{"id":862,"date":"2009-04-14T19:56:26","date_gmt":"2009-04-14T17:56:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=862"},"modified":"2009-04-14T19:56:26","modified_gmt":"2009-04-14T17:56:26","slug":"157-rosas-rojas-de-papel-por-ocnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=862","title":{"rendered":"157- Rosas rojas de papel. Por Ocnos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Querida, Elisa:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Esta ser\u00e1 la \u00faltima carta que te escriba. Hoy, el cielo de azul cobalto se refleja contra el espejo de mi habitaci\u00f3n formando una especie de figura indefinida.<!--more-->\u00a0Todo comenz\u00f3 en un instante y ya no recuerdo el d\u00eda, tampoco el lugar donde te conoc\u00ed. No s\u00e9 si fue en la esquina incierta de un locutorio, o en los teclados familiares de las casas ajenas.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Si sucedi\u00f3 un lunes, o un domingo; si despu\u00e9s del sue\u00f1o nocturno o en las horas polvorientas de las siestas vespertinas. La verdad, no me acuerdo. \u00bfTe importa? Lo que no podr\u00e9 olvidar es la prontitud, la celeridad con la que me mandaste tu primera respuesta: \u201c<em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Pulse aqu\u00ed para ver m\u00e1s informaci\u00f3n<\/em>\u201d. Fue un acto de brutal clarividencia: desde ese instante decid\u00ed conquistarte, aunque en ello se me fuera la vida y las yemas de los dedos frente al ordenador. La inventiva de este juego amoroso no ten\u00eda l\u00edmites. Siempre hab\u00eda deseado a una mujer c\u00f3mo t\u00fa, por eso no me fue dif\u00edcil modificarte a mi antojo. Suavic\u00e9 tus mofletes, abr\u00ed tus p\u00e1rpados y los rasgu\u00e9 \u2014s\u00f3lo lo justo\u2014 para que pudiera respirar el verde vidrio que eleg\u00ed como el color de tus ojos. Elisa, as\u00ed te bautic\u00e9 en pila bautismal de mis deseos, d\u00f3nde navegaban miles de cambios, bistur\u00eds de cirujano analfabeto, que pronto alcanzaron a digerir nuestras vidas como en un remolino del que ya no se puede salir. <span style=\"color: black;\">Con el tiempo y, mientras maduraba nuestro amor, empezaron a llegar las primeras cr\u00edticas. En la plaza, o en el foro, todos sent\u00edan esa envidia por el afecto que ambos nos profes\u00e1bamos. Mis amigos restringieron sus visitas a mi apartamento. Un lugar vestido de fotograf\u00edas y momentos, de acercamientos a una realidad que los dem\u00e1s cuestionaban. &lt;&lt;<em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Esto no es real, debes de olvidar toda esta tonter\u00eda, te est\u00e1 trastornando de forma un tanto seria<\/em>&gt;&gt;, me repet\u00edan. Pero con unas cervezas y una cena copiosa ignoraban sus equ\u00edvocos razonamientos y la marcha de sus pies fuera de mi apartamento se convert\u00eda en reconciliadora. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%;\"><span style=\"font-family: Verdana;\">Despu\u00e9s volv\u00eda a poner nuevos marcos con el cariz de tu piel, comprando a quemarropa monitores que colocaba con entusiasmo en cada rinc\u00f3n del hogar que ambos formar\u00edamos. Sobre la mesa del comedor, encima de la nevera\u2026 Nada m\u00e1s levantarme, me esperaba tus buenos d\u00edas sobre un mueble met\u00e1lico que te sujetaba a la pared. Enseguida, levantaba el vuelo de mis piernas y en el pasillo no te perd\u00eda de vista mientras iba al ba\u00f1o, en donde instal\u00e9 otra pantalla sobre el bid\u00e9 in\u00fatil. Un d\u00eda se me ocurri\u00f3 ubicar otra en la terraza, pero no mirando hac\u00eda dentro, hacia el sal\u00f3n, sino orientado al exterior para que pudieras ver el ruin (y muy interesante) filtro de luz que el furor inmobiliario me hab\u00eda concedido. All\u00ed podr\u00edas ver el cartel de la bomboner\u00eda m\u00e1s solicitada de la ciudad, donde