{"id":855,"date":"2009-04-14T19:33:13","date_gmt":"2009-04-14T17:33:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=855"},"modified":"2009-04-21T00:16:56","modified_gmt":"2009-04-20T22:16:56","slug":"155-lucia-por-lowe-p","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=855","title":{"rendered":"155-Luc\u00eda. Por L\u00f6we P."},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Conoc\u00ed a Luc\u00eda la ma\u00f1ana que regresaba de enterrar a Clara. La encontr\u00e9 junto a su coche, mirando al r\u00edo desde el promontorio que forma el camino frente a casa; su pelo corto retozaba despreocupado con el aire.<!--more-->\u00a0Al escuchar mis pasos se volvi\u00f3 y sonri\u00f3 con familiaridad; sostuvo la mirada mientras ascend\u00eda a su encuentro, y su sonrisa se extendi\u00f3 como si narrase la vida con silencios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Luc\u00eda hab\u00eda escapado de la ciudad. A diferencia de Clara, y las chicas anteriores, no llegaba cargada de pesares, con el estr\u00e9s a flor de piel. Ella simplemente se march\u00f3 en busca de la libertad de campo adentro, la que alimenta los ojos y llena los pulmones. Lleg\u00f3 lozana y desenfadada, al tanto de cada peque\u00f1o milagro de las flores.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">El bochorno invitaba a probar el agua fresca de la fuente del patio. Y Luc\u00eda acept\u00f3\u00a0 la invitaci\u00f3n al instante. Camin\u00e9 a su lado, espiando prisas o desconfianzas, escuchando sus trinos de p\u00e1jaro de ciudad, disfrutando el torrente de vida que emanaba de su pecho. Aliviados del calor, descendimos hacia el r\u00edo, sin rumbo aparente, para seguir el camino tantas veces premeditado: primero bordeamos el galacho hasta llegar a las cascadas, atravesamos la corriente por el tembloroso puente de madera, y\u00a0 escalamos, desde la\u00a0 orilla opuesta, la colina que domina el valle. El\u00a0 plan siempre\u00a0 consiste en retrasar el paseo hasta la ca\u00edda de la noche. El objetivo es conquistarla, sin aceptar el pacto rid\u00edculo de un par de horas de compa\u00f1\u00eda diaria; alejarla de las comodidades civilizadas y atraerla hasta aqu\u00ed, a la nada, a valernos s\u00f3lo del amor y la naturaleza. El se\u00f1uelo es\u00a0 la belleza de estos parajes, donde la vida discurre sin prisas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\"><br \/>\nLuc\u00eda se dej\u00f3 guiar d\u00f3cilmente, indiferente al reloj, concentrada en su mon\u00f3logo salpicado de risas.\u00a0 La boca inquieta evadi\u00f3 el pasado y el futuro con la misma habilidad\u00a0 con que sorteaba las ramas ca\u00eddas a nuestro paso. Ya en casa, cen\u00f3 con apetito, sin reparar en modales. Se levant\u00f3\u00a0 de s\u00fabito, sorprendiendo a mis fresas\u00a0 con nata reci\u00e9n comenzadas, y fue a la cocina a preparar un caf\u00e9 bien fuerte, que\u00a0 me ofreci\u00f3 con irrecusable ternura. Tras la cena, la segu\u00ed hasta el portal, donde degustamos otra conversaci\u00f3n ligera, plagada de dulces banalidades y preferencias culinarias. En alg\u00fan momento indefinido de la noche, predicho por bostezos recurrentes, corri\u00f3 a mi cuarto y eligi\u00f3 el lado que prefer\u00eda de la cama.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Las semanas siguientes se colmaron de una felicidad espesa y desenfrenada. Evitamos a vecinos y paseantes para consumar a solas nuestro amor. Luc\u00eda impuso su cari\u00f1o con\u00a0\u00a0 discreta pero empecinada dulzura. Tomaba a broma mis reproches y cerraba mi boca con su sexo exigente. Las chicas anteriores siempre consiguieron molestarme, hasta hacerme perder la raz\u00f3n; sin embargo, Luc\u00eda manejaba mis humores a su antojo, con destreza comparable a sus ejecuciones dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">La dicha acumulada me sumi\u00f3 en tal letargo que descuid\u00e9 labores rutinarias, de las que depend\u00edan mi subsistencia, como repasar la improvisada tumba de Clara para evitar que la tierra revuelta resbalara de la colina y expusiera el cad\u00e1ver a la luz. Nos tornamos en amantes perezosos. Durante varios d\u00edas preferimos comer frutas y aves del monte,\u00a0 soslayando el viaje en busca de v\u00edveres a la ciudad. Hasta que fue inevitable postergarlo. Luc\u00eda prefiri\u00f3 quedarse a dormitar sobre la hamaca del patio. En el supermercado me\u00a0 di cuenta de que hab\u00edan transcurrido dos meses desde su llegada.