Bien contado. La idea es muy original; de hecho, es la primera historia que leo sobre unos personajes tan comunes en las grandes ciudades. El desarrollo del texto está a caballo entre un reportaje de la amarga cotidianeidad y un relato al uso.
Quizá tendrÃa más pegada con algún suceso inquietante, un personaje o un incidente que revolviese aún más los estómagos ante la miseria y la desesperación.
Sea como sea, y más allá de cualquier consideración subjetiva sobre el argumento, es de una lectura gratÃsima.
Muy duro, y bonito. Una de estas historias humanas que no te das cuenta de que están ocurriendo hasta que te encuentras de bruces con ella. Nada como la gran ciudad para encontrar mil inspiraciones.
Me rindo, es muy bueno. Me encanta que todo es realidad y no hay poesÃa. Sólo cuando descibes las chispas. Creo que es un chute de realidad muy interesante. No hay maquillajes. Sota, caballo y rey, pero de escalera del poquer. Estupendo. Suerte.
La dignidad y el estoicismo que tu personaje demuestra ante la adversidad, solo es comparable con la calidad de tu relato.
Estupendo ritmo y narración impecable.
¡Menudo «dramón»…! PodrÃa mejorar la historia si no la reflejase como un reportaje de dominical y llevase sus personajes a las lindes de la tragedia, tal vez embarazando a «Matilde»… Sobre todo ahora que han quitado los dos mil quinientos euros por maternidad…
Suerte.
Me sobra algún espacio y alguna mayúscula, pero quitando esos pequeños detalles está muy bien escrito y lleva muy buen ritmo. Real como la vida misma pero muy triste (y eso que yo nunca he sido de mucho comer). ¡Mucha suerte Minerva!
Buen relato. El final que tantÃsimo me ha decepcionado en un primer instante, se antoja necesario, pues es lo que mejor refleja la cotidianidad de la historia con un buen ZAS al lector. Colocar un final «grandioso» o sorprendente a esta historia serÃa traicionarla. Suerte minerva.
Minerva: buen relato. Si me permitÃs una opinión, un cambio interesante podrÃa ser que cuentes esta historia desde adentro, desde el personaje. SI la pasás a primera persona, donde el narrador sea el personaje, ganarÃas en profundidad.
De cualquier modo es una opinión, nada más.
Te deseo suerte
Minerva, te quiero devolver la gentileza de haber leido y comentado mi relato. Realmente me agrado mucho la idea de mirar dentro de una de las tantas estatuas vivientes que vemos a menudo. Suerte.
Hola, Minerva.
Uno de las mayores alegrÃas que me está dando este concurso, es la de percatarme de que, en este mundo cargado de prisas y egoÃsmos, todavÃa somos capaces de pensar con ternura.
Un relato bien escrito. Enhorabuena y mucha suerte.
Hola Minerva, sorprendente y realista relato, con una historia de supervivencia muy actual y desgarradora. Te animamos a continuar tu andadura en la senda literaria.
Estimada Minerva.
Además de tener un nick precioso, escribes de maravilla. Haces que leer sea fácil, ayudas a identificarte con el personaje, uno de esos olvidados en los que no solemos reparar. Hay tantos.
QuerÃa agradecerte el voto y desearte mucha suerte para la selección del jurado. Te la mereces.
Bien contado. La idea es muy original; de hecho, es la primera historia que leo sobre unos personajes tan comunes en las grandes ciudades. El desarrollo del texto está a caballo entre un reportaje de la amarga cotidianeidad y un relato al uso.
Quizá tendrÃa más pegada con algún suceso inquietante, un personaje o un incidente que revolviese aún más los estómagos ante la miseria y la desesperación.
Sea como sea, y más allá de cualquier consideración subjetiva sobre el argumento, es de una lectura gratÃsima.
Muy duro, y bonito. Una de estas historias humanas que no te das cuenta de que están ocurriendo hasta que te encuentras de bruces con ella. Nada como la gran ciudad para encontrar mil inspiraciones.
Siempre me han gustado las historias sobre los olvidados. Si, además, está bien contada, miel sobre hojuelas.
Mucha suerte.
Gracias por vuestros comentarios. La inspiración suele llegar de la vida real (al menos en mi caso).
Desgarrador y auténtico…
Sencillo, realista, me ha gustado. Te deseo suerte!
Me rindo, es muy bueno. Me encanta que todo es realidad y no hay poesÃa. Sólo cuando descibes las chispas. Creo que es un chute de realidad muy interesante. No hay maquillajes. Sota, caballo y rey, pero de escalera del poquer. Estupendo. Suerte.
La dignidad y el estoicismo que tu personaje demuestra ante la adversidad, solo es comparable con la calidad de tu relato.
Estupendo ritmo y narración impecable.
Mucha suerte.