la gente aprovechaba para comprar los dulces que luego comer\u00eda en las butacas desgastadas del teatro que hab\u00eda enfrente. En una esquina, peque\u00f1a ante el mundo de consumistas culinarios, dram\u00e1ticos y no s\u00e9 qu\u00e9 m\u00e1s, se sentaba, de incontable edad, una viuda vagabunda. Seg\u00fan me expusieron un d\u00eda sus labios de loca prostituta, el amor es algo irrenunciable, resistente a las continuas cr\u00edticas \u2014la mayor\u00eda originadas por la envidia, sentenci\u00f3 de repente\u2014 e invulnerable a cualquier cataclismo que uno pudiera recibir del exterior. Al final, sus consejos me acabaron callando, como lo hacen los que otorgan lo inevitable. De todas formas, era f\u00e1cil ser inmune al chaparr\u00f3n de cr\u00edticas con tus recitaciones sin t\u00e9rmino de poemas lorquianos que debiste aprender de memoria en tu infancia cuando dec\u00edas: <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">\u201cEllos son. \/ Ellos son los que beben el g\u00fcisqui de plata junto a los volcanes\/ y tragan pedacitos de coraz\u00f3n por las heladas monta\u00f1as del\/ oso\u201d.<\/em><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Me refugi\u00e9 en tus versos para hacer frente al continuo desastre. Una de las peores cosas, la que me hizo rebasar mi nivel de enfado, fue cuando me despidieron entre acusaciones de loco e ineficaz. El peri\u00f3dico no necesitaba art\u00edculos rimados, ni l\u00edricos. Los lectores anhelaban la ca\u00f1a pret\u00e9rita de mis letras mordaces, pero no estuve dispuesto a venderme por un simple sueldo. No s\u00f3lo hubiera vendido mi carrera literaria, sino tambi\u00e9n nuestra felicidad. Era una rendici\u00f3n imposible<strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">, <\/em><\/strong>como lo es conceder una sonrisa al cielo de hoy, cuyas nubes se asesinan entre ellas haciendo llover fantasmas amn\u00e9sicos mientras la punta del l\u00e1piz muere lentamente con cada palabra escrita.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Se o\u00edan las candencias de \u201c<em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Fur Elise, fur elise<\/em>\u201d al comp\u00e1s de tus interpretaciones tan parecidas a un maestro de orquesta cuya batuta disipara la atm\u00f3sfera contaminada de tabacos rencorosos y consiguiera dejar el solo viento g\u00e9lido de tus palabras sobre la pantalla del ordenador. Era un defensa ex\u00f3tica y efectiva. En sus burlas, las gentes derramaron su honradez gris sobre las aceras. Te present\u00e9 a mi familia entre los cables que te daban la savia para que existieras, y ninguno de ellos quiso creer en la realidad de mis razones. &lt;&lt;<em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Pero si esto es un ilusi\u00f3n inform\u00e1tica, es un robot metido en el ordenador, \u00bfc\u00f3mo te has podido enamorar de esta aberraci\u00f3n? Esta cosa no siente, no piensa por si misma<strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\">\u2026<\/strong><\/em><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\">&gt;&gt;.<\/strong> Me miraban como se mira a los locos de los manicomios, a los que se inventan una vida con la intenci\u00f3n de paliar ese amor que a nosotros nos sobr\u00f3, y los que se le debe dar la raz\u00f3n por miedo a lo que pudiera pasar. Aunque a\u00fan, habi\u00e9ndome acusado de chalado, no desespero en la quimera de que alg\u00fan d\u00eda me permitan volver a presentarte para reconciliar mi sangre progenitora, detr\u00e1s de cada frase, aliento, las miradas celosas y las melod\u00edas cinceladas con tu voz guardada en alg\u00fan caj\u00f3n on\u00edrico. Por eso hoy, mientras escribo esta carta, se me antoja abrir ese caj\u00f3n y escuchar <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Over the raimbow<\/em> una y otra vez hasta que el sue\u00f1o someta a mi entereza, concedi\u00e9ndome as\u00ed una pr\u00f3rroga de sabor a edulcorante <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">light.