Creo que incluso aquellos que no reflejan ningún tacto en el trato, son igualmente merecedores de recibir el aplauso…. Un aplauso que, por otra parte, saben no necesitar.
No puedo llamarte querido amigo: estas letras me llevarán tan solo por un instante frente a tu puerta… Y ni siquiera me atrevo a afirmar que, en dicho momento y aun provisto de la mismas trompetas que asolaron Jericó, la hiciera siquiera retumbar.
Siento haberte hecho perder el tiempo que tan meticulosamente administras (intuyo que eres ordenado)⦠Espero que no pienses que yo lo hago; la improvisación me sigue evitando muchos tropiezos, y tecleo lo suficientemente rápido para que dos folios en blanco no me agobien demasiado.
Un relato denso, muy bien construido, hermoso. Creas la atmósfera adecuada, y vas diseccionando el alma de los personajes con un escalpelo digno de los grandes escritores.Lo he disfrutado, y eso, al menos para mÃ, es el mayor elogio que un escritor puede recibir. Asà que, solo darte mi enhorabuena.
No estoy de acuerdo con mi vecino de comentarios, tu texto ha sido colgado hace poco, razón de más para que no hay sido descubierto aún por muchos. Por tanto, yo sà te auguro muchas crÃticas. Y el que se acerque a la lectura de tu relato no saldrá defraudado, te lo aseguro.
AntÃstenes: yo admito todos los comentarios, me parezcan acertado o no. Las personas que invierten tiempo en leer los relatos y dejarnos lo que piensan sobre ellos, se desprenden de algo muy valioso, parte de sus minutos de vida.
Lo he leÃdo calmadamente, es interesanteâ¦.aunque en algún momento me ha resultado algo cerrado. Me costaba seguir con la lectura â¦tal vez un poco más de rapidez o frescura podrÃas incorporarle. Te repito es un relato interesante y bien escrito.
Un abrazo y suerte: Abeja.
Tu relato me parece que está muy bien escrito y que manejas con soltura el lenguaje. Otra cosa es el tema, que a mÃ, particularmente, no me atrae mucho (me gustan más los del DÃa de la Mujer). De todas formas, suerte!
Si empieza a pensar que su trabajo es una «obra» (con una O gorda) dirigido a los demás, mal asunto… ¿No cree que eso es soberbia? ¿No cree que es más sincero reconocer que se coloca aquà un escrito por los seiscientos puñeteros euros? ¿No cree que me fustigo con el látigo de la humildad al reconocer que pienso que mi historia los merece?… En fin, no se me enfade, disculpe mi «cháchara» y permÃtase leer el significado de mis letras aceptando que una sonrisa de humor negro las acompaña…
En todo caso, reitero que a mà si me interesa el dinero… La gloria se la regalo…
PodrÃa ser el inicio de una buena novela. Me gusta tu prosa, creo que ganarÃa con unos puntos y aparte, que nos dejaran reposar, respirar y paladear la lectura. Como relato, me da la impresión de que no acaba de contar una historia completa, ¿o sÃ? Lo que es indudable es que el texto tiene calidad. Enhorabuena y suerte en el certamen.
Y bueno, si el autor quiere pasearse por mi relato pues bienvenido. Pero por favor no me vaya a dejar algún comentario que suene falso. Si pasa por mi espacio y lo que lee le parece una porquerÃa, pues no puedo hacer nada. Prefiero eso a adulaciones interesadas. Y además, a estas alturas, a los relatos les toca defenderse solos; como debe ser.
Me lo he pasado mejor leyendo los comentarios que el relato. Espeso y escrito en un formato que no deja de ser un tanto pretencioso (telometotodoseguidoparaqueveascómoexperimento) No ayuda en nada a conectar con el que lee. ¿Bien escrito? puede, pero para leerlo tienes que copiarlo, pegarlo en un documento en blanco y empezar a meterle los espacios que le niegas al ojo, gracias a lo cual descubres algo mucho mejor. El orden no está reñido con la buena escritura. Del tirón escriben divinamente Saramago o Delibes, pero hasta Keouak cuando le da por el «todoseguido» se llega a atragantar. Todo tiene un punto medio.
Creeme que un poco de humildad, otro poco de empatÃa y un mucho menos de soberbia, hubiese hecho que nadie se hubiese fijado en un acento o en otras posibles faltas. Además hasta para criticar hay que se amable, si no te vuelves sencillamente «quejón».
Mis mejores deseos y son sinceros. De veras creo que escribes muy bien, desordenado, pero muy bien.
Estoy completamente en lÃnea con los que creen que es mejor someterse exclusivamente al juicio de los que decidirán el premio. Dar la oportunidad de crÃtica a todos los que concursan, conlleva el riesgo de que acabe en riña (no precisamente literaria).
Pirata, tampoco a «todos» molestan, ni «todos» los relatos son tan pobres como argumentaba en otro comentario. Hay que ser menos absolutista en las afirmaciones.
Tampoco yo creo que le reste verosimilitud que un obrero sepa hilar cuatro frases con un vocabulario de cierto nivel; es menos verosÃmil que el vocabulario de esas frases sea forzado.
Esto que leo no se lo cree ni harto de vino: «En el texto hay detalles buscados a propósito, incluso ese âqueÃsmoâ al que se refiere o los âyoâ señalados por âEnriqueâ.
Por esa razón, seguramente todos los autores han puesto faltas de ortografÃa o han usado un ritmo determinado «a propoósito», para ver si consigue usted hacer el tres en raya, saltando de relato en relato, paseando la grámatica.
Saludos
AntÃstenes, algunas de las explicaciones suenen a argumento ad hoc, pero eso no obsta para que siga pensando que el lenguaje de los personajes no debe quedar justificado por analogÃas al mundo real sino en las reglas que impone el propio relato y es ahà dónde lamentablemente todo el mecanismo está mal engrasado. Es decir, si los personajes fuesen tipos teóricamente de un nivel cultural alto, seguirÃa chirriando.
Me han entretenido más los comentarios que el relato. El autor piensa probablemente que el prescindir de párrafos es un recurso literario original, pero a mÃ, simplemente, me da sueño. Gracias a los comentaristas.
Como crÃtico o comentarista literiario no aportas nada, si siquiera ofendes (que parece ser tu propósito). Como escritor me pareces muy bueno, tu relato me ha gustado mucho y tambien me ha enganchado desde el principio hasta el final. Mucha suerte, te la mereces.
Pd: Se escribe Ainhoa (no tiene traducción, solo es un nombre propio como tantos otros).
A «NeopatafÃsico»…
Pues a ver si este puñetero relato me compensa lo que no me han dado en el pueblo de Espartinas por otro. Desde luego, tengo que reconocer, que la miseria socialista tienen estilo. Tras ganar el premio de las «Marujitas» en marzo, me han dado un cartel que, según la concejala de cultura, vale por trescientos euros. A las alturas de hoy su secretaria me dice: ¿Pero no te has enterado aún que somos socialistas?… Y no miento.
Pues sà que están entretenidos los comentarios, me los he leÃdo todos. ¿Alguien puede decirme como termina el albañil?, es que me ha sido imposible terminar de leer la historia, me aburrÃ.
