{"id":902,"date":"2009-04-15T22:02:34","date_gmt":"2009-04-15T20:02:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=902"},"modified":"2009-04-15T22:02:34","modified_gmt":"2009-04-15T20:02:34","slug":"165-martescomo-siempre-por-febrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=902","title":{"rendered":"165-Martes,como siempre&#8230; Por Febrero"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Entra el d\u00eda por la ventana. La luz mortecina que lo acompa\u00f1a me permite distinguir que es un martes\u2026, como siempre.<!--more-->\u00a0Me levanto y miro el reloj de pared. Puedo entrever, marchando de espaldas y a lo lejos a las nueve de la ma\u00f1ana, porque ya son las once pasadas. \u00a1Me exige tanto sue\u00f1o el cuerpo!<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Me visto sobre los calzoncillos de seda oriental que me proporcionan much\u00edsimo placer No me los quito nunca, ni cuando me ducho; esto me obliga a secarme con una toalla de secar calzoncillos de seda oriental, toalla que compr\u00e9 en los chinos por un euro. El placer tiene su precio, me digo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Desayuno un caf\u00e9 de ayer y un par de galletas de Dios sabe cu\u00e1ndo. Es mi rutina de los martes, de todos los d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Salgo del piso. Veinte abultados escalones hasta la calle, veinte inmensas torturas para mi pie izquierdo que de tanta gota que padece, da la impresi\u00f3n de albergar cataratas. A veces me cruzo con el turco del cuarto. Me da conversaci\u00f3n. \u00a1C\u00f3mo le gusta hablar al turco ese! Es su manera de vivir y tambi\u00e9n<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>pareciera que vive para hablar. Nos acomodamos en el rellano o, a veces, depende del cansancio, tomamos asiento en alg\u00fan escal\u00f3n. El enciende su narguile de bolsillo y yo un cigarrillo de almac\u00e9n. El tramo de escaleras entre mi primer piso y el portal est\u00e1 habilitado para fumadores, tal cual reza un cartel\u00f3n municipal con sello y todo. El utiliza el idioma turco, yo, el de Cervantes. No nos entendemos, pero ello facilita la conversaci\u00f3n, la hace \u00e1gil, fluida, sin entreveros. Horas y horas. Nos sentimos c\u00f3modos y olvidamos con la charla el olor de mis calzoncillos de seda oriental. El turco tambi\u00e9n huele a otras cosas as\u00ed de raras y eso compensa y equilibra. Generalmente se hace tarde. Cuando la noche golpea para entrar, nos despedimos como si nada hubiera pasado. Yo olvido mis prop\u00f3sitos de paseo y vuelvo a la cama. \u00a1Es tanto el sue\u00f1o que me exige el cuerpo!<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Pero hoy, con el camino libre y sin turco, he llegado a la calle. Doblo la esquina y encaro al mar que est\u00e1 aqu\u00ed cerca lamiendo la arena con lengua de espuma. Cuando me aproximo descubro que el mar ya no es el mar, sino el mism\u00edsimo Satan\u00e1s. Inconfundible: una piel rugosa de drag\u00f3n, crestas blancas y voz de ca\u00f1onazo alem\u00e1n. Inconfundible, el mism\u00edsimo Satan\u00e1s y no equivoco. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">De pronto, las nubes se desgarran en incandescentes centellas y truenos horr\u00edsonos que hacen temblar a las mism\u00edsimas palmeras. Llueven bayonetas. Guardo mi pie izquierdo, el de m\u00e1s gota, en el bolsillo del pantal\u00f3n y corro a refugiarme bajo un toldo de los muchos que cubren el paseo. Por fortuna he elegido el toldo de un caf\u00e9. Entro, pido un cortado y otro sin leche para el Diablo, porque a \u00e9l le enloquece el brebaje, pero se le atraganta la leche; seguro aparecer\u00e1 de un momento a otro meneando el rabo. Bebo de un trago, con sacarina, silbo y el camarero me sirve otro. El de la Bestia sigue humeando que ya se sabe que las cosas del diablo jam\u00e1s se enfr\u00edan. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Desde una mesa contigua una joven deliciosa me contempla y sonr\u00ede. Es indudable que me sonr\u00ede a m\u00ed y eso la hace m\u00e1s deliciosa, hasta que descubro que su sonrisa no es del todo desinteresada. En efecto, mi bragueta abierta deja entrever las suaves tonalidades de mis calzoncillos de seda oriental. Las mujeres son as\u00ed y miran todo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">De pronto, Lucifer entra en tromba. Emite un grito salvaje de ca\u00f1onazo alem\u00e1n, para que no haya dudas, bebe su caf\u00e9, sin leche, y sale atolondrado<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>con un alma bajo el brazo, sin pagar su consumici\u00f3n y derribando una silla: \u201cgenio y figura\u2026\u201d, como dijo aquel general. \u00bfO fue un pol\u00edtico de izquierdas?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Muevo la cabeza como diciendo \u201cesos diablos\u2026\u201d<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Me siento a su mesa. Ella ya no sonr\u00ede porque ha dejado de ver lo que ve\u00eda. Me dice: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">&#8211;<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Estoy tan sola.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Yo respondo:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">&#8211; Todos lo estamos <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La joven deliciosa, de cerca m\u00e1s, hace un gesto de asombro por mi respuesta y de inmediato se enamora de m\u00ed. No puedo evitarlo: todas las j\u00f3venes deliciosas y sonrientes que ocupan una mesa en el caf\u00e9 se enamoran de m\u00ed. Acordamos casarnos despu\u00e9s. Recuerdo mi \u00faltimo casamiento: fue hace dos d\u00edas y tambi\u00e9n en martes. Apenas acabada la ceremonia sal\u00ed al trote de la catedral dejando a la novia a sus anchas para complacer y ser complacida por los invitados. \u00a1Una gran boda!<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Salgo a la calle abrazado a la joven deliciosa, pero no llegamos lejos. Nos alcanza bajo el siguiente toldo, el de la zapater\u00eda, el marido de la joven deliciosa. La encara y suelta un mont\u00f3n de barbaridades obscenas, muy obscenas. Luego la apu\u00f1ala con una enorme navaja. Me aparto un paso para no ser salpicado con la sangre de la joven deliciosa y sonriente y trato de contar las pu\u00f1aladas; si no me equivoco son setenta y nueve, aunque quiz\u00e1s fueran ochenta y dos o cuarenta y una. Cuando el asesino guarda el pu\u00f1al en la faltriquera tras limpiarlo cuidadosamente con el fald\u00f3n de su esm\u00f3kin, lo miro con esa mirada que guardo para los tipos que me caen mal. El hombre baja los ojos y se retira cabizbajo y avergonzado en direccxi\u00f3n a la playa, donde Satan\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">La sangre de la joven deliciosa y sonriente comienza a inundar el pueblo del mar a la monta\u00f1a, por lo que vuelvo a guardar el pie izquierdo, el de m\u00e1s gota, en el bolsillo del pantal\u00f3n y apuro el tranco. En mi primer piso estoy a salvo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Llego. Sin quitarme los calzoncillos de seda oriental que tanto placer me proporcionan (a pesar de su insistente olor), entro en la cama. \u00a1Es tanto el sue\u00f1o que me exige el cuerpo! Otro martes intrascendente, como todos, pienso con fastidio y cierro los ojos. \u00a1Mierda!<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entra el d\u00eda por la ventana. La luz mortecina que lo acompa\u00f1a me permite distinguir que es un martes\u2026, como siempre.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/?p=902\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/902"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=902"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/902\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}