A mi no me parece ni sencillo ni realista; opino que es una manipulación barata de los sentimientos, como si se tratase de una pelÃcula de Isabel Coixet. Demasiado drama para dar pena y gustar. Exagerado: el cáncer, la pérdida de trabajo, la falta de higiene, lo poco que puede comer… A mi me parece todo muy forzado: más desgracia, más desgracia y más, y más, y todo con el único fin de emocionar al lector.
De todas formas, también opino que el relato es bueno. See lee cómodamente, despierta interés y está muy bien narrado. A pesar de lo que te he expuesto en el primer parágrafo, en general, debo felicitarte.
Un saludo y suerte
¡Menudo «dramón»…! PodrÃa mejorar la historia si no la reflejase como un reportaje de dominical y llevase sus personajes a las lindes de la tragedia, tal vez embarazando a «Matilde»… Sobre todo ahora que han quitado los dos mil quinientos euros por maternidad…
Suerte.
Buen relato y además ha desatado controversia. te felicito Minerva
Lacrimógena historia… Quizá con un enfoque excesivamente penoso, no deja opción al lector para imaginar por qué el mimo ha llegado a buscarse la vida de esa forma, se nos sirve su desgracia desmenuzada y, casi de forma manipulada, se nos obliga a tener que sentir pena por sus desdichas.
Me recuerda a esos reportajes en los que se nos muestran miserias humanas de anónimos protagonistas, montados expresamente con la intención de revolver conciencias…
Quizá lo más difÃcil es escribir un relato en el que el lector sienta pena, en lugar de escribir directamente «mÃralo, ¿lo ves?, su vida es penosa».
Yo creo que enste caso sà está justificado el llevar al lÃmite el dramatismo. En la pantomima se tiende a agrandandar los movimientos, exagerar cada gesto, y buscar el máximo impacto, asà que un relato sobre un mimo no tiene por qué narrarse igual que si lo protagoniza un auxiliar administrativo, por ejemplo. Como pequeña pega, alguna frase hecha.
Enhorabuena.
A Esperanza004 y a Francis Drake les digo: que con este relato sólo he tratado de reflejar y dar relevancia a las vidas de estas personas que muchas veces hemos visto con los ojos pero nunca hemos sentido con el corazón. Y, aunque esté novelado, como vosotros bien sabeis, la realidad siempre supera a la ficción. Gracias por dedicarme unos minutos.
Me sobra algún espacio y alguna mayúscula, pero quitando esos pequeños detalles está muy bien escrito y lleva muy buen ritmo. Real como la vida misma pero muy triste (y eso que yo nunca he sido de mucho comer). ¡Mucha suerte Minerva!
Me ha parecido una idea interesante que alguien le dedique un pequeño texto a esos anónimos mimos. Quizá hubiera preferido que nos asomásemos a su vida de una forma algo más sutil, no sé, como en forma de flashbacks mientras el protagonista mantiene o cambia la postura, o mientras escucha y ve lo que sucede a su alrededor… pero, en cualquier caso, me ha gustado. Enhorabuena.
Buen relato. El final que tantÃsimo me ha decepcionado en un primer instante, se antoja necesario, pues es lo que mejor refleja la cotidianidad de la historia con un buen ZAS al lector. Colocar un final «grandioso» o sorprendente a esta historia serÃa traicionarla. Suerte minerva.
Minerva: buen relato. Si me permitÃs una opinión, un cambio interesante podrÃa ser que cuentes esta historia desde adentro, desde el personaje. SI la pasás a primera persona, donde el narrador sea el personaje, ganarÃas en profundidad.
De cualquier modo es una opinión, nada más.
Te deseo suerte
Un relato que transmite sensaciones aunque excesivamente recargado de tópicos a mi modesto entender. Tanta desgracia junta me ha recordado a esas pelÃculas de postguerra que protagonizaba Pablito Calvo.
El final además me resultó poco brillante, creo que no se cierra bien la historia.
Quizá las explicaciones del principio (cómo se queda en paro, etc.) se podrÃan haber suprimido; creo que tampoco se explica demasiado la razón que llevó a este individuo a convertirse precisamente en hombre estatua -que no en mimo-.
En todo caso disfruté con su lectura y te deseo suerte en el concurso.
Minerva, te quiero devolver la gentileza de haber leido y comentado mi relato. Realmente me agrado mucho la idea de mirar dentro de una de las tantas estatuas vivientes que vemos a menudo. Suerte.
Hola, Minerva.
Uno de las mayores alegrÃas que me está dando este concurso, es la de percatarme de que, en este mundo cargado de prisas y egoÃsmos, todavÃa somos capaces de pensar con ternura.
Un relato bien escrito. Enhorabuena y mucha suerte.
Hola Minerva, sorprendente y realista relato, con una historia de supervivencia muy actual y desgarradora. Te animamos a continuar tu andadura en la senda literaria.
Estimada Minerva.
Además de tener un nick precioso, escribes de maravilla. Haces que leer sea fácil, ayudas a identificarte con el personaje, uno de esos olvidados en los que no solemos reparar. Hay tantos.
QuerÃa agradecerte el voto y desearte mucha suerte para la selección del jurado. Te la mereces.