Un saludo AntÃstenes y gracias por leer enterito mi relato, ah! se mo olvidaba, pon la letra «s» donde te falta.
Hola AntÃstenes, siento un poco de envidia al comprobar que lees casi todos los relatos y al mÃo no le has prestado atención, como veo que aquà la experiencia la pones tú, de verdad te agradecerÃa un pequeño comentario y por favor no te cortes si no te gusta. Gracias y mucha suerte. Es el 144
Desde mi humilde opinión de lector que carece de experiencia en el comentario de textos, sólo dos cosas:
1.- Me parece un texto excelentemente escrito. Entre los de este certámen, de los mejores que he leÃdo. No chirrÃa, sin estridencias, sin abusar de los adjetivos (falta que me horroriza y que yo mismo, escritor novel, reconozco que a veces cometo).
Más riñones no, gracias. Empacho total. Es un relato rematadamente malo, aburrido, sin tensión narrativa, con exceso de personajes que no llevan a ningún sitio. Conclusión: ¡Me aburroooooooo!
DequeÃsmos y faltas supuestamente a propósito (de Henry, será), y atreverse a intentar aconsejar sobre los tiempos verbales que usan los demás.
Le deseo mucha suerte y que consiga su objetivo, esos seiscientos euracos, quizás el dÃa en que no se prostituya con los relatos consiga crear algo realmente fantástico… madera tiene.
Me he quedado casi sin resuello, los pensamientos de su protagonista me han agotado, muy buena prosa, pero falta un poco de aire…
En cuanto a su anonadamiento (abatimiento, decaimiento, desaliento, descorazonamiento, hundimiento) le recomiendo que sà tenga en cuenta que el azahar puede penetrar por los poros de la piel, sepa que el aceite de nerolÃ, extraido de las flores de naranjo; aplicado en la zona interna de la muñeca, y a la altura del corazón es un gran antidepresivo, capaz de levantar el animo a cualquiera.
Quiero agradecerte por el comentario que dejaste en mi relato. perdón por no opinar del tuyo, pero soy demasiado aficionado e inexperto para hacerlo. Solo decir que me agradó leerlo. Suerte.
Hola AntÃstenes. Y yo me pregunto…..¿Cómo alguien tan perfecto puede carecer de tantos puntos y aparte?
Su relato no está mal, pero tampoco está tan bien como pensaba a juzgar por los mensajes que les ha puesto a la mayorÃa de los concursantes.
En fÃn, le deseo mucha suerte y muchas fuerzas para seguir comentando todos los relatos que le falten de esta edición.
Me ha gustado, a pesar de lo que me desagradan los circunloquios y las historias sin punto y aparte.
Bien escrito, con datos históricos interesantes, y buenas reflexiones.
Enhorabuena.
Creo que incluso aquellos que no reflejan ningún tacto en el trato, son igualmente merecedores de recibir el aplauso…. Un aplauso que, por otra parte, saben no necesitar.
Porque esto, y no otra cosa, merece este relato: el dominio del tiempo narrativo, la forma en la que se presentan los personajes -sin apenas presentarlos-, el control magistral de un pensamiento que -permitiéndome tan sólo sitiar los muros de la intuición y sin mucho menos escalarlo- no parece ser el propio. Tampoco la mirada adulta, de quien contempla la historia que nos dio un hogar, podrá dejar de valorar el trabajo de investigación que, como los engranajes oxidados de un reloj al que tan solo los más ancianos -y quizá también los más prudentes- saben prestar verdadera atención, da vida a esta narración.
Más todo ello, estimado escritor, no me harÃa olvidar un instante que no dejan de ser unas cuantas letras, ordenadas tanto peor de lo que lo harÃa el azar: tienes que probar a dejar que sea éste quien escriba tu próximo cuento… Otros hubo antes que usted âcuantos más, si cabe, aún por llegar- que supieron dar color a este lienzo, usando una Ãnfima de colores: la que abarcan el gris y el negro.
No puedo llamarte querido amigo: estas letras me llevarán tan solo por un instante frente a tu puerta… Y ni siquiera me atrevo a afirmar que, en dicho momento y aun provisto de la mismas trompetas que asolaron Jericó, la hiciera siquiera retumbar.
Pero si me permites âincauto de mÃ- por lo menos gritar al escritor que mora perpetuamente en el aire, le dirÃa que no se buscara a sà mismo en las letras: cuando éstas vean una sonrisa, no tardarán mucho en encontrarle. Ninguna otra cosa podrÃa ofrecerle de valor. Si hubiera llegado a este foro con un discurso preparado (cuantas veces⦠¡Si supieras!), con cientos de técnicas y recursos bajo el brazo, o con los absurdos ây habitualmente innecesarios- âno deberÃasâ¦â, mis temores estarÃan ahora recorriendo de vuelta el camino a casa.
AntÃstenes, la escritura es para mostrarla, si⦠Pero cuanto más para compartirla. Me llama la atención que uno de los mejores escritos de está pagina âcuando no el mejor-, no tenga apenas un mÃsero comentario. Esto harÃa desesperar a cualquiera⦠Menos alguien que -me repito por última vez- sabe no necesitar los aplausos.
Sé que para muchos escritores âpermite que no me incluya en dicho apartado- la escritura es refugio, a veces, de un dÃa a dÃa sin olor a nada. Pero no es verdad⦠No es verdad que oculta bajo la pluma enervada de quien hábilmente la maneja, pueda dar belleza y a la vez nada; porqué Belleza (reflejo de la Verdad) es lo que escribiste aquÃ, pero menos que nada son tus miradas (entiéndemeâ¦. Las que dedicaste a los demás). Y nada de lo que digas, de lo que escribas o de lo que hagas podrá cambiarlo jamás, excepto ây si tu asà lo quieres- una sonrisa⦠Una sonrisa bien amplia.
La Belleza⦠No sé qué será en verdad. Todo lo que se dice sobre ella me recuerda a aquellos juglares embaucadores, demiurgos, charlatanes y demás gentes que, todavÃa hoy, hacen de la Verdad algo mudable a su antojo (sé que no habré de darte más datos: Sócrates se peleó con ellos, por primera vez, no muy lejos de tu época) ; cuando algo no sabÃan, transformaban lo ya conocido mediante la palabra, hasta hacerlo parecer una u otra realidad a los ojos de los demás⦠De manera que hubiera no solo una, sino dos, tres y hasta más verdades acerca de una misma cosa.
Pero la Belleza, estoy seguro, se parece mucho a algunas miradas.
Deja, escritor del aire, que sean las letras las que te encuentren⦠Y sonrÃe, sonrÃe, sonrÃe (lo siento, prometà no volver a repetirme). Con él tiempo, podrás entonces escucharlas: las palabras que no escoge uno mismo âlas escoge una mirada- son las que nos hablan.
Siento haberte hecho perder el tiempo que tan meticulosamente administras (intuyo que eres ordenado)⦠Espero que no pienses que yo lo hago; la improvisación me sigue evitando muchos tropiezos, y tecleo lo suficientemente rápido para que dos folios en blanco no me agobien demasiado.