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">A mi regreso, la guardia civil cercaba la colina donde hab\u00eda enterrado a Clara.\u00a0 La certeza de un descuido enturbi\u00f3 mi conciencia y el pavor a perder a Luc\u00eda paraliz\u00f3 mis m\u00fasculos. Desconcertado, interrogaba a la noche impasible. Los baches del camino me zarandearon, sin \u00e9xito, hasta vislumbrar la entrada de la finca.<\/span><\/p>\n<p>&#8211; La polic\u00eda est\u00e1 cerca -le coment\u00e9 a Luc\u00eda desde la puerta.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Huyamos entonces -respondi\u00f3 con sonrisa zalamera, como si inici\u00e1ramos un juego de ni\u00f1os, evit\u00e1ndome molestas explicaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Condujimos durante varios d\u00edas, hasta m\u00e1s all\u00e1 de la frontera, relev\u00e1ndonos cada tres horas frente al volante, derrochando amor en cada recodo del trayecto, esparciendo la felicidad por senderos y carreteras secundarias. Nos detuvimos en una villa tan peque\u00f1a que infund\u00eda confianza. Tras muchas noches de viaje, dormimos en una improvisada cama de un destartalado motel. Al amanecer, los agentes irrumpieron con violencia en nuestro cuarto. Fue la \u00faltima vez que despertamos juntos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Negu\u00e9 cualquier relaci\u00f3n con los cuerpos enterrados cerca de casa. No pod\u00edan tener pruebas. Fui extremadamente cuidadoso en la manipulaci\u00f3n de los cad\u00e1veres. Ning\u00fan vecino se enter\u00f3 que las chicas vivieron conmigo. Primero, por la enorme distancia que nos separa; luego,\u00a0 porque\u00a0 residen unas pocas semanas al a\u00f1o en sus fincas, y apenas nos conocemos. Atorment\u00e9 a los guardias con detalles de mi romance con Luc\u00eda, y les asegur\u00e9, como acord\u00e1ramos antes, que nos hab\u00edamos marchado a hacer turismo por nuestra cuenta. El resto lo call\u00e9. Y esper\u00e9.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Permanec\u00ed varias semanas incomunicado, sin comprender lo que pretend\u00eda la polic\u00eda. Estuve a punto de traicionarme ante sus continuos asedios. Los detalles del\u00a0 caso los conoc\u00ed ya en libertad, gracias a la prensa. Acusaban a Luc\u00eda de ser una asesina en serie de chicas. Las abordaba en la calle y ganaba su confianza. Escog\u00eda a muchachas j\u00f3venes, inexpertas. Las asesinaba a las pocas horas, en alg\u00fan lugar solitario.\u00a0 Bastaba un corte certero en la yugular.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Estuvieron a punto de atraparla durante su \u00faltima actuaci\u00f3n y se vio obligada a escapar de la ciudad. El d\u00eda que la encontr\u00e9 se hab\u00eda quedado sin combustible, sin saber a d\u00f3nde huir. Tuvo la delicadeza de no involucrarme en los hechos, aunque se neg\u00f3 a reconocer como suyas a mis chicas enterradas. Me pregunto si sospech\u00f3 de mi. Nos vimos por \u00faltima vez durante el juicio. Nunca respondi\u00f3 a mis cartas. Ella fue siempre m\u00e1s pragm\u00e1tica. Supo mucho antes que nuestros caminos se separaron en el motel de la frontera.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Ya no me atraen las mujeres que llegan perdidas a mi finca. Suelo ser \u00e1spero con ellas,\u00a0 incluso violento. El silencio ha dominado mis \u00e1nimos hasta hoy, cuando supe del asesinato de Luc\u00eda a manos de otras reclusas. No dudo que ella indujera el crimen fatal: s\u00f3lo cumpli\u00f3 dos de los setecientos a\u00f1os de condena.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoc\u00ed a Luc\u00eda la ma\u00f1ana que regresaba de enterrar a Clara. La encontr\u00e9 junto a su coche, mirando al r\u00edo desde el promontorio que forma el camino frente a casa; su pelo corto retozaba despreocupado con el aire.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=855\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/855"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}