<\/em> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Los problemas empezaron justo el d\u00eda cuyo cielo nublado sembr\u00f3 de envidia los rostros de mis padres y hermanos. Al poco tiempo, me encerraron en un hospital psiqui\u00e1trico, impidi\u00e9ndome de esta forma verte. Convencidos de que no exist\u00edas, ellos me intentaban inculcar la idea por las buenas, entre charlas agotadoras; o por las malas, en sesiones de un dolor f\u00edsico indescriptible. Las horas se convirtieron en siglos de desidia y rencor. Peleaba contra la pared acolchada de blanco, quebrando a pu\u00f1etazos mis dedos con la fuerza de tu nombre.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>No paraban de criticarte, de se\u00f1alar que eras una simple m\u00e1quina, una ilusi\u00f3n virtual, calculadora. Yo me quedaba embobado, mir\u00e1ndoles los rostros de funcionario entre una mezcolanza de odio y compasi\u00f3n, no dando cr\u00e9dito a la causa de aquella intransigencia. Al fin, quiz\u00e1s por mis s\u00faplicas de loco amante o porque comprendieron que t\u00fa merec\u00edas la pena, me concedieron una visita diaria. Para ir desde la habitaci\u00f3n en la que estuve encerrado hasta el cuartucho de los ordenadores una enfermera me indic\u00f3 el rumbo que deb\u00eda tomar: &lt;&lt;tienes que atravesar un largo pasillo que gira a la derecha y termina en una puerta, \u00e9se es el cuarto de los ordenadores&gt;&gt;. Un simple recorrido como aquel se me hizo eterno, las paredes pintadas de un color ocre convert\u00edan el pasillo en un t\u00fanel fat\u00eddico donde la \u00fanica esperanza resid\u00eda en el final inveros\u00edmil de una puerta de blanco impoluto, brillante y luz cegadora. M\u00e1s all\u00e1, hileras de m\u00e1quinas heridas esperaban impacientes mis dedos de profesional mecan\u00f3grafo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: blue; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText2\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: center; tab-stops: 288.0pt;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%;\"><strong><span style=\"font-family: Verdana;\">\u2026<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Cuando ya estaba seguro de poder convencerlos de tu existencia, me dieron primero la tranquilidad de que ellos creyeron en m\u00ed desde el principio. \u00a1Los siquiatras sab\u00edan que t\u00fa exist\u00edas! Entonces pregunt\u00e9 el porqu\u00e9 del internamiento y me contestaron r\u00e1pidamente. Elisa, te mueres. Ellos, los de la bata blanca, los siquiatras me han dicho que tienes una especie de c\u00e1ncer muy extra\u00f1o. S\u00f3lo ten\u00edan miedo a que pudiera hacerme da\u00f1o y decidieron volcar sus esfuerzos para obligarme a olvidar tu nombre. Aunque ya saben que eso es imposible. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Te han dado muy pocos d\u00edas de vida, y a m\u00ed s\u00f3lo se me ha ocurrido escribir unas cuartillas de papel descuajado. Elisa, te echo de menos. En la \u00faltima semana de presidio, bajo el t\u00f3rrido calor del mes agosto, nos negaron una semana m\u00e1s de parlamento aunque s\u00e9 que te hubiera notado distinta, c\u00f3mo si alguien manejara tus palabras cosidas entre hilos de marioneta.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Extra\u00f1aba tu voz danzando bajo la melod\u00eda de <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">La Vie<\/em><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"> en Rose<\/em> o tus comentarios certeros cada vez que ador\u00e1bamos una y otra vez <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">El Crep\u00fasculo de los Dioses.