Un fuerte abrazo,
Dominose U
Ad. Créeme, no tengo ninguna intención de que estas letras salgan de aquÃ⦠Siento no tener otra manera de empujarlas bajo tu puerta.
PodrÃa utilizar el ‘método AntÃstenes’ y decir que dejé de leer cuando me encontré un ‘éste año’ acentuado de forma incorrecta. Pero no lo haré. Lo leà completo por una sencilla cuestión de respeto a quien deliberadamente quiere mostrarse y compartir su discutido talento.
Mucha suerte.
Un relato denso, muy bien construido, hermoso. Creas la atmósfera adecuada, y vas diseccionando el alma de los personajes con un escalpelo digno de los grandes escritores.Lo he disfrutado, y eso, al menos para mÃ, es el mayor elogio que un escritor puede recibir. Asà que, solo darte mi enhorabuena.
No estoy de acuerdo con mi vecino de comentarios, tu texto ha sido colgado hace poco, razón de más para que no hay sido descubierto aún por muchos. Por tanto, yo sà te auguro muchas crÃticas. Y el que se acerque a la lectura de tu relato no saldrá defraudado, te lo aseguro.
Por otra parte, no creo que haya estado en tu ánimo herir susceptibilidades cuando has dejado tu crÃtica a los demás, que para eso está este foro. Pero a juzgar por las personas afectadas por ellas sà lo has hecho. Quizá por eso, y sin ánimo de juzgar a nadie, (yo solo critico, humildemente, los textos del certamen) uno puede decir lo que piensa utilizando un tono más amable, que no está reñido con la sinceridad. A menos que yo esté equivocada.
Solo me resta desearte mucha suerte.
Mi relato es el 41, te invito a que lo leas.
Muy bien escrito, de eso no hay duda.
A medio relato, la falta de puntos y aparte, aunque sea un estilo intencionado, no hacen más que cansar al lector y perder interés por el hilo de pensamientos que conduce la historia. El resultado no alcanza la intención.
Suerte
No sé si el autor ha estudiado en el mismo colegio de la pedanterÃa que quien firma el primer comentario, el tal Dominose U, o quizá sean la misma persona, en un ejercicio de autobombo, pero no hay duda de que ambos (o el mismo) ejercitan con maestrÃa el noble arte del «mamá, mira qué bien escribo». El primero, el autor, cree que ese monopárrafo cargado de retórica y frases vacÃas de contenido puede resultar atractivo a quienes se dejan impresionar por ese estilo intelectualoide, y el segundo, su adulador, porque adopta el papel de sumiso lector con aires de «vaya lo que sé». A ambos, o al mismo, os recomendarÃa una buena dosis de humildad y un curso de escritura creativa. Los relatos deben tratar de buscar la comunicación con el lector, su sorpresa y su gratitud por el buen rato compartido. Cuando el objetivo es el mÃramequébienlohago, el resultado es un fracaso como el que acabo de leer.
Al menos, este cuentista bicéfalo nos demuestra lo que no se debe hacer a la hora de escribir. Y no es poco.
AntÃstenes: yo admito todos los comentarios, me parezcan acertado o no. Las personas que invierten tiempo en leer los relatos y dejarnos lo que piensan sobre ellos, se desprenden de algo muy valioso, parte de sus minutos de vida.
Lo he leÃdo calmadamente, es interesanteâ¦.aunque en algún momento me ha resultado algo cerrado. Me costaba seguir con la lectura â¦tal vez un poco más de rapidez o frescura podrÃas incorporarle. Te repito es un relato interesante y bien escrito.
Un abrazo y suerte: Abeja.
Tu relato me parece que está muy bien escrito y que manejas con soltura el lenguaje. Otra cosa es el tema, que a mÃ, particularmente, no me atrae mucho (me gustan más los del DÃa de la Mujer). De todas formas, suerte!
Dedicado a «Hank»…
Me habÃa prometido no responder a comentario alguno; pero, dado que he roto mi norma convirtiendo en una conversación otro comentario (y dado que no recuerdo su relato en todo caso), permÃtame indicarle que no soy un escritor «bicéfalo». En todo caso a ver si se aclara. Los «párrafos aduladores» no son mÃos (y, la verdad, yo no creo que lo sean tanto), y en cuanto a que mi relato está lleno de «frases intelectualoides», permÃtame dudarlo. Incluso, si lo necesita, le indico las dos erratas que hay en él. La primera (éste año) ha sido a propósito. La segunda es una ese que me falta en… PermÃtame que lo oculte, asà como los posibles errores que yo conozca (me reconocerá que debo defender mi escrito por seiscientos euros)… En todo caso me parece una estupidez tener que buscar la «gratitud» del lector. Si en el binomio «contador de historietas-lector de las mismas», alguien debiera agradecer algo, serÃa, en el caso del primero, si cobra, al editor. Y en el segundo, y en todo caso, a sà mismo, por permitirse recorrer una senda distinta de su vida diaria gracias a su imaginación. En fin, no refleje sus problemas en los comentarios. Hubiese sido suficiente con que me hubiese indicado que mi escrito le ha sentado como una degustación de patatas cocidas durante quince dÃas para entenderle perfectamente lo que piensa de él…
Mi saludo.
Puedo reconocer que quizá me equivoqué en mi suposición acerca de su bicefalia, pero no deja de sorprenderme la poca capacidad de asimilación de crÃtica que demuestra con esta contestación. Y en cuanto a la gratitud y el objetivo a la hora de escribir, quiero seguir pensando que cuando lo hago es para beneficio de los lectores, puesto que es a ellos a quienes va dirigido mi trabajo, no a editor alguno ni a beneficio pecuniario para mi persona. Me parece triste no tener en el punto de mira al lector, que siempre ha de ser el destinatario de nuestra obra.
Poco más, señor AntÃstenes, salvo que deberÃa ser algo más humilde y aceptar lo que con tanto desparpajo aplica usted a los demás.
Suerte, en cualquier caso, si su único objetivo son esos seiscientos euros.
Amigo Hank…
Si empieza a pensar que su trabajo es una «obra» (con una O gorda) dirigido a los demás, mal asunto… ¿No cree que eso es soberbia? ¿No cree que es más sincero reconocer que se coloca aquà un escrito por los seiscientos puñeteros euros? ¿No cree que me fustigo con el látigo de la humildad al reconocer que pienso que mi historia los merece?… En fin, no se me enfade, disculpe mi «cháchara» y permÃtase leer el significado de mis letras aceptando que una sonrisa de humor negro las acompaña…
En todo caso, reitero que a mà si me interesa el dinero… La gloria se la regalo…
Me encantó leer tu crÃtica, aunque solo fuese eso, crÃtica. En cualquier caso, muchas gracias por tu tiempo y tu esfuerzo al leer mi relato y dejame que te sugiera que vuelvas a reelerlo pues a veces, lo importante «no es el «como» si no «el qué» de lo que intenta transmitirse; Veo que tú lectura crÃtica te privó de ese placer de la lectura.
