu\u00e9llos y por eso apuran tanto para ocuparlos. La catarata de magia est\u00e1 a punto de comenzar. El segundero, apuntal\u00e1ndose en el norte, invita a la puntualidad. Se oye un timbre de anuncio, un trompetazo cacof\u00f3nico, campanas celestiales\u2026 luego un suspiro femenino en zona de sombras, toses dispersas igual que petardos y de vez en vez, alg\u00fan que otro carraspeo, aqu\u00ed y all\u00e1, sin meditaci\u00f3n, lejos del boicot voluntario, eso cree \u00e9l. Ricardito mira a trav\u00e9s de una rendija de la cortina que espejea como una grieta de \u00e9bano. El manager, tras los bastidores, acaba de apretarle con su mano gigante el omoplato para que ojee el aforo de platea, le ha presionado hasta hacerle da\u00f1o, dej\u00e1ndole tatuado un verdug\u00f3n con forma de cefal\u00f3podo. Ricardito no da cr\u00e9dito, hay un colectivo de humanos asistentes que se caracterizan por sus rostros controvertidos; perdonen que aqu\u00ed, en este tr\u00e1nsito crucial, en esta coordenada en concreto, no pueda ser m\u00e1s expl\u00edcito.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Se eclipsa la iluminaci\u00f3n general del<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> gran sal\u00f3n. La m\u00fasica es atronadora igual que el fragor de una batalla. Los chorros de luz de los focos se estrellan dando vueltas de v\u00e9rtigo contra la inmensidad de la noche hecha tel\u00f3n. Los murmullos generales se disipan en el ambiente hasta decaer en un pozo fr\u00edo. En la caja esc\u00e9nica nos encontramos con un sofisticado y complejo sistema de plataformas superpuestas que tiemblan como p\u00e1bulo a un terremoto esc\u00e9nico. El espect\u00e1culo comienza. <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Se\u00f1oras, se\u00f1ores\u2026<\/em> una voz en <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">off<\/em>. Se descorre la noche. El mago viste impecable, con un frac negro de alquiler que reverbera destellos fucsias, magentas, ocres, su pajarita dorada, sus mocasines puro bet\u00fan&#8230; Su azafata, con pomp\u00f3n rid\u00edculo, escasa de ropa, medias de red y tacones de aguja, abre las manos se\u00f1alando al prestidigitador para que no aparezcan interferencias anat\u00f3micas.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Los naipes trucados del mago dibujan un arco rom\u00e1nico pasando de una mano a la otra con una destreza de acr\u00f3bata mientras suena el concierto para viol\u00edn y orquesta sinf\u00f3nica en <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Re mayor Opus 35<\/em> de Tchaikovski; qu\u00e9 mejor que un cl\u00e1sico. Espera los primeros aplausos que se resisten como mujer fr\u00edgida. Cegado por sus anhelos, nuestro mago mira encandilado a los latidos de luz; no ve nada, escucha alg\u00fan bostezo irreverente que cree fruto de la casualidad. Motivado todav\u00eda, adivina cartas, hace desaparecer relojes de las mu\u00f1ecas, cambia los colores de los pa\u00f1uelos, extrae de sus labios pr\u00edstinos decenas de metros de una liana que parece infinita. Los bostezos se contagian entre el p\u00fablico igual que pandemia. El mago Ricardito frunce el entrecejo: le da la espina dorsal de que su sue\u00f1o de triunfar est\u00e1 palideciendo, y no hace falta ser adivino ni embaucador para darle la raz\u00f3n. Arduo, se esfuerza hasta lo inhumano para congratularse, para que se rindan a sus pies. Hace desaparecer y aparecer conejos, liebres, palomas blancas, gatos negros, atraviesa una caja con floretes\u2026 Nada. Los metacarpianos de los asistentes no impactan en palmadas. Los bostezos se atropellan en la atm\u00f3sfera del teatro, se convierten en burlas encarnizadas. Escucha abucheos que lo abotagan. Los ojos del mago se hacen niebla. Mira entre bastidores y ve a su financiador, sin malabarismos, partirse en dos, de la risa; hay algo m\u00e1s que malicia en aquella socarroner\u00eda. Esto no es un espect\u00e1culo de humor, se indigna con perdigones de saliva incendiada. El Teatro Real es, en bloque confabulado, una met\u00e1fora de desd\u00e9n hacia su persona. Todo tiene pinta de una venganza humillante. El mago, ingenuo, conf\u00eda en su n\u00famero final para rendir a la hilarante asistencia, con cierto resentimiento. Su n\u00famero estrella es un truco poco enternecedor: desgaja la cabeza de su partenaire y la pasea por la pulida superficie del escenario. Nada. La sorna generalizada contin\u00faa, encadenada a aquellos espectros de asistentes. Su sue\u00f1o de la infancia se ha pertrechado. Las l\u00e1grimas incipientes dan un barniz singular a sus gl\u00f3bulos saltones. Definitiva, fenece la euforia primeriza. Ha fracasado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Ricardito el mago vuelve a su<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"> pueblo natal alica\u00eddo, se vierte la noche a chorreones, est\u00e1 amarr\u00e1ndose. Antes de llegar a su limbo se pasa por el cementerio a dejar unas flores naturales sobre la tumba de su amada. Tropieza con una l\u00e1pida que reza: Ricardo Mart\u00edn (1921-1939, proyecto de mago, camarada, buen hombre, crey\u00f3 en la magia del amor). Justo al lado hay otra l\u00e1pida: Ernesto Lafuente, (1918-1940, proyecto de manager, falangista asesino, primero, celoso siempre, suicida, despu\u00e9s). El resentimiento del segundo no se conform\u00f3 con el homicidio y la muerte, tuvo que humillarlo m\u00e1s, en la otra vida. Una doble venganza. Cu\u00e1ntas habr\u00e1 y de qu\u00e9 \u00edndole, lo que le espera al pobre. Sobre su tumba, Ricardito quiere creer que hay una cruz en la penumbra (ya no es ateo), que como mucho brilla una luna afilada que se asienta en el m\u00e1rmol\u2026, pero lo que realmente yergue con sangre seca es una hoz (el arma del crimen). <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Qu\u00e9 triste todo<\/em>, divaga (deambulando); es\u2026 un alma en pena. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mano ha de ser m\u00e1s r\u00e1pida que el ojo. Desde los 6 a\u00f1os lleva la m\u00e1xima registrada a fuego en su cabeza, entre las arrugas de su frontispicio, y llega ahora su estreno en el Teatro Real de Madrid.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=708\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/708"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}