Es un cuento que ganarÃa más con un lenguaje menos cuidado.Esa es la paradoja de la literatura como de la humanidad.Tanta perfección y precisión le quita belleza al cuento.Está muy bien narrado,cada secuencia es pensada,creo que lo de «primorosamente bruñido» es para el cuento
En cuanto a los comentarios que preceden mi seudoanálisis (puedo estar rotundamente equivocado, pero eso sólo lo puede decir el autor y, claro, mi opinión puede diferir de la de los demás lectores. Gracias a Dios por eso, porque si fuera de otra manera, yo no intentarÃa escribir) pues no estoy, para nada, de acuerdo. Son marionetas, por lo tanto hay que pensar en teatro, en dramaturgia. ¿Cómo esperaban que se expresaran? Y más en sus últimos instantes. No, definitivamente, no estoy de acuerdo.
ES UN RELATO QUE REFLEJA LA CONDICIÃN HUMANA DESDE UNA PERSPECTIVA FANTÃSTICA; PERO AL MISMO TIEMPO MUY REAL. LOS SENTIMIENTOS QUE SE DEJAN ENTREVER EN LOS DIÃLOGOS SON INHERENTES A LA TRAGEDIA QUE EN OCASIONES ES LA VIDA MISMA. ÃXITOS.
Una idea ocurrente, precisa y preciosa, y bien desplegada, y algunas buenas imágenes, sobre todo al principio.
Yo hubiera intentado diálogos más cortos y coherentes, que sonaran más naturales. Por ejemplo, nadie se queja diciendo que siente en su cuerpo «infinitesimales punzadas», o anima a la novia, por muy marioneta que sea, diciéndole que está hecha «de madera de ciprés primorosamente bruñida».
En ocasiones, a todos los que escribimos el deseo de aportar información nos empuja a forzar un poco el lenguaje.
Por lo demás, muy bien. Enhorabuena.
Es un cuento que ganarÃa más con un lenguaje menos cuidado.Esa es la paradoja de la literatura como de la humanidad.Tanta perfección y precisión le quita belleza al cuento.Está muy bien narrado,cada secuencia es pensada,creo que lo de «primorosamente bruñido» es para el cuento
He aquà un gran relato. Ritmo y tono envidiables. Palabras precisas, imágenes originales que contribuyen a transmitir la zozobra de los personajes. Y lo que no dice el autor (vamos, que tenemos que leer más allá de lo escrito) es la eterna historia de la desigualdad: uno de madera ordinaria, la otra de ciprés primorosamente bruñido y otros detalles desplegados con habilidad. Luego está ây a la vez no estáâ el mismÃsimo Dios (el titiritero ausente) y ese sentimiento de la humanidad de abandono y soledad. Un relato realmente bello que se disfruta más (como toda la buena literatura) cuando releemos el texto.
En cuanto a los comentarios que preceden mi seudoanálisis (puedo estar rotundamente equivocado, pero eso sólo lo puede decir el autor y, claro, mi opinión puede diferir de la de los demás lectores. Gracias a Dios por eso, porque si fuera de otra manera, yo no intentarÃa escribir) pues no estoy, para nada, de acuerdo. Son marionetas, por lo tanto hay que pensar en teatro, en dramaturgia. ¿Cómo esperaban que se expresaran? Y más en sus últimos instantes. No, definitivamente, no estoy de acuerdo.
Felicitaciones al autor.
«Infinesitimales punzadas»…¡Vamos, Luis Adolfo Josefo o Judith MarÃa Graciela»…
A veces desconciertan elogios exagerados junto a diatribas también exageradas. el relato es original, pero no es para tanto
Tal vez nosotros, los que nos creemos humanos, no seamos más que simples marionetas movidas por el azar.
Mucha suerte.
A mà también me ha gustado mucho, me parece un relato bien escrito (coincido con Hara Kei en que precisamente por ser marionetas pueden permitirse unos diálogos asÃ) y abierto a interpretaciones. Eso sÃ, muy triste. Suerte
ES UN RELATO QUE REFLEJA LA CONDICIÃN HUMANA DESDE UNA PERSPECTIVA FANTÃSTICA; PERO AL MISMO TIEMPO MUY REAL. LOS SENTIMIENTOS QUE SE DEJAN ENTREVER EN LOS DIÃLOGOS SON INHERENTES A LA TRAGEDIA QUE EN OCASIONES ES LA VIDA MISMA. ÃXITOS.