Es posible que pueda haber colado alguna falta de ortografÃa (por las que ya me disculpé y corregà en su momento), errores…que le voy a hacer… ¡soy un ser humano y estoy orgullosa de serlo!
Un saludo.
A juicio del jurado de un certamen literario, pues igual tiene algún interés, con sus tiempos narrativos, sus puntos suspensivos y demás pamplinas. Pero al de Rufo, es la insoportable verborrea del español que arranca a hablar a partir de sus achaques y/o dolencias y de quien no ha visto más mundo que el que hay más allá de un andamio. Suerte, «seiscientosâ¬Â», no obstante.
Yo también le seré sincero. A mi su relato me aburre un montón. He intentado leerlo varias veces pero nunca he conseguido acabarlo. Muy correcto gramatical y otrográficamente, pero literariamente opino que es insulso, pobre y además es un coñazo insoportable.
PodrÃa ser el inicio de una buena novela. Me gusta tu prosa, creo que ganarÃa con unos puntos y aparte, que nos dejaran reposar, respirar y paladear la lectura. Como relato, me da la impresión de que no acaba de contar una historia completa, ¿o sÃ? Lo que es indudable es que el texto tiene calidad. Enhorabuena y suerte en el certamen.
Bueno, creo que está bien escrito, como, supongo, todo lo que escribe, pero también es verdad que el relato me ha amodorrado bastante…¡quizá me haya pegado sus bostezos!…
Yo también le deseo suerte, aunque se supone que necesita menos que yo…
En todos los concursos en los que he participado, y en los que existÃa la posibilidad de comentar los relatos, me he encontrado con un AntÃstenes. Ese concursante que lo lee casi todo y que lo comenta con un estilo que roza en lo grosero o, cuando menos, en lo desagradable. Autor de palabras de difÃcil digestión para el que las recibe pero, gústenos o no, escritas con sinceridad (descarnada) y, normalmente, con precisión (hiriente). Aunque mi manera de ser me acerca más al estilo crÃtico de Luc, moderado y constructivo, no puedo dejar de reconocer que coincido, en el fondo, con el noventa y cinco por ciento de lo que dice AntÃstenes… aunque se pase en sus términos.
Y en cuanto a su texto, pues… lamento no haberlo esrcrito yo. Soy de los que opinan que es brillante, formalmente perfecto, y muy emotivo. Esa manera de introducir en el relato un pedazo de historia apasionada, como toda la que tiene que ver con el sindicalismo en el entorno de la Guerra Civil, me parece ejemplar, por la relación que tiene con el contenido de la historia y por no resultar en absoluto forzado. Llevo meses tratando de hacer algo asà con la historia de un viejo arponero de ballenas y cuando he leÃdo esto me he quedado frÃo de envidia.
En fin, señores, como resumen, que a lo mejor no es tan cÃnico el filósofo como se expresa.
Para AntÃstenes, Arponero y los ciento y pico que vertéis crÃticas constructivas y destructivas sobre los relatos de los demás: ¿Por qué en lugar de aplicar todas las teorÃas literarias sobre las obras de los demás, que tan al dedillo conoceÃs y de la que tanto gustáis de hacer gala, no lo hacéis sobre las vuestras para hacer de una santa vez una obra genial y ejemplar? No ya merecedora del premio éste, sino de un libro como dios manda. Entre los comentarios de uno, del otro, de Maroto y del de la moto, este concurso es lo más parecido a un Gran Hermano. Propio de una corrala, y a lo peor, sin intención de los organizadores. Como dijo Bernal DÃaz del Castillo, por boca de Hernán Cortés: «Pared blanca, papel de necios»
No se ve más que derroche crÃtico, en vez de artÃstico.
Conste que la obra con la que participo está a medio desarrollar, con lo cual no aspiraba a ganar premio alguno; pero visto en lo que ha degenerado este concurso, me alegro de haberla enviado asÃ: a propósito. Estoy tan convencido de que me salen relatos geniales, que no sólo rehusé hasta ayer criticar los relatos de los demás, sino que pasé de airearlos a los cuatro vientos de internet. Para se los apropie cualquiera. Me parece un lamentable fallo de la comisión organizadora de este concurso este novedoso y democrático método.
Y en cuanto al concursante Arponero, si quieres escribir un relato sobre un arponero, lo más aconsejable, desde mi punto de vista, es que te hagas arponero también. Verás que la historia te saldrá redonda. De lo contrario, pues te saldrá lo que al concursante este, alias AntÃstenes, la paliza de un obrero de la metalurgia o no sé de dónde con arropos del lenguaje de un pelmazo que no ha pisado en su vida ni una metalurgia, ni un andamio y ni la calle siquiera. Conste que es un consejo, y con la mejor de mis intenciones.
Suerte al mejor.
Curiosamente, Arponero, a las 22:30, cuatro minutos antes que tú, dejé un comentario en el relato 62 que, aunque el contenido no tiene nada que ver con el tuyo, la conclusión podrÃa decirse que es la misma.
Suerte en tus futuros relatos.
Es difÃcil leer en este formato y la técnica utilizada por el autor lo complica más.
Sin embargo, vale la pena leer este trabajo. No comentaré sobre esto, aquello o cualquier otra pequeñez, porque no me ha impedido disfrutar de la lectura. Es más, ni siquiera lo leà cazando probables errores. Sencillamente me deje llevar y lo disfrute hasta el final.
Felicitaciones
Y bueno, si el autor quiere pasearse por mi relato pues bienvenido. Pero por favor no me vaya a dejar algún comentario que suene falso. Si pasa por mi espacio y lo que lee le parece una porquerÃa, pues no puedo hacer nada. Prefiero eso a adulaciones interesadas. Y además, a estas alturas, a los relatos les toca defenderse solos; como debe ser.
Buen relato, seguro que polÃticos poco curtidos y que se dejen deslumbrar lo pueden encumbrar al primer puesto de algún certamen literario. A mi en particular me ha parecido denso, cansino, costoso de leer, nada atractivo, no serÃa yo el polÃtico que se dejara deslumbrar por él. Rob Vermeulen estoy de acuerdo contigo
Me lo he pasado mejor leyendo los comentarios que el relato. Espeso y escrito en un formato que no deja de ser un tanto pretencioso (telometotodoseguidoparaqueveascómoexperimento) No ayuda en nada a conectar con el que lee. ¿Bien escrito? puede, pero para leerlo tienes que copiarlo, pegarlo en un documento en blanco y empezar a meterle los espacios que le niegas al ojo, gracias a lo cual descubres algo mucho mejor. El orden no está reñido con la buena escritura. Del tirón escriben divinamente Saramago o Delibes, pero hasta Keouak cuando le da por el «todoseguido» se llega a atragantar. Todo tiene un punto medio.
Es de una falta de tacto espectacular hablar de dinero y ponerlo como excusa para publicar nada. Hazlo por que quieres, por que te gusta o por que te da la gana, pero no menciones el dinero. Si quieres ganarlo, especula o hazte protésico dental (con todos mis respetos a los protésicos, tengo alguno en la familia).
