Un atinado andamiaje para sostener otra revisitación del mito de la bella y la bestia (aquà de la bella y el mimo, que en esencia da igual): el amor imposible de un desheredado con el corazón liviano (y con toda la pinta de comer aire) por una muchacha humilde, pobre pero honrada.
Ay, la magia del amor platónico, una hermosa prestidigitación de los sentidos.
Otro cuento con un itinerario presente-pasado-presente, que cierra donde empezó, y escrito a base de párrafos cortos: el esqueleto perfecto para una lectura oxigenada.
Como comentario de estilo, mejor no pasarse con los lugares comunes (ya sabes, «cautivó mi mirada», «suave murmullo de tu voz», «inundaron mi corazón de rabia…» «tu dulce rostro», «un precioso tesoro»).
El relato me gusta mucho, Huma. Buena salida, buena carrera y buena marca.
Una historia aceptable, demasiado extensa y que, en todo caso, por la forma en que se narra, no consigue transmitir ese «halo romántico y melancólico» que se deja deducir.
Suerte.
Un atinado andamiaje para sostener otra revisitación del mito de la bella y la bestia (aquà de la bella y el mimo, que en esencia da igual): el amor imposible de un desheredado con el corazón liviano (y con toda la pinta de comer aire) por una muchacha humilde, pobre pero honrada.
Ay, la magia del amor platónico, una hermosa prestidigitación de los sentidos.
Otro cuento con un itinerario presente-pasado-presente, que cierra donde empezó, y escrito a base de párrafos cortos: el esqueleto perfecto para una lectura oxigenada.
Como comentario de estilo, mejor no pasarse con los lugares comunes (ya sabes, «cautivó mi mirada», «suave murmullo de tu voz», «inundaron mi corazón de rabia…» «tu dulce rostro», «un precioso tesoro»).
El relato me gusta mucho, Huma. Buena salida, buena carrera y buena marca.
Tiene un toquecillo de amor imposible que me recuerda, vagamente, a otro relato. Tal vez del año pasado.
Mucha suerte.
Una historia aceptable, demasiado extensa y que, en todo caso, por la forma en que se narra, no consigue transmitir ese «halo romántico y melancólico» que se deja deducir.
Suerte.
Historia bella…