<\/em> Sol\u00edas decir: \u201c<em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">es la gran pel\u00edcula de las mentiras piadosas, de lo tan necesario que llegan a ser para la supervivencia de algunos locos, y de la improductiva labor para descubrirles la realidad que realizan los dem\u00e1s<\/em>\u201d; y luego, convencido con tus cr\u00edticas que parec\u00edan sacadas de alg\u00fan manual de intelectual cin\u00e9filo, me echaba sobre el teclado, durmiendo, so\u00f1ando en tus pies de pl\u00e1stico. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Justo antes de salir del hospital, recib\u00ed una nota del director. <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Horacio, el estado de Elisa ha empeorado, le avisaremos en cuanto sepamos algo<\/em>. Mientras tanto, guard\u00e9 la nota en el bolsillo, cog\u00ed las maletas y march\u00e9 para nuestro antiguo hogar. Por el camino los rumores infundados de que me olvidar\u00eda de ti, nada m\u00e1s recibir la llamada telef\u00f3nica que confirmara tu muerte, se me clavaron como agujas cotillas en las orejas. Cuando llegu\u00e9 a casa, un remolino de odio me arrib\u00f3 en la nuca: las fotograf\u00edas, el monitor del sal\u00f3n, de la cocina, de la entrada hab\u00edan desaparecido. Desesperado, corr\u00ed por los cuartos, la terraza y el ba\u00f1o pero tampoco all\u00ed estaban. Jadeante, casi mareado por el calor me sent\u00e9 en el sof\u00e1 y encend\u00ed el televisor de plasma. Las palabras del informador me inundaron el cerebro.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Era veintiuno de agosto del a\u00f1o dos mil siete, aterriza con \u00e9xito el trasbordador <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Endeavour<\/em> en el Centro Especial de John F. Kennedy cuando por fin me encontraba de vuelta a casa, cansado de un viaje forzoso, largo, como quiz\u00e1s se sentir\u00edan aquellos astronautas que pisaban de nuevo el suelo terrestre, pero sin el consuelo de haber contemplado las estrellas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 27pt; line-height: 200%; text-align: justify; tab-stops: 288.0pt;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La intolerancia de mi familia hab\u00eda llegado demasiado lejos. Despojado de tus recuerdos, en unos pocos minutos fui hacia el despacho en donde antiguamente escrib\u00eda mis art\u00edculos para el peri\u00f3dico, esbozaba algunos poemas y encontraba raz\u00f3n a mi existencia. Encontrarte en las hileras de vol\u00famenes literarios era imposible. Ahora tan s\u00f3lo me tocaba esperar esa llamada telef\u00f3nica, esperar tu muerte entre el agujero negro que nos crearon. Y en ese agujero he estado chapoteando durante estos d\u00edas, escribi\u00e9ndote esta carta y d\u00e1ndome cuenta de que la vida es un juego donde cada uno decide su estrategia seg\u00fan los circunstancias del presente, y como mejor cree, sin saber que, m\u00e1s tarde, cualquier error se rebelar\u00e1 con una furia incontenible, como una presa que demora su poder hasta estallar sobre un cauce seco al que le es imposible recoger tantos errores cometidos, y tanta mala suerte. Es el final inesperado e impaciente. Elisa, me acostar\u00e9 en mi ba\u00f1era repleta de margaritas de papel higi\u00e9nico y esperar\u00e9 a que el flujo de mi sangre las convierta en rosas rojas que te regalar\u00e9 sin la espera asesina de un sonido met\u00e1lico que no estoy dispuesto a o\u00edr. Elisa, toma estas rosas. Elisa, te quiero. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Querida, Elisa: \u00a0 Esta ser\u00e1 la \u00faltima carta que te escriba. Hoy, el cielo de azul cobalto se refleja contra el espejo de mi habitaci\u00f3n formando una especie de figura indefinida.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=862\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/862"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/862\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}