Creeme que un poco de humildad, otro poco de empatÃa y un mucho menos de soberbia, hubiese hecho que nadie se hubiese fijado en un acento o en otras posibles faltas. Además hasta para criticar hay que se amable, si no te vuelves sencillamente «quejón».
Mis mejores deseos y son sinceros. De veras creo que escribes muy bien, desordenado, pero muy bien.
Estoy completamente en lÃnea con los que creen que es mejor someterse exclusivamente al juicio de los que decidirán el premio. Dar la oportunidad de crÃtica a todos los que concursan, conlleva el riesgo de que acabe en riña (no precisamente literaria).
Suerte a todos.
Lo que no acabo de entener es por qué a los concursantes les molestan las crÃticas y parece que es obligatorio ser «delicado» o decir las cosas con eufemismos para que parezca que no estamos alertando de errores o aconsejando mejoras. En mi opinión es una suerte poder recibir comentarios, buenos, malos, regulares, porque de nuestros propios errores, y de los de los demás, podemos seguir aprendiendo. No sirven de nada las crÃticas condescendientes que no reflejan ni un ápice de sentido crÃtico. Parece que nos han lavado el cerebro para que todo lo que digamos tenga que ser «polÃticamente correcto». Qué pérdida de tiempo es no poder hablar de forma directa…
Perdón por lo anterior, voy al relato: La separación del texto en algunos párrafos se agradecerÃa, pero no creo que sea lo más importante. Algún pequeño fallo hay («avisándome que» es un «queÃsmo»; perdón si he revelado otro error que quisieras tener encubierto…). En general, la prosa es buena, muy descriptiva, con riqueza de vocabulario; algunas frases son preciosas. Pero (¡ay, el pero!) en mi opinión hay una falta de concordancia entre el vocabulario y la forma de expresarse y el sujeto o sujetos que supuestamente hablan. Estamos en un contexto coloquial, entre compañeros de trabajo, que no son filólogos ni filósofos, sino obreros de la construcción, albañiles que suben y bajan carretillas con arena y cemento. ExplÃqueme usted cómo es posible que un albañil cincuentón, que apenas habrá acabado los estudios primarios, acierte a decir cosas como «ese odio que embarra las aceras y que ensucia los adoquines al amanecer con charcos de sangre», o «Que esa carcoma embrutecida, que es el resentimiento, nos está royendo con sus mandÃbulas de hierro, y que sólo la serenidad caoba, que dan las madrugadas sin pasiones, podrá enseñarle lo que mi tosquedad no alcanzaâ¦Â», y muchas otras del mismo estilo. Los personajes, para que sean creÃbles y tengan vida propia, independiente del escritor, tienen que hablar como corresponde. Si no se quiere renunciar a escribir una prosa cuidada, elevada, entonces, en lugar de escribir en primera persona, se deberÃa escribir en tercera y que sea el narrador el que hable, el que cuente la conversación entre los dos albañiles y lo que aconteció en ese dÃa.
Si alguna vez me topo con un albañile que me diga «que yo también comà hambre y bebà furia durante dÃas y dÃas», me quitaré el sombrero y le haré una reverencia.
Una anécdota, intento de cuento, con demasiadas reiteraciones,demasiados árticulos y excesivos «yo» que no son necesarios.
Pero, la verdad, yo no creo que sea asÃ. Lo que yo creo es que no tengo odio. BastarÃa con decir : Creo que no tengo odio.
«Entonces yo ya sólo le miro y me vuelvo a callar.»
«aunque entonces yo ya nada le aconsejo
«bonacible» y otros vocablos no son habituales entre albañiles o capataces, por tanto se ve claro un intento pretencioso que no se ajusta al perfil del personaje ni sirve a la anécdota.
Vuelva a leerlo , dejelo reposar, y aligere de los YO, pero sobre todo cuente una historia en la que pase algo.
Manuel Cárdeñas, amigo mÃo, me dijo un dÃa que hay que entrar en el mundo de la escritura desde la sencillez que otorga la carencia de falsas expectativas y desde la tranquilidad del que se reconoce a sà mismo en un territorio donde sólo cabe admirarse y aprender.
Con este ánimo entré en este certamen, es la primera vez que lo hago y estoy defraudada. Los comentarios, hablando en román paladino, destilan mala baba, un «non savoir fair» impropio de personas a las que se les presupone sensibilidad y virtudes varias que el amor a cualquier arte proporciona.
Suerte a todos y mi agradecimiento a AntÃstenes pues de él, de sus comentarios, he aprendido lo que no quiero ser de mayor.
A Pirata…
En el texto hay detalles buscados a propósito, incluso ese «queÃsmo» al que se refiere o los «yo» señalados por «Enrique». Pero voy a su pregunta. Vea los términos utilizados en la frase a la que se refiere. Si no me equivoco, vienen delimitados por las palabras siguientes: odio, embarrar, acera, ensuciar, adoquines, amanecer, charcos y sangre. Créame, cualquier albañil las conoce. Y esta puntualización creo que sirve para la segunda que me señala, más aún cuando la carcoma era un problema en aquellos dÃas y usted mismo indica que considera al personal administrador del ladrillo bastante bruto (carcoma, embrutecimiento, resentimiento, roer, mandÃbulas, hierro, caoba…). No obstante, en cuanto a los niveles intelectuales de los obreros de la construcción, pues, mire usted, ahora se puede encontrar incluso algún que otro abogado levantando muros, pero, dado que el personaje está situado a finales de los años veinte, le diré que incluso en esa época no todas las personas que vivÃan de sus oficios eran cerriles. No sé… Me viene a la memoria Miguel Hernández, que era cabrero, por ejemplo, aunque, lo reconozco, este comentario es como disparar a un zorzal con posta gruesa…
En todo caso le garantizo que reflexionaré sobre sus impresiones, y tenga por seguro que sinceramente se las agradezco.
Mi cordial saludo.
Estoy con Potnia y con tantos otros. Después de leer este relato ya me resulta menos doloroso el comentario que leà en mi relato (nº 129) proveniente de este AntÃstenes El Grande. Sencillamente porque yo valoro las crÃticas (todas), o bien cuando están redactadas desde el respeto, o cuando vienen de quien sabe más que yo. Ninguno de los dos extremos se dan en este caso.
Oh, altÃsimo AntÃstenes… Este será mi última conversación con usted. Le recomiendo la prosa poética de un tal Neruda (tal vez hay oÃdo hablar de él). Si analiza usted sus textos palabra por palabra (tomando un wiskhy, claro), tal vez encuentre algún quejumbroso limonero…
Y en el mismo ejercicio de hipocresÃa que usted tuvo conmigo, le deseo la mayor de las suertes
Pirata, tampoco a «todos» molestan, ni «todos» los relatos son tan pobres como argumentaba en otro comentario. Hay que ser menos absolutista en las afirmaciones.
Tampoco yo creo que le reste verosimilitud que un obrero sepa hilar cuatro frases con un vocabulario de cierto nivel; es menos verosÃmil que el vocabulario de esas frases sea forzado.
¿Va Ud. a participar, Pirata?
Saludos
Esto que leo no se lo cree ni harto de vino: «En el texto hay detalles buscados a propósito, incluso ese âqueÃsmoâ al que se refiere o los âyoâ señalados por âEnriqueâ.
Por esa razón, seguramente todos los autores han puesto faltas de ortografÃa o han usado un ritmo determinado «a propoósito», para ver si consigue usted hacer el tres en raya, saltando de relato en relato, paseando la grámatica.
Saludos
A AntÃstenes:
Los «detalles buscados a propósito» (queÃsmo, etc.), tienen que estar justificados. Si no, no cabe otro remedio que considerarlos errores.
En cuanto a la incoherencia del lenguaje empleado por los personajes, no se trata de que un albañil, o un minero, no conozca el significado de esas palabras, sino que el modo en que las usarÃa, su forma de expresarse, serÃa diferente. Es posible que esos albañiles en concreto fueran unos ilustrados, pero entonces habrÃa que explicarlo o, al menos, dejarlo intuir, para que podamos sacar a esos personajes de la forma tÃpica del habla de los del gremio (o del obrero en general) y su forma de expresarse nos resulte coherente.
El ejemplo de Miguel Hernández es desafortunado, pues aunque cabrero en su juventud, estudió bachillerato en los JesuÃtas y después derecho y literatura. Cuando se marchó a Madrid, se codeó con los mejores escritores del momento. Está claro que el cabrero tenÃa una formación académica y unas relaciones sociales que no las imagino en los protagonistas de su relato.
El hecho objetivo de que un albañil no se exprese como usted ha descrito, no significa que les considere cerriles en absoluto. La inteligencia es una cosa, y el uso del lenguaje es otra. Hay mucho tonto que usa el lenguaje de maravilla…
A Seres Entrópicos:
En mi comentario no advertÃa que «todos» los relatos son pobres, sino que lo son los que, hasta ese momento, yo habÃa leÃdo. También advertÃa en ese comentario que no he leÃdo ni la mitad de los que hay publicados, por lo que mi impresión puede ser errónea si, a partir de ahora, me encuentro con relatos de calidad, temática y formal. Créame que para mà serÃa muy grato tener que contradecirme en adelante. Ojalá sea asÃ.
Por supuesto, voy a participar. Supongo que la semana que viene publicarán mi relato. No obstante, un crÃtico puede ser buen crÃtico y mal escritor, buen escritor y mal crÃtico. Ambas cosas no están unidas, por lo que yo aceptaré de buen grado las crÃticas de los malos escritores y, aunque mi relato fuera pésimo, eso por sà mismo no dejarÃa a mis crÃticas sin valor.
Pirata, creo que has interpretado demasiado una simple pregunta. No espero tu relato por nada en especial, y mucho menos para una revancha (si es eso lo que has interpretado) como han hecho con el propio AntÃstenes; he leÃdo los de la gente que ha comentado en el mÃo y el tuyo no lo encontré. Por supuesto que se puede ser buen crÃtico y mal escritor, mal crÃtico y buen escritor. También se puede ser mal crÃtico y mal escritor, o a la inversa. Y se ha de tener en cuenta que en el arte, sobre todo en estos tiempos de postmodernismo, los cánones estéticos son tan volubles que cualquiera se atreve a decir qué es bueno y qué no. En cualquier caso, también yo he hecho crÃticas poco condescendientes porque creo que es más productivo para el escritor saber cómo transmite a los lectores. He deducido de sus palabras que se considera a sà mismo un buen crÃtico y no tan buen escritor. Espero que esté tan desacertado con la primera consideración como con la segunda.
AntÃstenes, algunas de las explicaciones suenen a argumento ad hoc, pero eso no obsta para que siga pensando que el lenguaje de los personajes no debe quedar justificado por analogÃas al mundo real sino en las reglas que impone el propio relato y es ahà dónde lamentablemente todo el mecanismo está mal engrasado. Es decir, si los personajes fuesen tipos teóricamente de un nivel cultural alto, seguirÃa chirriando.
Saludos.
Tú no tienes ritmo!
Me han entretenido más los comentarios que el relato. El autor piensa probablemente que el prescindir de párrafos es un recurso literario original, pero a mÃ, simplemente, me da sueño. Gracias a los comentaristas.
Este querer ser Saramago y simplemente no llegar ni a ser S es patético. Suerte en toda instancia.
Suerte, AntÃstenes, eres un crÃtico brillante.
¿Para cuándo esperamos tu primer relato?
Perdona mi pregunta, pero el farragoso texto que precede estos comentarios es un brulote ilegible.
Y mira que me las entiendo con Heidegger, pero, por lo menos, para lograr algo…
Como crÃtico o comentarista literiario no aportas nada, si siquiera ofendes (que parece ser tu propósito). Como escritor me pareces muy bueno, tu relato me ha gustado mucho y tambien me ha enganchado desde el principio hasta el final. Mucha suerte, te la mereces.
Pd: Se escribe Ainhoa (no tiene traducción, solo es un nombre propio como tantos otros).
me reencarnado en una persona que sà que va a leer tu relato entero. No dudo que esté bien escrito, ahora mejor separa en párrafos que es dolorosa la lectura. El tema tampoco me parece tan novedoso, ahà está la pelÃcula Salvador. Coincido con mis compañeros en que no es verosÃmil el relato, yo hubiera obtado por un registro más coloquial, que sà que aparece usando términos como «soplamocos» «los machos», pero a cuentagotas. Creo que se me asemeja más a un texto de wikipedia que a un relato, y coincido con Panzermeyer ¿ dónde está el relato?. Pues eso, tenemos la gramática, y ahora toca buscar la imaginación. Por último, desearle mucha suerte, aunque no creo que este relato valga los 600 euros, pero si tan feliz le hace, pues asà que lo consiga.
¡suerte!
perdón AntÃstenes como sé que eres quisquilloso, he confudido Salvador Negrà con el otro Salvador, sé que son diferentes épocas históricas…siento haber cometido tremendo ultraje. Puedes obviar esa nimiedad de mi modesta opinión.
disculpas.
A «NeopatafÃsico»…
Pues a ver si este puñetero relato me compensa lo que no me han dado en el pueblo de Espartinas por otro. Desde luego, tengo que reconocer, que la miseria socialista tienen estilo. Tras ganar el premio de las «Marujitas» en marzo, me han dado un cartel que, según la concejala de cultura, vale por trescientos euros. A las alturas de hoy su secretaria me dice: ¿Pero no te has enterado aún que somos socialistas?… Y no miento.
Me refiero a premio de «Marujitas» a todos los que celebran por el DÃa de la Mujer y justifica a las primas bobaliconas contratadas en Cultura…
…»que la miseria socialista tienen estilo» oye, hijo, un poquito de atención.
Ah, y para tu conocimiento; ya no son socialistas. O sÃ, bah…
Para Rob Vermeulen:
AquÃ, en el certamen, está todo «frÃamente calculado» por la organización, asà que no sufras. El foro es eso, un vehÃculo de expresión, un intercambio de impresiones destinado a los lectores. En modo alguno es una guÃa para el jurado ni hace que su criterio se vea influenciado, ni para bien ni para mal.
Comprendo el daño que ha hecho la última edición del «Cucha quién baila», pero cuando hay seriedad y trabajo desinteresado y concienzudo (un respeto, que me arden ya los ojos), ni todos los sms´s del mundo conseguirÃan que el premio se lo llevase Belén Esteban. ð
Pues sà que están entretenidos los comentarios, me los he leÃdo todos. ¿Alguien puede decirme como termina el albañil?, es que me ha sido imposible terminar de leer la historia, me aburrÃ.
Un saludo AntÃstenes y gracias por leer enterito mi relato, ah! se mo olvidaba, pon la letra «s» donde te falta.
Hola AntÃstenes, siento un poco de envidia al comprobar que lees casi todos los relatos y al mÃo no le has prestado atención, como veo que aquà la experiencia la pones tú, de verdad te agradecerÃa un pequeño comentario y por favor no te cortes si no te gusta. Gracias y mucha suerte. Es el 144
AntÃstenes solo dos comentarios. Uno: encajarÃa perfectamente como parte de un libro, pero ahà queda todo. Como relato aislado, aunque esté bien escrito, no me dice nada… Demasiado denso y no es de los que engancha para continuarlo hasta el final. Dos: siento decirte que te has EQUIVOCADO (con mayúsculas) en tu crÃtica con respecto a mi relato. No obstante, gracias, ya tengo una pelÃcula más guardada en el almacén de: pelÃculas-pendientes. Saludos.
Ilegible.
Lo siento, me parece sencillamente infumable. No hay quien lo pase. Yo no he podido terminarlo, y de verdad que lo he intentado.
Vale que GarcÃa Marquez escriba a veces sin puntos ni comas, pero no todos somos Gª Marquez. Creo que la sencillez, la claridad y la concisión son valores literarios en sÃ, y no solo el lector los agradece (porque se entera mejor) sino que aportan mucha frescura y transparencia a los relatos. Tambien creo que no es necesario hacer alardes de vocabulario, sino simplemente utilizar las palabras con precisión y elegancia. Cada cosa en su sitio.
Por otra parte el argumento no está mal, pero yo lo redactarÃa de nuevo.
Pero vaya, es cuestión de opiniones. A lo mejor es verdad que eres un genio y yo no me doy cuenta.
Yo no sé tanto.
Sobre tu relato. Entero no me lo he leÃdo, porque al contrario que el mÃo -aunque tenga muchas cosas malas- cuesta hacerlo, es farragoso, tienes que releer las frases. Puede que el rollo del flujo de conciencia y eso sea algo interesante, pero me parece que has llevado a cabo un intento fallido. Por otro lado, a mÃ, personalmente, no me va el tema histórico. Yo, al contrario que tú, doy una opinión razonada, pero vamos, que tuya no me interesa de ningún modo. También soy de los que piensa que tú mismo has hecho alguno de los comentarios de aquà con otro nombre.
Con respecto a mi narración y lo que comentas, como todo, tiene sus defectos. Eso sÃ, no pienso que esté mal contada, quizás sea una porquerÃa de argumento y he separado en demasiados párrafos, pero me dio por ahÃ. En cualquier lugar esto es una tonterÃa que escribà sin más en un ratillo. De todos modos prácticamente no es una historia, es una situación, no tiene mucho argumento ni personajes trabajados ni nada, es de una serie de narraciones sobre locura, drogas, muerte y sexo callejero que estoy haciendo. Yo no soy rencoroso ni nada y está claro que hay que opinar y puede incluso que tengas razón en tu comentario, pero yo a ti no te deseo suerte si no lo contrario, espero que tengas mala suerte. Un saludo.
PD: Sor Inés, yo sé algo y te digo que no es un genio, eso seguro.
Lo he leÃdo con interes, el único pero es que me ha resultado algo pretencioso.
Enhorabuena y suerte
Yo estoy adicto a esta página desde que envié mi relato, desde entonces no he dejado de visitarla ni un solo dÃa. Por eso, y aunque no soporte el modo de proceder de AntÃstenes, y su relato me parezca malo, puedo y debo afirmar en su defensa que no es un escritor «bicéfalo», ya que la mayorÃa de las personas que han dejado su opinión aquà son conocidos y reputados usuarios con relato presentado al certamen. Quiero decir que no se ha elogiado el mismo bajo la máscara de otro pseudónimo.
Desde mi humilde opinión de lector que carece de experiencia en el comentario de textos, sólo dos cosas:
1.- Me parece un texto excelentemente escrito. Entre los de este certámen, de los mejores que he leÃdo. No chirrÃa, sin estridencias, sin abusar de los adjetivos (falta que me horroriza y que yo mismo, escritor novel, reconozco que a veces cometo).
2.- Creo que con este estilo podrÃas llegar a ser un excelente novelista, y eso es lo que me parece tu relato: un buen fragmento extraÃdo de una novela. Pero como tal fragmento, parece que se echan en falta los antecedentes y la continuación. Es como si hubieses sacado de tu hipotética novela una serie de reflexiones de tu personaje y nos las hubieses mostrado, pero en mi modesta opinión, no parece un relato corto.
En fin, de nuevo mis felicitaciones. Y espero no ser el objeto de tus puyas, aunque me las haya merecido.
Mucha suerte.
Más riñones no, gracias. Empacho total. Es un relato rematadamente malo, aburrido, sin tensión narrativa, con exceso de personajes que no llevan a ningún sitio. Conclusión: ¡Me aburroooooooo!
No seré tan descortés como Ud. sacando al filo de mi navaja todo lo que se puede rajar de su texto. Simplemente le diré que como entretenimiento, se me hizo largo, ya que cada vez que era interrumpido por mi hija, debÃa volver a casi comenzar, no dispongo de referencias parrafales… ah sÃ… un único párrafo.
DequeÃsmos y faltas supuestamente a propósito (de Henry, será), y atreverse a intentar aconsejar sobre los tiempos verbales que usan los demás.
Le deseo mucha suerte y que consiga su objetivo, esos seiscientos euracos, quizás el dÃa en que no se prostituya con los relatos consiga crear algo realmente fantástico… madera tiene.
Gracias, AntÃstenes, por tu comentario. Respecto a tu relato, he de decirte que me parece muy bueno. Suelo leer relatos ganadores de concursos, y me atreverÃa a decir que el tuyo está en la lÃnea: bien escrito, evocador, y transmite mucho. A pesar de ser una narración corta, hay un oleaje continuo de sentimientos muy diferentes.
Perdóname, hoy estoy muy espesa, no me fluyen las palabras. No se si habré transmitido con claridad mi pensamiento…
Enhorabuena.
Hola AntÃstenes,
respecto al relato, tengo que decirte que me ha parecido muy cuidado.
El estilo de la prosa es propio y no se te va a lo abigarrado, cosa dificil de contener.
Al contrario que algunas crÃticas que he visto, a mi la voz no me ha resultado inverosimil (aunque sea una voz culta entiendo que es un iletrado-letrado de la época anarco-sindical en barcelona, además dice que Rufo lee mucho, etc, los personajes me funcionan).
Por otro lado, la carencia de puntos y aparte no me ha parecido acertada, me cansa como lector y no me aporta nada. Hay casos tan claros en los que deberÃa ir que parece artificioso no ponerlo( por ejemplo: «…los colmillos. [punto y aparte] El capataz…»).
Respecto a la historia, el relato al final no me dice nada, creo que deberÃa llegar a ocurrir algo, por nimio que sea, que haga que no quede todo en una voz.
Bueno, ahà te he dejado mis comentarios. A pesar de tu mordacidad, te invito a que critiques mi relato sin miedo.
Suerte y un saludo.
PD: Puestos a corregir chorradas, echo en falta una coma aquÃ, no?: «también carga con una barriga enorme, de administrador de fincas [coma] por Poble Sec»
Me he quedado casi sin resuello, los pensamientos de su protagonista me han agotado, muy buena prosa, pero falta un poco de aire…
En cuanto a su anonadamiento (abatimiento, decaimiento, desaliento, descorazonamiento, hundimiento) le recomiendo que sà tenga en cuenta que el azahar puede penetrar por los poros de la piel, sepa que el aceite de nerolÃ, extraido de las flores de naranjo; aplicado en la zona interna de la muñeca, y a la altura del corazón es un gran antidepresivo, capaz de levantar el animo a cualquiera.
He de reconocer que sólo he leido su relato,(debo admitir que no he sido capaz de leer más de unas pocas lÃneas, no lo he aguantado más) por una especie de curiosidad malsana; Después de estar navegando entre estas historias, unas mejores y otras de menor calidad, pero todas escritas seguro, con mucho esfuerzo y tiempo robado a otros quehaceres, me preguntaba qué calidad tendrÃa el firmado por este personaje llamado AntÃstenes que no deja tÃtere sin cabeza, y cual es mi sorpresa cuando descubro un relato denso, pesado, prepotente, feo y aburrido para resumirlo rápidamente, en fÃn un poco de humildad, antes de criticar, y un mucho de amor a la literatura, y al gusto por escribir y por leer. No se si es que está sobrado de egocentrismo o escaso de otros atributos masculinos e intenta compensarlo metiendo caña al personal, supongo que le han humillado a usted mucho en esta vida y es su forma de desahogarse. Le acompaño en el sentimiento.
Estimada Viola (dos puntos).
Acepto que mi relatillo le parezca una porquerÃa (para qué andando el tiempo con sus sinónimos, ¿»nu»? En todo caso (y he intentado «traumatizarme» para que usted fuese feliz, que conste), no alcanzo a comprender qué demonios tiene que ver el que tenga unos «huevines» de gato o los cojones de un toro (snifff… No, la verdad es que no… ) con la posible e hipotética calidad de mi texto. Si se refiere a tamaño de pene (le indico que es de andar por casa, más bien corrientito, lo suficiente para que un japonés no tuviese que hacerse el karakiri por no haber cumplido con su mÃnima obligación), tampoco llego a asociarlo con la capacidad de manejar un lenguaje de forma aceptablemente coherente. Pero, sin embargo, acepto su compasión, dado que tiene algo de razón en el fondo de su comentario. SÃ, es cierto, me llevan humillando desde hace años… Cada vez que tengo que hacer la declaración de Hacienda me siento como un imbécil sin capacidad de decisión… Y a veces lloro, oiga; en silencio, pero lloro…
Y, sin algo más que decirle por el momento, me despido. Afectuosamente suyo (pero sólo un ratito) y quedando a su disposición.
«Sir AntÃstenes».
Quiero agradecerte por el comentario que dejaste en mi relato. perdón por no opinar del tuyo, pero soy demasiado aficionado e inexperto para hacerlo. Solo decir que me agradó leerlo. Suerte.
Hola AntÃstenes. Y yo me pregunto…..¿Cómo alguien tan perfecto puede carecer de tantos puntos y aparte?
Su relato no está mal, pero tampoco está tan bien como pensaba a juzgar por los mensajes que les ha puesto a la mayorÃa de los concursantes.
En fÃn, le deseo mucha suerte y muchas fuerzas para seguir comentando todos los relatos que le falten de esta edición.
Un saludo. Luzzz9
Hay que ver como te dan caña, AntÃstenes. Desde luego el certamen serÃa mucho más aburrido sin ti.
Hola AntÃstenes.
Le ruego disculpe mi anterior comentario, pues aunque sigo pensando lo mismo que le comenté en él, he de reconocer que esta noche revisando algunos relatos me he pasado un rato estupendo leyendo sus negativos y numerosos comentarios.
Ejemplos como :
«le faltan comas» «vuelva a reescribirlo» «Mire un diccionario» «El jurado no pasará de la segunda linea» y otro como…
«¡Uff! Menudo comienzo aclaratorio: âQuerido lector que me leesâ¦â. ¡Menos mal! Estaba por suponer que los âlectoresâ escuchaban a través del tacto⦠»
Jajajajajaja, permÃtame decirle que es usted un «auténtico gruñón» pero
una vez que te acostumbras resulta muy chocante.
Espero no se enfade por mi comentario.
(Aunque seguro que me corrige alguna cosilla..)
Un saludo
¡Felicitaciones! Es el relato mas aburrido que lei hasta ahora.
Voto por este relato.
Me ha gustado, a pesar de lo que me desagradan los circunloquios y las historias sin punto y aparte.
Bien escrito, con datos históricos interesantes, y buenas reflexiones.
Enhorabuena.
La verdad es que llevo toda semana pensando en un texto para incrustarlo entre los comentarios de su relato y que reflejase lo injusta que es casi siempre la sujebtividad . Llevo el mismo tiempo meditando si debo votar a favor del relato que más me ha gustado (el de Alba Longa) o del que me ha gustado mucho y, además, está escrito por un individio que, de alguna forma, me ha resultado simpático y se me antoja mejor tipo de lo que la gente cree con sólo leer (con nula capacidad de interpretación entre lÃneas) sus comentarios. Y de paso dignifico un poco la subjetividad.
En fin, querido AntÃstenes, que quiero mostrarle una vez más, aún a riesgo de sufrir un revolcón tipo admirador de Fernando Fernán Gómez, mi más sincera y rendida admiración. Y, créame, estoy ansioso (como mucha gente, aunque no lo reconozcan) por ver su foto, identificarle y conseguir, si es posible, leer algo más de su prometedora (para mà que aún la desconozoco) obra.
Voto por este relato.
Bueno, mi querido AntÃstenes, como puede comprobar, respecto a los relatos que han llegado a la final del Jurado, ha tenido sus aciertos y sus fallos, lo cuál me alegra enormemente porque opino que muchos de los comentarios que dejó a compañeros del certamen fueron acertados, e incluso constructivos, a su manera…, pero otros muchos fueron como si se le hubiera ido al pinza…sobre todo cuando, inconscientemente o no, se sintió tan protagonista de este certamen que quizá creció tanto que se dio un cabezazo contra el techo y olvidó que, detrás de cada relato hay un persona muy humana. Eso sÃ, encantada de haberle «conocido». ¡A seguir escribiendo! (qué bien sienta dar instrucciones…)